Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

Atesorando a Cristo en nuestras tradiciones, con Noel Piper

Carmen Espaillat: ¿Cuándo una actividad se convierte en una tradición? Con nosotras Noel Piper.

Noel Piper: Las cosas que hacemos regularmente, las cosas que nos hacen conocer, amar y desear a Dios en lo más profundo de nuestro ser… esas que llenan nuestras vidas de Dios…esas cosas, son tradiciones. 

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. 

Nancy DeMoss de Wolgemuth: ¡Feliz día de Acción de Gracias! Como ustedes saben, días festivos como este, pueden ser un tiempo inusual de ajetreo y estrés, pero también nos pueden mostrar las cosas que realmente importan. Hoy algunas de ustedes tendrán cenas de Acción de Gracias, y en unas pocas semanas estaremos meditando en el nacimiento y la encarnación de Jesús. 

Hoy, Noel Piper nos ayudará a reflexionar en la medida en que estamos comenzando a celebrar estos días festivos. Noel es la esposa del pastor y autor, John Piper. Ella es mamá de cinco hijos y ha escrito varios libros. También tiene pasión por hacer de los días festivos un tiempo especial. Hoy ella nos dirá por qué y nos enseñará cómo usar esos días especiales para reflejar a Cristo a los demás. Este mensaje fue enseñado en una de las conferencias de Coalición por el Evangelio. Escuchemos.

Noel Piper: Hoy quiero que enfoquemos nuestros pensamientos en un solo aspecto del hogar. ¡Las tareas del hogar son inmensas! Quiero enfocarme solo en el aspecto de las tradiciones; atesorando a Cristo en las tradiciones de nuestros hogares. Espero que después de nuestro tiempo aquí el día de hoy, ustedes vean cuán importante es el rol que nuestras tradiciones desempeñan en centrarnos, a nosotras mismas y a otros, en Jesús.

Quiero aclarar que esta no es una sesión de «cómo hacer». No te voy a decir qué hacer. A donde quiero llegar es a tu corazón, para que estés examinando lo que es más importante para ti. Cuál es tu verdadero tesoro, quién es tu verdadero tesoro, y si tus tradiciones están reflejando eso a otros y ayudándote amar más a Jesús.

Quiero que pienses en lo que estás haciendo en tus tradiciones. Puede que estés haciendo cosas realmente excelentes. Puedes tener a dos personas que estén haciendo exactamente la misma cosa en tradiciones; por ejemplo, para Navidad, para Pascua, para cumpleaños, lo que sea, y para una persona, esto la está dirigiendo a Cristo y ayudando a otros a entender, y para la otra es simplemente «lo que siempre hacemos cada año».

Así que puedes estar haciendo algo excelente, pero si no estás pensando acerca de dónde proviene esa actividad, por qué estás haciendo eso, cómo expresa tu amor y apreciación por Dios, entonces de cierta forma está vacía. Ninguna tradición es completamente vacía, no quiero decir eso, porque hay muchas cosas que suceden en las tradiciones que fortalecen a la familia. Pero en cuanto a ayudar a una familia a ver a Jesús mejor, o ayudarte a ti a ver a Jesús mejor, no quiero que nuestras tradiciones estén vacías. Quiero que pensemos en lo que estamos haciendo. Realmente, en la mayoría de los hogares, eres tú, la ama de casa, quien determina las tradiciones que se seguirán en el hogar.

Entonces, ¿cómo vamos a descubrir lo que necesitamos saber acerca de las tradiciones? Nuestro hijo mayor de cuarenta años, pero todavía puedo escuchar en mi corazón y en mi cabeza su voz melodiosa de seis años recitando Santiago 1:17: «Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación». Toda buena dádiva, incluyendo tradiciones, viene de nuestro Padre en el cielo. Él es el inventor de tradiciones y el dador de tradiciones, así como Él es el inventor y el dador de toda cosa buena.

Estoy pensando que si queremos saber lo que las tradiciones deben ser para nosotras, debemos buscar y ver lo que Él dice acerca de las tradiciones. Escogí algunos versículos en el Antiguo Testamento donde Dios da instrucciones para algunas de las tradiciones que Él quería que Su pueblo siguiera.

Quiero pedirte que sigas conmigo cada uno de los pasajes que vamos a ver. Busca Éxodo 12:42. Quiero que escuches para que puedas encontrar el propósito de estas tradiciones. Dice: «Esta es noche de vigilia para el Señor por haberlos sacado de la tierra de Egipto; esta noche es para el Señor, para ser guardada por todos los hijos de Israel por todas sus generaciones».

