Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

El Pentateuco, día 1

Annamarie Sauter: Con nosotras, Patricia de Saladín

Patricia de Saladín: Nuestra visión del mundo comienza con nuestra visión de Dios. La manera en que pensamos acerca de Dios, afecta la manera en que pensamos de todo lo demás –cómo actuamos, cómo respondemos ante las circunstancias– y por eso es que nosotros debemos enderezar nuestros pensamientos acerca de Dios. Así que, en otras palabras, para contar la historia de la Biblia debemos comenzar con Dios porque Él es el autor de la Biblia. 

Annamarie Sauter: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Aquí está Patricia con nosotras.

Patricia: La lectura para hoy en el Reto Mujer Verdadera 365 es Números capítulos 9 y 10. Para las que no saben lo que es el Reto Mujer Verdadera, este es un plan de lectura de la Biblia, a través del cual la leeremos de tapa a tapa a lo largo de este año 2021, así como lo hicimos en el 2020. Miles de mujeres nos hemos unido a este reto –no para marcar una tarea completada– sino porque queremos crecer en el conocimiento de Dios, pues no podemos amar lo que no conocemos.

Y con este programa te damos la bienvenida, y le damos la bienvenida a una serie de series a través de las cuales queremos reflexionar contigo acerca de la historia más maravillosa y Su Autor: La historia del evangelio de Jesus. Esta historia que narra la Biblia, comienza en el libro de Génesis con la creación de la tierra y los cielos, y termina en el libro de Apocalipsis anticipando una nueva tierra y nuevos cielos

En esta primera serie de programas estaremos enfocándonos en El Pentateuco. Números, junto a Génesis, Éxodo, Levítico –que ya leímos– y Deuteronomio, que forman lo que se conoce como El Pentateuco. Nuestro deseo es animarte a seguir adelante y también a que profundicemos un poco quizás, en detalles y aplicaciones que nos llevarán a conocer y a amar más a nuestro Dios y Su Palabra.

Para hablar acerca de este tema me acompañan Margarita de Michelén, Nicole Forgette y Betsy de Gómez.

Margarita de Michelén: Hola Patricia, es un placer estar contigo junto con Betsy y con Nicole. Realmente ser parte de este programa ha sido y sé que será una bendición para mi alma y espero que también lo sea para nuestras oyentes.

Nicole Forgette: Hola amadas hermanas, es un honor estar aquí con ustedes para hablar de la Biblia, el libro más famoso del mundo. Gracias por permitirme estar aquí con ustedes.

Betsy Gómez: Hola a todas, es un gozo para mí estar contigo –como cariñosamente te digo– ma Pati, es un privilegio poder enfocarnos en esta parte de la Palabra de Dios a la que muchas de nosotras en algún momento le huíamos, porque la encontrábamos aburrida o simplemente no encontramos el sentido de leer estas cosas; sin embargo qué maravilloso cuando profundizamos y conocemos a Dios y recordamos que se trata realmente, no de una historia aislada, sino de nuestra historia. Así que estoy lista para aprender con ustedes y para ser animada a profundizar en la Palabra de Dios. 

Patricia: Así mismo, y qué bueno que vamos a tener esta conversación a puertas abiertas con todas nuestras oyentes, las que se conectan hoy y las que están haciendo el reto y quizás alguna que está escuchando hoy y no ha comenzado el reto, este es el día para comenzar. Comenzamos el Reto de Mujer Verdadera 365 del año 2021 el primero de enero, y comenzamos a leer el Antiguo Testamento con el libro de Génesis. Como ya hemos dicho, estamos leyendo la Biblia completa cuando decimos de tapa tapa; 66 libros, 39 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo Testamento. Tenemos un solo Autor, con A mayúscula, aunque 40 autores humanos. Un solo tema que corre a través de todos los variados libros en un período aproximadamente de unos 2000 años. 

