Podcast Aviva Nuestros Corazones

Alfa y Omega

Carmen Espaillat: Jesús es el Alfa y la Omega.  ¿Qué significa eso para ti? Aquí está Nancy DeMoss de Wolgemuth.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Todo lo que necesitamos lo encontramos en Él, de la A a la Z.  ¿Qué necesitas? ¿Amor?  ¿Ayuda? ¿Balance? ¿Bondad? ¿Gozo? ¿Gracia? ¿Paz?  ¿Perspectiva?  ¿Tiempo?  De la A a la Z, lo que sea que necesites.  Si no se encuentra en Él, entonces no lo necesitas.  Todo lo que necesitas está en Él. 

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy continúa en la serie, “La maravilla de Su Nombre: 32 Nombres de Jesús que cambian la vida”.

Nancy: En la antigua mitología  romana el dios de los comienzos y de las transiciones  era conocido como Janus. J-A-N-U-S.  Él era el dios de los comienzos y de las transiciones, y como tal,  era considerado como el dios del tiempo y el dios de los finales.  Así que comienzos, transiciones, tiempos y finales.  Este dios, supuesto dios, Janus  era usualmente representado con dos caras, una mirando hacia el pasado y la otra mirando al futuro.  Ahora, hay un mes del calendario romano que fue nombrado en honor al dios Janus y  es el mes es enero,  que en inglés es January.

Hasta aquí hemos visto algunos nombres relacionados al  Yo Soy en el Evangelio de Juan a lo largo de esta serie.  Vimos que Jesús es el pan, Él dice Yo Soy la Resurrección y la Vida;  Yo soy el Buen Pastor, Yo Soy la Verdad.  Hoy queremos ver otro de  estos nombres, Yo Soy.  Este no se encuentra en el evangelio de Juan pero lo encontramos en el último libro de la Biblia,  el libro del Apocalipsis, donde Jesús dice: “Yo Soy el Alfa y la Omega”.  Esto quiere decir que, Jesús es el Dios verdadero de los comienzos y  los finales.  Él es el Dios del tiempo y de las transiciones, Alfa y Omega.

Ahora, déjame darte un poco del contexto de este nombre y luego vamos a explorar un poquito  lo que significa para nosotras.  El libro de Apocalipsis, fue escrito también por el apóstol Juan, el mismo que escribió el Evangelio de Juan y también  otras tres cortas epístolas, 1, 2 y 3 de Juan.

Juan fue uno de los doce discípulos originales.  Así que él anduvo con Jesús durante tres años aquí en esta tierra.  Lo conoció bien.  Era de su círculo íntimo, Pedro, Santiago y Juan.  De hecho, quizás no hubo ningún otro que fuera tan cercano a Jesús que el apóstol Juan.  Durante el ministerio de  Cristo aquí en la tierra,  Juan creyó que Jesús era el Hijo de Dios.  Él estuvo al pie de la cruz cuando Jesús fue crucificado. Fue testigo del Cristo resucitado. Y  vio a Jesús ascender a los cielos.

Y también fue muy activo con los otros apóstoles en el liderazgo y el crecimiento de la iglesia primitiva.  De hecho, en una ocasión, él sirvió como pastor de la iglesia  en Éfeso.  Y luego fue desterrado por el Emperador Domiciano al penal construido en la colonia de Patmos.  Yo tuve el privilegio  de estar allí y el solo imaginar a Juan escribiendo el libro de Apocalipsis que  le fue dado en ese lugar, fue algo  tan asombroso.

Así que en este punto cuando él está en el exilio en Patmos, es un hombre anciano ya.  Está en sus noventa.   Y para este tiempo, todos los otros apóstoles habían muerto.  La mayoría, si no todos, habían sido martirizados por su fe en Cristo, incluyendo al hermano de Juan, Santiago, quien fue otro de los doce apóstoles  y fue de los  primeros en morir. 

Así que en este punto, mientras él esta escribiendo el Apocalipsis, esa visión que le fue dada del Apocalipsis,  habían pasado más de 60 años desde que él había visto a Jesús por última vez con sus propios ojos. Y ahora, se le da esta maravillosa visión del cielo y del Cristo resucitado en toda su gloria.  Él ve a Cristo de una manera en la cual no lo había visto por años.