«Esta noche es noche de vigilia para el Señor...» Las tradiciones nos ayudan a recordar lo que Dios ha hecho por nosotras. Nos ayudan a honrar al Señor. Las tradiciones son una ocasión para agradecer y dar gloria a Dios.

Vamos a seguir ahora en Levítico 23, comenzando en el versículo 42, para obtener unas cuantas cosas más. Aquí Dios habla de la fiesta de los tabernáculos. Dice: «Habitaréis en tabernáculos por siete días; todo nativo de Israel vivirá en tabernáculos, para que vuestras generaciones sepan que yo hice habitar en tabernáculos a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor vuestro Dios» (vv. 42-43).

«Para que vuestras generaciones sepan». Las tradiciones son para el bien de las siguientes generaciones. «Yo soy el Señor vuestro Dios». Les dice esto a las personas a las que les está hablando. Él se muestra a Sí mismo a nosotras a medida que estamos llevando las tradiciones que son para la siguiente generación. Así que esto significa que las tradiciones no son solamente para las siguientes generaciones, sino que son para nosotras también.

Ahora bien, esos pasajes, y muchos más, están hablando de grandes celebraciones que solo ocurrían una vez al año, o tal vez con menos frecuencia para los israelitas. Eso sería comparable tal vez con la Pascua o la Navidad para nosotras, grandes celebraciones que ocurren una vez al año. Estos pasajes, más eso de una vez al año, traen un par de preguntas a la mente.

¿Ese tipo de celebraciones son solamente para esas ocasiones, para esos eventos anuales o especiales? ¿Son las tradiciones meramente para el bien de los niños y para la siguiente generación? (Ya les di una pista para esa respuesta, ¿verdad?) ¿Qué hace de algo una tradición?

Voy a ir a otro pasaje del Antiguo Testamento. Quiero que vayan conmigo, si tienen su Biblia, a Deuteronomio 11. Vamos a saltarnos algo de este pasaje. Me gusta este pasaje por muchas razones.

La primera pregunta en que pensaré es, «¿son las tradiciones meramente para el bien de los niños?» Miren Deuteronomio 11:18: «Grabad, pues estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma». Dios les está hablando a los adultos y diciendo, «átalas como una señal a vuestra mano, y serán por insignias. Ustedes adultos, pongan Mis palabras en su corazón y en su alma». De hecho, al comienzo del capítulo, Él da las razones para esto, Él está hablando específicamente a los adultos y no solo a la congregación completa.

Así que vayamos a Deuteronomio 11:2 donde Él dice específicamente: «Y comprended hoy que no estoy hablando con vuestros hijos…» ¿Por qué? Por que ellos «no han visto…» Él va a hablar acerca de ello, ¿qué no han visto?, «la disciplina del Señor vuestro Dios: su grandeza, su mano poderosa, su brazo extendido». Él habla mucho aquí de las obras de Dios. 

Los hijos no han experimentado eso aún. Ellos apenas están empezando a experimentarlo. Ustedes adultos han experimentado estas cosas de Dios, ambas, la disciplina dura y las obras poderosas de Dios, Su grandeza, Su brazo extendido de misericordia, de ayuda, de salvación. Después Él lo repite de nuevo en el versículo 7: «Pero vuestros propios ojos han visto toda la gran obra que el Señor ha hecho».

Antes que todo, las tradiciones son para nuestros propios corazones y almas. Y donde esté nuestro corazón, va a hacer una gran diferencia en cómo nuestras tradiciones nos dirigen a Jesús. Quiero que se den cuenta que Él les está hablando a todos los adultos, no solo a los padres. Esta es una comunidad. Los israelitas vienen todos de un Padre, así que en cierto sentido, todos son una familia, así como nosotras aquí. Estamos todos en la familia de Cristo.

Esto significa que en un sentido amplio, todos los hijos de la gente que son parte de la familia de Cristo son nuestros hijos. Aún si no tienen hijos viviendo en sus hogares, ustedes son parte de una familia en la iglesia, hay niños ahí, que en cierto sentido, son de ustedes. Y hay otros niños en su círculo más extenso. Ustedes tienen nietos, sobrinas, sobrinos, niños de los vecinos, niños de sus compañeros de trabajo.

Tal vez ayuden en la escuela, o en la escuela dominical. Estoy segura de que todas ustedes pueden pensar en este momento, en niños que están en su círculo, aún cuando ustedes mismas no tengan niños en su hogar. Así que todas ustedes enfoquen sus corazones y sus almas en la Palabra de Dios por el bien de esos niños que son parte de sus vidas.

