Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

Diseñadas para pasar la verdad

Annamarie Sauter: ¿Estás constantemente cansada de intentar hacer un mejor trabajo con tu vida? Alistair Begg tiene un recordatorio importante para ti.

Pastor Alistair Begg: Sabemos que aun cuando demos lo mejor de nosotros, no somos buenos maridos, ni esposas brillantes, no somos padres o madres intachables. ¿Sabes de qué se trata todo este camino? ¡Se trata de la gracia, de principio a fin!

Se trata del hecho de que Dios –en Su gracia y en Su misericordia– viene una y otra vez. Él nos da lo que no merecemos y nos libra de lo que sí merecemos. Y Él dice: «Sigue adelante. Mi gracia es suficiente para ti. Puedes hacer esto porque Mi fuerza se perfecciona en la debilidad».

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Ha sido un placer escuchar al pastor Alistair Begg toda esta semana. Él es uno de mis maestros y predicadores cristianos preferidos. Esta semana hemos estado escuchando su serie de mensajes titulada Un diseño perfecto. Y qué regalo ha sido recordar las muchas verdades que nos ayudan a saber lo que significa ser una mujer de Dios en el día de hoy.

En resumen, Alistair nos ha apuntado hacia algunas verdades importantes esta semana. Primero, Dios es un Diseñador sabio. También, Dios diseñó a hombres y mujeres con el mismo valor, pero con algunas características únicas. Y en nuestras diferencias, podemos glorificar a Dios al complementarnos.

También vimos que el diseño de Dios es bueno, pero el pecado entró en escena y arruinó todo –incluso la manera en que los hombres y las mujeres se relacionan con Dios y entre ellos. Hemos escuchado acerca de la esperanza que Jesús provee, haciendo posible que el plan original de Dios sea restaurado.

Y ayer escuchamos cómo la Biblia es nuestra guía para todo, para la vida y para la piedad. Alistair también nos dio algunos consejos bíblicos que el apóstol Pedro da para las esposas que están lidiando con esposos incrédulos. Si te perdiste alguna de estas partes anteriores de su enseñanza, asegúrate de escucharlas en nuestro sitio web, AvivaNuestrosCorazones.com.

Hoy el pastor Begg nos mostrará lo importante que es transmitir la verdad de la Palabra de Dios a otras mujeres. Aquí está el pastor Alistair Begg hablando en una conferencia para mujeres.

Alistair: Cuando meditaba sobre este tema de pasar la verdad de Dios, originalmente pensé en solo usar una pequeña sección de la carta a Tito, porque Pablo le aconseja a Tito sobre cómo debería dirigirse hacia los diferentes tipos de personas en la iglesia. Luego me dí cuenta y me pregunté, ¿qué se supone que debo decirles a las mujeres de la iglesia?

Y la respuesta estaba justo ahí, así que pensé que simplemente compartiría eso. Tal vez desearías que lo hubiera hecho antes –pero no lo hicimos– y aquí estamos, lo usaremos como una pequeña posdata. Tito capítulo 2:

«Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina: Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia. Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta, no calumniadoras ni esclavas de mucho vino. Que enseñen lo bueno,para que puedan instruir a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a que sean prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada» (vv. 1–5).

¡Probablemente no existan palabras más irritantes en esta era feminista! Si hay un lugar para que una joven luche con la exhortación de Romanos 12: 1–2 es este. J.B. Phillips parafraseó esos versículos de la siguiente manera: «No dejes que el mundo a tu alrededor te meta en su propio molde».

La enseñanza que se supone que debe tener lugar –kalos didaskalos– la palabra en griego no se refiere a una instrucción formal. Más bien se refiere al consejo y aliento que las mujeres pueden dar principalmente en el marco del hogar y con su ejemplo.

Eso no quiere decir que las mujeres no tengan lugar en la enseñanza dentro de un contexto formal. Claramente esto tiene lugar, más del que se les da la oportunidad dentro del marco de la iglesia y más allá. Pero esto no es lo que está enfatizado en Tito. 

