Viviendo en una sociedad post cristiana

Al mirar los libros de historia y repasar el papel de la iglesia, sin lugar a dudas nos emocionamos con la historia de la reforma o lo que fue la Alemania de Martín Lutero. En cierto sentido quizás anhelamos un poco haber vivido en aquella sociedad, viendo como los países fueron impactados de una forma tan espectacular por el Evangelio, lideradas por hombres de aquel tiempo.

Pero ¿qué sucede cuando rodamos el tiempo hacia adelante y observamos esos países hoy en día? ¿Queda algo más que monumentos o historia? ¿Cómo se vive en un país que hoy posee una cultura postcristiana?

Una cultura postcristiana es aquella sociedad en la cual imperaban los valores cristianos en una época, pero ya no son compartidos por la mayoría; donde la vida y práctica cristiana ya no forma parte de la sociedad de manera homogénea. Expresiones tales como: «No hay verdad absoluta», «la moral es personal, subjetiva y utilitaria» están a la orden del día. La pregunta ya no es: «¿es verdad?» Si no «¿funciona?» ... Así le abrimos paso a (al pragmatismo.) El número de personas que dice no creer en Dios aumenta y los que se identifican como cristianos se reducen en número. Lo que era la «religión» dominante ya no lo es. ¡Tú tienes tu verdad y yo tengo mi verdad!

Debido a tantos ataques que estamos teniendo en nuestros días, vemos cómo la cultura ha ido permeando y encontrado lugar dentro de la iglesia. Debido a ello, quisimos hablar un poco de cómo luce para nosotras el poder vivir nuestra feminidad en medio de una cultura postcristiana.

Hoy estaremos conversando con una amiga a quien le ha tocado vivir en una cultura de este tipo, en el país que fue la cuna de la reforma. Hablaremos de cómo ha sido transformada dicha sociedad y los retos que enfrentan las mujeres a la hora de vivir de acuerdo con la Palabra de Dios. Acompaña a nuestras hermanas Patricia de Saladín y Yadira Gorek mientras exploran juntas este tema.

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Sobre los autores

Patricia de Saladín

Patricia de Saladín

Patricia vive en Santo Domingo, República Dominicana. Está casada con Eduardo Saladín, pastor de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo. Actualmente dirige el Ministerio de Mujeres en su iglesia y le apasiona llevar el mensaje de la feminidad bíblica a las mujeres de habla hispana. Su anhelo es verlas conocer y abrazar la Verdad que las hace libres en Cristo.  Sirve en el ministerio de Aviva Nuestros Corazones como la voz de Nancy DeMoss Wolgemuth. Tiene tres hijos adultos, Rosalía (casada con Daniel), Sarah (casada con Nazario) y Eduardo Alfredo. Además, Dios le ha regalado cuatro nietos: Patricia, Daniel, Samuel y Nazario.

Yadira Erchila-Gorek

Yadira Erchila-Gorek

Su amor por la palabra del Señor y su anhelo por encontrar recursos basados en las Escrituras para enseñarlos al grupo de mujeres latinas que lidera desde hace 8 años, la llevaron a la página web de Aviva Nuestros Corazones. Al descubrir la riqueza y abundancia de las enseñanzas ella y su grupo "Restaurando" se unieron al ministerio muy rápidamente. Yadira se convirtió en embajadora debido a que el mensaje de libertad, plenitud y abundancia de Aviva Nuestros Corazones fue la respuesta del Señor a sus oraciones en cuánto a la dirección a seguir. Ella y sus hermanas han dicho "sí Señor" y han abrazado al llamado a la feminidad bíblica y anhelan que muchas mujeres en Europa sean alcanzadas con el mensaje de libertad.

Agradecida por ser testigo de la fidelidad y el consuelo de DIOS en su vida como viuda y madre de dos varones en la etapa de la adolescencia ella ha experimentado el sufrimiento intenso de primera mano. Tuvo el privilegio de acompañar a su esposo durante los 3 años y medio de su enfermedad y lo vio llegar a los pies de Cristo al final de sus días.

Yadira es guatemalteca de nacimiento y ha vivido durante los últimos 19 años en la ciudad de Hanóver en el norte de Alemania.