Pero si yo les preguntara, ¿por qué comenzar con el Antiguo Testamento? Qué les podríamos decir a las que nos escuchan. ¿Por qué no comenzar directamente con la historia de Jesucristo y con los evangelios en el Nuevo Testamento? ¿Por qué hemos escogido hacerlo así? ¿Qué les dirían a nuestras oyentes hoy de la importancia de comenzar leyendo el Antiguo Testamento y el libro de Génesis?

Betsy: Bueno, te cuento que en una ocasión leí una historia de un misionero de la India que le regaló un nuevo testamento a un indú, y este hombre después de leerlo le dijo al misionero que le faltaba la primera parte; «¿qué pasó?» Y el misionero curioso le preguntó, «¿cómo supiste que había una primera parte?» Y este hombre le dijo, «bueno, es que en el primer versículo habla de la generación de Jesucristo hijo David, hijo de Abraham. ¿Quién es Abraham? Me estoy perdiendo una parte importante de esta historia».

Y de verdad que aunque parece gracioso, muchas de nosotras –comenzando por mí– comenzamos a leer la Biblia solamente en el Nuevo Testamento sin tomar en cuenta toda la primera parte que es fundamental.

Maggie: Bueno, exáctamente. Todo libro tiene un principio, un desarrollo y un final. Entonces, Génesis es el libro de los comienzos, y es ahí que empieza todo. Yo creo que ahí podemos encontrar todas las respuestas que todo ser humano se ha hecho alguna vez en su vida –de dónde vengo, cuál es mi propósito, hacia dónde voy.

Entonces esa es una buena manera de empezar a leer esta maravillosa historia de la redención humana, y de ese glorioso Redentor que es nuestro Señor Jesucristo.

Patricia: Leí en un artículo que el Antiguo Testamento revela el carácter de Dios de una manera que el Nuevo Testamento no lo hace. El Nuevo Testamento fue escrito en una generación, mientras que el Antiguo Testamento se extiende por miles de años. Y aunque en ambas partes vemos el carácter de Dios manifestarse, a lo largo de la historia del Antiguo Testamento hay cierta profundidad y riqueza que en el Nuevo Testamento se llega directo.

Por ejemplo, en el Nuevo Testamento Pedro nos habla de la paciencia de Dios, de que Dios es paciente para con nosotros; pero en el Antiguo Testamento una cosa muy distinta es ver esa paciencia de Dios con Su pueblo rebelde en el desierto de Sinaí, y de nuevo esa paciencia de Dios en la tierra prometida a lo largo de los jueces, de la monarquía, durante el exilio y aún más allá. Es el mismo Dios las mismas promesas pero es la misma rebelión humana. Es como si el Antiguo Testamento nos ofreciera un lente distinto con el cual mirar el carácter de Dios.

Y a medida que vemos Su carácter reflejado en tanta historia, hay una profundidad y una riqueza que no se experimenta igual en el Nuevo Testamento. Igual que se ve en muchos géneros literarios y tipos de libros.

Nicole: ¿Y sabes qué? Estoy de acuerdo, es muy importante conocer a Dios. Si queremos enamorarnos de Cristo tenemos que conocerle. Por ejemplo, cuando nos enamoramos de alguien, no sucede inmediatamente, sino que a medida que pasas tiempo con alguien, cuanto más lo conoces, más te enamoras y te enamoras de su pasado, su presente y su futuro. Entonces para enamorarte de Dios hay que conocer desde el principio qué dijo; y ahí es donde vamos a empezar.

Betsy: Algo que me confronta cada vez, es que yo siempre veía el Antiguo Testamento como la historia del pueblo de Israel, la historia del pueblo judío, la historia de Dios. Pero no veía esto como mi historia, como realmente mi origen. El otro día estábamos viendo fotos del pasado –los niños, Moisés y yo– y recordamos momentos que ya se habían escapado de nuestra memoria y nos reímos, los revivimos, los sentimos como si los estuviéramos viviendo otra vez; ¡y fue un tiempo tan especial! 