Lo que se enfatiza es la manera en que las mujeres mayores… Y si tienes veinticuatro años y estás tratando con una persona de catorce años, encajas en la categoría de «mujer mayor». Si tienes veinticuatro años y la otra mujer tiene treinta y ocho, ella encaja en la categoría de mujer mayor. Y, si tienes dieciocho años y la otra chica once, encajas en la categoría de mujer mayor.

Entonces, la idea no es que te preguntes ¿dónde están las mujeres mayores? Y salgas a buscar mujeres de edad avanzada… no, no. Tenemos mujeres mayores y mujeres más jóvenes, y mujeres más jóvenes y mujeres mayores. Elige el lado en el que quieres estar.

Por un lado estás en la parte receptora y por el otro en la parte emisora. Y lo que se supone que debe pasar es que dentro del marco del hogar debe haber enseñanza.

Recuerdo que cada mañana fría y helada en Escocia mi madre solía entonar una canción que decía: «Así es como arreglamos nuestras camas». No sé si conoces una canción similar: «Así es como arreglamos, nuestras camas, nuestras camas, nuestras camas. Así es cómo arreglamos nuestras camas por la mañana».

Es un recuerdo de cuando yo era un niño pequeño. No sé si a ella le gustaba hacer esa tarea, pero al menos me cantaba en ese momento. También lo hacía cuando cocinaba, y así sucesivamente. 

Ahora, creo que esto sucede más de una manera predeterminada que por diseño. Pero si no está sucediendo de forma predeterminada, sería bueno ponerle un pequeño diseño. ¿Cómo es esto? Bueno, te voy a mencionar siete cosas en siete minutos.

¿Cuáles son los elementos en este programa de capacitación, en este aprendizaje?

Bueno, antes que nada, deben enseñar a las mujeres más jóvenes a amar a sus esposos. Philandros: andros es el hombre, phileo es el amor. ¿No parece esto incongruente? Decir, «¿por qué no vienes a mi casa esta noche a las ocho en punto?», dice la mujer mayor, «te daré un pequeño entrenamiento de cómo amar a tu esposo».

La mujer más joven le responde: «¡Yo amo a mi esposo! Eso lo hago naturalmente. ¡Si, lo amo!»

Entendemos ese amor que surge de nuestras emociones, pero también hay un amor que sirve a nuestras voluntades.

La emoción solo puede llevarnos por un tiempo. Si tu amor por tu esposo no sirve a tu voluntad, entonces se convertirá en un problema significativo. Y honestamente la pregunta es (y algunas ya han hecho esta pregunta, no con la misma terminología, pero en gran parte es la misma): «¿Cómo amas a alguien que se va antes del desayuno, regresa después de la cena y se va a la cama antes de la hora de dormir? ¿Cómo amas a alguien que es muy callado, o muy ruidoso, o más tacaño de lo que alguna vez imaginaste? ¿Cómo amas a alguien que cuando se escucha un ruido a mitad de la noche te da un codazo y dice: "¿Podrías bajar y ver qué fue eso?"».

Bueno, no existe un libro que pueda ayudarte con eso. Necesitas a alguien que haya pasado por eso y que te diga: «Sí, ¡yo tengo uno así! Es el mismo modelo. Me tocó exactamente lo mismo».

– ¿En serio? ¿Quieres decir que él es así? ¿Alguna vez ha dicho eso? ¿Quieres decir que también deja las cosas tiradas? ¡Ohhh, este es el mejor día de mi vida!» 

¿Ves?, pero no interactúas con las demás si no sales con ellas, si no las abrazas ni compartes con ellas, si no hablas con ellas. Aquí es donde se lleva a cabo esa capacitación.

Segundo elemento: te van a enseñar (vas a enseñar o vas a ser enseñada) no solo a amar a tu marido sino también a amar a tus hijos. Theoteknos «Dios»–«niño». 

Dices, «aww, no hay necesidad de eso, ¿o sí? Después de todo estoy aquí sentada pensando en mis adorables criaturas. ¡Estoy pensando en que mi marido está volviéndose loco con ellos ahora mismo! ¡Pensando si habrá manera de ir a un café cuando salgamos de aquí –al menos hasta las siete de la noche! ¡Pensando si hay alguna posibilidad de que haya un par de sesiones más– o cualquier cosa que me mantenga alejada de esas terribles, pequeñas y adorables criaturas a las que debo regresar!»

