Aviva Nuestros Corazones Podcast

Cantar de los cantares, día 12

Annamarie Sauter: Escucha una pregunta crucial.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: ¿Alguna vez has comprendido el hecho de que eres preciosa para Cristo, que Él halla en ti gran deleite… que eres hermosa para Él?

Ahora, todas sabemos que no es que tengamos belleza natural para ofrecerle a Él. Cualquier cosa de valor que Él u otros vean en nosotras es todo resultado de Su misericordia y de Su gracia. Pero una vez te das cuenta de cuánto Él te ama, tu vida nunca será igual.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Nos encontramos en un estudio enriquecedor sobre el Cantar de los cantares. Nancy nos ha estado invitando a una relación más íntima y profunda con Jesús. Si te has perdido cualquiera de los programas anteriores en esta serie, escúchalo, descárgalo o leelo, en la pestaña, «Recursos» en AvivaNuestrosCorazones.com.

Hoy llegamos a la porción del cantar de Salomón donde el esposo describe la belleza física de su esposa. Si tienes niños pequeños cerca, es importante que disciernas cuánto quieres que ellos escuchen. Esta serie de programas se titula, «Cómo enamorarnos y permanecer enamoradas de Jesús».

Nancy: En las últimas dos sesiones estuvimos en el capítulo 3 de Cantar de los cantares donde vimos la procesión de la boda y la celebración de la boda de estos novios. Hoy llegamos al capítulo 4, donde todo el capítulo, a excepción del último versículo, es hablado por el esposo.

En este capítulo él va más lejos para expresar el profundo amor que él tiene por su esposa y lo hermosa que es ella para él y cuánto él se deleita en ella. A medida que avanzas a través de Cantares, fíjate en la manera como el esposo y la esposa se hablan el uno al otro, y como hablan el uno del otro…

Fíjate especialmente en la manera como se hablan el uno al otro, con este lenguaje de amor íntimo. Esto afirma cuán correcto y hermoso es que se dé este tipo de conversación entre un esposo y una esposa. Nunca querrán llegar al punto en su matrimonio donde dejen de usar este tipo de lenguaje el uno con el otro, que sí usaban en sus inicios. Quizás es el momento de decir algunas de esas cosas en tus propias palabras y en tu propia manera donde puedas expresar tu amor y tu deleite en la hermosura de tu compañero.

Ahora, recuerda que el rey Salomón en este libro es un tipo de Cristo, y estamos viendo el amor de Cristo por Su Esposa, colectivamente, para la iglesia que Él ha redimido, pero también individualmente, para cada creyente que es parte de Su esposa, la iglesia.

Y en la medida que he contemplado todo esto de la esposa y el esposo diciéndose el uno al otro cuánto se aman y todo eso, hay algo que resalta para mí. Es asombroso que cuando pensamos en Cristo, Él es tan glorioso, espléndido, perfecto, hermoso, sin falta, sin falla; y sin embargo nuestro amor por Él fluctúa. Es débil, ¿no es cierto?

Y nosotras, por el otro lado, somos pecaminosas, defectuosas y volubles. Y sin embargo Su amor por nosotras es intenso, es poderoso, es eterno, y es invariable. ¿Y no es esto maravilloso? Él nos ama infinitamente más de lo que nosotras podemos amarlo. Su amor por nosotras nunca está en duda.

Si hay algo que llevarnos del Cantar de los cantares, que pienso que tantas mujeres necesitan hoy, es que el Señor Jesús quiere que creas y que recibas el amor que Él tiene por ti. Él quiere que tú sepas que eres hermosa para Él; que Él se deleita en ti. Eso es por tu relación con Él.

Es nuestra relación con Él que nos hace bellas; que nos hace hermosas. No es por nosotras mismas, y vamos a ver eso en este pasaje, pero Él quiere que tú sepas que porque tú estás en Él, ¡tú eres bella! Y Él te ama…Él te ama…Él te ama.

En Cantar de los cantares capítulo 4 versículo 1, el esposo comienza con una declaración general acerca de la belleza de su esposa, y cómo él la ve. Él dice: «He aquí que tú eres hermosa, amiga mía. He aquí que tú eres hermosa». Él va a repetir este pensamiento dos veces más en este capítulo. En el versículo 7, él dice: «¡Toda tú eres hermosa, amiga mía! Y en ti no hay mancha».

