10 cosas por las cuales orar en este nuevo año

Mientras me preparo a dar la vuelta a la página y comenzar un nuevo capítulo en mi vida, me pregunto, ¿qué traerá este nuevo año? En este año cumpliré 40, un marcador de la mediana edad. ¿Cuáles nuevas alegrías me esperan? ¿Cuáles retos? ¿Pruebas y dolor? ¿Cuáles lecciones nuevas? ¿Cuáles sueños se harán realidad? ¿y cuáles nacerán?

Mirando adelante ¿con fe? o ¿con miedo?

Quizás también te encuentras llena de estos pensamientos y preguntas.  ¿Miras adelante con anticipación? O más bien ¿con pavor? ¿El futuro desconocido te paraliza con temor? ¿o estás expectante de las cosas buenas que Dios hará?  En lugar de mirar hacia el nuevo año ¿te devuelves y miras el camino por dónde has andado? O quizás ¿experimentas un poco de ambos sentimientos?

¡La buena noticia es que Dios es el Autor de este año que inicia! Él conoce cada uno de los giros y vueltas que nos esperan por delante a ti y a mí.  Él ha planificado cada pequeño detalle de este año—para Su gloria y para tu bien.

Lo mejor que podemos hacer

Así que, cuando tengas que enfrentar lo nuevo e inesperado, cuando el futuro te parezca atemorizante e incierto; y, ante a una nueva y desconocida intersección en el camino de la vida, lo mejor y lo máximo que puedes hacer es orar. A través de Cristo podemos venir delante del Trono de la Gracia con confianza, echando toda nuestra ansiedad y preocupaciones delante del Señor sabiendo que encontraremos gracia y ayuda en nuestros tiempos de necesidad. Dios escucha nuestras oraciones, Él usa nuestras oraciones y desea que vengamos ante Él en oración.

Aunque el listado de cosas por las cuales podríamos orar para este año, es interminable, he creado una lista de motivos con los cuales podemos empezar. ¿Te unes a mí orando por estas cosas tanto para nosotras mismas como para otros?  

  1. Que conozcamos el amor de Cristo

Esta es una de las oraciones de Pablo por los efesios. Es una petición de que nuestros ojos sean abiertos para ver el amor de Cristo en formas nuevas y frescas.

"…de manera que Cristo more por la fe en vuestros corazones; y que arraigados y cimentados en amor, seáis capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios." (3:17-19).

Pasaremos toda la eternidad sumergiéndonos en las profundidades del amor de Cristo por nosotras, pero ¿no quisieras empezar ahora?

  1. Que amemos Su Palabra

Fue Su Palabra que inició esta roca azul que llamamos Tierra, que gira y da vueltas en la oscuridad. Es Su Palabra la que crea y sostiene la vida. Su Palabra decretó que la redención se había completado cuando Cristo gritó en la cruz, "¡Consumado es!". Y Su Palabra escrita nos muestra el camino de la vida.

Las Escrituras nos dicen todo lo que necesitamos conocer acerca de Dios y de lo que Él ha hecho por nosotras en Cristo. Es también Su Palabra la que nos cambia y nos santifica.

"Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.”- Heb. 4:12

Oremos que este año nuestros corazones amen la Palabra de Dios.

  1. Que deseemos a Cristo por encima de todo lo demás

Por nosotras mismas no podemos amar a Dios. Si nos dejan a nuestra voluntad, nada más nos amaríamos a nosotras mismas. Solo Dios puede dar vida a nuestros corazones muertos, poniéndonos amor y deseo por Él.  

"Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. - Ez. 36:26

Oremos que este año nuestros corazones amen a Cristo por encima de todo; que estemos insatisfechas con las ofertas de comida rápida de este mundo; y que, en su lugar, desarrollemos el paladar por el rico y profundamente satisfactorio amor de Cristo.

