Luchar por la próxima generación, sí importa

¿Me importa lo suficiente la siguiente generación –y en última instancia, la gloria de Dios- para pelear por ellos aun cuando no obtendré ninguna recompensa por eso?

Esta es la pregunta que me dejaron las historias de Ezequías y Josías.

Solo para refrescar la memoria: Ambos, Ezequías y Josías fueron reyes de Judá. Ezequías fue coronado en el año 715 a.C.; Josías comenzó su reinado setenta y cinco años después en el 640 a.C. En general, la Biblia nos relata que ambos fueron buenos reyes (ver 2ª Reyes 18:1-8 y 22:1-2).

Pero al revisar recientemente sus historias, me percaté de una inquietante diferencia entre estos dos hombres.

La mentalidad “Solo-Yo” de Ezequías

La historia es como sigue. Un día, Dios envió al profeta Isaías a decirle al Rey Ezequías que el pueblo de Judá sería llevado cautivo a Babilonia debido a su pecado y rebelión. Dios le hizo saber a Ezequías que incluso algunos de sus propios hijos serían llevados cautivos. Y ésta fue la respuesta de Ezequías:

Entonces Ezequías dijo a Isaías: La palabra del SEÑOR que has hablado es buena. Pues pensaba: ¿No es así, si hay paz y seguridad en mis días? - 2ª Reyes 20:19

A Ezequías no le molestaba escuchar estas malas noticias porque no le impactarían personalmente. ¿Con cuánta frecuencia yo tengo la misma reacción? Escucho una historia o me encuentro con una necesidad …y me encojo de hombros. Después de todo, estoy ocupada, y gracias a Dios esa situación no me impacta… ¿O sí? ¿Estoy viviendo para mi pequeña vida y reino…o para el avance del reino de Dios?

Puedo identificarme bastante con la frialdad de Ezequías. Pero luego leo la respuesta tan diferente de Josías.

La mentalidad de “Sí Importa” de Josías

Me parece que el desafío del rey Josías surge cuando él tenía veintiséis años. Envió a algunos hombres en una misión, al templo de Dios. Mientras estaban allí, estos hombres se encontraron con una copia del Libro de la Ley. Regresaron y leyeron el libro a Josías, y cuando él lo oyó, rasgó sus vestidos y lloró delante de Dios. Luego envió hombres a inquirir del Señor lo que pasaría, porque Josías sabía que el pueblo de Judá no había obedecido la ley de Dios.

Estos hombres fueron con Hulda la profetisa, y ella les dijo que Dios ciertamente traería desastre sobre esta gente, porque habían abandonado a Dios y hecho ofrendas a dioses falsos. “Pero,” continuó, “digan estoy al Rey Josías:”

"Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: 'En cuanto a las palabras que has oído, porque se enterneció tu corazón y te humillaste delante del SEÑOR cuando oíste lo que hablé contra este lugar y contra sus habitantes, que vendrían a ser desolación y maldición, y has rasgado tus vestidos y has llorado delante de mí, ciertamente te he oído'--declara el SEÑOR. 'Por tanto, he aquí, te reuniré con tus padres y serás recogido en tu sepultura en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo voy a traer sobre este lugar.'" Y llevaron la respuesta al rey. – 2ª Reyes 22:18-20.

Lo que tú y yo podemos aprender de Josías

Al igual que Ezequías, Josías escuchó que Judá pronto desaparecería y se le aseguró que esto sucedería después de su muerte. Pero, aunque no le impactaría personalmente, Josías inmediatamente se puso a trabajar.

  • Leyó el Libro de Ley a todo el pueblo.  (2ª Reyes 23:1-2)
  • Condujo al pueblo a hacer un pacto con el Señor, de que guardarían Sus mandamientos con todo su corazón (v.3).
  • Quemó todos los ídolos que estaban en la casa de Dios (v.4)
  • Despidió a los sacerdotes que los reyes anteriores habían contratado para hacer ofrendas a los dioses falsos.
  • Derribó las casas de quienes estaban dedicados a la prostitución y que se encontraban en la casa del Señor (v.7)
  • También profanó al Tofet donde los padres sacrificaban a sus hijos al dios falso Moloc.
  • Ordenó a todo el pueblo que comenzaran a celebrar la Pascua otra vez. (vs. 21-23)
  • ¡Y mucho más!

Aunque la cautividad no lo impactaría directamente, Josías luchó por la próxima generación. Ya que la cautividad era un castigo por el pecado de Judá, Josías hizo todo lo que estaba a su alcance para ayudar a la gente a regresar a Dios.

Luchando por la generación venidera

La historia de Josías me trae una fuerte convicción. ¿Realmente me preocupa la siguiente generación, aunque lo que les suceda no me impacte directamente? Para comenzar, ¿conozco el nombre de los niños y adolescentes de mi iglesia local? ¿Estoy consciente de lo que está sucediendo en sus vidas? Si no es así, ¿Cómo puedo acercarme deliberadamente a ellos el próximo domingo?

¿Anhelo que la gloria de Dios sea vista en la próxima generación? ¿Me importa que la próxima generación obedezca a Dios y no alabe dioses falsos? ¿Hay alguien con quien pudiera comenzar a invertir y construir una relación –aunque solo se trate de una invitación a acompañarme la próxima vez que vaya a hacer algunos mandados?

¿Qué hay de ti? ¿Tienes la misma actitud del corazón de Ezequías …o del de Josías? ¿Qué acción puedes empezar a hacer para trabajar a favor de la siguiente generación?

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Sobre el autor

Paula Hendricks Marsteller

Paula Hendricks Marsteller

Paula se graduó del Instituto Bíblico Moody en 2005 con una licenciatura en Comunicación Impresa. Dos semanas más tarde, ella comenzó a trabajar en Aviva Nuestros Corazones, donde actualmente se desempeña como Directora de Redacción y Editorial. Su primer libro, "Confessions of a Boy-Crazy Girl", fue programado para ser lanzado en septiembre del 2013. Cuando no está blogueando, la encontrarás su andar con gente que satisface su insaciable deseo de hacer preguntas.