Aviva Nuestros Corazones Podcast

Domina tu mente

Annamarie Sauter: ¿Quieres ser una mujer fuerte? Mary Kassian dice que empieces por desarrollar una forma fuerte de pensar.

Mary Kassian: La Palabra de Dios nos lleva a un nivel más profundo cuando dice: Escucha, cuando tienes la mente de Cristo y eres capaz de pensar con la mente de Cristo, en lugar de pensar con tu propia mente carnal, sino como Dios piensa, entonces podrás comenzar a curar el problema desde la raíz. No solo estás poniendo un curita. No es autoayuda. Estás realmente tomando la verdad y el poder de la Palabra de Dios, y el poder del Espíritu Santo para empezar a transformar tu mente.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. 

La lectura de hoy de la Biblia es Josué capítulos 1 al 4.

Dannah Gresh:Nancy, ¿te suena el nombre «Patty Hearst»?

Nancy DeMoss Wolgemuth: Sí, claro, lo recuerdo. Yo estaba en la preparatoria, como en los años 70, y ella fue secuestrada. Recuérdame un poco más.

Dannah: Ella fue secuestrada en 1974 por el ESL, el Ejército Simbionés de Liberación. Eran extorsionistas. Pedían rescate por el secuestro.

Nancy: Su abuelo era un rico empresario de prensa, William Randolf Hearst.

Dannah: Cierto, ¡qué buena memoria! Dos meses después de ser secuestrada, hubo un video de una cámara de seguridad de un banco en donde se ve ella ayudando a sus secuestradores a robar el banco. Y más tarde colaboró para extorsionar a su padre por dos millones de dólares. ¡Alucinante! ¿Cómo es que esta joven pasó de ser una joven amorosa y común y corriente, a una mente controlada por sus secuestradores?

Nancy: Algo pasó ahí que ella no tenía la intención de hacer inicialmente. No empezó así, pero dejó que su mente fuera controlada. He oído hablar del Síndrome de Estocolmo, en el cual empiezas a simpatizar e identificarte con tus secuestradores. 

Dannah: Empiezas a pensar como ellos.

Nancy: Cooperas con ellos y piensas como ellos. Sucede en la mente, y es de lo que vamos a hablar hoy en esta serie con Mary titulada, «La verdadera fortaleza». Mary Kassian es una mujer fuerte, ella tiene verdadera fortaleza. Es esposa, madre y abuela. Es autora y conferencista. Ha sido una parte importante del ministerio Aviva Nuestros Corazones por muchos años.

Estoy muy agradecida por la amistad que las tres tenemos, y cómo nos ayudamos unas a otras. Todas podemos recordar momentos en los que fuimos tentadas a pensar cosas incorrectas y a caer en trampas en términos de cómo pensamos. Pero nos hemos ayudado unas a otras a apuntarnos hacia Cristo, apuntarnos a la Palabra de Dios y a rectificar nuestros pensamientos.

Así que, Mary, has escrito el que creo –aunque todos son importantes– pero el que creo que puede ser el libro más importante que hayas escrito en términos del impacto que va a tener en el pensamiento de las mujeres. Este es el último libro que has escrito, «La verdadera fortaleza». Así que gracias por escribirlo, y gracias por estar aquí para hablar sobre el tema con nosotras.

Mary: Bueno, todas queremos ser mujeres fuertes, y creo que eso resuena en nosotras. Queremos ser fuertes. Este libro se basa en el pasaje de 2 Timoteo, donde Pablo aborda algunas situaciones en la iglesia en Éfeso. Uno de los problemas allí era un grupo de mujeres que eran «mujeres débiles». Ayer hablamos de las mujeres que eran débiles porque dejaron que intrusos se treparan a sus vidas. Ellas dejaron entrar malas influencias; pero la segunda frase en 2 Timoteo…

Nancy: ¿Puedo leer el pasaje para que tengamos el contexto?

Mary: Sí, por favor.

Nancy: Para las que no estuvieron con nosotras en el programa anterior, Pablo habla de cosas espantosas que sucederán en los últimos días, serán tiempos difíciles. Es importante recordar esto porque a veces vemos a nuestro alrededor y pensamos, ¡wow! Las cosas están peor que nunca. No.