En Apocalipsis se le da una pincelada de las cosas que aún no han llegado y del fin de la historia.  Y en el último capítulo de  Apocalipsis,  22:13  Jesús habla y dice: "Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin."

Ahora, estas tres frases, son esencialmente sinónimos, el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin. Pienso que Jesús nos da esas tres frases  para enfatizar y reforzar su punto.

Alfa y Omega, como muchas de ustedes saben son la primera y la última letra del alfabeto griego.  Es como si nosotros estuviéramos diciendo de la A a la Z o de líquido a solido, o de arriba abajo, de proa a popa.  Él dice: “Yo soy el principio y el final, el primero y el último, el alfa y la omega.”  Nosotras usamos diferentes frases para sugerir la totalidad de algo. Pero  Jesús lo que está diciendo es, “Yo soy la totalidad del todo de la vida”

Así como con los demás nombres de YO SOY,  de nuevo, esta es una afirmación inequívoca en la que Jesús dice que Él es Dios.  Hay dos lugares en el libro de Apocalipsis donde  Dios se llama a sí mismo con ese mismo nombre.  Él dice:

"Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios— el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso."(Apoc 1:8)

En Apocalipsis  21:6, dice: "También me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin."

V.22 "Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin." (Apo 22:13). Jesús está reclamando ser Dios y por supuesto nosotras sabemos que Él es Dios.

Y  puedes ver este mismo concepto en el Antiguo Testamento enfatizado muchas veces, particularmente en el Libro de Isaías, donde dice que  Dios es el Primero y el Último.  Déjame leerte algunos de esos versículos:

"¿Quién lo ha hecho y lo ha realizado,
llamando a las generaciones desde el principio?
Yo, el Señor, soy el primero, y con los postreros soy." (Is 41:4)

"Así dice el Señor, el Rey de Israel, y su Redentor, el Señor de los ejércitos: Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios." (Is 44:6)

"Óyeme, Jacob, Israel a quien llamé: Yo soy, yo soy el primero y también soy el último." (Is.48:12)

Así que cuando Jesús dice, “Yo soy el Alfa y La Omega; Yo soy el primero y el postrero; Yo soy el principio y el final,” Él está diciendo de  nuevo, Yo y el Padre Uno somos.

Ahora, hay un sinnúmero de implicaciones de este nombre de Jesús  que pienso que deberían motivarnos  y  ayudarnos en nuestro caminar diario y en nuestro vivir esta vida cristiana.  Primero, está muy claro que Él es El Único. “Yo soy el Alfa y la Omega Él es el Único.  No hay otro como Él.  Él no tiene competidores.  Y desde luego es lo mismo con Sus otros nombres también.  Él pertenece a una clase donde todo es de Él.

Y quizá tu preguntarás pero, “¿Cual es la importancia de  eso?” este mundo no cree eso de Jesús.  Ellos creen que Él es uno entre muchos y quizás hasta  un buen hombre y quizás un buen maestro y quizás ni siquiera esto.  Pero muchas personas todavía creen que Él es muy especial, pero no se dan cuenta y no creen que no hay otro como Él. Él es el nombre que es sobre todo nombre.  Él es el Alfa y la Omega.

Luego este nombre también nos habla de su existencia eterna, “desde la eternidad hasta la eternidad” desde la eternidad pasada a la eternidad futura, tú eres Dios, nos dice el Salmo 90:2 Jesús, como el Padre siempre ha existido.  Nunca hubo un tiempo en Él que no existiera.  El creó todas las cosas incluyendo el tiempo.  Antes de la creación no existía el tiempo.   Nadie lo creó a Él. Él estaba allí antes de que nada ni nadie existieran.

