Agradecimiento público

Una de las primeras palabras que aprendí desde niña y que enseñé a nuestros hijos a decir es, GRACIAS. Sin embargo, no profundizaron conmigo ni yo con ellos el significado de ser agradecidos por lo que decir gracias se convirtió en algo rutinario y que revelaba nuestros buenos modales y una aprendida educación de hogar.

Atesoro hermosos recuerdos de mi niñez y adolescencia en la isla de Puerto Rico. Una de las fechas que más me gustaba además de las Navidades era el Día de Acción de Gracias que mis hermanos y yo le llamábamos el Día del Pavo porque era seguro que el principal plato de la mesa era un pavo regularmente de un tamaño grande y que no era usual que se hiciera en otra fecha del año. Recuerdo a mis padres organizar con tiempo esa cena, comprar el pavo y mi madre sazonarlo con varios días de anticipación para que absorbiera bien el sabor. Se arreglaba la mesa de manera especial y el olor de esa rica cena inundaba toda la casa. Mi madre siempre nos sorprendía con un delicioso postre confeccionado con sus propias manos. Lo mejor de todo era que al otro día, viernes no había escuela porque siempre era declarado Día de Fiesta o Fin de Semana largo. Año tras año esperábamos con ansias el jueves de Acción de Gracias y lo recibíamos con mucha alegría.

Hoy, que conozco a Jesucristo y Su Palabra, decir GRACIAS y esta tradicional cena de Acción de Gracias ha adquirido un significado muy diferente . Dios en Su Palabra nos dice en 1 Tesalonicenses 5:18 "Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros..." El mismo Dios nos ordena estar agradecidos. El Apóstol Pablo nos dice "...sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios..., con acción de gracias" Filipenses 4:6, porque confiamos que Su respuesta será lo mejor para cada uno de nosotros y de antemano Le damos gracias. Es mucho más fácil dar gracias cuanto todo anda bien y nos sentimos bien. Cuando no es así, se convierte en un sacrificio. David en el Salmo 116:17 dice: "Te ofreceré sacrificio de alabanza, e invocaré el nombre del Señor". Podemos notar que invocaba el Nombre del Señor después de haber ofrecido el sacrificio de acción de gracias.

Es una realidad en mi vida que, he sido bendecida mucho más de lo que merezco, pero me he percatado que en mis oraciones mayormente pido por más bendiciones en lugar de expresar mi gratitud y acción de gracias por las recibidas.

Hoy a través de este artículo quiero públicamente expresar mi gratitud. En primer lugar por el don de la salvación. Estoy agradecida de que Dios nos ama tanto que permitió que Su único Hijo se sacrificara por nosotros.

Estoy agradecida por mi amado esposo, por mis hijos y sus cónyuges quienes hoy son mis hijos también, por mi nieto Noé y por la que viene en camino. Son bendiciones que inundan mi corazón. Por mis hermanos y mis amados sobrinos que, aunque lejos físicamente los llevo en mi corazón de manera muy especial.

Estoy agradecida por todas las pruebas por las que he atravesado porque hoy las veo como bendiciones que me han enseñado paciencia, fe, resignación, tolerancia además de hacerme sensible a las necesidades de mi prójimo.

Estoy agradecida por mis hermanas y hermanos en Cristo, por cada una de las jóvenes que con tanto amor se acercan a mí a buscar de una palabra o un consejo. Gracias por su amor y por su confianza, me siento más que bendecida por ustedes.

En realidad, he sido bendecida mucho más de lo que merezco.

Dios nos ayude a ser agradecidas por las bendiciones que recibimos y a inculcar esa misma gratitud a quienes de una manera u otra tengamos la oportunidad de ministrar.

"Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos." Colosenses 3:15

---¡Déjanos tu comentario y únete a la conversación!----

Este artículo procede del Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

El material publicado en esta página se encuentra disponible para ser compartido gratuitamente, en cuyo caso, agradecemos su integridad al citar la fuente en respeto a nuestros derechos de autor.

Ayúdanos a llegar a otras

Como ministerio nos esforzamos por hacer publicaciones de calidad que te ayuden a caminar con Cristo. Si hoy la autora te ha ayudado o motivado, ¿considerarías hacer una donación para apoyar nuestro blog de Mujer Verdadera?

Donar $3

Sobre el autor

Mayra Beltrán de Ortiz

Mayra Beltrán de Ortiz

Decidida a honrar el diseno de Dios para la mujer. Comprometida a obedecerlo para que a través de mi testimonio otras mujeres puedan alcanzar al igual que yo la libertad, plenitud y abundancia en Cristo. Felizmente Casada hace 37 anos con Federico Ortiz, mamá de Jose Alberto y de Erika, ambos casados con Priscilla y Abel respectivamente y derretida abuela de Noé, Renata y Jaime Alberto.
Miembro de la Iglesia Bautista Internacional (IBI) donde sirve junto a Federico como líderes de un grupo de parejas, consejeria matrimonial y prematrimonial, mentoría de novios y como consejera bíblica de mujeres.