Entonces, hay tanto que nosotras como pueblo de Dios nos estamos perdiendo porque no estamos yendo a ese álbum de fotos, a ese Antiguo Testamento, que nos cuenta el origen de quiénes somos nosotras, quién es Dios, cuál es Su obrar a lo largo de los años con Su pueblo. Y es como una advertencia, que después que hicimos ese ejercicio con los niños, dijimos, «tenemos que hacer esto por lo menos cada tres meses, recordar las fotos».

Como dice en Deuteronomio 4:9: «…cuídate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto (y eso es Dios hablándole a Su pueblo), y no se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; sino que las hagas saber a tus hijos y a tus nietos». Es nuestra responsabilidad recordar nuestra historia porque ahí mismo en el Antiguo Testamento podemos ver qué tan fácil olvidamos. Así que el Antiguo Testamento es vital.

Patricia: Así es. ¿Sabes lo que me dijo una lectora del reto, que lo está haciendo por segunda vez? Bueno, hace unos días terminamos Génesis y ella me decía, «yo siento a José y a sus hermanos y a Jacob y a toda esta gente, casi como mi familia, porque siento que cada vez los conozco más». 

Dios te va dejando ver detalles y más detalles más detalles. Por eso en esta segunda lectura no podemos decir, «wow, yo me sé esas historias», porque en realidad la Biblia es un océano donde alguien que no sabe nadar puede entrar, pero también donde uno que nada profundamente puede seguir nadando. Porque siempre, siempre hay más y definitivamente hay detalles que se resaltan en una lectura que no se resaltan en otra. 

Maggie: ElAntiguo Testamento es un como un océano profundo, que en la medida que tú profundizas vas encontrando más cosas, más cosas, más cosas. Y me gusta realmente la variedad que Dios usa. Por ejemplo, el libro de la ley es un libro legislativo; los libros históricos son una historia relatada; los libros de sabiduría son como los refranes que nos decían nuestros abuelos, que creo que muchos de ellos vienen de esos proverbios donde en tan pocas sentencias se dicen tantas verdades; y los libros proféticos, que realmente una de las cosas que más afirma mi fe es ver cómo las profecías del Antiguo Testamento dichas por los profetas, tuvieron cumplimiento perfecto y cabal en la persona de nuestro Señor Jesucristo.

Más de 300 profecías fueron cumplidas en la persona de Jesucristo. Entonces el Antiguo Testamento lo que hace es sentar las bases en las cuales se apoya el cristianismo, es decir lo que nosotras creemos.

Patricia: En este día, en este programa, vamos a comenzar a ver el Pentateuco. Como mencionamos, son 5 libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Y Maggie, tú podrías abundar un poquito más en qué significa el Pentateuco, quién escribió esto 5 libros, si tienes alguna idea de cuándo se escribió, porque eso es importante.

Tenemos que recordar que estos 5 libros se escribieron originalmente para ese pueblo de Israel que salió de la tierra de Egipto; que salieron al desierto, al exilio, hacia una tierra prometida.

Maggie: El pentateuco, como dice la palabra penta, 5, son los cinco libros o los cinco rollos de todas aquellas palabras, directrices, leyes, que Dios le dio a Moisés para que las enseñara al pueblo de Dios, y luego el pueblo de Dios las enseñaría a las siguientes generaciones. Y una de las cosas que más me impacta de esto es que Dios le dice a Moisés en Éxodo 17:14: «Escribe esto en un libro para que sirva de memorial», es un libro de las memorias del actuar de Dios, de la voluntad de Dios, y es lo que nosotros conocemos como la ley o la Torá para los judíos.

Esa palabra Torá, es muy importante porque tiene muchos significados. Significa dirección, instrucción o enseñanza, y era la norma por la cual ese pueblo debía dirigir cada aspecto de su vida, porque recordemos que Israel nace como una nación teocrática. Dios era el Rey de Israel, Él era Su presidente, Su comandante en jefe, eso es lo que quiere decir nación teocrática. 