Esto es algo que confunde  la mente.  Realmente no puedes hacer que tu mente entienda este concepto. Porque si   tratas, puedes volverte loca.  Pero nosotras debemos creer que es verdad porque las Escrituras lo enseñan.  Él existió  desde la eternidad pasada.  Nunca hubo un tiempo en el que Él no existiera.  Y Él siempre existirá en la eternidad futura.  Nunca existirá un tiempo en el que Él no exista.  Él siempre fue;  siempre será.  Él estaba allí en los inicios del tiempo y estará allí al final de los tiempos.  Él es el principio y el final de todas las cosas.  Su existencia es eterna.

Y r otro lado, también los rabinos judíos comúnmente usaban la primera y la última letra del alfabeto hebreo.  Aleph y Tav son esas  letras.  Ellos usaban esas letras para referirse a la totalidad de algo, de principio a fin.  Bueno, Apocalipsis expresa ese concepto de manera similar usando la primera y la última letras del alfabeto griego.

Jesús es el Alfa y la Omega si estás hablando en griego.  Pero si es hebreo, Él es el Aleph y el Tau.  Él es el todo.  Él no solo está en el comienzo y en el final.  Él es todo en el medio.  Es un nombre que todo lo abarca.  No puedes salirte fuera de Él.  Él es Todo, primero y último y lo abarca todo, la totalidad del todo.

Luego vemos que Él es el comienzo y el final de la historia y de toda la creación.  Todas las cosas fueron hechas por Él; Él  lo mantiene todo unido, cohesionado; y lo llevará hacia la consumación final.  Va a haber un final para el tiempo, para la historia y para este mundo caído y corrompido.  Y Él será el que haga que esto suceda.  Él es quien creará un nuevo cielo y una nueva tierra donde la justicia morará.  Él es el principio y el final de la historia y de la creación.

Él es el comienzo de toda la historia y es el final hacia donde toda la creación se está dirigiendo.   Es el creador y toda la creación se está moviendo hacia Él.  Todas las cosas existen por Él.  Todas las cosas existen para Su Gloria.

Ahora, solo te digo que con todo esto estoy nadando en aguas más profundas de las que puedo nadar.   Solo puedo patalear como un perrito.  Es tan asombroso.  Y esto es lo que quiero que veamos,  que tenemos un maravilloso Salvador.  Él es el Alfa y la Omega, el comienzo y el final de la historia y de la creación.

Y Él es el principio y el fin de nuestra salvación.  Hebreos 12:2 nos dice que Él es el autor y consumador de nuestra fe.  O como otras de sus traducciones dicen,  “Él es el origen y la plenitud de nuestra fe”

De principio a fin, nuestra fe,  nuestra salvación dependen de Él. Él es el alfa, Él inició nuestra salvación, dio su vida por nosotras  nos atrajo hacia sí  y está en el proceso de santificarnos y conformarnos a Su imagen.

Y Él es el también la Omega de nuestra salvación.  Él es el fin del sacerdocio del Antiguo Testamento y del sistema sacrificial del que hablamos cuando vimos a Jesús como nuestro Gran Sumo Sacerdote.  Y Romanos 10 nos dice que “Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree.”  Él es el Alfa y la Omega, el fin, la meta, el objetivo, el propósito de nuestra fe.

Y Él promete que Él completará la buena obra que inició en nosotras.  Nosotras seremos como Jesús.  Seremos santificadas.  Seremos glorificadas porque Él no es solo el Alfa, el comienzo, sino también la Omega, el fin de nuestra salvación.  Él completará  lo que comenzó. Y eso nos debería de dar ánimo  ¿no te da ánimo escuchar eso?  A mí sí.

Ahora, en adición al comienzo, a este concepto de Alfa, los judíos también usan la palabra Alfa para referirse al jefe o al de más alto rango o el mejor de un grupo de personas o cosas.  Nosotras a veces hablamos acerca de algo A1+.  Nosotras queremos decir que es lo mejor; lo máximo, lo más alto.

En el reino animal, algunas veces oyes hablar acerca de “un macho alfa”  Es el animal que tiene el rango más alto en una particular jerarquía animal o grupo social.  Es el animal dominante.  Es el líder de la manada, el más alto en la ley del más fuerte.  Ese es el macho alfa.

