Podcast Aviva Nuestros Corazones

Ebenezer, día 2

Annamarie Sauter: Al mirar atrás en Aviva Nuestros Corazones, ¡solo Dios puede llevarse la gloria! Verdaderamente podemos decir: ¡Ebenezer, hasta aquí nos ha ayudado el Señor, nuestra Roca!

Patricia: En el programa de ayer comenzamos una conversación acerca de las grandes obras de Dios en estos últimos diez años, que comenzó en el 2008 con la primera conferencia True Woman. Están con nosotros Elba de Reyes, Mayra de Ortiz y Laura de González. También Maggie de Michelén.

En el día de hoy continuamos con esa conversación.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Ayer, al celebrar como ministerio cinco años en el aire con cinco programas a la semana, escuchamos acerca de la primera conferencia True Woman en el 2008. Hablamos acerca del efecto que esta tuvo sobre un grupo de mujeres que Dios ha usado para llevar el mensaje de libertad, plenitud y abundancia en Cristo a mujeres de habla hispana. Patricia de Saladín está aquí con nosotras para continuar donde nos quedamos ayer; si te perdiste ese programa, escúchalo en AvivaNuestrosCorazones.com.

Patricia: Entramos ya a la parte de lo que es Aviva Nuestros Corazones, a la parte de la traducción en sí. Nosotras llegamos a esta conferencia y sin saberlo, nuestro camino estaba encomendado a Él; a sus manos, y Él era el que iba guiando los pasos. No era que nosotras teníamos este plan: vamos a seguir estas directrices y vamos a hacer esto o aquello, no. Era simplemente: Señor, queremos que esto salga en español. Lo único que podíamos hacer era orar. Pero Dios sí sabía que Él tenía el plan de llevarlo a la mujer de habla hispana. Y esa semillita del True Woman 2008, se convirtió en lo que hoy es Aviva Nuestros Corazones, como parte del movimiento de Mujer Verdadera y como parte del alcance en español de lo que es Revive Our Hearts.

Laura, dinos un poquito tú, ¿Cómo inició eso?

Laura: Nosotros queríamos que otras mujeres fueran bendecidas con lo que nosotros habíamos sido bendecidos y humanamente, uno tenía el plan. Vamos a invitar a Nancy a Santo Domingo, vamos a hacer una conferencia, vamos a traducir cosas al español. Yo recuerdo que yo en la iglesia daba consejería a hermanas, y recuerdo que como yo oía el programa cada día, yo encontraba transcripciones que yo decía, esto está perfecto para tal persona. Pero esa persona quizás no hablaba inglés y yo me acuerdo que le traducía la transcripción para que ella pudiera leer y ser bendecida con el mensaje. Recuerdo que cada cosa que traducíamos, escrita, yo la mandaba a Revive Our Hearts, porque pensaba que eso podía ser de bendición para alguien y que fueran acumulando algo de recursos en español. En ese proceso ellos ven que verdaderamente se están usando sus recursos en español y deciden dar un viaje a la República Dominicana, para ver qué está pasando en República Dominicana que hay tantas mujeres conectadas con este ministerio.

Fueron y vieron lo que Dios estaba haciendo y entonces recuerdo que hicimos una reunión con algunas de las que fuimos a la conferencia Mujer Verdadera, y las personas que fueron del ministerio, escucharon lo que Dios había hecho en las vidas de todas, y se dieron cuenta de que verdaderamente Dios estaba haciendo algo especial ahí.

En un momento tuvimos una conversación Patricia y yo, con uno de los líderes del ministerio de Revive Our Hearts, y se le expuso la idea de grabar programas. Pero ni Patricia ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. En la iglesia de Patricia había una emisora de radio, Radio Eternidad, que muchos conocen, y nosotros la pusimos a la orden…

Patricia: Habíamos pedido permiso...pero dijimos, se puede hacer…

Laura: Pero no teníamos ni idea de lo que eso iba a involucrar. Y la idea realmente, aunque uno quería que llegara a todas las mujeres hispanas, uno realmente pensaba: si hacemos algunos programas que nos den permiso para hacer estas grabaciones y que se bendigan las personas de República Dominicana. Como que uno no sabía que se podía ir más allá.

