Podcast Aviva Nuestros Corazones

León de la Tribu de Judá

Carmen Espaillat: Dios es descrito como un león. Esto te puede traer consuelo o inquietud. Aquí está Nancy DeMoss de Wolgemuth.

Nancy DeMoss Wolgemuth: ¿Alguna vez sientes como que Dios está siendo un león en tu vida? ¿A veces protegiéndote, pero a veces desgarrándote? Si Él te está desgarrando, es porque Él te ama. Él quiere que regreses a Él. Él no quiere que estés llena de ti misma. Y no quiere que le olvides. Él quiere que te reclines sobre Él, que encuentres que Él es tu Ayudador.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

¿Qué significa que Jesús es el León de la Tribu de Judá? Exploraremos esto mientras Nancy continúa en la serie "La maravilla de Su Nombre: 32 Nombres de Jesús que cambian la vida.”

Nancy DeMoss Wolgemuth: En el programa de ayer vimos un nombre para el Señor Jesús que se encuentra en el libro de Apocalipsis. Hablamos acerca de Él como el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin. Hoy queremos volver nuevamente al libro de Apocalipsis para ver otro nombre de Jesús que aparece una sola vez en la Escritura, y está, en Apocalipsis capitulo 5.

Así que si tienes tu Biblia, déjame animarte a que vayas a Apocalipsis capitulo 5. Comenzaré a leer a partir del versículo 1:

Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.

Ahora, al desarrollarse la historia, vemos que éste libro, este rollo, contiene un registro de los decretos futuros y los propósitos de Dios. Dice lo que ocurrirá en el futuro y cómo la historia va a ser consumada. Por el momento, esos planes han estado ocultos en ese libro. Pero están por ser revelados al siervo de Dios, a Juan. Y Juan los revelará a aquellos que lean la Escritura. Pero hay un problema--el libro está sellado. Y así el versículo 2 nos dice:

Y vi un ángel poderoso que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos? Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni mirar su contenido (vv. 2-3).

¿Cuántos podían abrirlo? Nadie. Ni siquiera uno.

Así que Juan estaba apesadumbrado por eso, porque ve que nadie tiene la habilidad, nadie tiene la autoridad para abrir el libro y descubrir lo que hay en el, y nadie tiene la autoridad para ejecutar o llevar a cabo el plan de Dios. Y él dice:

Y yo lloraba mucho, porque nadie había sido hallado digno de abrir el libro ni de mirar su contenido.

Y esto se convierte en un gran peso, una gran preocupación para Juan. El quiere saber cuál va a ser el desenvolvimiento de los planes de Dios. El quiere ver a alguien que pueda llevar a cabo los planes de Dios para toda la creación. Bueno, versículo 5:

Entonces uno de los ancianos me dijo: No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos.

Había uno que era digno. Nadie en la tierra o debajo de la tierra, pero sentado en el cielo, hay uno que es digno. Es Jesús, el Salvador resucitado que Juan está viendo en esta escena, y El es descrito aquí como un León --un León que desciende de la tribu real de Judá.

Ahora, cuando tú piensas en un león, piensas en una bestia, una criatura que es majestuosa. Inspira asombro. El león es un símbolo de fuerza, de poder, de ferocidad, de la habilidad para subyugar a sus enemigos. Hablamos del león como el rey de las bestias, el monarca de los bosques, el rey de la selva.

El león es un símbolo de autoridad real y de poder. Si hablas de alguien que tiene un "corazón de león" estás hablando de alguien que es valiente, audaz, que no tiene miedo. El diccionario dice que el término "león" o "corazón de león" se puede referir a una persona de gran importancia, una persona de gran influencia. Así que, la palabra "león" despierta en nuestras mentes una imagen acerca de lo que Juan está escuchando aquí en el trono de los cielos.