Jesús es el ser Alfa  de todo el universo, preeminente, el jefe, el más alto, el mejor, el primero en prioridad, exaltado.  Nosotras vemos este tema a través de toda la Escritura.  Apocalipsis 1nos dice:   "y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra”.  Él es el Alfa.  Colosenses 1 nos dice, “Él  es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía.” El alfa.

Ahora,  en contraste, la Omega puede referirse  a lo que pudiera ser lo último y lo más humilde.  Y  pienso que esto no solo habla de Cristo siendo el Alfa, la exaltación de Cristo sino  también el Omega, Cristo en su humillación.  Él se hizo menor que los ángeles.  Fue desechado, despreciado por los hombres.  El Salmo dice que Él se hizo gusano y no hombre.  Él se humilló a sí mismo. El se hizo obediente hasta la muerte.  El Alfa, el Cristo exaltado; el Omega, el Cristo humillado.  De manera que sea que estés yendo de arriba abajo o de izquierda a derecha, del comienzo al final; de lo más alto a lo más bajo.  Él es el Alfa y la Omega.

Ahora, una de las preguntas que siempre trato de hacer en Aviva Nuestros Corazones es, bueno y ¿entonces qué?, ¿qué diferencia hace esto? ¿Por qué es esto importante?  Creo que ya ustedes han visto  algo de esto, pero permítanme hablar por unos momentos acerca qué diferencia hace conocer a Jesús como el Alfa y la Omega.

Lo Primero que nos dice  es que todo lo que nosotras necesitamos lo encontramos en Él.  De la A a la Z.  ¿Qué necesitas? ¿Amor? ¿Ayuda? ¿Balance? ¿Bondad? ¿Gracia? ¿Gozo? ¿Paz? ¿Perspectiva? ¿Tiempo?  De la A a la Z, lo que sea que necesites, si no lo encuentras en Él, no lo necesitas!  Todo lo que necesitas se encuentras en Él.

Ahora, es fácil estar de acuerdo mientras estamos escuchando este programa, y siendo mujeres verdaderas de Dios.  Pero necesitas recordarte estas cosas a ti misma cuando vayas a tu casa esta noche y necesites encontrar cordura para poder lidiar con algunas cosas.  Bueno, de la A a la Z.  Lo encuentras en Cristo.  Lo que sea que necesites lidiar  y en cualquier situación.

Esto también significa que Él ha dispuesto el comienzo y el final de nuestras vidas y todo lo que está  en el medio de estos extremos..  El Salmo 139 dice: "No estaba oculto de ti mi cuerpo, cuando en secreto fui formado,... Tus ojos vieron mi embrión, (el nos vio antes de nacer) y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos."

Él conoce nuestro último día.  Él lo ha ordenado,  el comienzo y el final y todo lo que está es el medio.  Ese es un lugar seguro donde encontrarnos.  Es un lugar seguro donde estar.   El saber  que mi vida no la vivo por casualidad sino que ha sido ordenada por el Alfa y la Omega.

Nos libera del temor el saber que Jesús es el Alfa y la Omega.  En Apocalipsis 1 Juan está en la Isla de Patmos y tiene esta asombrosa visión  del Cristo resucitado y reinando.  La visión es sobrecogedora y lo llena de temor y dice en los  versículos 17-18 “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y Él puso su mano derecha sobre mí, diciendo: No temas, yo soy el primero y el último, y el que vive y estuve muerto  y vivo para siempre”…y tengo las llaves de la muerte y el hades." Eso es lo que nos libra del temor, del temor de ver a Cristo, el saber que Él  es el primero y el último.

Ahora, Juan no solo vio esta asombrosa visión sino que estaba por ver  una visión de un futuro aterrador y sobrecogedor. Todos estos grandes juicios, juicio tras juicio y toda esta agitación en el mundo.  Pienso que Jesús se reveló a sí mismo a Juan antes de que él viera todo ese horror que vendría  porque quería que Juan supiera que Él estaba a cargo de todo.  La razón por la cual Juan no tenía que temer lo que fuera que estuviera por venir era porque Jesús es el Alfa y la Omega, el comienzo y el final.  Él está a cargo de todo en el medio.