Y aún si tienen o no niños en sus vidas, ustedes tienen otros adultos que están siendo tocados por sus tradiciones también. Nunca sabrás el efecto multiplicador que Dios puede hacer a través de ti, a adultos que están cerca de ti, y después a través de esa persona a la siguiente generación. Dios trabaja en formas complicadas, enredadas, y algunas veces en formas misteriosas para hacerse conocer a Sí mismo. No sabrás cómo se están desencadenando las situaciones muchas veces, pero sé fiel.

De regreso al versículo 18, ¿qué es lo que hace algo una tradición? Deuteronomio 11:18: «Grabad, pues, estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma...» y después de que hayas llenado tu corazón y tu mente de las palabras de Dios, «enseñadlas a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes».

Ahora bien, cualquier cosa que hagas tan frecuente como sentarte o caminar o acostarte y levantarte, pudieran convertirse en una tradición porque la repetición es la parte que hace una tradición. Si hacemos una cosa solo una vez, no la llamamos tradición. Tradición es algo que hemos hecho tantas veces, que comenzamos a sentir como que haremos esto regularmente en este tipo de ocasión. Va a ser algo que tiene algún significado. Nadie le llama tradición a lavarse los dientes.

Algunas cosas son solo hábitos, y son buenos hábitos. Quiero que se laven sus dientes, pero en este pasaje es claro que se está hablando de algo importante. Hablar acerca de las palabras de Dios en todas estas partes cotidianas, regulares, repetidas de tu día, de tu semana. La Palabra de Dios es muy significativa, y veo el corazón de la tradición para los cristianos aquí en el versículo 18: «Grabad, pues, estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma». 

Aquí está la diferencia entre lavarse los dientes y una tradición. Pudieran pensar de lo que voy a decir ahora como un tipo de definición de una tradición. Las cosas que hacemos regularmente, que nos hacen conocer y amar y querer a Dios en lo más profundo de nuestro ser, para tener nuestras vidas infiltradas por Dios, estas cosas son tradiciones. Y después mientras haya más personas en nuestras vidas, estas cosas tocan a estas otras personas también.

Yo llamaría el tiempo que pasan regularmente en la Palabra de Dios, una tradición de todos los días. Cualquier cosa que está poniendo la Palabra de Dios en ustedes, y en las personas que están cercanas a ustedes, sus hijos, los niños de la escuela dominical, o quien sea, yo la llamo una tradición. Es algo que sucede muy regularmente con mucho significado.

Así que tradición para un cristiano es poner la Palabra de Dios en nuestros propios corazones y pasar Sus palabras a la siguiente generación. Esta sería otra forma de definir tradición.

Ya he hecho alusión a dos tipos de celebraciones.

Tenemos las celebraciones grandes, los días especiales (Navidad, Pascua, cumpleaños, funerales, bodas). Los eventos que son de vez en cuando que son memorables en nuestro año o en nuestra vida. La forma en que celebramos esos, el enfoque de la observación, tiene un gran potencial para bien en nuestras vidas y en nuestras familias, y en otras personas cuyas vidas están siendo tocadas por las nuestras. Lo hace al reavivar nuestro amor por Dios y al incrementar nuestro conocimiento de Él, y al recordarnos y a otros, quién es Dios y cómo Él trabaja.

Entre el tipo de cosas que hacemos en nuestras celebraciones, hay algunas cosas que yo llamaría neutrales. No nos dirigen a Cristo; no nos desvían lejos de Cristo. Esto podría incluir la cena que tienen para Acción de Gracias, algo que es especial para ustedes. Sienten que es algo que quieren cocinar para hacer el día más festivo. Tenemos muchas de estas cosas en nuestras vidas; sin embargo, sería muy triste si eso es todo lo que tuviéramos, el tipo de cosas que son simplemente neutrales.

Asegúrense de que no todo sea neutral en la manera en que celebran. Tuvimos un amigo en la universidad que solía reaccionar tajantemente cuando escuchaba a la gente decir, con buenas intenciones, cosas como, «todos los días deberían ser día de las madres», o «todos los días deberían ser tan significativos como la Navidad», él estallaba y decía: «¡No! ¡Todos los días no son iguales! Necesitamos días especiales». Así es como le llamo a esas cosas especiales que ocurren una vez al año, tradiciones especiales.