¿Y cuando tienen esos cólicos que hacen que doblen sus rodillas hasta el pecho a las tres de la mañana y no sabes qué hacer? ¿Cómo lidias con eso? En un libro puedes encontrar: «Cólico: dolor que hace que se doblen las rodillas hasta el pecho». Y tú dices, «¡ya sé eso!»

Pero, ¿cómo vas a lidiar con eso? Necesitas una mujer mayor. Ya sea que ella venga y camine contigo, te abrace mientras lo sostienes, o que ella lo abrace, o te ayude a sobrellevar el resto de la noche…o a lo mejor ella te ayuda al día siguiente y dice: «¿Sabes qué? ¡El nuestro tuvo dolor durante cuatro meses! Esa es la mala noticia, pero la buena es que una noche de repente el dolor desapareció».

Todo lo que necesitas saber en esa circunstancias es que en algún momento se detendrá.

(La joven mamá dice:) «¡Solo dime que esto se detendrá!»

(La mamá experimentada dice): «¡Esto se detendrá!»

(Y la joven madre dice:) «¡Está bien, se detendrá!» 

Bueno esto no es espectacular –¡pero es útil!

Así que en medio de los quehaceres, de planchar, lavar, limpiar, alimentar, y los gritos, nos sorprenderá el resultado de abrir nuestras vidas a alguien que va detrás de nosotros o a un lado de nosotros en este viaje.

De hecho, pienso que si pones en un boletín algo que diga: «Cualquier mujer que quiera ser enseñada, si tienes menos de 'X' años y quieres venir a mi casa los martes y jueves entre tal y tal hora, solo para sentarte en el sofá, pasar un tiempo juntas, sentarte en la mesa de la cocina para hacerme cualquier pregunta que desees, regístrate en esta lista». ¡Te digo que obtendrás una lista larga! Asumimos que esto está sucediendo. ¡Pero no está sucediendo! Sucede de manera intermitente, pero en realidad esto no sucede.

¡Incluso las madres (y las abuelas) no necesariamente lo hacen con sus hijos!

(La abuela dice:) «Lo siento, revisé mi agenda y no estaremos en estos días…pero dile al pequeño Jeremy que le envío saludos y que le tengo un pequeño obsequio.

A lo que la madre del pequeño Jeremy quiere responder a su madre: «¡Yo te daré a ti un obsequio…!» (Como para vengarse).

Y tú dirás: «¡Yo nunca diría eso! ¡Solo una persona cruel como tú diría eso!» Está bien. ¿Nunca tienes ese tipo de pensamientos? ¡Desearía ser tan santo como todas ustedes! 

Tercer elemento: autocontrol. Es un requisito necesario, y no es exclusivo para las mujeres más jóvenes. No debe pasarse por alto, es un requisito vital y práctico para cada esposa y madre. Necesitamos autocontrol en términos de lo que comemos, lo que vemos en la televisión, dormir, planificar, cocinar, organizar, etc.

Cuarto: pureza. La pureza es una elección, no un regalo. La pureza es el producto de la planificación. Tú planificas ser pura o planificas ser impura. La pureza es el resultado de decir «sí» a lo que deberíamos decir «sí», y «no» a lo que deberíamos decir «no». 

La pureza demanda evitar la inmoralidad al pensar, al leer, al ver y al actuar. Alguien me llamó en una ocasión y me dijo: «Quiero agradecerle que el año pasado me dijo que no había problema en que yo saliera a pedir dulces con mis hijos…» Olvidé que había dicho eso, pero recordé una vez que hablamos.

Esta persona me llamó por teléfono, me consultó acerca de una situación y le dije: «Oh, relájate, Bill. Ve, compra unos dulces y llévatelos a casa; siéntate en el piso y conviértelo en algo positivo».

Tenía que tranquilizarlo. ¡Él estaba tan emocionado por los dulces! Pero su esposa le dijo: «Oh, no, tenemos que pensarlo…» Así que me llamó para asegurarse. Y entonces esto es lo que me dijo: «Sabes, tuve un mal momento con mi esposa por esto. Pero yo le dije a ella: “Puedes decir lo que quieras. Iré a pedir dulces a los vecinos con los niños. Repartiremos manzanas y dulces y regresaremos a casa. No veo que eso sea un problema en comparación con esa basura de películas que sigues viendo"».

