¿Quién define mi género?

En estos días todo el mundo tiene una opinión acerca de la supuesta libertad de género, este tema está reinando en las conversaciones, redes sociales y medios de comunicación. Quizás mientras debaten a tu alrededor te sientes perdida y no quieres argumentar porque no entiendes muy bien el tema y no conoces qué dice la Palabra de Dios al respecto.

Hoy quiero orientarte a discernir entre la verdad y el error de manera que puedas conocer lo que Dios, el mundo y tu cuerpo dicen acerca de tu género, y puedas aferrarte a la única opinión que vale la pena.

Para el creyente la autoridad absoluta es la Palabra de Dios, es ella quien dicta en qué se basarán nuestras convicciones y la que estable el fundamento de nuestras opiniones.

Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:16-17

El mundo dice:

No importa con cuál sexo hayas nacido, puedes elegir cual si quieres ser un hombre o una mujer.

Dios dice:

Porque lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro de ellos, pues Dios se lo hizo evidente. Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa. Rom. 1:19-20

En mi país decimos <>, no necesitamos ser teólogos graduados de un seminario para entender lo que estos versículos nos dicen. Dios se ha dado a conocer a través de Su creación, el hombre y la mujer como obra de Dios pueden entender Su voluntad a través de la simple observación de sus cuerpos. Dios ha revelado cómo es Él con claridad a través de lo creado, de manera que no tenemos excusas ni espacios para inventos de nuestra imaginación.

Así que nuestros cuerpos llevan consigo un mensaje, la anatomía de la mujer es diferente a la del hombre y no deja espacio a la confusión ya que demuestra por fuera quién es esa mujer por dentro. Nuestros órganos sexuales son una visible e inconfundible marca de quienes somos.

El problema de esta generación es que ha elevado la opinión propia por encima de la de Dios y la ha cambiado por el engaño de su necio corazón, mira como lo dice en el versículo siguiente:

Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Rom. 1:21

El razonamiento humano nunca será correcto si es alejado de la luz de la verdad de Dios, que ha sido revelada en Su Palabra y en su creación. ¡Sólo hay tinieblas en el corazón que no considera a Dios!

Y el resultado de todo esto se puede ver aquí:

Por consiguiente, Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos; porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es bendito por los siglos. Rom.1:24-25

Como fruto del pecado el hombre y la mujer son esclavos de la impureza de sus corazones, resultando en una horrible distorsión del uso de sus cuerpos. Lejos de adorar a su Creador, haciendo buen eso de su sexualidad, se adoraron a ellos mismos decidiendo lo que mejor les parecía y desechando la verdad de Dios por la mentira.

Tu preferencia no puede ser contraria al diseño de Dios por naturaleza.

¿Puedes darte cuenta como esto de perseguir la <> es sólo una esclavitud al pecado?

Este es un tema serio, el mundo quiere llamar orgullo a lo que realmente es vergonzoso y quiere pintar de colores lo que procede de un entendimiento entenebrecido.

Y la verdad es que hay una fatal consecuencia de seguir el pensamiento mundano acerca de nuestro género:

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad.

Los cuales, aunque conocen el decreto de Dios que los que practican tales cosas son dignos de muerte. Romanos 1:18,32ª

¡Hay esperanza!

Lo único que puede desalinear quien eres por dentro de quien eres por fuera es el pecado y la soluciónes y siempre será Cristo. Unos versículo antes hay una declaración que lo cambia todo:

Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree. Romanos 1:16ª

Quizás en tiempos como este de tanta oscuridad puedas tener la tentación de avergonzarte de tus convicciones, pero recuerda que sólo el Evangelio tiene el poder para salvar todo el que se arrepiente

¡No hay división entre lo que tu cuerpo dice que eres y lo que Dios dice que eres!

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Sobre el autor

Betsy Gómez

Betsy Gómez

Hija y sierva de Dios por gracia, esposa de Moisés, madre de Josué y Samuel, portadora de un ferviente anhelo por llevar el evangelio a las siguientes generaciones. Forma parte del ministerio para mujeres Aviva Nuestros Corazones, administrando los blogs Mujer Verdadera y Joven Verdadera. Además supervisa el área de Media. Actualmente está cursando un M.A. en Ministerio a Mujeres en el Southeastern Baptist Theological Seminary. Escribe en Aviva Nuestros Corazones, en su blog personal y contribuye en Coalición por el Evangelio.

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