Dios ha hecho todo nuevo

Quisiera empezar citando este pasaje: “De modo que, si alguno está en Cristo, NUEVA CRIATURA es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas SON HECHAS NUEVAS”. 2 Corintios 5:17.

Lo traigo a memoria porque yo, al igual que todas, estuve en otro tiempo muerta en mis delitos y pecados, y conocí al Señor mucho tiempo después de llegar a la mayoría de edad, como puede ser tu caso. No es descabellado pensar que, al pasar tanto tiempo ahí, siguiendo la corriente de este mundo, haya acumulado en mi cuenta una buena cantidad de pecados. Y aunque lamentablemente así fue, este pasaje me dice que la historia es diferente ahora, porque por gracia: SOY UNA NUEVA CRIATURA.

A pesar de conocer esta VERDAD y saber de la libertad que se obtiene en Cristo, en ocasiones, recordar mi pasado hacía que me sintiera culpable; atada a las cadenas que antes me mantenían esclava.

Basada en eso, podría decirles que lamento haber conocido al Señor “tarde”, pero eso sería decir, implícitamente, que Dios llega tarde.

Para ilustrarlo mejor, meditemos en la historia de la muerte de Lázaro en Juan 11, cuando Jesucristo al enterarse que él estaba enfermo, decidió quedarse dos días más en el lugar donde se encontraba y al llegar donde Marta y María, hermanas de Lázaro, le dicen: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto”. ¿Llegó Jesucristo tarde? ¿Qué pasaba por la mente de Jesucristo? Veamos qué dice Juan 11:4 “Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.”

Ahora, meditemos: ¿Llega tarde Jesús a nuestras vidas? La respuesta es NO.

¿Has pensado que habría sido mejor, si el Señor te hubiese alcanzado antes?

Mi respuesta hace algunos años era un “sí” en un tono de duda, hasta que un día escuché en una serie de Aviva Nuestros Corazones (“Mirando hacia atrás después de 80 años: Entrevista con Kay Arthur”), la respuesta que Dios le dio al corazón de Kay Arthur, cuando ella se hacía ese mismo tipo de preguntas: “Yo te salvé cuando quise salvarte”. Esto impactó mi corazón y fue de gran motivación y aliento para mi vida.

¡La gracia maravillosa de nuestro Señor me alcanzó cuando Él quiso!

En consecuencia, hermanas, descansemos en esa preciosa gracia. Sé lo que se siente cuando llegan pensamientos como éstos a tu mente, también cuando hay un pasado que no quieres traer a memoria; sé del temor en tu corazón (soltera), al pensar en “las pocas posibilidades” que tienes de que un hermano piadoso se acerque a ti con deseos de casarte contigo, y más aún, cuando te encuentras en la Iglesia en medio de hermanas sin una historia que contar como la tuya. Para esos momentos te invito traer a memoria, que Cristo anuló el acta de los decretos que había en contra de nosotros, quitándola de en medio y clavándola en la cruz ¡Tenemos vida en Él! (Colosenses 2:14).

Si como solía pasarme a mí, tu pasado te hace dudar de los planes que tiene Dios para ti como mujer soltera, quiero que guardes esto en tu corazón: Si está en la voluntad de Dios que te cases y formes una familia, Él lo hará, sólo que ten en cuenta que no se tratará de ti, ni de tu apariencia, ni de tus logros, ni de tu vida piadosa, ni mucho menos de tu pasado, se tratará de Dios mismo, de Su Reino, porque para gloria de Él será, para que Su Hijo sea glorificado en tu vida.

¡Lo que hiciste en el pasado ya no te conduce a muerte, ahora por gracia estás viva!

Y si aún no conoces realmente a Cristo, cree por fe que Él murió por tus pecados y venció a la muerte resucitando al tercer día, pídele perdón. Y como le dijo Jesucristo a la mujer adúltera: no peques más.  

Aquí permítanme concluir con lo siguiente: A propósito del tema, debo dar un ¡GLORIA A DIOS! por permitir que hace algunos meses celebrara un año de haber experimentado, en la Conferencia Mujer Verdadera 2015, la libertad, plenitud y gozo que se encuentra sólo en Él, cuando amorosamente Dios abrió mis ojos y me condujo a dejar ir mis pecados pasados, porque Él ya me había perdonado (Leer post: Libre de un secreto que me tenía esclava).

Ayúdanos a llegar a otras

Como ministerio nos esforzamos por hacer publicaciones de calidad que te ayuden a caminar con Cristo. Si hoy la autora te ha ayudado o motivado, ¿considerarías hacer una donación para apoyar nuestro blog de Mujer Verdadera?

Donar $3

Sobre el autor

Yuliana Fragozo Bermúdez

Yuliana Fragozo Bermúdez

Por gracia, hija de Dios. Esposa de Andrés Aguilar, pastor en la Iglesia Cristiana Vida en Su Palabra en Riohacha, La Guajira Colombia. Como un precioso regalo inmerecido tiene un hijo llamado Samuel.  Posee el deseo de vivir siempre en su Palabra y servir al Señor compartiendo el Evangelio y el hermoso diseño de Dios a todas aquellas que Dios coloque en su camino.

Actualmente sirve como maestra en el ministerio de mujeres de su iglesia local y apoya a su esposo en la plantación de la iglesia cristiana Su Palabra es Verdad en la Ciudad de Valledupar, Cesar, Colombia.

Únete a la discusión