Ahora, ya sea que yo le haya dado un buen o mal consejo, ese no es el punto en este momento. Mi punto es que la mujer no tenía con qué defenderse. Él sacó un as que tenía bajo la manga: «¿Crees que repartir una bolsa de dulces es peor que el impacto que estás teniendo como madre al sentarte por las tardes y ver esas películas que ves?»

Pureza. Es una elección, no un sentimiento. Planificas permanecer pura. Si no lo hacemos, cuando llegue el día malo ¡seremos hombres y mujeres muertos! Y déjame decirte cuál es el día malo. El día malo es cuando la tentación, el deseo y la oportunidad se unen. En la providencia de Dios, a veces las tentaciones no tienen oportunidad. En la providencia de Dios, a veces las oportunidades no se encuentran con el deseo. Pero hay un mal día cuando la tentación, el deseo y la oportunidad entran caminando por el sendero del jardín. Entonces, la pureza de vida es lo que nos mantendrá.

Siguiente: hacendosas en el hogar. Podrás decir: «¡Bueno, no empecemos con eso ahora! Hoy he disfrutado el día». Hacendosa en el hogar, ¿implica eso un sacrificio? Por supuesto. ¿Trae algún reproche? Ciertamente. ¿Desafía la cultura? Sin ningúna duda.

Ninguna cantidad de dinero que el gobierno arroja a las guarderías puede compensar la trágica ausencia de las madres a su llamado. No estoy hablando de madres solteras, no estoy hablando de la presión que te exige eso. No estoy hablando de eso en absoluto.

Estoy hablando de sentarse y tomar la decisión –elegir gastar toda esa energía, toda esa fuerza física «afuera». Porque eso te permite ir al centro comercial y decir (de una manera intelectual): «¡Oh, sí, soy profesional!» Bueno, francamente, bien por ti.

Puedes ir y decir: «Soy ama de casa y madre y cuido a mis pequeños».

«¿Eso es todo lo que haces?»

«Bueno, claramente amiga, nunca lo has hecho. Porque si lo hubieras hecho, no estarías preguntando, ¿eso es todo lo que haces?» 

Siguiente: amable. «Que sean amables». Es una palabra interesante, ¿no? «Te capacitamos en la amabilidad. Aquellas de ustedes que deseen convertirse en personas amables pueden inscribirse. Se llevará a cabo los martes a las 4:00 de la tarde».

Es interesante que la «amabilidad» viene después de «hacendosas en el hogar», ¿no es así? «Enséñales cómo quedarse en casa y hacer el trabajo que hay que hacer allí, y será mejor que les enseñes a ser amables». ¡Sí! Porque si se quedan en casa, el peligro de ser irritable, cruel y vengativa es bastante grande. Por lo tanto, un poquito de amabilidad probablemente vendrá muy bien.

A propósito, aquí es donde la sensibilidad o la falta de sensibilidad del esposo será más evidente. ¿Cuántos de nosotros hemos hecho un verdadero desastre de esto?; entrando por la puerta como si de una forma u otra todo se tratara de nosotros y de todo lo que hemos hecho y todos los lugares donde hemos estado y todo lo que hemos experimentado…

Y finalmente: sujetas a sus maridos. ¿Qué significa eso? Ciertamente no significa dar órdenes a las personas a tu alrededor. Simplemente significa que todo equipo debe tener un capitán.

Los pasajeros en el avión tienen que saber quién es el que está a cargo, y dentro del marco del hogar y la familia, se tiene que saber dónde en última instancia recae la responsabilidad.

Y Dios dice: «Este es el trato: Yo le he dado prioridad al hombre (cosa que no equivale a superioridad, sino a responsabilidad), y voy a responsabilizarlo por la forma en que ejerce su papel en ese marco. Y voy hacer responsable a la esposa por la forma en que ha respondido a los privilegios y oportunidades que se le han dado». ¿Sabes qué es lo que más me sorprende? Me escucho a mí mismo y digo: «¿Quién puede hacer esto?» 