Y en el versículo 10 él dice: «¡Cuán hermosos son tu amores, hermana, esposa mía!» Tienes que admitir que no hay duda de cómo él siente por ella, no hay duda de su amor.

Vimos en el capítulo 1 que esta esposa no se ve a sí misma tan bella o hermosa o digna de su amor. Recuerda, ella era una chica campesina simple y ordinaria cuya piel había sido quemada y endurecida por hacer trabajo en el campo de la familia bajo el sol caliente.

Así es como ella se veía a sí misma, y así era ella. Pero su esposo la ve a través de los ojos de amor de Su amor. Y todo lo que él ve en ella es un reflejo de su gracia, de su amor. Así como la luna que no tiene luz propia sino que refleja la luz del sol, así también esta esposa no tiene belleza propia. Es la belleza de él que él ve reflejada en ella.

Y es igual con nosotras. Dios nos está conformando a la imagen de Su Hijo. ¿Cómo sabremos cuando ese proceso esté completo? Cuando Él pueda mirarnos y ver reflejada en nosotras la imagen de Su Hijo, Su Espíritu, Su corazón, Sus respuestas, Sus valores, eso es lo que lo deleita y lo que le da a nuestras vidas belleza.

Él le dijo, «he aquí que tú eres hermosa amiga mía, he aquí que tú eres hermosa». Esa es una declaración general. Y luego él sigue describiendo en más detalle lo que él ve en ella. Él resalta siete cosas acerca de la apariencia física de esta mujer que él encuentra particularmente bellas.

Algunos de estos conceptos —si has leído el pasaje, tú sabes de lo que estoy hablando— pueden parecernos raros a nuestros oídos occidentales. Un pasaje como este puede ser un poco incómodo para leer o discutir en lugares públicos, admito que es un lenguaje íntimo.

Pero solo quiero que recordemos que no hay nada grosero o inapropiado o inmodesto aquí. De la manera que la Escritura trata la belleza física, y el amor sexual, es totalmente apropiado y santo. Es tierno, es bello, y está en un contraste sorprendente con la manera en que el mundo habla y trata la belleza física y la sexualidad.

Yo pienso que por eso este mundo necesita una buena dosis de ver la sexualidad desde la perspectiva de Dios aun a nivel humano, ver el punto de vista de Dios. Así que déjame leer este pasaje, y luego regresaremos a ver algunas partes de él. Él dice, en el versículo 1,

«¡Tus ojos son como palomas en medio de tus guedejas! Tus cabellos, como manada de cabras que bajan retozando las laderas de Galaad. Tus dientes, como manada de ovejas que suben del rebaño recién trasquiladas, todas son crías gemelas, ninguna entre ellas estéril.

Tus labios son como un hilo de grana; tu hablar, cadencioso; tus mejillas, como gajos de granada detrás de tu velo. Tu cuello, como la torre de David, edificada para armería: de ellas cuelgan mil escudos, escudos todos de valientes.

Tus dos pechos, como gemelos de gacela que apacientan entre lirios. Mientras despunta el día y huyen las sombras, me iré al monte de la mirra, y a la colina del incienso. (Y una vez más, en el versículo 7), ¡Qué hermosa eres, amada mía! No hay defecto en ti» (Vv.1-7)

Ahora en primer lugar hay un par de observaciones generales: Es claro que él ve a su esposa como hermosa y deseable. Yo pienso que es verdad que cada mujer, o virtualmente cada mujer, tiene un anhelo de ser buscada y de ser deseada. Ese es un anhelo que podemos experimentar más plenamente en Cristo de lo que jamás podamos experimentar en cualquier relación humana.

El matrimonio humano es poderoso, es hermoso, es precioso; es algo que es apreciado, y es un lugar donde una mujer puede ser buscada, deseada, y un hombre puede ver a su esposa como hermosa, deseable. Pero el mejor matrimonio humano no se acerca a lo que puede ser verdadero en la relación de Cristo y Su iglesia. Así que vemos que el esposo la ve a ella encantadora y deseable.