Pablo les dice a los creyentes en el Nuevo Testamento que así es como iba a ser. Habría personas con todo tipo de malas formas de pensar, de hablar y de vivir. Dijo que habría algunos tipos de personas que necesitarían ser evitadas. Después dijo: «Porque entre ellos están los que se meten en las casas y llevan cautivas a mujercillas cargadas de pecados, llevadas por diversas pasiones, siempre aprendiendo, pero que nunca pueden llegar al pleno conocimiento de la verdad» (2 Tim 3:6-7). 

En la última sesión hablamos acerca de cosas, personas, actitudes y valores que se meten—o se trepan a nuestras vidas, a nuestros hogares, a nuestras relaciones. Es cuando cedemos sutilmente, muy sutilmente. Pero él dice que pueden tener un fuerte impacto. Pueden capturar a mujeres débiles, a mujercillas. Y es ahí donde la mente es algo muy importante.

Mary: Lo es. Porque esa palabra «cautiva»—la palabra en griego tiene un matiz militar. Significa que estás siendo cautiva, eres capturada. Algunas traducciones usan la palabra «cautiva» porque hay un aspecto de dominación psicológica.

Nancy: Como un lavado de cerebro.

Mary: Donde te lavan el cerebro, sí. Donde tu mente es controlada. Retienes control sobre tu mente, pero empiezas a ver las cosas de la forma en que tu captor quiere que las veas. Esa fue la situación con Patty Hearst y el Síndrome de Estocolmo, pero era también la situación en Éfeso. Estas mujeres a quienes Pablo llama «débiles» estaban cautivas. Fueron tomadas presas. Estaban completamente cautivas por esos falsos maestros y esas influencias que entraron a sus vidas.

Nancy: Y como con Patty Hearst, cuando dejamos que nuestras mentes sean llevadas cautivas, acabamos haciendo cosas como lo que hizo ella al robar el banco. Cosas sobre las que piensas, ¡yo nunca haría eso!

Dannah: Estás cooperando con Satanás, que es lo que pasó con Eva en el jardín del Edén, ¿cierto? Ella está escuchando a la serpiente al pie del árbol. Se identifica con él. Está considerando lo que le dijo, pensándolo, repitiendolo en su mente una y otra vez. De pronto, antes de lo que te imaginas, su enemigo la ha influenciado y está cooperando con el diablo.

Nancy: ¡Y terminó en un lugar que nunca imaginó! Tienes a este hombre, Adán, que era uno con ella, a Dios que era uno con ella, y ahora ella se está escondiendo. Tiene miedo, tiene vergüenza, tiene culpa; su vida se quebró. Y nosotras vemos hacia atrás y decimos, «¿cómo es que llegué hasta aquí?»

Dannah: «¿Qué estaba pensando?»

Mary: «¿Qué estaba pensando?» Escucho eso todo el tiempo en conferencias cuando estoy orando con mujeres. Comparten sus historias y el desastre en el que se han metido. Y cuando el Señor las trae a un punto de claridad, miran hacia atrás y dicen, «¿qué estaba pensando?»

Dannah: ¿Te viene alguien a la mente?

Nancy: Bueno, en el proceso no estaban pensando, no estábamos pensando. No quiero solo decir «ellas», porque también nosotras hemos estado ahí alguna vez. Mientras hablábamos sobre cómo a Patty Hearst le lavaron el cerebro y terminó robando un banco por millones de dólares, eso es algo que probablemente nunca nos pase a la mayoría de nosotras, probablemente a ninguna de nosotras.

Pero pienso en una mujer que entregó una tarjeta de oración en una conferencia en la que enseñé hace años. Decía: «Por favor oren por mí. Tengo siete hijos. Paso 18 horas al día en el internet y he conocido a un hombre. Me ama de una forma en la que no creo que mi esposo lo haga. Lo amo. Estoy pensando en dejar a mis hijos para irme con él».

No estoy inventando esto. Recuerdo ver esa tarjeta y me agobié tanto, me preocupé tanto que busqué y encontré a esa mujer. Le dije, «¿estarías dispuesta a hablar?»