Patricia: Era el anhelo de nuestro corazón que llegara hasta lo último de la tierra, pero nos reíamos dentro de nosotras mismas porque decíamos: ¿Cómo va a ser esto? ¿Quién puede llevarlo…?

Laura: Pero nosotras estábamos tan deseosas de que algunas mujeres lo pudieran tener y Dios hizo mucho más allá. Recuerdo que yo les escribí a las mujeres que yo sabía que tenían buen dominio del inglés y del español que fueron al primer evento, y les dije: tenemos esta idea de traducir algunos programas, ¿ustedes se animan a ser voluntarias para traducir? Y recuerdo que como veinte mujeres dijeron: sí, yo quiero traducir, porque era que tenían todo un anhelo de poder bendecir de alguna forma.

Y así empezó. Empezamos a repartir series para que fueran siendo traducidas. Todo el mundo que traducía y me mandaba la traducción, decía: esto me llegó en el momento que yo necesitaba, estaba teniendo un problema familiar, matrimonial...y Dios me habló a través de esta traducción; mándame otra, decían, y no querían parar. Esto totalmente gratuito, era simplemente de gracia, como todavía es. Recuerdo que Dios me dio un versículo de Éxodo cuando el Señor llama a los artífices para que hagan la obra del tabernáculo, y yo veía eso así, como que Dios estaba llamando a todas aquellas personas a quienes les había dado el deseo de servir en este ministerio y todas venían a poner al servicio del reino su don de traducción. Ninguna de esas mujeres era profesional, ni todavía lo son, las que traducen, eran simplemente mujeres cuyos corazones habían sido totalmente impactados, y querían dar de lo que habían recibido. Así empezamos a traducir transcripciones.

Patricia: Y entonces, el hecho de que finalmente nos dieron el permiso. Todo ese año, el 2010, fue un año de espera porque al inicio del 2010 fue que tuvimos esa reunión finalmente, luego de, como dice: la suerte se echa en el regazo pero del Señor es la decisión de ella, la voz me cayó a mí. Yo recuerdo decirle: Señor, yo nunca he hecho radio, yo no sé hablar con un micrófono, pero yo tengo una boca y sí puedo hablar. Si Tú quieres para mí es una honra que yo lo haga. Ahora, Señor, Tú tienes que ayudarme porque yo no sé.

Finalmente grabamos esa serie que nunca se me olvidará. Fue Isaías 40: He aquí tu Dios y la mandamos y silencio absoluto. Dios trabajando con nosotras desde ahí. Pero nosotras decíamos: fue que no les gustó. Para finales de 2010 en octubre, que ya habían pasado dos años de ese primer True Woman en 2008, nos dieron la autorización de salir dos veces a la semana, con programa nuevo, martes y jueves, pero a partir de enero 18 del 2011.

Y así salimos al aire desde Radio Eternidad, con la gran bendición de que en esa navidad vino a Radio Eternidad una familia misionera a la que nunca le hemos podido dar las gracias de manera personal. Yo espero que alguien que los conozca les diga o ya ellos deben ver los frutos del ministerio. Ellos viendo todo lo que luchábamos por sacar estos programas, me acuerdo que él dijo: no se preocupen, yo lo voy a poner, el programa. A partir de ahí, si tú te acuerdas, comenzamos a recibir reportes de mujeres de diferentes partes del mundo.

Laura: Así es, ellos lo pusieron en un servidor, ni siquiera promoviéndolo. Simplemente estaba ahí ese programa y si alguien se interesaba, alguna emisora lo desgargaba y lo transmitía. Recuerdo que la primera carta que llega, un correo electrónico a Radio Eternidad, llega de Venezuela diciendo que le hablemos del ministerio de Aviva Nuestros Corazones, que, qué es eso, y nosotras estábamos emocionadas, pero ¿cómo llegó a Venezuela? Ahí entonces lo mandamos a Revive Our Hearts y les dijimos: miren a donde está llegando el programa. Luego llegó a México, a Chihuahua.

Fuimos viendo cómo el programa Dios lo estaba llevando, de alguna manera, a todos estos sitios fuera de República Dominicana y gente recibiéndolo y como esponjitas queriendo más y más y conocer más del ministerio.