Luego también vemos que Él, Cristo, está familiarizado íntimamente con cada detalle de Su iglesia, de Su esposa, y de nuestras vidas, incluyendo las partes que nadie más ve y que nadie más conoce. Eso es parte de la intimidad que va junto con el matrimonio. Hay algunas partes que son reservadas para los ojos del uno y del otro, y este esposo conoce cada parte de su esposa íntimamente, como Cristo conoce cada parte de Su iglesia íntimamente… Las partes que son exteriores y obvias, y las partes que son menos obvias y que son preservadas solo para Su vista.

De hecho, bajo esa misma línea, hay una frase que aparece dos veces en el párrafo que acabamos de leer. Habla de sus ojos primero, en el versículo 1, y luego de sus mejillas, en el versículo 3, «detrás de su velo». Quiero hacer algunas observaciones acerca de ese pequeño detalle allí.

Demuestra que nuestro amado ve lo que está detrás del velo… Las partes que nadie más ve, lo que levanta la siguiente pregunta: «¿Qué está detrás de tu velo? ¿Qué hay en tu corazón?» Debes saber esto le importa a tu amado, a Él le importa lo que está detrás del velo.

Luego vemos que su belleza es en primer lugar y principalmente para él; no para que todo mundo la vea, sino primariamente para él. Y la meta para desarrollar la belleza y las gracias cristianas, no es para que otros puedan ver lo espirituales que somos. Al final, nos pone en esclavitud cuando somos impulsadas a buscar la aprobación o reconocimiento de los demás. Muchas de nosotras pasamos gran parte de nuestras vidas ahí, ¿No es cierto? En cómo nos vemos.

No quiero decirte cuántas veces me he cambiado de ropa antes de encontrar hoy que voy a ponerme. Le pedí al Señor que me perdonara por estar tan preocupada sobre mi apariencia física cuando lo que realmente importa es la parte que solo Él ve. Desarrollar la belleza y las gracias cristianas para Él nos libera de la trampa del temor del hombre y hay libertad cuando nos damos cuenta que vivimos para Él, para Su sonrisa, para Su aprobación, para Su placer.

Y luego, el hecho de que los ojos de ella y sus mejillas están detrás del velo es una referencia, yo pienso, a una modestia apropiada. Y con eso no solo me refiero a lo que te pones físicamente, aunque es parte de esto. Pero en un nivel más profundo, es apropiado guardar algunas cosas para él, «detrás del velo». No debemos mostrarle todo a todos en nuestras vidas.

Algo de eso es preservado solo para él, y para su placer. Tú sabes que este es un mundo de «Facebook», donde todo está «afuera». Yo veo algunas de las cosas que los jóvenes están poniendo allí de sus hijos, como jóvenes cristianos y personas que conozco, y estoy pensando, «¿estás seguro de que quieres que eso esté allá afuera?»

Porque en realidad no hay mucho freno, no hay mucha modestia. Pero en esta situación, los ojos de ella están escondidos de la vista de los demás y están reservados para él. Esto me dice que hay aspectos de nuestros corazones y de nuestro caminar con el Señor que no tenemos que decirles a todos los demás… Eso solo puede ser visto y disfrutado por Él.

Si tú no tienes una relación privada con tu compañero, hay algo que anda mal. Si tú no tienes una relación privada con el Señor —en el sentido de que hay algunas cosas que son solo entre tú y Él— entonces te querrás preguntar si hay algo que falta en esta relación.

Al ver los detalles de esta descripción, solo diré que los comentaristas tienen mucho que decir del libro de Cantares. Tengo una docena o quince comentarios en mi estudio ahora mismo, y al final solo tengo que meditar en este pasaje y decir, «Señor, ayúdame a entender esto».

Pienso que algunos han leído en estos detalles todo tipo de aplicaciones alegóricas extremas que van más allá de lo que es garantizado en el texto. Necesitamos ver este pasaje como un todo y no perder el punto general que se está haciendo. La imagen aquí, en el reino espiritual, es de Cristo, y la manera como Él ve a Su novia, Su esposa.