Un par de preguntas que pudieran ayudar para pensar en lo que estamos haciendo: «¿Me estoy enfocando en el trabajo de Dios para que mi agradecimiento hacia Él crezca?» Otra sería: «¿Los demás se dan cuenta de lo que estoy celebrando?» Nuestras grandes celebraciones especiales pueden ayudarnos a ver a Cristo en nuestro hogar, y también pueden ayudarnos a conocer nuestro lugar en nuestras familias y en nuestras comunidades, por la seguridad que las tradiciones dan y el amor que las tradiciones muestran.

Después, hay las tradiciones de todos los días. Piensen de nuevo en Deuteronomio 11. Sentarse, caminar, acostarse, levantarse, son simplemente, sentarse, caminar, acostarse, levantarse, al menos que planeen rodear esos tiempos, de alguna manera, con la Palabra de Dios. Planear es importante. 

Hay algunas tradiciones que pudieran recordar y darse cuenta que, «eso casi empezó por sí solo. Ni siquiera estábamos pensando en lo que estábamos haciendo, pero es una cosa realmente buena. Estoy contenta que lo estemos haciendo». Un ejemplo de esto para nosotros es la tradición que solíamos tener con nuestra hija Talitha cuando era bebé, una tradición de buenas noches. Le decía: «Mami te ama, y papi te ama, y (dependiendo de qué tan temprano era para mandarla a dormir) nombraba todos sus parientes que la amaban. Siempre terminaba con «ante todo, Jesús te ama mucho más».

Frecuentemente podemos escuchar a un bebé hablando consigo mismo después de que cerramos la puerta. Yo podía escucharla adentro diciendo, «¡mamá, papá, mo, Jesús!» Bueno, esa es una cosa buena. Estoy contenta que ella estuviera recordando eso. Vamos a ver, cómo cosas buenas como esa, por el corazón que le ponemos al hacerlo, manifiestan nuestro amor por Dios. Se van a dar cuenta, «¡eso es bueno, quiero continuar haciendo eso!»

Pero usualmente, se requiere planificación para rodear todas las cosas cotidianas con un significado en la Palabra de Dios. Hay algunas tradiciones cotidianas que nuestra familia ha realizado muy frecuentemente y muy regularmente. De hecho, esas son las dos palabras que usaría para las tradiciones cotidianas. No son necesariamente literalmente todos los días, pero suceden muy frecuentemente y con regularidad.

Estaba escribiendo aquí cosas que se me venían a la mente. Vamos a la iglesia regularmente, solíamos asignar tiempo devocional para nuestros hijos por la mañana para que ellos pudieran aprender a tener un tiempo devocional por ellos mismos. Si leían, tendríamos un libro de historias de la Biblia o un libro devocional a su nivel de lectura. Si ellos no leían aún, tratábamos de encontrar historias bíblicas grabadas para que ellos las escucharan, o canciones que eran versículos bíblicos para memorizar, algo así. Orábamos antes de las comidas. Teníamos devocionales familiares a diario. 

No todo es específicamente lo que ustedes llamarían «espiritual». Mientras los niños estaban doblando ropa, yo les leía en voz alta porque les gustaba que se les leyera, y yo odiaba doblar ropa. Los libros eran de una gran variedad, pero eran cosas que nos estaban ayudando a comprender el mundo desde el punto de vista de Dios, y era la mejor manera. Leemos libros que son verídicos, aún si son fantasía o no, saben a lo que me refiero.

En cada libro que lean, encontrarán cosas que tal vez no concuerdan con la manera en que piensan que deberían ser, y esto les da algo de qué hablar también. Leer juntos en voz alta. Los sábados, los niños tomaban turnos para salir a comer con su papá. Ahora Talitha es la única en casa, así que ella tiene casi todos los sábados.

Mi esposo y yo oramos por cada hijo por nombre todos los días, y por cada nuera y nietos. Mientras Dios va bendiciendo, la lista se va haciendo más y más grande. Esto sucede usualmente cuando estamos orando juntos antes de dormir. Esto pasa casi todas las noches.

Ahora bien, al cabo de un tiempo, estas son cosas que se pueden empezar a dar por sentado, como lo hacemos con otros hábitos, simplemente se hacen. Y esto no es algo malo, dar estas cosas por sentado, porque son cosas buenas. Sin embargo, no hubieran ocurrido, si en algún momento no hubieras planeado hacerlas. Así que planear es importante.

Ahora, estas cosas que acabo de listar, acabo de decir que ustedes de alguna forma pueden darlas por sentado. ¿Son hábitos o son tradiciones? Y yo diría, «sí, son las dos cosas». No todo hábito es una tradición, pero especialmente las tradiciones cotidianas, podemos orar para que se conviertan en hábitos.

