Extranjera y peregrina | Día 1: No perteneces a este mundo

Extranjera y Peregrina

¿Alguna vez te has sentido como extranjera o peregrina?

El diccionario define estos términos así:

Extranjero: Aquel o aquella que nació, es originario o que procede de un país de soberanía distinta. El término también se refiere a quien es propio de una «nación» en relación con los nativos de cualquier otro lugar y a todo país donde uno no ha nacido. Son personas con una cultura y lenguaje diferente.

Peregrino: que anda o viaja por tierras extrañas que presentan dificultades.

DÍA 1

En las guerras los soldados solían ser asignados a servir a su país fuera de sus fronteras, la comisión tenía un tiempo establecido y al finalizarlo ellos podían regresar de nuevo hacia su país. Por lo tanto, tomaban una maleta con sus pocas pertenencias, la echaban al hombro y emprendían la travesía. No llegaban a comprar casas o carros, ni a pedir la ciudadanía del lugar al que llegaban. Ellos entendían que iban de paso y que no tenía caso echar raíces en ese país. Solo anhelaban su regreso, su verdadero país, su verdadero hogar.

Si has visto alguna película de guerra tal vez te has topado con la típica escena donde el soldado despide a su familia y viaja a otro país. Él sabe que el trayecto no será fácil, está consciente de todos los peligros que enfrentará al llegar, su vida incluso corre peligro, pero hay algo que lo hace resistir y es la esperanza de saber que su vida no será siempre así. El conocimiento de que en un momento la batalla que enfrenta acabará, que su enemigo será vencido y no representará peligro para él; y la certeza de saber que su hogar y afectos le esperan. 

Tú y yo no hemos sido asignadas a pelear una batalla con otro país, pero ciertamente podemos identificarnos con ese soldado y su posición de extranjero y peregrino. La Biblia nos describe de esa manera muchas veces, ella nos alerta acerca de lo extraños que somos a este mundo.

Mira esta porción:

Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad. Hebreos 11:13-16

En este pasaje en especial vemos cómo se describe a los patriarcas (Abraham; Isaac y Jacob) como peregrinos y extranjeros. En la Biblia los peregrinos viven en otro país, se relacionan con la comunidad, pero nunca llegan a pertenecer verdaderamente. Ellos solo están de paso transitoriamente con la esperanza de llegar a su verdadera patria, a una mejor… la patria Celestial que ha sido preparada para ellos por Dios mismo.

Nosotras estamos en una condición similar a la de ellos, nuestra ciudadanía ha sido cambiada gracias a Cristo. La promesa que tenemos de un hogar eterno –y mucho mejor que este mundo caído en el que vivimos– es maravilloso.

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo. Filipenses 3:20

Gracias a Cristo no pertenecemos a este mundo, no importa en qué lugar nacimos, nuestro pasaporte está sellado con su sangre y ahora somos parte de su pueblo.

Reflexiona

  • ¿Eres como ese soldado que vive su día a día sabiendo que un día la guerra terminará y que partirá a su verdadero hogar?
  • Haz una lista de las cosas que más te ocupan diariamente ¿cuánto de tu quehacer refleja que tus prioridades no del Reino de Dios?
  • Toma un momento para rendir aquellas áreas de tu vida que no son conformes a tu patria celestial. Preséntate en arrepentimiento delante del trono de la gracia y pídele al Señor que transforme tus afectos y los incline a Su verdad.
  • A la luz de lo que dice Apocalipsis 21:1-7 ¿como se verá tu verdadero hogar? ¿Cambia esta verdad la manera en la que puedes enfrentar las circunstancias que atraviesas en este momento?
  • Agradécele al Señor por asegurar para ti un futuro lleno de esperanza, donde por la obra de Cristo, tu verdadero hogar te espera.

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Sobre el autor

Mary Bonilla de Lorenzana

Mary Bonilla de Lorenzana

Reside en la ciudad de Guatemala, está casada con Roberto Lorenzana con quien tiene dos hijos, Roberto y Sofía. Grandemente agradecida con el Señor por permitirle el privilegio de ser esposa y mamá a tiempo completo. Le gusta mucho compartir tiempo en familia, cocinar, pintar y las manualidades.

Apasionada por aprender y equiparse para esta encomienda de ser madre y esposa, disfruta mucho leer libros relacionados a temas de matrimonio y de crianza cristianos. Actualmente está estudiando una concentración en Consejeria Bíblica. Su anhelo es nunca apartarse de La Verdad, atarla a su cuello, escribirla en la tabla de su corazón y darle la gloria al Señor con su vida.

Es miembro activa de la Iglesia Sembradores de Vida y junto a su esposo sirve en algunos ministerios dentro de la misma.

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