Esto también los diferenciaba de las demás naciones; y recordemos que la nación de Israel fue escogida, no solamente para que conociera y le fuera revelada la ley de Dios, sino también para enseñar con su propia vida a las demás naciones paganas quién era el Dios verdadero. Y algo muy importante es que cuando leamos el Pentateuco, no lo leamos como 5 libros, sino como una unidad con 5 divisiones, con cinco largos capítulos, y en ellos se abordan diferentes temas –lo cual vamos a desarrollar más adelante– pero la historia es la historia de la redención. 

Y Jesucristo mismo da testimonio de ese libro, y dice así en Juan 5:46: «Porque si creyeran a Moisés, me creerían a Mí, porque de Mí escribió él. Y en Lucas 24: 44, les dice a Sus discípulos el Cristo ya resucitado: «Esto es lo que Yo les decía cuando todavía estaba con ustedes: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre Mí está escrito en la ley de Moisés». Esto es impresionante. Son las palabras que Jesucristo mismo utiliza en Su propia vida y se refiere a ellas dándole la validez de Moisés; y si Él les dio validez, para nosotras tienen que tener mucha validez.

Nicole: ¿Y sabes qué es interesante? Dijiste que Moisés escribió el Pentateuco, y estoy de acuerdo; sin embargo, muchos eventos sobre los que Moisés escribió pasaron antes de nacer. Entonces, me pregunto, ¿cómo pudo saber Moisés acerca de la creación del mundo o del hombre?, pero la respuesta es simple y es que Dios se lo reveló.

Y como se dijo antes, varios reyes y profetas confirman esto en otros libros de la Biblia y además Jesús se refiere a los escritos de Moisés o la ley de Moisés; y también yo creo que es importante entender todo el Pentateuco porque también hay otras religiones que tienen ese mismo Pentateuco. Entonces, tenemos que entender bien el fundamento de la Biblia.

Patricia: Y es interesante que si vamos al libro de Génesis, ese primer versículo comienza hablando, «en el principio Dios…» Y es que nuestra visión del mundo comienza con nuestra visión de Dios. La manera en que pensamos acerca de Dios afecta la manera en que pensamos de todo lo demás. Así cómo actuamos, cómo respondemos a cada circunstancia también. Y por eso es que nosotros debemos enderezar nuestros pensamientos acerca de Dios, y como tú decías Nicole, Moisés escribió estas cosas porque Dios se las reveló.

Así que, en otras palabras, para contar la historia de la Biblia debemos comenzar con Dios porque Él es el autor de la Biblia. Como mencionábamos, hay como 40 autores humanos, la Palabra de Dios dice que la Escritura, toda la Escritura, es inspirada por Dios. Y aunque hay muchos personajes, el héroe de cada historia que leemos allí es Dios.

Así que no podemos comenzar a contar la historia sin hablar de Él. Y algo que ustedes van a ver en esta serie y en todas las otras series, es que como este es el libro de Dios, nosotros tenemos que ver cómo Él se revela. Y una de las formas en las que Él se revela es, no solamente en Su obrar sino también con sus nombres. Entonces, en ese sentido, Magui, ¿cómo se revela Dios en esas primeras páginas del Génesis en la creación? 

Maggie: Es increíble, en 5 sencillas palabras hay un contenido amplio, exhaustivo y relevante. Si nosotros no creemos que en el principio creó Dios, como dice Pablo, «comamos y bebamos que mañana moriremos». Porque de inmediato estas cinco palabras lo que nos hacen es ver que Dios es autoexistente, es atemporal e infinito. Que Él toma la iniciativa de crear y que Él es el creador, el tallador, el escultor y formador de todo cuanto existe.

Y aquí aparece por primera vez la palabra Dios, que en hebreo es Elohim, y Elohim es usado unas 2312 veces en el Antiguo Testamento, y su significado es muy amplio. Quiero que nos detengamos en eso. Él es el único Dios verdadero, supremo, poderoso y es Dios entre los dioses. 