Patricia: Ya ahí sentimos que teníamos fuerza y que podíamos pedirle a Revive Our Hearts que queríamos un True Woman en Santo Domingo, República Dominicana.

Ellos con mucha sabiduría nos dijeron: no, no vamos a hacer un True Woman, vamos a hacer una conferencia Aviva Nuestros Corazones. La diferencia es que esta es una conferencia solamente con Nancy.

Laura: Quiero decir algo Patricia, ahora que tú dices eso, algo que quiero decir sobre el ministerio de Revive Our Hearts y de Life Action que es el ministerio que está por encima de ellos, que hemos aprendido mucho, no solamente de la conferencia de True Woman y del mensaje de la feminidad bíblica, sino que ha sido de mucha bendición para nosotras ver la forma en que ellos hacen ministerio. Es tan saturado de oración. Todas las que estamos en el ministerio de Aviva hemos sido muy bendecidas al ver y ser testigos de cómo ellos se mueven esperando en el Señor, orando, y nosotras que somos mujeres y somos emocionales, que queremos ir adelante. Como dijo Patricia: Nos dejaron esperando un año en lo que ellos oraban veían lo que Dios estaba haciendo, le daban tiempo a Dios a obrar, y entonces decían: vamos a darle adelante.

Y como dijo Patricia, así pasó con esa conferencia. Cuando nosotras queríamos un mujer verdadera, ellos decían: no, todavía no. Vamos a hacer algo más pequeño, vamos a hacer una conferencia Aviva Nuestros Corazones. Como que siempre nos llevaban ahí un poquito frenadas. Pero ellos orando y esperando en Dios para hacer las cosas en el tiempo y a la manera de Dios. Hemos aprendido eso también.

Patricia: Mucho. Finalmente, ya con la fecha para esa conferencia Aviva Nuestros Corazones en febrero del 2012, nosotras oíamos aquí en el culto dominical de nuestra iglesia, como las mujeres tuvieron el privilegio de ser las primeras en conocer la noticia del Cristo crucificado y María Magdalena, la primera mujer en ver al Cristo crucificado, nosotras como mujeres tuvimos el privilegio de abrir el auditorio de la Iglesia Bautista Internacional, de la IBI, y allí se llevó a cabo la primera conferencia para América Latina de Revive Our Hearts, Aviva Nuestros Corazones.

Jamás podremos medir con palabras la emoción, la alegría...no hay palabras, el gozo de ver que había tres mil mujeres en ese auditorio. No hubo más porque no había silla para ellas. No había espacio.

Elba: Se estaba estrenando un local que quedó pequeño en el estreno.

Patricia: Exactamente. Estrenamos un local que quedó pequeño en su primer intento. Pero además lo maravilloso fue que ellos que vinieron, los directivos de Revive Our Hearts, la misma Nancy, yo creo que ellos no esperaban la respuesta que ellos vieron. Cuando ellos vieron todas estas mujeres ondeando esta bandera blanca de rendición, con ese pañuelito, diciendo: Sí, Señor, ellos dijeron: Definitivamente Dios está en este lugar. Tenemos que abrazar, tenemos que apoyar, tenemos que ayudar a estas mujeres porque es Dios quien está llevando este mensaje hacia adelante.

Elba: Ahora que tú mencionas, sí Señor, esa fue de las cosas más impactantes para mí cuando fuimos a la conferencia. El ondear ese pañuelo blanco de rendición cada vez que una de estas verdades impactaba mi corazón. Poder subir ese pañuelito y decir, sí Señor, yo me rindo ante esa verdad, eso no se está cumpliendo ahora en mi vida pero yo quiero que eso sea una realidad. Y sobre todo, cuando yo regresé y pocos meses después Dios cambió mi vida con circunstancias muy difíciles, y ya no era ondear ese pañuelito en la conferencia, sino sacar ese pañuelito en mi vida y volver y decir, sí Señor, ante eso que el Señor me estaba poniendo por delante.