Esta descripción nos apunta a gracias cristianas que reflejan Su belleza, cualidades que Él encuentra encantadoras, hermosas o deseables en nosotras… El tipo de belleza espiritual que debemos desear. Así que veamos algunas de estas. No voy a entrar en mucho detalle en todas estas porque no quiero que pierdas el cuadro completo. Déjame darte algunos ejemplos.

Él dice, «tus ojos son como palomas en medio de tus guedejas». Las palomas hablan de mansedumbre, de gentileza, de ternura. Hemos hablado de cómo Filipenses dice que la paloma es apacible e inofensiva. Tal vez él está pensando que ella es casta y fiel o humilde. Todas esas palabras van junto con ojos de paloma.

También en otros lugares en la Escritura vemos el tipo de ojos opuestos a los ojos de paloma. Mateo habla acerca de tener «un ojo malo»; en 2 Pedro se nos habla acerca de tener «ojos llenos de adulterio»; el Salmo 101 habla acerca de «una mirada altiva y arrogante», o piensas en el «ojo de un águila», siempre enfocado en su presa.

Esta esposa tiene lo opuesto a este tipo de ojos… son «ojos de paloma». Son mansos y apacibles. Y también hay un distintivo de los ojos de paloma que yo pienso que es fascinante y esto habla de otra gracia cristiana, y es que se enfocan en una sola cosa.

Me han dicho que los ojos de la paloma se enfocan en una cosa a la vez. No es que ellas no puedan ver más, pero no son fácilmente distraídas. Por eso es que a menudo se les llama «tortolitos». Cuando enfocan su atención en su compañero, no son distraídas por otras cosas que estén pasando a su alrededor. Sus ojos se enfocan en una cosa.

Compara eso ahora con el caballo del que se habla en el Salmo 32 que es distraído por su visión lateral, y necesita que se le pongan anteojeras al lado de sus ojos para mantenerlo en el camino correcto. Eso es lo opuesto a ojos de paloma. Jesús habla en Lucas capítulo 11 del ojo en término singular. Esa es la habilidad de claramente enfocar nuestros afectos, nuestros pensamientos, nuestros corazones en Sus valores.

Ves este concepto a través de toda la Escritura. El Salmo 27 dice: «Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré…»; en Mateo 6:33: «Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia”; En Lucas 10, Jesús le dice a Marta, «afanada y turbada estás con muchas cosas (distraída por todo esto acá afuera]) pero solo una cosa es necesaria, y María ha escogido la buena parte».

Ojos de paloma…ojos solo para él. Esta esposa se mantiene enfocada en su amado, y él ama eso de ella. Pienso en esa canción que Misty Edwards escribió llamada «Dove’s Eyes» (Ojos de Paloma), donde ella dice: «Dame ojos de paloma; dame devoción sin distracciones solo para Ti». Quizás tú quieras hacer esa tu oración. Yo he orado: «Señor, dame ojos de paloma; dame devoción sin distracciones solo para Ti».

Después este novio pasa a hablar de su cabello. Él dice que es como una manada de cabras que bajan retozando las laderas de Galaad. Probablemente tenía el cabello oscuro y largo, y le hacía pensar en el monte de Galaad. Es una meseta un altiplano que tiene precipicios muy altos que salen de ella. Tal vez él y su esposa se habían sentado y visto esas cabras monteses que tienen este pelo largo y negro brillante…Una manada de estas cabras corriendo hacia abajo por estos precipicios.

Y Él le dice: «Cuando veo tu cabello, me hace pensar en esta imagen hermosa que hemos visto juntos». En la Escritura, el cabello es a menudo ligado con consagración y sumisión. ¿Sabes cómo en 1 Corintios capítulo 11 habla acerca del cabello de la mujer siendo su velo o su cobertura? Una señal de su sumisión a Dios, y nos hace preguntar, «¿pueden los demás ver que estamos consagradas a Cristo, que lo honramos como nuestra autoridad, como nuestra cabeza?» El cabello nos hace pensar en eso.

Luego en el versículo 2 los dientes: «Tus dientes, como manada de ovejas que suben del rebaño recién trasquiladas, todas con crías gemelas, ninguna entre ellas estéril». Esto hubiera sido particularmente asombroso en esa cultura donde no tenían tantos dentistas ni cuidado dental. Los dientes de las personas se les caían y se hacían amarillos con el tiempo.