Era egresada de una universidad cristiana. Su padre había estado involucrado en el ministerio cristiano. Tenía el perfil que muchas de nosotras podríamos tener. Nos reunimos en un centro comercial mientras su esposo cuidaba a sus hijos. Hablamos, ella habló y yo hablé.

Dannah: ¿Sabía su esposo lo que estaba pasando?

Nancy: Sí, lo sabía. No tenían un buen matrimonio. No les voy a mentir. Había problemas. Pero ella estaba tan ciega. Tenía como neblina en los ojos. No podía pensar claramente porque dejó que esos intrusos—y no me refiero solo al hombre del internet, sino a los malos pensamientos, las malas actitudes hacia su esposo, hacia sus hijos. Dejó que esas cosas se treparan en su vida. Ahora se encontraba en un lugar donde tenía el Síndrome de Estocolmo, le habían lavado el cerebro. Haciendo lo que, con toda claridad, ella sabría que serían cosas muy tontas. Pero no podía verlo.

Avanza el tiempo. Su familia se destruyó. Quedó devastada. Fue horrible. No terminó con ese hombre que conoció por el internet, pero terminó mal. Es una larga y triste historia. Pero años después, Dios comenzó a abrirle los ojos. Volvió a la verdad. Llegó a un punto de arrepentimiento. Bueno, para ese entonces ya había muchos daños colaterales y cosas que ya no podían arreglarse. Los hijos ya eran mayores. Su primer matrimonio estaba destruido.

Se me eriza la piel de pensarlo. Pero, Dios permitió que esta mujer, su mente, fuera renovada. La llevó a un lugar de arrepentimiento, le dio gracia. Mientras ella miraba hacia atrás, ahora como una nueva persona que quería seguir a Cristo y amar Su Palabra y comenzar a pensar correctamente. . . estaba dejando que Dios capturara su mente en lugar de que lo hiciera el enemigo. Ella miró hacia atrás a todas esas cosas que pasaron y dijo, «¿en qué estaba yo pensando? ¿Cómo pude pensar que ese hombre me haría feliz? ¿Cómo pude pensar que no podría ser feliz junto a los hijos que Dios me había dado? ¿Cómo pude pensar en pasar todas esas horas en internet jugando con fuego y no quemarme?» Ahora esta mujer vive con mucha culpa por todo lo que sucedió, y no puede olvidar a dónde la llevó todo esto.

Mary: Hubo muchas consecuencias.

Nancy: Hubo muchas consecuencias y aún así, he visto a esta mujer moverse de manera increíble a un lugar de restauración y sanidad. Pero con consecuencias. Entonces puedes ver el poder de estos pensamientos equivocados… que van en aumento. Ella no empezó por conocer a este hombre en internet y pasar 18 horas diarias conectada a la red. Empezó con pensamientos más pequeños que terminaron arruinándola. 

Mary: Entonces, Nancy, así lucen muchas historias. Yo las escucho, Dannah las escucha, y es ese proceso creciente, progresivo que va cambiando nuestros pensamientos. Se mete en nuestra cabeza y nos hace pensar de manera incorrecta y terminamos ciegas.

Me acuerdo de algo que ocurrió en mi patio una vez. Pusimos una puerta en la verja y los niños empezaron a pasar por ella. Unas semanas después, unos meses después, de pronto había un camino tan grande, duro y viejo que el pasto no crecía. Eso no pasó por caminar por ahí una vez. Pasó por caminar por ahí muchas veces.

Cuando empezamos a pensar de manera incorrecta y seguimos pensando mal repetidas veces, es como forzar un camino duro en nuestras mentes; maneras de pensar defectuosas y pensamientos defectuosos. Eso es lo que realmente nos desvía del camino.

Nancy: Así es.Es creer cosas que no son ciertas acerca de Dios o que no son ciertas acerca de nosotras. Hemos hablado mucho en este ministerio sobre las mentiras que las mujeres creen, cosas que creemos. Tal vez no siempre lo reconocemos la primera vez, pero esto, lo repito, viene desde Adán y Eva en el huerto del Edén. Con toda la verdad que los rodeaba—la belleza, la bendición, las cosas buenas con las que Dios los había bendecido—entonces ahí viene este enemigo infiltrándose (este intruso) con una manera incorrecta de pensar. La hizo dudar de la bondad de Dios, dudar de que Dios cumple lo que Él dice.