  1. Que Dios nos muestre los ídolos de nuestro corazón

Todo aquello ante lo cual nuestros corazones se rinden -aquellas cosas que amamos más que a Cristo- son ídolos. Éxito, afectos, afirmación, dinero, posesiones, familia, trabajos, todos pueden ser ídolos del corazón. Oremos que Dios revele los ídolos erigidos en el altar de nuestro corazón.  Que Él nos ayude a removerlos y que sean sustituidos por un mayor amor por Cristo.

  1. Que seamos rápidas en arrepentirnos

Martín Lutero describe la vida cristiana como una vida de arrepentimiento. Mientras vivamos en este mundo manchado por el pecado, continuaremos pecando. Oremos por corazones que sean rápidos en arrepentirse. Que vayamos de inmediato a la cruz y apliquemos lo que Cristo hizo por nosotras, nos lavó y nos dejó como nuevas por Su gracia perdonadora.

  1. Que pensemos menos en nosotras mismas

Tim Keller dice, "La esencia de la humildad basada en el Evangelio no es pensar más (o menos) de mí mismo sino pensar menos en mí mismo." Oremos que este año dediquemos menos tiempo a pensar en nosotras mismas, y más tiempo pensando en amar a Dios y a otros.

  1. Que tengamos el gozo del Evangelio

El gozo del Evangelio es el que nos ancla en medio de las feroces tormentas de la vida. Es el horizonte constante y firme en el oleaje de la vida. Permanece con nosotras sin importar las circunstancias. Es algo por lo que oro con frecuencia porque tiendo a enfocarme en las nubes de la tormenta y a olvidarme del sol que brilla sobre ellas. El gozo del Evangelio viene de saber lo que Cristo ha hecho por nosotras, quiénes somos debido a Él, y la esperanza eterna que tenemos por medio de Él.

  1. Que amemos como Cristo.

Así como no podemos amar a Dios por nosotras mismas, tampoco podemos hacerlo hacia los demás. Necesitamos orar que podamos tener un amor como el de Cristo, el tipo de amor que busca lo mejor en los demás, toma el último lugar, sirve y se sacrifica. El apóstol Juan dijo que nosotros amamos, porque Dios nos amó primero. Que este año nos enfoquemos en el amor que Cristo tiene por nosotras, y que éste nos impulse a amar a otros como Él nos ama.  

  1. Que Su voluntad sea hecha

En la serie de libros de ficción Mitford, el padre Tim dice a otros que él estaba "orando la oración que nunca falla." Orar que Su Voluntad sea hecha es la oración que nunca falla. Sometamos nuestras oraciones y deseos a Su voluntad que es perfecta, santa, justa y buena.

  1. Que contemos nuestros días

En el Salmo 39, David oró, "Señor, hazme saber mi fin, y cuál es la medida de mis días, para que yo sepa cuán efímero soy”. (v. 4). Que ésta sea también nuestra oración. Que reconozcamos cuán efímera es nuestra vida y la importancia de que no desperdiciemos nuestro breve tiempo. Que usemos cada momento para la grandiosa gloria y alabanza de Dios.

Esa es mi lista para iniciar el año. ¿Qué tienes en tu lista?

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Sobre el autor

Christina Fox

Christina Fox

Christina recibió su título de licenciatura del Covenant College y de maestría en consejería, de la Universidad Atlantic de Palm Beach.  Escribe para varios ministerios y publicaciones incluyendo Desiring God y Gospel Coalition.  Es la editora de un blog de un ministerio de mujeres de PCA y es autora de Un corazón hecho libre: un viaje de esperanza a través de los Salmos de Lamento. (Disponible solo en inglés). Christina sirve en la Junta Directa de Covenant College y dirige el equipo del ministerio de mujeres de su iglesia. Prefiere el café negro y de una cafetera francesa, disfruta las antigüedades, escalar, viajar y leer. Vive con su esposo desde hace 20 años, en la soleada Florida con sus dos hijos