Yo sé que hay algunas que tienen un futuro delante de ellas que es incierto o temeroso.  Quizás eres soltera o viuda y te sientes vulnerable, sola,  preocupada a medida que envejeces  ¿quién pagará mis cuentas? ¿Quién me va a cuidar? Ahí es que debemos recordarnos a nosotras mismas que Él es el primero y es el último.  Él nos da sentido de seguridad al enfocarnos en el hecho  de que es nuestro Alfa y la Omega y que podemos  avanzar hacia un futuro incierto, quizás aun sabiendo  cosas que parecen  terribles, pero podemos entrar en ese futuro sabiendo que todo ha sido encerrado por  Él y en Él. 

Este nombre de Jesús interrumpe el ciclo de la preocupación.  Algunas de ustedes viven en un  ciclo de preocupación.  Tú  estás preocupada por cosas que ni siquiera van a ocurrir. Tú creas todas  estas preocupaciones en tu mente, algunas veces en tus sueños.  Escucha, puedes interrumpir ese ciclo de preocupación  y romper con eso que temes,  con este pensamiento de que Jesús es tu Alfa y tu Omega, el principio y el final, el primero y el último.  Así que cualquiera que sea tu problema, El sobrepasa tu problema, tu problema terminara en algún punto y el existe mas allá de tu problema.  Él estará allí.  Él está ahí.

Hablaba recientemente con una mujer que estaba preocupada porque su nieto recién nacido podría  tener ciertas anomalías y ella se preguntaba, ¿Habrá algo que está  mal con este bebe?  Nada se había diagnosticado pero esta abuela tenía interrogantes.  Ella tiene que confiar en lo que no puede ver, cuando no sabe cuál será el resultado final, porque Jesús es su Alfa y Omega.

Conocer a Jesús de esta manera significa que vives en un sistema  seguro, en un lugar cerrado en el que nada que esté fuera de Él puede tocar tu vida.  No hay nada más grande que Él.  No hay nada más allá de Él.  Él te engloba.  Él te sostiene en la palma de su mano.  Él te cubre.  Él es tu Primero y tu Último, de arriba a  abajo, de izquierda a derecha, de comienzo a fin.  Él nos rodea.  Él es el Alfa y la Omega.

Esto nos da la gracia para perseverar a través de las pruebas.  Esas cartas a las iglesias  en Apocalipsis 2 y 3, fueron escritas a iglesias en las que muchos de sus miembros  estaban siendo perseguidos por su fe en Cristo.  Y, Jesús no vino y les dijo, “Oh,  no, ustedes  no sufrirán”.  Él les dijo: sufrirán.  Preparense para eso.” 

Pero a la Iglesia de Esmirna, la iglesia llamada la iglesia sufriente, Él le dice: "Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el último, el que estuvo muerto y ha vuelto a la vida, dice esto: y continúa diciendo, algunos de ustedes serán martirizados por su fe.  Pero les hablo a ustedes.  Yo soy el primero y el último.  Yo morí y resucité.  Y por causa de quien Yo Soy, ustedes tienen  esperanza mientras atraviesan el sufrimiento”

Tus pruebas, sin importar cuán pesadas  o difíciles puedan ser, no son el final de la historia.  ¡Jesús lo es! Él existirá y prevalecerá sobre todas ellas.  Piensa en todas las cosas que están pasando en  tu  país y en nuestro mundo.  Muchas de ustedes las que  tienen niños y hay un  temor natural y aun por sus nietos están creciendo en este mundo con una violencia en aumento.

Hemos llegado a tener miedo de ir a un centro comercial, miedo de ir a la escuela, miedo de ir a la iglesia.  Va a haber disparos al azar.  Es un mundo loco, caído y desordenado.  Yo no voy a decirte y no lo va a hacer Jesús, que ninguna de esas cosas nos va a pasar.

Pero el hecho es que sin importar lo que pueda suceder aquí en esta tierra a estos cuerpos mortales, tú puedes confiarle al Señor tu futuro.   Nosotras conocemos el final de la historia, que más allá de todo esto está Cristo Jesús.  Vamos a vivir con Él por siempre como nuestro Alfa y Omega.