Cuando empiezas a pensar esas cosas, meditas en ellas; cuando las escuchas repetidamente, comienzas a actuar en consecuencia. Y tarde o temprano, has hecho un camino muy duro en tu corazón.

Dannah: Creo que esto es cierto aún en cosas «menos alarmantes» como por ejemplo la comida. Si estoy viendo fotos de panecillos y postres, me los quiero comer. Pero si alimento mi mente con lo que es saludable que puede beneficiar mi cuerpo, si uso la comida como combustible, si como vegetales (que es muy difícil para mí) entonces lo voy a poder hacer. Estamos hablando de cualquier cosa que cautive o que atrape nuestras mentes. ¿Está mi mente siendo cautiva con vegetales o con comida chatarra?

Entonces, Mary, ¿cuál es el segundo hábito de una mujer espiritualmente fuerte?

Mary: Bueno, el segundo hábito de una mujer espiritualmente fuerte es que domina su mente. Esas mujeres en Éfeso estaban siendo hechas cautivas. Estaban cautivas por maestros, por ideas que no eran ciertas. Estaban siendo cautivas, atrapadas por la manera en la que pensaban. No pensaban de la manera correcta, los intrusos habían engañado sus mentes.

Y así, una mujer espiritualmente fuerte, tiene el hábito de revisar si sus pensamientos están alineados con los de Dios, y de corregirlos si no lo están. Es algo muy pequeño, y como dijiste, Dannah, es algo que pasa todos los días, muchas veces al día y con distintos asuntos.

¿Estoy pensando como Dios quiere que piense acerca de esta amistad? ¿Estoy pensando como Dios quiere que piense acerca de mi actitud hacia mi esposo? ¿Estoy pensando como Dios quiere que piense en términos de lo que pienso, o en términos de aquello con lo que estoy alimentando mi mente? Porque como pensamos, así actuaremos. Creo que los pecados generalmente pasan por nuestra mente antes de que empecemos a cometerlos. La Escritura es muy clara en cuanto a esto.

Nancy: Hablando de pensar, creo que hoy en día es muy fácil poner nuestras mentes en neutro y dejarnos llevar. Muchas veces—y vuelvo al tema del teléfono celular, de los teléfonos inteligentes—muchas veces es una búsqueda sin sentido, como, «solo me estoy relajando». Y no hay nada de malo con relajarse, pero ¿de qué estoy alimentando mi corazón mientras me relajo? ¿Son cosas que me van a alejar de la verdad de Dios, o cosas que me van a acercar a la verdad de Dios?

Ahora, eso no significa que en todo momento tenemos que estar leyendo la Biblia. Pero si no estamos leyendo la Biblia en lo absoluto, o lo suficiente, seremos más vulnerables a formas incorrectas de pensar. Pero también si estamos siendo inconscientes… y no solo en las redes sociales, no solo en los teléfonos, sino en las conversaciones que tenemos como mujeres.

Es asombroso. Las mujeres nos reunimos y comenzamos a hablar. Comenzamos a absorber—como bebiendo la bebida del momento. Tienes a una mujer en un matrimonio difícil que está criticando a su esposo… El otro día estaba en el gimnasio trabajando con una entrenadora personal que me estaba ayudando a pensar correctamente sobre mi cuerpo. Y me dijo: «Sabes, muchas mujeres con las que trabajo, que vienen a este gimnasio, las escucho hablar mal de sus esposos». Bueno, muchas mujeres caen en eso.

Dannah: A veces también es una forma de humor. Cuando escucho mujeres decir esas cosas, a veces no estoy muy segura si lo dicen en verdad o solo están enojadas con sus esposos. Se ha vuelto aceptable esta forma de humor de menospreciar a nuestros esposos. En verdad me duele cuando lo escucho.

