Disfrutando la Palabra entre llantos y pañales

Ayer me visitó una amiga con su bebé recién nacida. Mientras me contaba cómo lucían sus días, me remonté al tiempo en el que mis hijos estaban recién nacidos. Lo recuerdo como si fuera hoy. Noches sin dormir, un cansancio extremo y las hormonas haciendo fiesta con mis emociones. Sentimientos encontrados que se oponían en el corazón, un gozo gigantesco al tener a nuestro bebé en los brazos, pero con un agotamiento que a veces me convertía en un monstruo verde. Es una etapa “caóticamente hermosa”, como dice un famoso comercial de televisión.

En esa etapa todo está fuera de lugar. Las rutinas se alteran, incluyendo nuestra vida devocional. Por alguna razón, es posible que una mujer se despierte entre llantos y cambiadas de pañal y al llegar la noche se dé cuenta que no ha tenido tiempo de darse una ducha. Así pasan los días, el cansancio se va acumulando y descuidamos nuestras disciplinas espirituales. Como resultado, nuestro alma pierde el apetito por la Palabra de Dios. ¿Qué nos pasa? ¿Qué podemos hacer?

Aquí te comparto algunas recomendaciones que pueden ayudarte a disfrutar esta etapa sin dejar de disfrutar la Palabra de Dios:

Medita en un pasaje corto

Establece metas realistas para esta etapa de vida, escogiendo pasajes cortos que puedas leer y meditar durante todo el día. Escríbelos en papel y pégalos en los lugares donde pasas más tiempo: frente al cambiador de tu bebé, en el espejo del baño o en algún lugar donde pongas tus ojos por defecto.

¡Cuánto amo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Salmos 119:97

Escucha la Biblia en audio

Escuchar la Biblia no es hacer trampa. Exponte a la mayor cantidad de verdad como te sea posible. Descarga una aplicación como YouVersion en tu móvil y reproduce la Palabra de Dios. Mientras la escuchas, dispón tu corazón a vivir de acuerdo a ella.

Dichosos los que oyen la palabra de Dios y la guardan. Lucas 11:28

Escucha sermones o enseñanzas bíblicas

Vuelve a escuchar el sermón de tu pastor del domingo anterior. Si no se graba, busca sermones de sana doctrina. También puedes escuchar los programas de Aviva Nuestros Corazones, ya que estas enseñanzas están diseñadas especialmente para mujeres como tú y responden a tus necesidades de una forma bíblica. Para la etapa de vida en la que estás te recomiendo que inicies con esta serie: Más allá del tiempo de baño.

Escucha música saturada de la Escritura

Una de las cosas que más nos afectan negativamente a las mujeres es el descuido del campo de batalla de la mente. No podemos ser pasivas con nuestros pensamientos. Necesitamos introducir verdad en nuestros corazones con el fin de que no seamos engañadas. Una manera de librar esta batalla es cantando la Palabra de Dios. Crea una lista de canciones que puedan dirigir tu corazón a la cruz y cántaselas a tu alma como un recordatorio de la verdad. Como ejemplo, te comparto este verso de una de mis canciones favoritas:

Dios ayudador por siglos fiel,

Mi esperanza en lo porvenir,

Refugio en medio de la tempestad;

El que confía encuentra en ti su paz.

-Dios ayudador. Jonathan y Sarah Jerez

Pídele a una hermana que te recuerde el Evangelio

Llama a una hermana, compártele tus luchas y pídele que hable verdad a tu corazón. Ignora el desorden e invítala a tu casa y sostengan una conversación llena de la Palabra mientras lactas o cambias pañales. La vida cristiana está diseñada para vivirse en comunidad, y quizás es tiempo de que seas vulnerable y permitas que el cuerpo de Cristo te edifique.

Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que él da. Colosenses 3:16 (NTV)

Ora en todo momento

Mantén una conversación continua con Dios en tu corazón. Preséntale tus inquietudes, arrepiéntete de tu pecado, alaba su nombre y dale gracias por tu bebé y ora por él o ella. Algo genial que puedes hacer es orar con los Salmos como tu guía.

Estad siempre gozosos; orad sin cesar; dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:16-18

Descansa en Su gracia

No sientas que tienes que salir corriendo a poner en práctica todas estas recomendaciones. Detente por un momento y recuerda que no solo estás sentada en esa mecedora para lactar, también estás sentada en lugares celestiales en Cristo. Y aunque todo parezca un caos alrededor tuyo, ninguna de sus promesas ha salido de su lugar. A pesar de que te estés ahogando en los quehaceres, Dios está en su trono y allí nada ha cambiado.

Es probable que ahora no puedas descansar físicamente, pero sí puedes descansar en la gracia que te sostiene aún en tus momentos de mayor debilidad. Entender estas verdades hará de la lectura bíblica algo mucho más que simplemente “hacer un devocional”, te ayudará a hacer de tu vida un devocional.

Disfruta esta etapa

Por más que te sientas atrapada en una cápsula del tiempo, quiero recordarte que esta etapa va a pasar mucho más rápido de lo que te imaginas. (¡Sí! A mí también me lo dijeron y yo también suspiré.) Vas a pestañar y luego querrás tener a tus hijos en los brazos otra vez. Así que disfruta el regalo que es tenerlos, porque sin lugar a dudas ser madre es una gracia y un hermoso privilegio.

¿Y tú? ¿Estás o has estado en esa etapa? Comparte tus recomendaciones en la sección de comentarios.

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Sobre el autor

Betsy Gómez

Betsy Gómez

Hija y sierva de Dios por gracia, esposa de Moisés, madre de Josué y Samuel, portadora de un ferviente anhelo por llevar el evangelio a las siguientes generaciones. Forma parte del ministerio para mujeres Aviva Nuestros Corazones, administrando los blogs Mujer Verdadera y Joven Verdadera. Además supervisa el área de Media. Actualmente está cursando un M.A. en Ministerio a Mujeres en el Southeastern Baptist Theological Seminary. Escribe en Aviva Nuestros Corazones, en su blog personal y contribuye en Coalición por el Evangelio.

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