Porque Elohim es el plural de El. El era usado por los descendientes de los semitas para su deidad, pero este Dios se designa a Sí mismo como un plural. O sea que tú puedes leer, cuando dices «en el principio creó Dios», puedes decir, «en el principio Dioses creó, y eso es lo que conocemos como el plural mayestático, dando entender que en este ser, Elohim, se encuentran todas las perfecciones de la deidad.

Y de inmediato, también introduce ese concepto que no está, no aparece como tal con la palabra Trinidad, pero sí de que es un Dios que es en 3 personas; o sea que es un Dios en plural, y esto es simple y llanamente maravilloso. Este supremo y poderoso Dios con tan solo decir una palabra, una sola palabra, creó todo de la nada. Y del barro formó a Adán. Eso lo vamos a ver más adelante. Pero antes de entrar en los detalles de la creación, quiero que consideremos las implicaciones que ese nombre tiene para nuestras vidas.

Patricia: Eso es muy importante porque eso es lo que precisamente queremos ilustrar; ayudar a nuestras oyentes a que vean ese Dios, pero, ¿cómo nos afecta eso en nuestro diario vivir?

Maggie: Bueno, lo primero que de verdad viene a mi mente cuando leo eso, es que nosotras somos criaturas, y que eso quiere decir que nosotras no nos creamos, no nos autodefinimos y por lo tanto tampoco nos pertenecemos; pertenecemos a esa persona que nos creó porque Él es el dueño de todo lo creado. Y también que cuando tú creas algo, se crea con un propósito, y definitivamente nosotros los seres humanos y sobre todo nosotras las mujeres, debemos encontrar nuestra identidad en este Elohim que dice ser el único Dios verdadero. De Él emana toda la verdad en la cual vamos a afirmarnos.

Y también porque Él es supremo nuestra actitud debe ser de humilde rendición. Yo no puedo altercar con el Creador porque nunca voy a ganar. Lo mejor es vivir la vida rendidas a Él, y porque Él es poderoso –eso también está implicado en Elohim– entiendo que todo lo que Él nos encomiende, nos dará el poder para llevarlo a cabo. Esas son implicaciones que han sido relevantes a través de la historia, pero creo que hoy más que nunca debemos entender estas verdades.

Si no las entendemos vamos a pisar un suelo muy frágil. Cuando yo veo este gran Dios de esta manera, entonces yo ocupo mi lugar de criatura finita, imperfecta, porque más adelante vamos a ver cómo este hombre y esta mujer que Dios crea pecan; entonces simplemente es hermoso pero es humillante y nos pone en nuestro lugar.

Patricia: Esta información realmente es muy muy importante porque responde esas preguntas claves, como decía Maggie, si Dios es creador yo soy una criatura.

¿Cómo conocer el Pentateuco y creer que todo eso es Palabra de Dios? No como nos quieren decir muchas veces, porque esta información es tan relevante que por eso quieren decir que no es realidad, pero sí sabemos que es realidad porque es la Palabra de Dios y Él lo ha dicho así como hemos dicho.

¿Cómo el conocer el Pentateuco, a grandes rasgos, afecta nuestras vidas? ¿El saber esa base que Moisés dejó, que Dios dejó a través de Moisés para Su pueblo a través de las generaciones?

Betsy: Yo creo que afecta nuestras vidas en los aspectos más ordinarios de la vida. Yo necesito conocer que ese Dios en el que yo creo es confiable. Cómo Dios estuvo apoyando, sosteniendo a Su pueblo a lo largo de su historia; tengo que conocer también mi tendencia, mi naturaleza y darme cuenta de que la queja no comenzó cuando yo nací, es algo que comienza desde el inicio del pueblo de Dios. Es asumir estas páginas del Pentateuco –como hablábamos al principio– como mi propia historia.