Nancy: ¿Pero qué le hace eso a nuestras mentes, si estamos aceptando formas equivocadas de pensar, pensamientos negativos, pensamientos críticos, impíos, inmorales?

Dannah: Estamos construyendo esos caminos endurecidos, ¿verdad?

Mary: Así es, construimos caminos. Pensamos tantas cosas. Nuestra charla mental sigue todo el día, todos los días, en el fondo—cuando comemos, cuando nos levantamos, cuando nos bañamos. Incluso cuando hablamos con alguien, podemos estar teniendo una charla mental. Cientos de miles de pensamientos pasan por nuestra mente todo el día. Y cada pensamiento es como estar caminando sobre un camino.

Nancy: Es fisiológicamente cierto que las neuronas están… Dannah, tú entiendes mejor estas cosas, ayúdame aquí.

Dannah: Sí, el cerebro tiene una cualidad llamada neuroplasticidad. Tú has leído sobre esto, ¿verdad Mary? Significa que si decidimos enfocarnos en lo negativo, y en el cautiverio, y los pensamientos carnales, y el cheesecake, y el muchacho, y las redes sociales, que nuestro cerebro va a moldearse a sí mismo para funcionar y dirigirse hacia a esas cosas.

Hay investigaciones muy interesantes que muestran que cuando nos vamos por caminos negativos, nuestro cerebro no se ve sano. Es casi como si fueran árboles sin hojas. Para la neuroplasticidad sana del cerebro se elige pensar en cosas que son ciertas, amorosas, verdaderas, puras, renovando la mente; ese cerebro forma «músculo». Se ve mucho más sano cuando elegimos pensar en eso, pero no lo elegimos con facilidad. Es mucho más natural para nosotras elegir pensar negativamente y estar cautivas, ¿verdad?

Nancy: Tenemos que ser muy intencionales.

Mary: Tienes que ser intencional. Los investigadores dicen que de todas las charlas mentales que pasan por nuestra mente diariamente, probablemente más del 80 por ciento son negativas. Pura charla mental negativa.

Nancy: Y no es solamente gente negativa.

Mary: No es solo gente negativa. Son pensamientos negativos. Y pensamientos negativos sobre nosotras mismas…

Dannah: «No puedo hacer esto». «No soy suficiente». «Ella es mejor que yo».

Mary: «No le caigo bien». Los pensamientos negativos sobre nosotras, pensamientos negativos sobre nuestra capacidad, sobre nuestro futuro; la ansiedad, la preocupación, toda clase de charlas mentales negativas que pasan por nuestra mente todo el tiempo...esto tiene un impacto en nosotras, porque cómo pensamos, vivimos.

Dannah: Y la Biblia habla de eso; habla del pensamiento carnal y del pensamiento espiritual. ¿Qué podemos aprender de lo que la Palabra de Dios ha escrito para nosotros en blanco y negro, en cuanto a cómo se supone que debemos llevar nuestros pensamientos hacia Él?

Mary: Una de las cosas que Pablo le dijo a Timoteo fue que orara para que las personas pudieran recobrar sus sentidos, volver a su sano juicio, para que ya no pensaran de forma incorrecta y comenzaran a pensar de manera correcta. Se resume en tener la mente de Cristo. Cuando creemos en Cristo y somos llenas del Espíritu Santo, se nos da la capacidad de pensar en los caminos de Dios, aprender de ellos, y de empezar a amar como Él ama. Empezamos a formar esas vías neurológicas que nos llevan por el camino correcto en lugar del camino negativo, del pensamiento carnal e inmoral.

El diablo es el acusador. Se le llama el acusador: 

  • Quiere que pensemos negativamente.
  • Quiere que pensemos negativamente sobre nosotras.
  • Quiere que pensemos negativamente sobre nuestros esposos. 
  • Quiere que cuestionemos las motivaciones, que seamos críticonas. 
  • Quiere que nuestros dedos vuelen por las redes sociales y que seamos críticonas, o que asumamos lo peor de los demás.

Es el acusador, y cuando jugamos su juego, se empieza a formar un patrón y un hábito en nuestra vida. Pero una mujer fuerte dice: «No. No voy a hacer eso. Voy a dejar que mi mente sea moldeada por la verdad».

