¿Está bien que hable conmigo misma?

¡Hola chicas! Hoy comenzó la semana y quizás para levantarte necesitaste una grúa, querías quedarte acostada unas horitas más, pero ¡lo lograste! Te pusiste de pie, te dirigiste al baño y ahí estabas mirándote al espejo. En ese momento ¿qué te dijiste a ti misma?

Es muy probable que estés pensando: -"Espera Betsy, ¿me estás preguntando que si estaba hablándome a mí misma? ¿O sea hablando sóla? ¿En serio?-

¡Sí! exactamente eso es lo que te estoy preguntando.

Aunque creo que no hay nada más gracioso que ver a alguien caminando en la calle hablando para sí mismo o quizás nada más vergonzoso que te encuentren hablando sola en tu habitación; estoy convencida que no hay nada anormal (cómo muchos piensan) en hablar consigo mismo, de hecho si lo haces correctamente creo que es altamente recomendado.

El problema está en que normalmente estamos diciéndonos cosas horribles todo el tiempo, como: “volviste a pecar, cómo te atreves a presentarte delante de Dios”, “mírate qué hipócrita”, “en realidad Dios no te ama, si te amara no permitiera tanto sufrimiento en tu vida”, “debe haber algo más en esta monótona vida cristiana, quizás deba probar algo más”… la lista es interminable y solamente tú sabes qué cosas te estás repitiendo una y otra vez en tu cabeza.

Y en vez de hablarnos verdad, nos hundimos más y más en el fango sucio de la mentira que nos tiene atrapadas. Es justo ahí, cuando nuestros pensamientos quieren engañarnos, que necesitamos levantar la cabeza y hablarnos verdad. Mira como lo dice Martyn Lloyd-Jones (un excelente predicador del siglo pasado):

“¿Estamos conscientes de que gran parte de nuestra infelicidad en esta vida se debe a que estamos escuchándonos a nosotros mismos en vez de hablarnos a nosotros mismos? Tomemos por ejemplo esos pensamientos que nos saltan al despertar. No los hemos originado, pero ellos comienzan a hablarnos, y nos recuerdan los problemas del día anterior, etc. Alguien está hablando, ¿pero quién? Nuestro yo. Ahora bien, el salmista aborda el problema de la siguiente manera: En vez de permitir que su “yo” le hablara, fue él quien comenzó a hablar consigo mismo.”

¿Por qué te abates, alma mía,
y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez
¡El es la salvación de mi ser, y mi Dios!
Salmos 42:11 (LBLA)

David aún en medio del torbellino interno podía detenerse y hablarse verdad a sí mismo, tú también puedes parar esos pensamientos que te llevan a la deriva.

¿Qué es lo que tengo que decirme a mi misma?

Encontré este gracioso video de una niña con la actitud correcta para hablarse a uno mismo:

Esa niña es hermosa, pero no es sólo palabras de afirmación lo que necesitamos decirnos a nosotros mismos. Tu y yo necesitamos mucho más que eso, necesitamos hablarnos el evangelio una y otra vez.

¿Necesitas recordarlo? Mira esta explicación de Elyse Fitzpatrick:

Necesitamos recordarnos nuestra condición delante de Dios, recordar quién es Él, sus atributos. Necesitamos refrescar nuestra mente con la obra de Cristo en nuestro beneficio no sólo acerca de su salvación, si no también de su redención, su justificación, su expiación, su propiciación, su adopción.

Tu identidad, la manera de relacionarte con los que están a tu alrededor, las decisiones que tomas, todo, absolutamente todo necesita ser informado con la verdad de Dios. Porque tu manera de vivir será sólo un reflejo de las ideas que te hablas a ti misma. ¡Que la Palabra de Dios sea el tema de tu conversación interna!

Tú eres la persona más influyente en tu vida.

Mira cómo lo dice Paul Tripp:

"Nadie es más influyente en tu vida que tú mismo, porque nadie te habla más de lo que tú lo haces. Tú siempre estás hablándote (predicándote) acerca de Dios, acerca de la vida, acerca de ti, acerca de otros y las cosas que te dices son muy importantes."

¿Te das cuenta que no es malo que te hables a ti misma? Claro que puedes hacerlo, pero ten mucho cuidado con lo que te dices. Ya para finalizar te pido que tomes el reto de entrenarte en este asunto con el video a continuación. ¿Lo aceptas?

Me encantaría saber cómo Dios te ha hablado hoy, compártelo en la sección de comentarios.

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Sobre el autor

Betsy Gómez

Betsy Gómez

Hija y sierva de Dios por gracia, esposa de Moisés, madre de Josué y Samuel, portadora de un ferviente anhelo por llevar el evangelio a las siguientes generaciones. Forma parte del ministerio para mujeres Aviva Nuestros Corazones, administrando los blogs Mujer Verdadera y Joven Verdadera. Además supervisa el área de Media. Actualmente está cursando un M.A. en Ministerio a Mujeres en el Southeastern Baptist Theological Seminary. Escribe en Aviva Nuestros Corazones, en su blog personal y contribuye en Coalición por el Evangelio.

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