Porque esa conferencia solamente preparó mi vida, y eso fue lo que yo pude aprender, que ese pañuelo en ese momento significaba una preparación para lo que Dios tenía por delante. Él me preparó en la conferencia, pero cuando vino la prueba, vino el tiempo difícil, yo recordé todo lo que el Señor me había enseñado ahí, y entonces ese pañuelito tomó un significado especial. Recuerdo haberlo sacado y haberlo puesto en la lamparita en mi mesita de noche, para recordarlo cada día y decirle, sí Señor, y llegué a ponérmelo frente a la estufa cuando tenía que cocinar y tenía que entregar trabajos y decirle, sí Señor, yo tengo que hacerlo y arrodillarme con Él porque era lo que yo estaba haciendo, rindiendo mi alma al Señor, pero todo eso tuvo su origen ahí, en ese momento donde Dios me preparó.

Patricia: Yo quisiera, Laura, que tú nos digas, a grandes rasgos, estos cinco años, ¿qué nos ha permitido Dios lograr? Ebenezer, hasta aquí nos trajo el Señor.

Laura: Bueno, como decíamos al principio, el Señor ha hecho tanto y muy por encima de lo que nosotras hubiéramos soñado. El Señor fue haciendo poco a poco. Mirando atrás recuerdo que como dijimos, en mayo de 2013 es que lanzamos oficialmente cinco programas a la semana, y la página de Aviva Nuestros Corazones se lanza oficialmente, vemos que desde el principio empezaron a conectarse la personas. Más de medio millón de visitas mensuales, el Señor nos ha permitido hacer tres publicaciones regulares como Mujer Verdadera, Joven Verdadera y Líder Verdadera.

Hemos visto las dos conferencias de Mujer Verdadera, una en República Dominicana en el 2015 y la otra en Querétaro en 2017 que fue glorioso lo que el Señor hizo allí. También nos permitió publicar un libro con el mensaje central del movimiento de Mujer Verdadera que sabemos de muchas mujeres que lo están estudiando en diferentes lugares de América Latina, y los testimonios de personas impactadas que han abrazado el mensaje alrededor del mundo, todo eso lo podemos ver y dar gloria a Dios. Grandes cosas ha hecho el Señor con nosotras, estamos alegres y llenas de gratitud.

Patricia: Algo que a mí me asombra porque veo la mente de Dios y su providencia, y su conocimiento de los tiempos, cuando decíamos: en un tiempo como este, en un tiempo como este de tanta confusión, en un tiempo donde las mujeres, los matrimonios, la crianza de los hijos, todo lo que el movimiento de Mujer Verdadera, todo lo que Aviva Nuestros Corazones destaca, como la feminidad bíblica, el evangelio de Cristo, hace diez años era contracorriente.

Hoy en día es más difícil nadar en contra de esa corriente, pero realmente, para un tiempo como este, y Dios ha permitido que su mensaje sea una luz que ilumine a esas mujeres que Él está llamando, y que no importa lo difícil que sea esa situación, esas mujeres escuchan y abrazan el mensaje. Por eso le damos gloria a Dios, porque estamos en un tiempo oscuro, paradas como un faro de luz, mostrando la luz de Cristo, Su evangelio, Su verdad, en medio de tanta oscuridad, para que  el que quiera asirse a la luz, el que lo busque de todo corazón, la mujer que lo busque de todo corazón, pueda hallarlo.

Eso para mí es glorioso, es un gran privilegio que Él nos concede estar en el frente de este ejército de mujeres que vamos marchando hacia Su verdad, hacia el glorioso evangelio de Cristo, y cómo eso debe ser vivido por una mujer que ama a Cristo y le dice, sí Señor. Al principio decíamos: Ebenezer, hasta aquí nos trajo el Señor. Ha habido un pasado, estamos viviendo un presente, pero hay un futuro por delante.

Laura: Yo creo Patricia que el futuro tiene que ver con lo que tú has dicho, que el Señor hizo, y cómo levantó el ministerio justo a tiempo. El Señor es Dios y Él sabe. A la hora de pensar a dónde vamos, es simplemente aferrarnos al mismo mensaje y ahora con más intención, porque los tiempos que estamos viviendo son difíciles, son confusos, sobre todo con todo esto que tiene que ver con todo esto de los géneros.