Sabes, si la vida cristiana fuera un gran grupo de reglas y regulaciones donde se te dice: «Ahora, mira, quiero que trabajes en esto. Intenta las páginas de la uno a la nueve. Luego nos volveremos a ver el lunes, y veremos las páginas once a la dieciséis. Solo haz un esfuerzo. ¡Haz tu mejor esfuerzo, haz tu mejor esfuerzo, haz tu mejor esfuerzo!» Sería una crónica de desesperación, ¿no lo crees?

«Vamos amigas, seamos mejores, ¡hagámoslo mejor! ¡Seamos mejores esposas, seamos mejores esposos, seamos mejores en todo! Veamos si podemos subir de escalón e inclinar la balanza a nuestro favor». ¿Qué sí sabemos? ¡Sabemos que en nuestro mejor intento somos siervos inútiles! Sabemos que aunque demos lo mejor de nosotros, no seremos los mejores esposos, ni esposas brillantes, ni seremos padres excepcionales. 

¿Sabes de qué se trata todo este camino? ¡Se trata de la gracia, de principio a fin! Se trata del hecho de que Dios –en Su gracia y en Su misericordia– viene una y otra vez. Él nos da lo que no merecemos y nos libra de lo que sí merecemos. Y Él dice: «Sigue. Mi gracia es suficiente para ti. Puedes hacer esto porque Mi fuerza se perfecciona en la debilidad».

Entonces, si saliendo por la puerta te dices a ti misma, «oh me siento muy débil; me siento inadecuada», entonces eso es bueno. Eso es un gran comienzo. Porque si la dependencia de Dios es el objetivo, ¡entonces la debilidad es una ventaja!

Nancy: ¡Eso es tan cierto! Me has escuchado decir esto anteriormente: ¡Cualquier cosa que me haga necesitar a Dios –cualquier cosa que me haga más dependiente de Dios– es una bendición! Y qué bendición ha sido para nosotras escuchar a Alistair Begg toda esta semana, recordándonos la belleza del diseño de Dios para nosotras como mujeres.

Si te has sentido intrigada por los programas de esta semana, espero que puedas profundizar y explorar más sobre estos temas al obtener una copia del libro de trabajo que he escrito con mi amiga, Mary Kassian, llamado Mujer Verdadera 101: DiseñoDivino.

En estos últimos días me he encontrado con varias mujeres que me han dicho que están haciendo ese estudio –o que ya lo han hecho– y que ha sido una bendición para ellas y para las otras mujeres que lo han estudiado con ellas.

Este libro, Mujer Verdadera 101, explora lo que nos dicen las Escrituras a nosotras como mujeres y cómo podemos mostrar la belleza del diseño Dios. Descubrirás cómo se ve la feminidad bíblica y cómo no se ve. Nuestro objetivo es ir más allá de los estereotipos y llegar al corazón del llamado de Dios para nosotras como mujeres. Espero que emprendan este viaje con nosotras obteniendo una copia de Mujer Verdadera 101. Encuéntralo en nuestra tienda en línea, en AvivaNuestrosCorazones.com.

Bueno, y espero que si te perdiste alguna de las enseñanzas anteriores en esta serie no pienses, «ya he escuchado eso antes». La Palabra de Dios es demasiado rica, no pienses así. Espero que vayas y escuches la serie con oídos atentos a lo que Dios quiere hablar a tu corazón en este tiempo de tu vida. Encuentra todos los episodios de esta serie también en nuestro sitio web, AvivaNuestrosCorazones.com

La sociedad ha asustado a las mujeres al hacerles pensar que la sumisión a sus esposos las llevará a una situación de abuso y falta de respeto. El lunes, acompáñanos para una conversación en la que hablaremos sobre cómo la sumisión es para todos, y por qué trae verdadera libertad y gozo. 

Te esperamos aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Annamarie: Abrazando el diseño de Dios para nuestras vidas juntas, Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Revive Our Hearts.

Nancy: La lectura para hoy en el Reto Mujer Verdadera 365 es Juan capítulos 12 y 13.

Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Me Rindo a Ti, Jonathan & Sarah Jerez ℗ 2016 Aviva Nuestros Corazones.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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Sobre el anfitrión

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio.

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

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