La repetición es otro punto clave para la tradición. Aquí está otra forma de definir lo que es una tradición. «Una tradición es un hábito planeado con significado». Así que lo que hacen una y otra vez se hace un hábito, y esto se va enraizando. Esto pasa aún si se lo proponen o no. Si hay niños mirando, puede dar miedo algunas veces, las cosas que les están enseñando a sus hijos al hacerlas una y otra vez y no se dan cuenta de lo que está pasando.

Aquí está una historia, no es una historia de miedo, pero es un ejemplo de cómo la repetición puede enraizarse. Cuando nuestro hijo mayor era un bebé, él batallaba para dormir, así que lo cargábamos y caminábamos arriba y abajo por el largo pasillo, tratando de que se durmiera. Al final del pasillo, había una pequeña luz roja en la puerta del baño que nos indicaba si el calentador estaba encendido en el baño.

Digamos que mi esposo lo estaba paseando por el pasillo. Siempre cantaba la misma canción. Si él era el que traía al niño, entonces era mi oportunidad para ir y tomar un baño, así que el calentador, y la luz roja estaban encendidos. Cada vez que John trataba de dormir a Carsten él cantaba.

Ahora, adelanten diez años. Carsten y nuestro segundo hijo, Benjamín, estaban en sus camas. John los estaba acostando, y él empieza a cantar esta canción. Carsten se sienta y dice, «¿qué era esa luz roja que solía brillar cuando cantabas eso?». Él estaba muy pequeño. Eso no era algo para lo que estábamos tratando de entrenarlo, para que recordara. Eso pasó por la repetición. (Eso les dice qué tan difícil le era dormirse).

La repetición enseña, aún seamos o no intencionales, esa pudiera ser otra sesión completa. ¿Qué estás repitiendo en tu vida? Estás enraizando algo en ti misma sea o no intencional. Les estás enseñando a los niños a tu alrededor que es algo que siempre sucede. Eso es lo que nuestras tradiciones hacen también. Les enseñamos a los pequeños en nuestras vidas, por omisión o por planificación. 

Eso es lo que les pido que hagan con sus tradiciones, planear, estar expresando lo que es más importante para ustedes. Las tradiciones y las celebraciones cristianas deben estar llenas de Dios y deben dirigirnos a Jesús. Ese es el mensaje central de mi mensaje aquí. Empiecen con la Palabra de Dios en sus propios corazones y después planeen sus tradiciones de una manera que exprese ese valor.

Otra pieza importante, ya hemos mencionado que las tradiciones son para las generaciones. Cuando estoy con mi familia en la que crecí, veo a mi madre y a mis hermanos, y es un cálido recordatorio de lo importante que ha sido mi familia en mi vida, en las buenas y en las malas. Eso es verdad para todas nosotras en nuestras familias. 

Después miro a mis hijos, a nuestra hija, a nuestras nueras, nuestros nietos, y estoy muy consciente de qué tan grandes son mis responsabilidades con la familia que viene después de mí. Algunas veces me he visto a mí misma como una jugadora de baloncesto, parada a media cancha, atrapando la bola por detrás de mí y pasándola a los que están delante de mí.

Nancy: Has estado escuchando un mensaje de Noel Piper, que ella enseñó en una de las conferencias de Coalición por el evangelio. Ella nos ha hablado acerca de maneras en las que puedes atesorar a Cristo en tus tradiciones. En estos días muchas disfrutamos de días festivos, el día de acción de gracias (¡hoy!) y la Navidad (más adelante), en la que recordamos el maravilloso regalo de la encarnación de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 

Y quizás hoy mientras te preparas para la cena puede ser un tiempo de preocupación, y las semanas que vienen anticipando el día de Navidad, un tiempo de estrés y de presión financiera. Puede que se haya convertido en un tiempo en el que tratas de impresionar a tus familiares e invitados, y en el que tienes ocupaciones extra. 

Pero puedes reflexionar, pausar y determinar invertir tiempo en las cosas que tienen valor, que realmente importan. Sobre todo, puedes asegurarte de usar estas fechas para dirigir tu propio corazón y los corazones de aquellos que te rodean, a Jesús.

Carmen: Una relación de intimidad. ¿Describe esto tu relación con Dios? Cada día nos acercamos más a Dios o nos alejamos más de Él. En nuestro próximo programa, Nancy te ayudará a perseguir la cercanía en la relación más importante de tu vida. 

Atesorando a Jesucristo juntas,Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. 

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

Acerca de los oradores

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a …

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