Esto debería motivarnos cuando no veamos el final  o el resultado de un asunto, saber esto, que Él está trabajando y  que Él terminará y completará lo que ha iniciado.  Él completara tu santificación.  Él es el Alfa y la Omega, el autor y consumador de nuestra fe.

Puede que algunas veces estés sirviendo de alguna forma, criando niños o de cualquier otra forma.  Sientes que no estás viendo los frutos en tu labor, especialmente eso es verdad cuando eres madre, las que son madres saben que eso es así.   Y tú te preguntas a veces: “¿Están  estos niños de verdad captando algo? ¿Estos muchachos van a entender alguna vez esto que les estoy diciendo?”

Bueno, antes de la fundación del mundo, el alfa y la omega estableció su propósito.  Preparó buenas obras para que anduviéramos en ellas,  Efesios 1:10.  Y puedes confiar en que mientras estás haciendo  lo que Él te ha llamado a hacer y ser, Él completará la obra que ha comenzado a través de ti.

Quita la presión de ti.  No depende de ti que tus hijos salgan bien.  Algunas de ustedes han invertido años en un hijo que se ha convertido en un hijo pródigo y no han visto el fruto de todo su trabajo.  Yo no sé, humanamente hablando, el final de esa historia pero sé que Dios está todavía vivo, está todavía obrando, el último capítulo no ha sido escrito y Dios puede todavía atraer ese corazón pródigo hacia Él.  En todas las cosas Él está obrando para nuestro bien y para su gloria.  Él conoce el principio y el fin y está obrando en y a través de todo esto.

Escucha, conocer a Jesús como el Alfa y la Omega realmente define nuestro llamado, nuestra misión y nuestro propósito en esta vida, porque Jesús está llamado a ser como las tapas de ese  libro de nuestra vida y todo lo que hay en el medio.  Él es nuestra vida.  Y nosotras no queremos,  y no podemos tener ninguna otra vida aparte de Él.

Ahora, la pregunta es, cuando las personas nos ven,  ¿ven ellos  las tapas de este  libro? ¿Ven ellos a Jesús?   ¿Qué recordarán  ellos de nosotras cuando ya estemos enterradas y solo quede esa marca en una lápida, dos fechas con un pequeño guión en el medio?  ¿Qué recordará la gente de mí, de ti?  ¿Habrá algún logro, algo que hice? ¿O será a Cristo a quien ellos recuerden? Él fue su Alfa y Omega. Yo recuerdo a Cristo en esta mujer.

¿Es Jesús el Alfa y la Omega de tu vida?  ¿Confías en Él? ¿Descansas en Él? ¿Es Él todo para ti?  Lo que sea que hagas, donde quiera que trabajes, cualquiera que sea el ambiente de trabajo en el que estés, estando en tu iglesia, estando en tu comunidad, cuando estás de compras, cuando vas al doctor, cuando llevas a tus hijos a sus citas, sentada al borde del campo de fútbol  o de otros juegos deportivos, mientras haces estudios bíblicos,  lo que sea que hagas, ¿es todo, todo, acerca de Jesús?  Él es el Alfa y la Omega.  No temas. Esfuérzate.  Levanta tus ojos y míralo a Él.

Carmen: Nancy DeMoss de Wolgemuth nos ha mostrado lo que significa  que Jesús es el Alfa y la Omega. 

En la medida en la que avanzamos en esta serie, “La maravilla de Su Nombre”, nuestro asombro verdaderamente crece al contemplar a Jesucristo como es descrito en las Escrituras. Es nuestra oración que te enfoques en Él, lo conozcas mejor y más importante aún, crezcas en amor por Él.

Jesús es descrito en las Escrituras como un León, pero Él también es descrito como un cordero; qué contraste tan marcado entre estos dos animales. ¿Cómo puede Jesús ser león y cordero al mismo tiempo?  Nancy nos hablará acerca de esto mañana.  Espero que nos acompañes aquí, en Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Dawn Wilson, Lindsay Swartz y Darla Wilkinson han provisto una asistencia de mucha  ayuda a nuestra investigación  para esta serie.

 

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

Únete a la discusión