Él dice: «No, aquí hay pureza. Hay blancura, hay limpieza. Sus dientes son simétricos, no le hace falta ningún diente. Ella es hermosa, ella es bella». ¿Qué haces con los dientes? Bueno, entre otras cosas, son usados para tomar y masticar comida. Quizás esto habla de nuestra habilidad de tomar comida espiritual. De masticarla, de digerirla, de tomar la Palabra y apropiárnosla en nuestras vidas y meterla en nuestro sistema a través de la meditación y de la oración.

Versículo 3: «Tus labios son como un hilo de grana, tu hablar, cadencioso». Los labios son un vehículo de expresión, ¿no es cierto?, son un medio de comunicación. Y Él dice, «tu hablar es encantador». Esto es un gran contraste con mucho de la forma de hablar de las mujeres hoy en día, y aun es triste decirlo de mujeres cristianas.

Escuchas que mucho del lenguaje de las mujeres hoy en día es vulgar e inapropiado. Es insolente, es arrogante. Dice Efesios que «ninguna palabra corrompida debe salir de nuestras bocas, sino solo la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes»; y en Hebreos 13 habla de, «fruto de labios que confiesan su nombre». Este es el hablar apropiado de la novia de Cristo.

La descripción continúa. Él alaba su belleza, y tenemos diferentes detalles que hablan de modestia, humildad, valentía, fortaleza de carácter, ternura, valor. El punto aquí es que el novio ve a su novia a través de los ojos del amor y en sus ojos, toda de ella es hermosa. Él está enamorado, él está embelesado con su belleza. Él se deleita en ella.

Entonces él dice en el versículo 7: «¡He aquí eres hermosa amiga mía! No hay defecto en ti». Ese es el poder del amor redentor, que nuestro Salomón, nuestro Rey, Jesús, nuestro Novio pueda decirnos, «¡qué hermosa eres, amada mía, no hay en ti defecto!» ¿Sabes? Hubo un tiempo cuando se podía haber dicho de nosotras lo que leemos en Isaías capítulo 1 versículo 6; que, «desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas ni vendadas ni suavizadas con aceite».

Eso describía nuestra condición antes de Cristo, pero por Su maravilloso amor y por Su gracia y Su misericordia y Su perdón, Él puede vernos ahora y decir: «He aquí eres hermosa eres, amada mía, amiga mía y no hay defecto en ti».

Dios es rico en misericordia. Él nos ha lavado, nos ha perdonado y nos ha restaurado. Y Él es quien dice que no hay defecto en nosotras. ¿Alguna vez has comprendido realmente el hecho de que tú eres preciosa para Cristo, de que Él se deleita enormemente en ti? Que eres hermosa para Él. Ahora, todas sabemos que no es porque tengamos belleza natural que ofrecerle a Él. Cualquier cosa de valor que Él u otros vean en nosotras, todo es resultado de Su misericordia y de Su gracia.

Pero una vez te das cuenta de cuánto Él te ama, tu vida nunca será igual. Serás liberada del temor, de la comparación, de esforzarte para cumplirle a otros y de tratar de estar a la altura de los demás. Serás capaz de disfrutar a Cristo, de estar segura en Su amor, y serás capaz de amarlo verdaderamente a Él y a los demás.

Así que este pasaje, esta descripción de cómo este novio ve a su novia y su belleza, yo pienso que le habla especialmente a la mujer de hoy que se siente poco atractiva, indigna, insuficiente. Estás consciente de tus defectos… No crees que eres bella ni por dentro ni por fuera. Bueno, Jesús quiere que tú sepas y que creas que tú eres hermosa para Él. Él se deleita en ti. Es por Su gracia. Es una historia de sublime gracia.

Annamarie: Has estado escuchando de Nancy DeMoss de Wolgemuth. En el programa de hoy hemos estado viendo una porción de la Escritura que muchas personas encuentran sorpresiva. Se encuentra en el Cantar de los cantares, y es la descripción del amor físico en el matrimonio. Nancy nos ha estado mostrando lo hermosos que son estos versículos y cómo aplicarlos a nuestras vidas.

