Guías bíblicas para lidiar con padrastros

Ser parte de una familia mezclada puede ser difícil. El divorcio es difícil. Y agregar padrastros a la ecuación muchas veces se siente como echarle sal a la herida. Como resultado, las relaciones entre los padrastros e hijastros son notoriamente conflictivas. La mayoría del tiempo estas relaciones están llenas de enojo, amargura, conflicto y frustración.

Si te encuentras encerrada en una batalla con tu padrastro, tal vez sientas como que le estoy predicando al coro. Probablemente ya sepas, bastante bien, que las relaciones con padrastros son difíciles de navegar. Necesitas saber que hacer al respecto.

Como siempre, las respuestas se encuentran en la Palabra de Dios. Busquemos juntas.

Debes saber que una familia rota no era el plan de Dios para ti.

Malaquías 2:16 dice claramente: “Porque yo detesto el divorcio —dice el Señor, Dios de Israel”.

El divorcio no es el plan de Dios para tu familia. Si eres el hijo en la familia, es muy probable que no tuviste mucha elección en si tus papas debían permanecer casados o no, pero eso no te inmunizo de experimentar las consecuencias. Comprender el plan de Dios para el matrimonio puede ayudarte a entender porque lidiar con papas divorciados  y luego llegar a ser parte de una familia mezclada es tan difícil.

Comprendí esto el día de mi boda. No podía decidir con quién desfilaría por el pasillo hacia el altar. Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 10, y mi padrastro había formado parte de mi vida una buena parte de mis años de adolescencia. El y mi mamá pensaban que eso quería decir que él debía desfilar conmigo. Pero mi papá forma gran parte de mi vida. Él y mi madrastra pensaban que con él debía desfilar. El conflicto que siguió no fue bonito. Al final los dos desfilaron conmigo y mis cuatro padres me entregaron en el altar. El conflicto me ayudo a darme cuenta que el divorcio que había sucedido en mi familia hacia 11 años siempre tendrá un impacto.

Las consecuencias del divorcio son feas. Y encuentro gran consuelo en saber que los hogares rotos también rompen el corazón de Dios.

Aun así, Dios te llama a respetar y someterte a tus padrastros.

Primera de Pedro 2:17 dice, “Honrad a todos”.

Romanos 13:7 dice, “Pagad a todos lo que debáis: al que impuesto, impuesto; al que tributo, tributo; al que temor, temor; al que honor, honor”.

La idea de que el respeto se debe ganar no es bíblica. Dios nos llama a demostrar respeto a las personas que nos rodean, especialmente aquellas que han sido puestas en autoridad sobre nosotros. Por tus circunstancias, tal vez pudieras sentir que tus padrastros no merecen tu respeto, pero eres llamada a dárselos por tu relación con Cristo.

Efesios 5:21 dice, “Sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo”.

Las ideas de que solo nos debemos someter a personas que nos gustan o quien estamos de acuerdo son tonterías. Dios nos llama a voluntariamente cooperar con otros por amor y respeto a Él. Obviamente no estamos llamadas a someternos a nuestros al punto de comprometer nuestra relación con Dios, pero debemos buscar cada oportunidad para humildemente cooperar por reverencia a Cristo.

Claramente eres llamada a honrar tu padre y madre.

Sé cómo podemos torcer la Palabra de Dios cuando no nos gusta exactamente lo que dice. Es verdad – nunca se nos manda expresamente a honrar a nuestro padrastro y madrastra. La Biblia dice honra a tu padre y madre, así que la regla no aplica para nuestros padrastros, ¿verdad?

No exactamente.

Recuerda, yo he estado donde tu estas ahora. He usado cada excusa en el libro para no tratar a mis padrastros con honor y respeto. Créeme, no funciona.

Si no vas a amar a tus padrastros por amor a ellos, hazlo por honor a tus padres biológicos.

Honrar a tu padre y a tu madre es parte de los Diez Mandamientos (Éxodo 20:12).

Jesús volvió a repetir la ley en Mateo 15:4: “Porque Dios dijo: “Honra a tu padre y a tu madre,” y: “Quien hable mal de su padre o de su madre, que muera”. Efesios 6:2 dice, “Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa)”.

La Biblia claramente nos dice que honremos a nuestro padre y madre. ¿Los honramos cuando faltamos el respeto al esposo que han escogido? ¿Los honra que les pidamos escoger entre sus hijos y su pareja (ya sea con palabras o con hechos)?

Una buena forma de honrar a tus padres es respetar su nuevo esposo o esposa.

Yo sé que estas son verdades difíciles de digerir. Esto es muchas veces cierto con la Palabra de Dios. Pero puedes confiar que los estatutos de Dios están escritos con tu mejor interés en mente.

Salmo 19:7 dice, “La ley del Señor es perfecta, que restaura el alma; el testimonio del Señor es seguro, que hace sabio al sencillo”.

 

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Sobre el autor

Erin Davis

Erin Davis

Erin Davis es una autora, bloguera y oradora popular a la que le encanta ver a mujeres de todas las edades correr hacia el pozo profundo de la Palabra de Dios. Es autora de muchos libros y estudios bíblicos, incluidos Connected, Beautiful Encounters y la serie My Name Is Erin. Ella sirve en el equipo del ministerio de Aviva Nuestros Corazones. Cuando no está escribiendo, puedes encontrar a Erin persiguiendo pollos y niños en su pequeña granja en el Medio Oeste.

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