Para nosotras es importante marcar una raya en la arena, y vivir y proclamar y transmitir el mensaje de la Palabra de Dios y no transigir con la cultura, no comprometernos con la cultura. Queremos tener el ancla firme de la Palabra que no cambia. Queremos ser intencionales en enfocar los esfuerzos en esos mensajes centrales que caracterizan el ministerio que básicamente son el evangelio de Jesucristo, que es la llave de la libertad, de la plenitud y la abundancia que es el lema de nuestro ministerio.

Queremos proclamar el mensaje de avivamiento, continuar proclamándolo, porque un corazón avivado, un corazón que ha visto a Cristo, un corazón que está enamorado de la Palabra, es un corazón que puede decir. Sí Señor, a todas estas verdades que no son fácilmente abrazadas en el mundo que estamos viviendo, y queremos transmitir, por supuesto, el mensaje de la feminidad bíblica que no es más que abrazar el evangelio. Tú eres una mujer y no puedes desconectarte del hecho de que eres una mujer leyendo la Palabra. Qué quieres Señor que yo entienda como mujer, en mi rol, en mi familia, en mi hogar en la comunidad, en la iglesia.

Nosotras hemos visto que el Señor va delante en el ministerio y nosotras vamos mirándolo a Él y Él nos lleva por caminos que nosotras ni nos imaginamos. Sabemos el mensaje que nos dio a proclamar y queremos ser fieles en proclamar ese mensaje a través de las publicaciones, de los programas. Queremos poder hacer programas originales, continuar con las traducciones porque son muy ricas, y hay mucho que traducir aún; pero hacer más programas originales como este que estamos haciendo hoy.

Queremos continuar buscando al Señor para todas las cosas y que Él nos guíe en, por ejemplo: ¿Cuál será el próximo lugar para Mujer Verdadera? ¿Cuándo será el próximo Mujer Verdadera? No queremos nosotras decirle al Señor, queremos que el Señor nos guíe como hasta ahora nos ha guiado. Aún no tenemos el lugar ni la fecha del próximo Mujer Verdadera, pero les pedimos que oren que el Señor nos continúe guiando, porque sí lo queremos hacer. Hay tres cosas que marcan el ministerio de Aviva que son:

  • Las conferencias
  • Los programas diarios
  • Los recursos, los libros

No vamos a dejar de hacerlo, con la gracia de Dios queremos seguir haciendo las tres cosas, pero estamos buscando la dirección de Dios para ver dónde y cuándo será ese próximo Mujer Verdadera, y se lo dejaremos saber con mucho tiempo, para que se animen a participar.

Patricia: Siempre ustedes escuchan que nosotras agradecemos la participación de nuestras oyentes, Nos encanta saber que ustedes oran, porque nosotras reconocemos que no podemos llevar esto a cabo sin la guía de Dios. Es Dios, realmente, como decía Laura: Dios va delante, nosotras seguimos su dirección. Por eso es tan importante que cada una de ustedes que escucha y se ha beneficiado, quizás desde hace años, de Aviva Nuestros Corazones, considere en oración si pueden apoyar el ministerio.

Nuestro ministerio, aunque es gratuito para todas ustedes, llega de una manera libre de cualquier costo para ustedes, pero necesitamos recursos para seguir trabajando. El tener doscientos sesenta programas al año listos para ustedes, requiere recursos. El publicar requiere recursos, hacer las conferencias requiere recursos. Muchas veces cuando Dios abre esos recursos decimos: bueno, Dios abrió el camino, corramos por esa senda, pero cuando esos recursos están limitados, nosotros como ministerio estamos limitados. Por eso queremos que ustedes oren y que le pidan al Señor si ustedes pueden ser parte de el privilegio de ser parte de lo que hoy es Aviva Nuestros Corazones.

Laura: Así es, yo pienso que si alguna de las que escucha hoy ha sido impactada con el mensaje de alguna manera, verdaderamente, es como tú decías Patricia, llega gratuitamente a todos; incluso los recursos son gratuitos, los programas se pueden descargar gratuitamente, pero hay un costo que es alto en hacer esto porque requiere equipo de trabajo, muchas cosas que cuestan dinero y de algún lado salen.

Hemos sido tan bendecidos porque hermanos de Estados Unidos han visto esto como una obra de misión, como una misión, y muchas personas que han sido impactadas están aportando, pero nos hacen falta más personas y quizás Mayra nos pueda hablar un poquito de cuáles son esas formas; cómo pueden aportar, cómo puede una persona que por ejemplo vive en Colombia, cómo puede aportar al ministerio.

