Tito 2 es transformador

Del equipo de Mujer Verdadera: Queremos darte un adelanto de nuestra próxima Conferencia Revive ’17, Adornada: Mujeres discipulando a otras mujeres a la manera de Tito 2. Los boletos se han agotado ¡Pero hay buenas noticias! Gracias a nuestros amigos en Publicaciones Moody, aún puedes participar en esta conferencia vía Livestream. Te invitamos a unirte en línea del 29 al 30 de septiembre. Haz click aquí para registrarte y verlo, ya sea sola o en un grupo, y para aprender más.

Para darte una idea de lo que escucharás en el Livestream, nuestro equipo le pidió a Nancy que compartiera algo de su corazón sobre Tito 2, sobre lo que es vivir en una comunidad como mujeres cristianas en la iglesia, y también, sobre cómo el escribir el libro sobre este tema (¡literalmente!) le afectó personalmente. A continuación, lo que dijo…

¡Nos necesitamos unas a otras! Esto es verdad, sin importar nuestra edad, estado civil o cuánto tiempo llevemos conociendo al Señor. Dios nos diseñó de manera que nos necesitemos unas a otras y desarrollemos relaciones intencionales sanas que nos ayuden a convertirnos en todo lo que Él planeó que fuéramos; y para fortalecernos y equiparnos para cada etapa de la vida. Estas relaciones, de una vida al lado de la otra, avivadas por Su Espíritu, fundamentadas en Su Palabra, y activadas por Su gracia, nos bendicen y bendicen a otras a nuestro alrededor. Proveen apoyo y ánimo mutuo en las trincheras de la vida diaria. Nos rescatan del desánimo, de la falta de propósito y del engaño del pecado.

Durante casi una década he vivido de manera interrumpida en Tito 2, mientras escribía Adornada; hice la transición de mujer joven a mujer mayor, y de soltera a casada. En el transcurso de ese tiempo, he tenido el gozo de profundizar en este mensaje en distintas relaciones, no tanto en relaciones de discipulado estructuradas y formales, sino más bien en amistades orgánicas, variables que han moldeado y conformado mi vida.

Al escribir Adornada vinieron a mi mente las mujeres mayores que Dios ha puesto en mi vida a lo largo de los años y cuánto les debo por su inversión e influencia. También me inspiraron a convertirme en ese tipo de mujer para mujeres más jóvenes que Él ha cruzado en mi vida.

Cada libro que escribo termina confrontando mi propio corazón aun antes de que sea impreso. Adornada no fue la excepción, volví a luchar con lo que significa glorificar a Dios, abrazar las cualidades que Él ha puesto delante de nosotras y perseguir el ser conformada a la imagen de Cristo en cada una de las áreas que trata el libro. Repetidamente, encontré que las Escrituras escudriñaban mi propio corazón, mostrando mi necesidad, trayéndome al arrepentimiento y llevándome a decir «Sí, Señor» al mensaje que estaba delineando para otras mujeres.

Principios transformadores

Los principios y preceptos de Tito 2 abordan prácticamente cada rincón y grieta de nuestra vida y tienen implicaciones transformadoras para nuestro andar y nuestra influencia –en casa, en el lugar de trabajo, en nuestra iglesia, y en el mundo a nuestro alrededor.

Por ejemplo, la «sana doctrina» (Tit. 2:1) es absolutamente indispensable para un corazón saludable y una vida piadosa. Es fundamental y crucial conocer lo que la Palabra de Dios dice. Las Escrituras anclan nuestro corazón, nuestras emociones y nuestra vida en la Verdad. Pero no es suficiente solamente tener conocimiento de las Escrituras en la cabeza, ¡la sana doctrina es radicalmente transformadora! Vivirla en el día a día, lo cambia todo en nosotras.

La sana doctrina también es intensamente práctica. Lo que sé acerca de Dios y Sus caminos debe cambiar la manera en que pienso, respondo y actúo, día tras día, momento a momento; en cada situación y circunstancia de la vida.

Cada etapa de la vida nos brinda oportunidades para conocer a Dios, para experimentar Su gracia a la medida, y adquirir tesoros para compartir con aquellas que vienen detrás de nosotras. Una etapa en particular o una situación en que nos encontremos puede lucir restrictiva, dolorosa, desafiante o en extremo mundana. Pero al recibir y ofrecerle a Dios cada circunstancia, cada misterio sin resolver, cada pregunta sin responder, y cada tarea aparentemente sin sentido, Él bendice y santifica todo, para nuestro gozo, para ser aún más útiles y para el avance de Su reino.

Podemos hacer la diferencia

En la medida en que envejecemos se nos presenta la tentación sutil de querer tomar las cosas con calma, retirarnos y ponernos a un lado y dejar que otras hagan el trabajo pesado, ceder a la autoindulgencia..., después de todo, hemos pagado el precio, ¡nos hemos ganado este descanso! Pero no hay tiempo para descansar en nuestros laureles ni dormir siesta, hasta que lleguemos a la línea final. Hay mujeres que vienen detrás nuestro que necesitan que las ayudemos en su travesía; que les recordemos la fidelidad de Dios, y que las animemos a perseverar en la fe y la obediencia.

Creo que si las mujeres tomaran seriamente la exhortación de Tito 2:3-5, tendríamos menos pérdidas, menos mujeres «atrapadas» en patrones enfermizos o pecaminosos, menos necesidades de consejería en tiempos de crisis y terapias de largo plazo, menos depresión, frustración, culpa, vergüenza, falta de propósito, y ansiedad… y tendríamos espacio para un mayor gozo, libertad y utilidad. Este estilo de vida no hará que nuestros problemas se evaporen; no nos transportará a una existencia libre de dolor. Pero redimirá esas situaciones difíciles y transformará nuestras aflicciones en algo de gran belleza y valor.

 

 

Podemos sentirnos poco calificadas para invertir en la vida de mujeres más jóvenes, debido a nuestras propias debilidades, insuficiencias, inseguridades o fracasos. Pero nuestros fracasos, de hecho, pueden ser los peldaños que nos conducen a una mayor efectividad y utilidad. El regalo más grande que podemos ofrecer a otras mujeres no es una vida perfecta, de película, sino nuestro testimonio de la misericordia y la gracia de Dios recibidos en medio de nuestra necesidad e impotencia.

Las mujeres que viven el evangelio hacen la verdad visible y hermosa para las demás porque ven a Cristo en nosotras, y ven el evangelio cambiándonos.

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Sobre el autor

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es infeccioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias, y sus programas de radio (Aviva Nuestros Corazones, Revive Our Hearts y Seeking Him).

Ha escrito diecinueve libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adorned: Living Out the Beauty of the Gospel Together. Sus libros han vendido más de tres millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

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