Recuerda que puedes profundizar más en este estudio, ya sea para tu provecho personal o para hacerlo en grupos pequeños. Tenemos a tu disposición la sección «Hazlo personal» al final de la transcripción de cada programa de esta serie. Tanto los programas como las transcripciones los puedes encontrar en AvivaNuestrosCorazones.com.

Antes de concluir nuestro tiempo juntas, me gustaría compartir contigo el testimonio de una oyente que ha sido bendecida a través de los programas. Ella nos escribió,

«Ser una mujer conforme al corazón de Dios en estos tiempos de rebeldía, soberbia, altivez y orgullo, envueltos en los términos de moda en esta era: feminismo y autosuficiencia, ¡parece inalcanzable! Pero a medida que escucho programas como este, y que salgo retada a enfrentar las diferentes situaciones del mundo, con un corazón que busca agradar a Dios, poniendo en práctica su palabra, teniendo presente el ejemplo de mujeres piadosas, narrados y explicados de manera tan fascinante y cautivadora, como lo hacen Nancy (y Patricia en español), con cada serie encuentro nuevas inspiraciones para esforzarme por despojarme del arraigo cultural del medio en el que me formé y las mentiras que creí. Este ministerio es INCREÍBLE, ¡amo Aviva Nuestros Corazones! Han impactado mi vida cristiana, gracias a Dios por sus vidas y por sus talentos, usados al servicio de tantas mujeres alrededor del mundo.

Un abrazo, desde Colombia, con todo mi corazón».

¡Es nuestra oración que muchas más mujeres, así como esta, puedan experimentar la libertad, la plenitud y la abundancia que solo hay en Cristo!

Aún en medio de tu caminar de fe, ¿te ha pasado que te sientes indigna de ser amada? ¿Has pensado que tu familia estaría mejor sin ti?

Nancy: Apocalipsis capítulo 4, nos dice que el propósito de nuestra vida es que fuimos creadas para Su deleite, para traerle gozo, lo que nuevamente plantea la pregunta ¿Por qué entonces tan a menudo nos sentimos miserables? Bueno, yo creo que es, en parte, porque nos olvidamos de para qué fuimos creadas. Cuando resolvamos de una vez por todas la idea de que mi propósito en la vida en última instancia no es ser feliz; mi propósito en la vida es hacerlo a Él feliz, darle alegría y deleite, entonces podremos estar contentas porque vamos a ver todas las circunstancias de la vida bajo una luz diferente.

Annamarie: Mañana Nancy continuará nuestro estudio sobre el Cantar de los cantares. Ella nos ayudará a ver lo hermosas y amadas que somos, en Cristo. Esto será aquí, en Aviva Nuestros Corazones.

Contemplando la belleza del evangelio juntas,Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Las referencias de Cantar de los cantares corresponden a la versión Reina Valera 1960.

1 Misty Edwards. “Dove’s Eyes.” Relentless. Forerunner Music, 2007

Hazlo personal

Día 12- Amor que crece 2: La hermosura de la novia
(Cantar de los cantares 4:1-7)

Escuchar programa #12:

  1. ¿De qué forma se ve la novia a sí misma de manera diferente a como su amado la ve?
  2. «Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti »(4:7). ¿Cómo es posible para el Señor Jesús ver a Su novia de esta manera? ¿Cuál es la fuente de la belleza o la bondad que Él ve en nosotras? ¿De qué manera habla este pasaje a las mujeres que no se sienten dignas de amor o no amadas?
  3. ¿Qué efecto tendría sobre nosotras si realmente creyéramos que Él nos ama y que somos preciosas, puras y hermosas para Él, a pesar de que somos totalmente inmerecedoras e indignas de Su amor?
  4. ¿Cuáles son algunos de los aspectos de la gracia y la hermosura de Cristo que deseas que tu vida refleje?
  5. «Tus ojos son como palomas» (4:1). ¿Qué podrían simbolizar los ojos de paloma? ¿Tienes tú «ojos de paloma» para Jesús? ¿Cómo puedes cultivar una mayor y más constante devoción por Él?
  6. Si estás casada, ¿qué significa tener «ojos de paloma» para tu esposo?

*Offers available only during the broadcast of the podcast season.

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