Mayra: Claro, ese es un punto muy importante porque a medida que hemos ido creciendo nosotros hemos tenido que contratar personal especializado para poder proporcionar un programa de calidad. En la página de nosotros hay una sección que dice, «donaciones», arriba en la parte derecha. Ustedes le dan un click, y de esa manera pueden, a través de su tarjeta de crédito o PayPal si tienen, aportar el monto que ustedes puedan aportar. Claro, tiene que ser con una tarjeta que se pueda comprar en dólares y eso va directamente a una cuenta de Aviva Nuestros Corazones, en el estado de Niles en Michigan. Entiendo que si viven en República Dominicana, también nosotros tenemos una cuenta bancaria, pueden escribirme a mortiz@avivanuestroscorazones.com, y pueden depositar ahí como muchas mujeres lo están haciendo. Nosotras no tenemos un mínimo, lo que ustedes puedan dar.

Laura: Es que aunque sea un dólar, ese dólar se junta con otro dólar y con otro…

Mayra: Como Dios los ha bendecido a ustedes, así mismo puedan ayudarnos a que podamos continuar. Que más y más mujeres de habla hispana alrededor del mundo puedan recibir el mensaje.

Laura: Así es, y también las personas pueden convertirse en nuestras colaboradoras regulares. Pueden decidir en oración, después de que consulten con sus esposos por supuesto, si pueden hacer de Aviva Nuestros Corazones un recipiente de su generosidad cada mes. Que puedan donar algo cada mes, el mismo día del mes, porque eso nos ayuda también a recibir un ingreso mensual fijo. Puede ser cualquier monto. Sé de otras mujeres cuyas iglesias donan al ministerio, porque han sido iglesias muy bendecidas con los recursos. Por ejemplo, sabemos de iglesias que han hecho los recursos de Aviva Nuestros Corazones, parte de su currículo de discipulado para mujeres, y se han sentido tan bendecidos con el ministerio que la iglesia ha puesto el ministerio como parte de los ministerios a quienes ellos ayudan económicamente.

Patricia: En realidad nuestro gran donante, nuestro mayor colaborador es el Señor, porque el ministerio es de Él, no es nuestro, ni siquiera es de los Estados Unidos. Lo que nosotras estamos haciendo es invitándolas a ser parte del avance del reino de Dios en un tiempo como este en el que te ha tocado vivir. Es como decirle: Señor, yo quiero invertir en eso que Tú estás haciendo, ¿me concederías el privilegio de poder participar en ese ministerio que Tú estás llevando a cabo a través de todo el mundo de habla hispana, para las mujeres que están siendo rescatadas de esa esclavitud en que muchas veces se encuentran? No solamente que no han conocido a Cristo, sino muchas otras que conocen a Cristo pero han estado esclavizadas de mentiras que el  enemigo tiene por doquier. Lo que estamos diciendo es: Señor, concédenos el privilegio, así como esos cristianos que mencionaba Pablo que le rogaron que les dejara participar en esas necesidades que tenían en ese momento la iglesia y él, que a nosotros se nos conceda el privilegio de participar, en colaborar con el avance del reino a través de Aviva Nuestros Corazones.

Mayra: No quiero dejar de mencionar que una de las cosas que a mí más me ha llenado de gozo dentro del crecimiento del ministerio, ha sido que estamos dirigidas a las jóvenes, a las muchachas jóvenes, porque con el nacimiento del blog de Joven Verdadera, muchas jóvenes nos están leyendo y nos están escuchando y eso garantiza que nosotras –yo vine a conocer el mensaje ya con treinta años de casada– qué maravilloso es que estas jovencitas estén escuchando este mensaje desde temprana edad, porque, es como un alivio que yo siento, porque lo viví con mi propia hija que ya se iba a casar y estaba totalmente errada en el concepto de lo que es la feminidad bíblica.

Patricia: Así es. Amén.