Ahora, cuando se refiere a Jesús como "León de la Tribu de Judá" esa es una alusión a una promesa Mesiánica que fue dada bien al principio, en el primer libro de la Biblia, en Génesis capitulo 49. Y en esa situación, Isaac estaba bendiciendo a cada uno de sus doce hijos antes de morir. Y cuando llega a Judá él dice en el versículo 8, de Génesis 49:

A Ti Judá, te alabarán tus hermanos; [Tú serás respetado; tú serás admirado. El dice, pondrás] tu mano en la cerviz de tus enemigos; [tú serás victorioso] se inclinarán ante ti los hijos de tu padre. [Tendrás autoridad. Y luego él dice] 

Cachorro [o una palabra Hebrea que significa "león joven"] Cachorro  de león es Judá; [de la tribu de Judá] de la presa, hijo mío, has subido. Se agazapa, se echa como león, o como leona, ¿quién lo despertará? El cetro no se apartará de Judá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, hasta que venga Siloh, y a él sea dada la obediencia de los pueblos [o de las naciones] (vv.8-10).

Ahora, hasta este punto, de los doce hijos de Jacob, José era el que había sido asociado con la realeza. Pero desde este momento, el foco de atención se mueve hacia Judá hacia, la tribu de Judá, y su padre le dice con esta bendición que sus hermanos se inclinarán ante él y las naciones le rendirán tributo. Le obedecerían.

Esta es la primera predicción de la línea real de David quién vino de la tribu de Judá. Y esta profecía establece el curso para una serie de profecías Mesiánicas que los judíos del Antiguo Testamento tenían acerca de estas asombrosas expectativas de cómo sería el Mesías. Lo veían como a un héroe conquistador. El libraría a Su pueblo de toda tiranía y de todo mal.

Y nosotras sabemos que esas promesas serían finalmente cumplidas y hallarían su culminación en Cristo quién es el último Hijo de David, y que reinará por siempre y para siempre y Su imperio se extendería a través de todo el mundo a todas las naciones.

La primera profecía de estas, hablaba de Judá siendo un león. Y, de hecho, el león se ha convertido en el símbolo de la tribu de Judá. Judá es conocida como una "tribu real". Y no tenemos tiempo para esto aquí, pero si vuelves y estudias las personas que había en Judá y los orígenes de esta tribu, dirías, "Es solo por la locura de la gracia que Judá fue elegido por Dios para ser la tribu de los reyes!" Hay muchos personajes desafortunados en esa tribu. Pero eso es lo que hace la gracia de Dios.

Y de hecho, el León de Judá está dibujado en el emblema de la ciudad de Jerusalén que es la ciudad capital de Judá. Esta es la tribu real--la tribu del león.

Ahora, cuando Jesús es llamado en Apocalipsis 5 el "León de la Tribu de Judá", esto es, como con muchos de los otros nombres que hemos estado estudiando, es una afirmación de Su deidad. El hecho de que El es Dios. A través del Antiguo Testamento vemos a Dios ejemplificado como teniendo características de un león.

En Isaías 31, por ejemplo, Dios es visto como un león que protege a Su pueblo. Escucha este párrafo:

Porque así me dice el Señor: "Tal como gruñe el león o el leoncillo sobre su presa, contra el que se reúne una multitud de pastores, y no se atemoriza de sus voces ni se acobarda por su multitud,(no asustan a ese león) así descenderá el Señor de los ejércitos para combatir sobre el monte Sion y sobre su collado. Como aves que vuelan, así protegerá el Señor de los ejércitos a Jerusalén; la protegerá y la librará, la perdonará y la rescatará." (vv.4--5)

Así que aquí, Dios es descrito como un león que pelea a favor de Su pueblo. El los protege ferozmente.

Pero luego hay otras situaciones en el Antiguo Testamento donde a Dios no se lo ve como un protector sino como un destructor. Dios pelea contra los enemigos de Su pueblo. El pelea a favor de Su pueblo. El protege a Su pueblo. Pero aquellos que se oponen a Su pueblo, se convierten en enemigos de Dios. Hay veces cuando Dios pelea aún contra Su propio pueblo al castigarlos y disciplinarlos a causa de su pecado.