Nancy: A veces nos enfocamos primero en nuestras emociones. ¿Qué estoy sintiendo? ¿Qué es esta tristeza, desaliento, miedo, ansiedad, preocupación, esta culpa? Pero tenemos que darnos cuenta de que esas emociones negativas tienen sus raíces en patrones de pensamiento. No es suficiente con lidiar con nuestras emociones (lo cual tenemos que hacer).

Dannah: Tus pensamientos mandan sobre tus sentimientos.

Nancy: Dannah, tú me has ayudado mucho con eso. ¡Repitelo!

Dannah: Tus pensamientos mandan sobre tus sentimientos. De hecho, yo escribí eso en oración, tratando de llevar el mensaje de Mentiras que las mujeres creen a Mentiras que las niñas creen. ¿Cómo le dices a una niña de diez años que sus pensamientos importan? Tus pensamientos mandan sobre tus sentimientos.

Nancy: Entonces necesitas identificar cuáles son los pensamientos equivocados que dan como resultado sentimientos negativos. Y tenemos muchas razones válidas para tener emociones negativas. Digo, puedes no haber tenido buenos padres. Puedes haber experimentado dolor en el pasado o estar experimentándolo en el presente. No nos inventamos estas cosas.

Dannah: Puedes estar en una etapa de duelo. El duelo es apropiado, pero no podemos quedarnos en el duelo. No podemos aferrarnos a los pensamientos de pérdida. No los ignoramos… Jesús lloró.

Nancy: Vamos a hablar más sobre estos sentimientos, pero no creo que podamos lidiar con ellos si no entendemos cuáles son las formas en las que hemos dejado que nuestra mente sea hecha cautiva por el enemigo.

Mary: Hay mucha psicología popular que habla acerca de eso: «Solo tenemos que ser más positivas, tener más pensamientos positivos, y tenemos que contrarrestar nuestros pensamientos negativos con los positivos».

Nancy: «Recuérdate a ti misma lo maravillosa que eres». 

Mary: «Háblate pensamientos de afirmación a ti misma». Pero creo que la Palabra del Señor nos lleva a un nivel más profundo. Aborda el problema desde la raíz. Al final, si me siento mal acerca de mí, el decirme que no debería sentirme mal puede ayudar un poco, quizás por un tiempo.

Dannah: Es como poner un curita en una herida profunda.

Mary: Exactamente. La palabra de Dios nos lleva a un nivel más profundo cuando dice: Escucha, cuando tienes la mente de Cristo y eres capaz de pensar con la mente de Cristo, en lugar de pensar con tu propia mente carnal, sino como Dios piensa, entonces podrás comenzar a curar el problema desde la raíz. No solo estás poniendo un curita. No es autoayuda. Estás realmente tomando la verdad y el poder de la Palabra de Dios, y el poder del Espíritu Santo para empezar a transformar tu mente.

Romanos habla de eso. Dice, «sean transformados mediante la renovación de su mente». Serás renovada, estarás siendo hecha nueva continuamente, tomarás ese nuevo camino, ese camino sano en tu mente al poner tu pensamiento bajo el señorío de Jesucristo; comenzarás a pensar verdad.

Dannah: Mary, podrías hablarle a esa mujer que nos está escuchando que no puede creer que ha pasado dieciocho horas en línea conociendo a alguien y considerando dejar a su familia. O a esa mujer que simplemente está comiendo comida chatarra a media noche.

Nancy: O está abrumada con su vida o con su pasado o con su dolor. Muchas viven así. Se sienten como si todo estuviera roto – no hay futuro, no hay esperanza. Esa desesperanza y esa desesperación es algo que veo mucho entre las mujeres.

De hecho, recientemente recibí un montón de cartas, escritas a mano, de un grupo de mujeres que están en un programa de abuso de sustancias y adicciones para adolescentes. Leer algunas de las historias de estas mujeres, algunos de los pensamientos con los que han luchado… son casos extremos, pero creo que es algo con lo que todas luchamos en diferentes niveles. Nos sentimos prisioneras, cautivas, capturadas por nuestro pasado o nuestras circunstancias.