Elba: Yo quisiera animar a cada una de las que nos escuchan. Mi trabajo es responder sus correos, y muchas no saben que tenemos un área de recursos. Si entran en la página y buscan por el buscador y ponen «temas» en esa pequeña lupita, eso los va a llevar a una librería completa, y ahí van a encontrar todo tipo de temas de acuerdo a la necesidad que puedan tener.

Hay temas relacionados con el matrimonio, con la crianza de los hijos, con las relaciones, con cualquier tipo de situación que cada una de ustedes esté atravesando. Van a encontrar no solamente blogs sino también programas. Así que las invito a que se tomen el tiempo de curiosear un poco por ahí, para que puedan ser edificadas y encontrar material tanto para ustedes, para sus estudios, como para estudios que van a compartir con otras mujeres, porque es un recurso que tenemos invaluable para ustedes que se ha ido acumulando a través de estos cinco años, y que ustedes pueden darle un uso increíble para sus vidas y las de las hermanas de sus congregaciones.

Patricia: Lo mismo que descargar la aplicación para el teléfono que es también completamente gratis. Tú la descargas y ahí te aparece el programa del día, más todos los programas anteriores y puedes hacer un maratón de Aviva Nuestros Corazones y va a salir uno tras otro, tras otro, y vas a decidir dejar de escuchar parándolo, deteniéndolo, porque viene uno tras otro a bendecir y a alimentar tu vida con el mensaje de Dios en cuanto al avivamiento, a la verdadera feminidad y el evangelio de Jesucristo.

Qué mejor manera de terminar estos dos programas, estos dos días de esta conversación tan especial recordando todo lo que Dios hizo, está haciendo, y hará, que pidiéndole a Maggie que se encuentra aquí con nosotras que ore una vez más por el ministerio y por todas nosotras; que pida la bendición del Señor sobre Aviva Nuestros Corazones.

Maggie: Oh Señor nuestro, oye nuestros gemidos y oye nuestro clamor. ¿Qué oramos por los tiempos por venir, los cuales están en tus manos? Que sigas edificando estos ministerios, pues si Tú no lo haces, en vano trabajan los edificadores. Que Cristo sea la Piedra angular en todo cuanto se haga porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas que aquí hacemos. Que Tú nos guardes fieles a tu verdad y al testimonio porque hay hoy en día muchas distorsiones. Que cueste lo que cueste, no nos amoldemos al mundo, sino que nos renovemos, a fin de que la imagen de Jesucristo sea cada vez más visible y así otras puedan conocerte. Que cada oyente sea como columna de palacio, labrada hermosamente; que dé estabilidad en toda esfera en la que se encuentre, sea hogar, iglesia, trabajo, sociedad.

Que seamos siervas; que en todo momento te digamos, sí Señor, sí a tu voluntad en cuanto al diseño, género, roles, con los cuales despleguemos la belleza de nuestro Creador. Que podamos embellecer el evangelio de modo que la Palabra no sea blasfemada. Que Tú pongas en el corazón de muchas mujeres latinas más, ese excelente peso de gloria de hacer avanzar el reino de Dios ofrendando aún sacrificialmente, sabiendo que nuestros tesoros guardados en los cielos, no pasan desapercibidos ante tu mirada y tampoco los ladrones lo hurtan o el orín y la polilla lo corrompen.

Por último, Señor, que hasta el día de tu regreso en gloria, tu candelero resplandezca sobre nosotras y no nos movamos ni a derecha ni a izquierda, sino que apoyadas en ti digamos: Él es la Roca cuya obra es perfecta porque todos sus caminos son verdad. Dios de verdad y sin ninguna iniquidad en Él. Y a Aquél quien es el dueño de estos ministerios y que es poderoso para guardarnos sin caída y presentarnos sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al Único y sabio Dios nuestro salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos, amén.

Annamarie: ¿Cómo has visto la fidelidad de Dios en tu vida? Visítanos en AvivaNuestroCorazones.com, y déjanos saber de ti. Comparte tu comentario o testimonio, al final de la transcripción de este programa. Cuando nos visites, conoce los recursos que tenemos disponibles para ti allí, en AvivaNuestrosCorazones.com.

Si escogieras diez características que quisieras que definan tu vida y tu ministerio, ¿cuáles serían? Escucha más acerca de esto, mañana en una próxima serie de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Para escuchar la versión completa de este programa, visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario

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