Escucha, por ejemplo, estos versículos en Oseas. (5:14-15) Dios dijo:

Porque yo seré como león para Efraín,(una de las tribus de Israel) y como leoncillo para la casa de Judá. Yo, yo mismo, desgarraré y me iré, arrebataré y no habrá quién libre. Me iré y volveré a mi lugar hasta que reconozcan su culpa y busquen mi rostro; en su angustia me buscarán con diligencia (5:14-15).

Dios será como un león para Su pueblo, castigándolos hasta que se arrepientan y regresen a Él. Continúa en Oseas capitulo 13 diciendo:

Mas yo he sido el Señor tu Dios . . . Yo te cuidé en el desierto, en tierra muy seca. Cuando comían sus pastos, se saciaron, y al estar saciados, se ensoberbeció su corazón; por tanto, se olvidaron de mí. Seré pues, para ellos como león; como leopardo junto al camino acecharé. Como osa privada de sus cachorros, me enfrentaré a ellos y les desgarraré el pecho, y allí los devoraré como leona, . . . Tu destrucción vendrá, oh Israel, porque estás contra mí, contra tu ayuda (vv.4-9).

Y lo que Dios les dice es "¿No dejarás que Yo te ayude? Entonces te destruiré para que veas cuán desesperadamente me necesitas."

¿ Alguna vez sientes como que Dios está siendo un león en tu vida? ¿A veces protegiéndote, pero a veces desgarrándote? Si Él te está desgarrando, es porque te ama. Él quiere que regreses a Él. Él no quiere que estés llena de ti misma, no quiere que le olvides. Él quiere que te reclines sobre Él, que encuentres que Él es tu Ayudador.

Bueno pero regresemos ahora a Apocalipsis capitulo 5 y ahí, vemos que Jesús es retratado como un león -- enlazando esta imagen a la del Dios que era el León en el Antiguo Testamento. "Entonces Juan dice uno de los ancianos me dijo: No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos."

Solo Jesús es digno. Sólo Jesús puede hacerlo. Solo Jesús tiene la autoridad para abrir el libro que contiene los propósitos eternos de Dios. El puede prevalecer donde otros han fallado. El es omnipotente donde otros son impotentes. El es esencial para la revelación de los propósitos eternos de Dios.

La gente hoy habla de cuanto les agrada Dios, de amar a Dios, adorar a Dios. Pero no quieren a Jesús. Pero No, no pueden tener a Dios, y no tener a Jesús. Jesús es esencial para los decretos eternos y los propósitos de Dios porque Él es Dios y los propósitos eternos de Dios para este mundo no ocurrirán, no pueden ocurrir aparte de Jesús.

Dijimos ya que El león es el rey de las bestias que gobierna en la selva. Jesús es el León que gobierna sobre este universo sobre cada evento que ocurre en este planeta y sobre todo el universo que está bajo Su control.

Ahora, Juan ha dicho que un León ha conquistado y ha prevalecido para poder abrir el libro. Pero él no ha visto al León. El sólo ha escuchado acerca del León. Así que, ¿qué piensas que Juan esperaría ver en su próxima visión? ¿Un león, verdad? Pero lo que Juan ve es algo enteramente diferente. Continuemos con el versículo 6 en Apocalipsis 5:

Miré, y vi, entre el trono (con los cuatro seres vivientes) y los ancianos, a un Cordero [Recién había escuchado que el León de la Tribu de Judá había prevalecido y luego, ¿qué es lo que él ve? Un Cordero, no un León, sino un cordero.]

Vi . . . a un Cordero, de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; (vv.6-8).