Entonces, cuando yo leo el Pentateuco conozco cuál es mi ADN y puedo saber por qué soy como soy y puedo saber cómo es Dios. Es maravilloso poder ver ese recorrido del pueblo de Dios porque nos vamos a identificar muchísimo más de lo que nos imaginamos. Y ahí, por ejemplo, una mujer que está cansada quejándose con sus hijos porque olvidó las promesas de Dios y no tiene un lugar seguro donde pararse, el Pentateuco es útil para ti. 

No es solamente una historia empolvada y vieja, porque te va a recordar la paciencia, como decía Patricia, la misericordia de Dios; cómo Dios está presto para perdonar, para restaurar, pero también me va a hablar acerca de la seriedad de mi pecado y de la santidad de Dios, y yo tengo que darme cuenta que con el pecado no se juega. 

Yo podría seguir y seguir porque hay tantas cosas que nosotras como mujeres podemos sacar de estos libros, que esto es como un tesoro que no tiene fin, interminable, de dónde sacamos y mientras más sacamos más encontramos y más anhelo tenemos de seguir descubriendo esos tesoros.

Patricia: Y la maravilla de ver cómo esas historias que se escribieron hace miles de años, tú las lees y el Espíritu Santo te da aplicaciones, como tú dices, para ti en el día de hoy. Esa liberación, la liberación del pueblo de Dios que vemos cómo Dios escuchó su gemido, cómo nuestro Dios escucha, cómo ese pueblo caía una y otra vez –como tú dices, las oraciones no comenzaron conmigo.

Entender todo eso es vital. Ver todo ese tiempo apuntando a algo que vendría, algo más, un sustituto, algo que no había llegado todavía, que se estaba esperando, y ese pueblo siguiendo ese caminar que aunque parecía que era al azar, no era al azar porque había un Dios guiando, de noche de una manera y de día de otra manera, cumpliendo promesas. Ese mismo Dios que cumple todas Sus promesas y que las cumple al día de hoy. Eso es maravilloso y ver eso en esos primeros cinco libros debe ser para nosotros –como decía, este es mi pueblo, esta es mi gente, y yo me identifico con lo que está aquí porque este es mi Dios.

Nicole: Y a veces, para mí, cuando estoy leyendo esos libros pienso, «no he leído esto antes» o «me parece muy familiar», pero sí es familiar porque Moisés está repitiendo la ley de Dios. Entonces no te pases a Josué, léelo porque si fue necesario que se lo recordaran a ellos, también a nosotros.

Maggie: Así es. Y sabes también que en el Pentateuco nosotros encontramos no solamente lo que somos y lo que Dios espera de nosotros, sino también cómo debemos adorar a Dios porque Él dejó todo muy detallado. Y eso tiene implicaciones para mi forma de adorar y mi propia santidad. Claro, no vamos a llenar nunca el estándar de Dios, por eso era necesario que Jesucristo viniera. Pero también algo que me maravilla es cómo es el obrar de Dios, que a pesar de como somos, de nuestro pecado, nuestra queja, nuestra impaciencia, de cómo era el pueblo de Israel, aun a pesar de tantas personas que quizás uno ni se atrevería a usar, Dios las usa para llevar a cabo Su obrar. La obra, el propósito que Él tenía desde antes de la fundación del mundo, y esa gloriosa promesas de que Su presencia nos acompañará en cada uno de los pasos de los días que Él nos dé sobre la tierra.

Betsy: Las veces que he leído el pentateuco, yo creo que tengo que hacer eso del apóstol Pablo cuando dice, «miserable de mí, ¿quién me librará de este cuerpo de maldad?», porque es tan claro cómo Dios enseña lo crudo de nuestro pecado, no omite nada; pero entonces ahí dice Pablo, «pero gracias doy por Jesucristo», entonces estoy segura que al leer el Pentateuco te vas a quedar con sed por Jesucristo, por deseo por ese Salvador, y vas a poder atesorarlo y abrazarlo y valorarlo muchísimo más.