Dannah: Como si no hubiera salida.

Mary: Sentimos como si fuéramos inadecuadas; sentimos que somos un fracaso.

Nancy: Alguien pudo habérnoslo dicho cuando teníamos seis años, y nos lo creímos. Luego esa reproducción—por usar una tecnología vieja—continúa repitiéndose en nuestra cabeza una y otra vez.

Mary: Esa charla mental nos desgasta. Creo que tenemos que recordar que estamos en una batalla espiritual, y esa batalla es la batalla por nuestra mente. Es una batalla por la forma en la que pensamos. El acusador—el intruso—siempre va a tratar de influenciarte para que pienses cosas negativas, para que pienses cosas que no son verdad, para que dudes de Dios, para que creas mentiras.

Has hablado tanto de las mentiras que las mujeres creen, las mentiras que las niñas creen, y el único remedio para esto es creer la verdad. Da un salto de fe y di, «Jesús, voy a creer en lo que Tú dices».

Nancy: Para empezar, tienes que saber cuál es la verdad.

Mary: Lo cual tienes que conocer con precisión. No es una charla de autoayuda. No es una charla para «animarnos».

Nancy: Es como beber, tomar esta Palabra para que cada vez que esos malos pensamientos lleguen, tener algo para contrarrestarlos.

Mary: La Escritura dice de sí misma que la Palabra de Dios es viva y activa y es poderosa—¡y lo es! Tienes que confiar en eso. Si tienes esos patrones de pensamientos negativos que estás combatiendo, lo que tienes que hacer es traer verdad a tu vida.

Encuentra una Escritura que te hable verdad. Escríbela. Puedes ponerla en una nota adhesiva y pegarla en tu espejo. Puedes ponerla como fondo de pantalla en tu celular. Querrás memorizarla. Querrás tenerla en tu corazón y en tu mente y pedir la ayuda de Dios. Pídele a Dios que te ayude a creer en Su verdad.

Nancy: Con frecuencia hablo de aconsejar nuestros corazones con la verdad. Un buen consejero va a decirte la verdad. Bueno, a veces necesitamos aconsejar nuestros propios corazones. Pienso en el Salmo 42 y 43 donde el salmista está deprimido, desalentado y abrumado. Pero luego dice, «espera en Dios, ¡alma mía!» Él le habla a su alma. Aconseja su corazón de acuerdo a la verdad.

Mary: Eso es lo que hacen las mujeres fuertes. Una mujer fuerte aconseja su corazón. Se habla a sí misma con la verdad. Dice: «No voy a creer la mentira. Voy a creer la verdad. En vez de ser llevada cautiva y capturada por la falsedad, voy a tomar mis pensamientos cautivos a Jesús, los someteré a la verdad».

Dannah: A veces solo es cuestión de decir, «Jesús, ayúdame; mis pensamientos no son sanos, ¿me enseñarías la verdad? ¿Te llevarías estos pensamientos negativos y me darías los correctos?»

Mary, me encantaría hacer llegar este libro a las manos de mujeres que están escuchando en este momento.

Nancy: Estoy pensando en todas las mujeres.

Dannah: «Necesito ayuda con mis pensamientos. Estoy abrumada con pensamientos negativos, con pensamientos de culpabilidad».

Si estarás asistiendo a la Conferencia Mujer Verdadera en tan solo unos días, podrás adquirir el libro escrito por Mary, «La verdadera fortaleza», en español, en el área de recursos.

Nancy: También es muy probable que más adelante lo puedan adquirir a través de nuestra tienda en línea, en .

Dannah: Tal vez estás ahí sentada pensando, me parece imposible superar esta ráfaga de malos pensamientos que constantemente pasan por mi mente—todos los días. Puede ser un recuerdo de tu pasado que se repite una y otra vez en tu mente, y no sabes dónde empezar para detenerlo.

En el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones, Mary Kassian te ayudará a identificar si hay algún asunto de pecado sin resolver u otros problemas que te impiden dominar tu mente. Acompáñanos mañana, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Annamarie: Creciendo en verdadera fortaleza juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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