Así que aquí está el Cristo resucitado, el Cristo ascendido en el trono celestial que fue anunciado y descrito a Juan como un León conquistador; pero Él, de hecho, aparece como un Cordero sacrificado, inmolado. Entonces por fin, ¿cuál es Él? ¿Es Él el León o es el Cordero? Estos me parecen contradictorios a mí. ¿No te parece? Quiero decir, dos animales que no podrían ser más opuestos uno del otro que un león y un cordero,

Un león es fuerte; un cordero es débil. Un león es peligroso; un cordero es inofensivo. Un león devora y acecha a otros animales, y el cordero es devorado y fácilmente acechado. La verdad es que el León es también un cordero. John Piper lo dice de esta manera. Me encanta esta oración. El dice, "Jesús es . . . un León como Cordero y un Cordero como León." Es ambos.

Hace muchos años, en los 1700s, Jonathan Edwards predicó un mensaje sobre estos versículos: Apocalipsis 5 versículos 5-6. Y escucha el título de su sermón. Se titulaba "La Admirable Conjunción de las Diversas Excelencias en Cristo Jesús". Ahora, no hablaríamos de este modo hoy, pero me encanta como él describe que: "La Admirable [esto es hermosa] Conjunción [la unión] de las Diversas [diferentes] Excelencias [que se unen] en Cristo Jesús."

El dice en este mensaje:

El león y el cordero, aunque criaturas de tipos muy diversos, sin embargo, cada una tiene sus excelencias particulares. El león se destaca en fuerza, y en la majestad de su apariencia y voz: el cordero se destaca en mansedumbre y paciencia . . . Pero vemos que Cristo es, en este texto, comparado a ambos, porque las diversas excelencias de ambos se encuentran maravillosamente en Él [en Cristo].

Y así, Jonathan Edwards, continúa en ese sermón hablando de las diversas, las paradójicas excelencias que se encuentran en Cristo y solo en Cristo. Por ejemplo, Cristo es tanto el altísimo y de condescendencia infinita. Como que Él se inclina para ministrar a nuestras necesidades. Él es justicia infinita, y Él es gracia infinita. Él es gloria infinita, y Él es la más baja humildad. Él es majestad infinita , y Él es mansedumbre trascendente.

El tiene dominio supremo y soberanía sobre todo en el cielo y en la tierra, y sin embargo lo vemos a Él como un Cordero con un espíritu de sumisión y de resignación y de obediencia al ir a la cruz a entregar Su vida. El Soberano supremo del universo deja a los hombres clavarlo en una cruz. Las supremas, paradójicas, diversas excelencias de Cristo se unen. El triunfante, León conquistador es también el Cordero inmolado o sacrificado.

Y el León es digno de abrir el libro que ha sido sellado porque El ha conquistado. Ahora, piensas en leones como conquistadores, como fuertes y poderosos. ¿Pero cómo ha conquistado este León? Bueno, encontramos la respuesta en el versículo 9, y vemos que Él ha conquistado, no por su juicio final sobre los malvados, no por Su voz feroz y sus poderes, si no que Él ha conquistado a través de Su muerte expiatoria en la cruz.

Vemos en el versículo 9 que dice :

Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: "Digno eres (el león) de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación."

La victoria del León, la supremacía del León, el triunfo del León fue logrado por su muerte como Cordero. Él conquistó por Su sufrimiento. Y como el León de la Tribu de Judá, Jesús es tanto el Protector de Su pueblo y Él es también el Fiscal o el Vengador de Sus enemigos. Lo conocerás como uno o como el otro. Él será o tu Protector si eres uno de Su pueblo, o Él será un día tu Fiscal, si tu eres uno de Sus enemigos.

Si le perteneces a Él, Él será como un León para defenderte y protegerte. Y cualquiera que intente dañarte o destruirte tendrá que lidiar con el León de la Tribu de Judá. Si alguien quiere meterse con uno de los hijos de Dios, sería como despertar el enojo de un león.

