Cultivando un corazón agradecido en medio de la enfermedad

Si tuviéramos que enumerar todas las bendiciones recibidas de Dios, estoy segura que completaríamos varios cuadernos, pero a menudo estamos más enfocados en nuestras necesidades, deseos o enfermedades, y no podemos ver las infinitas expresiones de amor de Dios sobre nuestras vidas.

Transcurría el final de mi embarazo y no me podía mover por razones de salud, tenía unos dolores muy fuertes en mi cuerpo y fue en ese entonces que escuché a Nancy hablar sobre la Gratitud.

¿Estoy escuchando bien? Estoy sufriendo, sin poder moverme de mi cama con un niño pequeño en casa, un esposo al que atender y unos dolores insoportables y ¿tengo que cultivar un corazón agradecido en medio de la prueba? Sin duda Dios quería hablar a mi vida.

¿Cuándo debo dar gracias?

Pablo enseñó a los creyentes en Éfeso a dar gracias siempre por todo (Efesios 5:20) meditando en esto pienso ¿Cuán difícil nos resulta dar gracias por los momentos difíciles?

Pero si tan solo comprendiéramos que Dios controla cada aspecto de nuestras vidas, depositáramos nuestra confianza en Él, y comenzáramos a cultivar un espíritu agradecido, sin importar cuál sea nuestra circunstancia viviríamos más satisfechas y gozosas.

Sucedieron dos cosas muy importantes mientras yo estaba enfocada en mi enfermedad; lo primero es que Dios me llevó a ese reposo para humillarme, no había nada que pudiera hacer sin la ayuda de alguna persona. ¿Te ha pasado alguna vez que quisiste controlarlo todo? El orgullo mata el agradecimiento. Y el agradecimiento es un antídoto contra la autosuficiencia.

Segundo, Dios puso personas que me estaban atendiendo todo el tiempo y por las cuales nunca había agradecido, mi enfermedad no me dejaba ver las muchas maneras en las que Dios estaba bendiciendo mi vida en medio de esa prueba.

Es fácil caer en el descontento o la queja cuando estamos atravesando sufrimientos, pero Dios quiere que tengamos un corazón agradecido, que pueda darle a Él la gloria en todo tiempo. El nos promete que podemos confiar en El, que no nos dejará sufrir pruebas más duras de lo que podamos soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios nos dará también la manera de salir de ella, para que podamos soportarla. 1°Corintios 10:13(DHH)

En lugar de protestar deberíamos ejercitarnos en agradecer por los muchos beneficios físicos y espirituales que recibimos de Dios. Y aprender a responder en acontecimientos difíciles con acción de gracias.

A.W. Tozer expresó: "la acción de dar gracias tiene un gran poder curativo, el corazón que rebosa de agradecimiento, se salvará de aquellos ataques de tristeza y resentimiento que tanto afectan a muchas personas"

Una persona desagradecida vive sumergida en su dolor y desconsuelo pero en un corazón agradecido no hay lugar para emociones egoístas y destructivas

Sé que es difícil ser agradecido en tiempos de dificultad, pero no se trata de nosotras se trata de Él. Dios sabe por qué ocurre cada evento en nuestras vidas aun aquellos que no comprendemos, pero a quienes aman a Dios todas las cosas ayudan a bien, Él orquesta cada suceso en nuestras vidas para obrar Su plan divino.

¿Hay alguna persona que Dios haya usado para cuidarte en tiempos de dolor? ¿Le has agradecido a esa persona? ¿Te ha provisto el Señor sustento en medio de la enfermedad? ¿Dios ha sido tu refugio?

¡Elevemos acciones de gracias!

----¡Déjanos tu comentario y únete a la conversación!----

Este artículo procede del Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

El material publicado en esta página se encuentra disponible para ser compartido gratuitamente, en cuyo caso, agradecemos su integridad al citar la fuente en respeto a nuestros derechos de autor.

Ayúdanos a llegar a otras

Como ministerio nos esforzamos por hacer publicaciones de calidad que te ayuden a caminar con Cristo. Si hoy la autora te ha ayudado o motivado, ¿considerarías hacer una donación para apoyar nuestro blog de Mujer Verdadera?

Donar $3

Sobre el autor

Débora Dilge de Peralta

Débora Dilge de Peralta

Débora esta casada desde hace 16 años con Victor Peralta, Pastor de la Iglesia Cristiana de la Gracia, en Bahía Blanca, Argentina. Tienen dos hijos a quienes educan en el hogar y juntos como familia alojan niños con necesidad de abrigo transitorio, a quienes instruyen cada día con el deseo de imprimir el evangelio en sus corazones. 

Débora abrazó el llamado del ser esposa y madre a tiempo completo y dirige un estudio bíblico para madres en su casa donde concurren mujeres de diversas congregaciones, también enseña junto a otras mamás en la escuela bíblica de niños. 

Gozosa de servir como representante de Aviva Nuestros Corazones en su país, Débora siente un fuerte compromiso de extender y anunciar el diseño de Dios para las mujeres, animándolas a conocer la verdadera libertad, plenitud y abundancia en Cristo.