Patricia: Amén. Bueno, y esto no es para nada un estudio exhaustivo, más bien como dijimos, queremos animarte a ti que nos escuchas hoy, y queremos animarnos nosotras mismas a conocer más a Dios y a amarle más. Y durante los próximos días estaremos abordando los temas principales que encontramos en el Pentateuco: la creación, la caída, el diluvio, los patriarcas, el éxodo, entre otros. Veremos cómo el reino de Dios se va desarrollando a lo largo de estos hechos. Así que no dejes de acompañarnos mañana para que sigamos juntas enriqueciéndonos en esta primera serie mujer verdadera 365, sobre el Pentateuco.

Annamarie: Aprendiendo a confiar en Dios juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de las Américas, a menos que se indique lo contrario.

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Sobre los maestros

Patricia Acebal de Saladín

Patricia Acebal de Saladín

Patricia vive en Santo Domingo, República Dominicana. Está casada con Eduardo Saladín, pastor de Iglesia Bíblica del Sola Gracia en Santo Domingo. Le apasiona llevar el mensaje de la feminidad bíblica a las mujeres de habla hispana. Su anhelo es verlas conocer y abrazar la Verdad que las hace libres en Cristo. Sirve en el ministerio de Aviva Nuestros Corazones como la voz de Nancy Leigh DeMoss. Tiene tres hijos adultos, Rosalía (casada con Daniel), Sarah (casada con Nazario) y Eduardo Alfredo (casado con Leticia). Además, Dios le ha regalado seis nietos: Patricia, Daniel, Samuel, Nazario, Said y Noor.

Margarita de Michelén

Margarita de Michelén

Mejor conocida por Maggie, recibió por la gracia de Dios a Jesucristo como su Señor y Salvador en el año 1980. Está casada con Eric Michelén desde 1981. Ambos desde su juventud han servido en Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo. Eric fungió como Diácono por mas de 35 años. Fue maestro de Escuela Dominical y Líder de grupo de parejas. Desde el 2017 forma parte del Cuerpo de Pastores de la Iglesia.

Maggie sirve en cuidado de cuna, como maestra de escuela Dominical, en estudios para damas, y parte del Ministerio de Mujeres. Está apasionada por el estudio y la enseñanza de las Escrituras, y de literatura cristiana. Sirve como voluntaria en el Ministerio de Aviva Nuestros Corazones y está comprometida de todo corazón con proclamar la libertad, plenitud y abundancia en Cristo y la Feminidad Bíblica.

Ambos son padres de cuatro hijos: Patricia, Elisa, Eric Yamil y Yamil Elías. Tres de ellos les han coronado con 7 nietos: Gianmarco, Rodrigo, Gianluca, Kalil, Gianpiero, Andrés y Lucía Amalia.

Nicole Forgette

Nicole Forgette

Nicole Forgette es de Minnesota, pero reside en el norte de Indiana. Ella ama la aventura, especialmente la aventura infinita de conocer a Dios a través de Cristo en Su Palabra. Actualmente es la Gerente de contenido digital en español y Coordinadora de eventos para Aviva Nuestros Corazones. También es miembro de Young Life, un programa de alcance para adolescentes y estudiantes universitarios, a través de campamentos, clubes y desarrollo de relaciones. Disfruta de las aventuras en el medio ambiente, tomar café y tener conversaciones con otros. 

Betsy Gómez

Betsy Gómez

Betsy Gómez tiene una gran pasión por inspirar a otras mujeres a atesorar a Cristo en lo ordinario de la vida. Ella dirige el área de creatividad de Aviva Nuestros Corazones y las iniciativas de alcance de Joven Verdadera. Nació en la República Dominicana, y ahora vive en Irving, Texas, donde su esposo, Moisés, sirve como pastor hispano en la iglesia First Irving. Tienen dos niños y una niña.

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