En ese sermón, Jonathan Edwards dice:

A menos que tus enemigos puedan conquistar a ese León, ellos no podrán destruirte o lastimarte; a menos que sean más fuertes que El, no podrán obstaculizar tu felicidad.

Ahora, piensa por un momento en eso. Es fácil sentarnos y escuchar un programa como este y decir "Amén" a todo eso. Pero, ¿Hay algunos enemigos en tu vida? ¿Hay personas que te dan problemas? Quizás están en tu propia casa. Quizá están en tu lugar de trabajo. Quizá es alguien con quien vas a la escuela. O quizás es un jefe, un vecino, alguien con quién es difícil relacionarse, alguien que continúa atacándote. Y tú piensas, Quizás bueno esta persona está destruyendo mi felicidad.

Ahora, esa persona no puede destruir tu felicidad. Esa persona tiene que lidiar con el León de la Tribu de Judá. Y déjame repetir lo que dijo Jonathan Edwards, "A menos que tus enemigos puedan conquistar a ese León, ellos no podrán destruirte o lastimarte; a menos que sean más fuertes que Él, [¿Es tu enemigo más fuerte que Jesús? A menos que sean más fuerte que Él] no podrán obstaculizar tu felicidad.

Ahora, ellos pueden incomodar tu vida, pero es sólo por un tiempo. El León de la Tribu de Judá ha conquistado, y Él es el Protector de Su pueblo. Pero Él es también el Fiscal, el Vengador de Sus enemigos. Y en el juicio final, Él aparecerá como el León de la Tribu de Judá para conquistar a todos Sus enemigos.

El ejecutará el juicio y el castigo de Dios contra aquellos que lo han rechazado, y todo el mundo temblará ante Él. Todo el mundo debe enfrentar al León de la Tribu de Judá. Tú lo enfrentarás como tu Protector, o tú lo enfrentarás como tu Fiscal.

Y entonces vemos que Jesucristo, el León de la Tribu de Judá, ha conquistado. Aquí está buena la noticia. Si tú eres una de las hijas de Dios a través de la fe en Jesucristo, tú compartes Su victoria. Su victoria es tu victoria. Triunfamos en y a través de Él--no a través de nuestra propia fuerza. Pero triunfamos a través de Él. ¿Y recuerdas como fue que Él triunfó? El triunfó al dar Su vida como un Cordero inmolado.

Y entonces, ¿Cómo conquistamos nosotras? ¿Cómo triunfamos? Por la sangre del Cordero, tomando nuestro lugar con El, estando dispuestas a que el mundo nos malinterprete, nos maltrate, nos menosprecie , no piense nada de nosotras, al ser ese humilde, modesto cordero del cual hablaremos antes de terminar esta serie sobre los nombres de Jesús. Nosotras conquistamos con El al estar dispuestas a llevar la cruz, a tomar la cruz para seguirlo a Él, el Cordero sacrificado.

Pero al hacerlo, recuerda que Él es el León conquistador. Creo que a veces, en nuestro pensamiento, hemos reducido al León de la Tribu de Judá, ¿a un gatito en nuestra mente? Pensamos, Él no es muy poderoso. Nos olvidamos cuán poderoso es Él . Y mientras vas por tu día, por tus responsabilidades diarias, recuerda que el León de la Tribu de Judá cuida sobre ti. Él está atento a ti, Él cuida de nosotras; Él nos protege. Y, oh, que nosotras podamos verlo a Él como el fuerte, poderoso y valiente León que Él es.

Ahora, es cierto, que tenemos un enemigo que "anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar" (1 Ped. 5:7). Pero ese es otro león, ¿verdad? Pero ese león, Satanás, fue derrotado por el León de la Tribu de Judá en la cruz. Y sin embargo él todavía está activo. Ahora, te preguntaras pero ¿Cómo es eso?

