Consejos para mantener una vida saludable

Los buenos hábitos de salud nos pueden ayudar a evitar enfermedades, de la misma manera una vida basada en principios bíblicos nos ayuda a batallar contra el pecado.

Colosenses 3 nos da algunas recomendaciones para mantener una vida cristiana saludable; examinemos juntas:

Piensa en las verdades del cielo (v. 1)

Ya que hemos resucitado a una nueva vida con Cristo, y estamos vivas en El, Su Espíritu Santo nos capacita para entender Sus verdades espirituales y Su voluntad. Estas gloriosas bendiciones son las riquezas del reino celestial las cuales están a nuestra disposición, Pablo las llamó "las cosas de arriba". Así como una brújula indica el norte, nuestra mirada debe dirigirse hacia Cristo que está sentado a la diestra del Padre, El es la fuente de bendición para nosotras.

Haz morir lo pecaminoso (v. 5)

Debemos hacer un esfuerzo por exterminar lo que queda de pecado en nuestras vidas. Cada vez que incurrimos en pecado estamos siguiendo nuestros propios deseos en lugar de los deseos de Dios. Si queremos ser mujeres bíblicas debemos vivir una vida centrada en Dios y no en nosotras mismas. Como alguien que se quita la ropa sucia al final de la jornada, nosotras debemos deshacernos de los harapos sucios de la vieja vida.

Revístete (v. 10)

Debemos renovarnos de manera continua conforme a la semejanza de Cristo que es nuestro máximo llamamiento. Vistámonos como una mujer verdadera que se deleita en la nueva y regenerada identidad que Cristo le ha dado.

Ejercita (vs. 12-14)

- Tierna compasión

- Bondad hacia los demás

- Humildad que es un antídoto contra el egoísmo que contamina las relaciones humanas

- Gentileza

- Seamos pacientes y comprensivas

- Estemos dispuestas a perdonar como Cristo nos perdonó nuestros pecados y nos ha dejado el ejemplo perfecto.

Y sobre todo expresemos el amor, el cual ha sido derramado por Dios en nuestros corazones.

Sé agradecida (v.15)

Evitemos caer en la amargura y el descontento. Cultivemos corazones agradecidos que alaben a Dios en tiempos de gozo y de dolor. Consideremos las grandes bondades que recibimos de nuestro Padre y hagamos del agradecimiento un estilo de vida. Confiemos en Dios aun en las circunstancias que no podemos entender.

Abunda en la Palabra (v.16)

Tengamos raíces profundas en la Palabra de Dios de manera que las Escrituras inunden todos los aspectos de nuestra vida y controlen nuestros pensamientos, palabras y acciones. Estudiemos y obedezcamos la Biblia en cada área de sus enseñanzas y que éstas nos motiven a vivir de manera contracultural.

Hacer todo de corazón (v.17)

Ya sea que sirvamos en nuestros hogares a nuestros esposos e hijos, en la iglesia, o en nuestra comunidad, trabajemos de buena gana en todo lo que hagamos. Vivamos el grandioso diseño de Dios para nosotras sirviéndole de corazón y deleitándonos en el lugar que Él nos ha puesto, llevando adelante la tarea que nos ha encomendado con gozo y abrazando Su diseño para nosotras. Que toda nuestra vida sea dedicada para la gloria de Dios.

Oración: Señor ayúdanos a vivir de manera que engrandezcamos Tu Nombre, que nuestra vida sea el reflejo del carácter y el amor de Cristo y que abundemos en buenas obras para que Tu Nombre sea glorificado. Amén.

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Este artículo procede del Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

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Sobre el autor

Débora Dilge de Peralta

Débora Dilge de Peralta

Débora esta casada desde hace 16 años con Victor Peralta, Pastor de la Iglesia Cristiana de la Gracia, en Bahía Blanca, Argentina. Tienen dos hijos a quienes educan en el hogar y juntos como familia alojan niños con necesidad de abrigo transitorio, a quienes instruyen cada día con el deseo de imprimir el evangelio en sus corazones. 

Débora abrazó el llamado del ser esposa y madre a tiempo completo y dirige un estudio bíblico para madres en su casa donde concurren mujeres de diversas congregaciones, también enseña junto a otras mamás en la escuela bíblica de niños. 

Gozosa de servir como representante de Aviva Nuestros Corazones en su país, Débora siente un fuerte compromiso de extender y anunciar el diseño de Dios para las mujeres, animándolas a conocer la verdadera libertad, plenitud y abundancia en Cristo.