Bueno, sabemos que se está esforzando para lograr un último medio para ganar posesión de la creación que debidamente le pertenece a Dios. Pero como dijo un escritor, y necesitamos recordarlo, "El león rugiente del infierno no puede igualarse al León conquistador de Judá."

¿ Mientras te sientas atacada y sitiada y acechada, a veces, por ese león rugiente que busca devorarte? Recordaras esto, recuerda que el león rugiente del infierno no puede igualarse al León conquistador de Judá.

Carmen: Nancy DeMoss de Wolgemuth no ha terminado. Ella regresará enseguida para compartir una cita de un libro para niños muy apreciado.

Cada día recibimos preguntas sobre diversas pruebas o circunstancias en la vida de una mujer, en diferentes etapas de la vida. Nuestro equipo de corresponsales bíblicas ha preparado un recurso con las preguntas más frecuentes. Al visitar nuestra página web AvivaNuestrosCorazones.com, te invitamos a visitar la sección de preguntas frecuentes. De seguro serás animada y edificada.

También creo que serás grandemente edificada con el libro titulado “Mujer Verdadera: El maravilloso diseño de Dios para ti". Este te ayudará a aclarar tus dudas con respecto a qué es ser una mujer verdadera. Si en tu corazón está el deseo de ofrendar para nuestro ministerio, ¡te animo a hacerlo! Te enviaremos una copia del libro "Mujer Verdadera: El maravilloso diseño de Dios para ti" como agradecimiento por tu ofrenda. Para dar tu donación puedes llamarnos al 1-800-569-5959 desde EEUU y Canadá, o simplemente visitar nuestra página AvivaNuestrosCorazones.com. ¡Gracias por ayudarnos a mantenernos en el aire! (Los envíos están disponibles a EEUU y Canadá). 

Cuando una mujer está comprometida, comienza una cuenta regresiva hasta el día de su boda; ella anticipa ese momento. Cuando conoces a Cristo, es como estar comprometida, puedes estar segura de que la boda se acerca. Nancy hablará acerca de esto mañana, ahora ella regresa para concluir el programa de hoy acerca de Jesús como el León de la Tribu de Judá.

Nancy: Quizás hayas leído El León, La Bruja y el Ropero de C.S. Lewis. Recuerdas cómo Aslan es la figura de Cristo en esa historia, y el es un león que hace el papel del cordero sacrificial. Recuerdas como el león, Aslan, es capturado por la Bruja Blanca y sus siervos lo atan con cuerdas. Al final, él es puesto sobre una gran mesa, es sacrificado, es inmolado, muere , y todos los siervos de la Bruja Blanca celebran su muerte, ¿recuerdas?

Pero luego recuerdas cómo el vuelve a la vida en la historia. Y me encanta este pequeño párrafo al final de esa sección del libro donde el león comienza a moverse, comienza a corretear y a jugar con Lucy y con Susan en la misma montaña donde la bruja le había dado muerte. Y luego, Aslan le dice a las niñas,

"Ahora, siento que voy a rugir. Sería mejor que se tapen los oídos."

Y así lo hicieron. Y Aslan se puso de pie y cuando abrió su boca para rugir su rostro se volvió tan terrible que no se atrevían a mirarlo. Y vieron todos los árboles delante de ellos, inclinarse frente al estruendo de su rugido, como el pasto se inclina ante el viento en la pradera.

Amigas, un día el León de la Tribu de Judá va a rugir. Y cuando lo haga, asegúrate de taparte los oídos. Y asegúrate de que El sea tu León, tu Protector, tu Defensor, tu León de Judá.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

 

Dawn Wilson, Lindsay Swartz, y Darla Wilkinson contribuyeron de manera significativa con la investigación para esta serie.

Canciones utilizadas:  Aslan, Marcos Vidal, Aire Acústico ℗ 2004 Nuva Music Inc.

The Stone Table, Harry Gregson-Williams, The Chronicles of Narnia - The Lion, the Witch, and the Wardrobe ℗ 2005 Walt Disney Records

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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