Podcast Aviva Nuestros Corazones

El retiro está sobrevalorado

Recursos del Episodio

 

Annamarie Sauter: El concepto de jubilación no le gusta al Pastor Tom Eliff.

Tom Elliff: Yo diría que nunca tuvimos una mentalidad de “cuando lleguen  los 65 dejaremos todo esto”. Tenemos amigos que han tomado esta decisión y luego de 1 año o más se han sentido disgustados con la vida y aun con ellos mismos. Eso nunca fue atractivo para nosotros en lo  absoluto.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy DeMoss: Hemos venido hablando con Tom y Jeannie Ellif. Tom ha sido pastor por muchos, muchos años.  Y ellos han estado casados por 40 años, y estamos hablando sobre algunas de las cosas que Dios les ha enseñado como pareja acerca de un matrimonio que perdura a través de los años.

Sé, por muchas de las cartas que recibimos en Aviva Nuestros Corazones que hay muchas mujeres deseosas de tener el tipo de matrimonio que Dios quiere que tengan, pero hay mucha desorientación, mucha confusión, mucha culpa, recriminación y luchas—son dos seres humanos tratando de sobrevivir en el mismo planeta y creo que mucho de esto se debe a lo ocurrido en el Jardín del Edén.

Dios les ha dado a Tom y a Jeannie un amor por Su Palabra y el regalo de poder ministrar la gracia de Dios a las personas necesitadas. Quisiera que pudiéramos aprender de sus vidas. Tom, antes de que empecemos la sesión, me gustaría preguntarte como esposo:

Es una bendición para nosotros escuchar de un hombre hablar sobre  nosotras, las mujeres,  desde la perspectiva masculina. ¿Hay algo que te gustaría compartir con nosotros que hayas experimentado en tu propio matrimonio o que hayas observado como pastor acerca de cómo una mujer puede ser de bendición para un hombre? ¿Qué cualidades de la mujer resaltarías? ¿Qué has visto en tu matrimonio o has visto en otros matrimonios? ¿Qué consejo, exhortación, motivación como pastor y esposo nos darías a las mujeres que estamos escuchando este programa?

Jeannie está sentada aquí también, y ella ha sido un gran ejemplo de muchas formas.

Jeannie Elliff: Bueno estoy tomando notas, me  daré cuenta para qué me necesitan aquí.

Nancy: Bueno, nos has ejemplificado muchas de estas cosas.

Tom, solo habla a nuestros corazones como mujeres, como esposas específicamente. Cuando te remontas a los años de tu matrimonio, ¿cuáles cosas de las que has visto en tu esposa han sido de bendición para ti?

Tom: Bueno, Jeannie es una persona que camina a través de la vida por fe, no solo habla de la fe.  Ella, tal y como te dije antes, es una mujer con una fe profunda en el Señor. Ella realmente cree que en  Dios es un Dios de milagros. Ella cree lo que dice el Señor en Su Palabra acerca del matrimonio, la comunicación, acerca de amarse el uno al otro, acerca de ser una persona amable, una persona con gracia. Ella practica esas cosas.

Mi esposa es una mujer generosa. No te puedo mencionar todas las veces que ella me ha dicho: “Tom, espero que no te importe, pero alguien está en consejería conmigo y no tiene vestido para la boda, ¿le puedo comprar un vestido? ¿O puedo hacer aquello? ¿O puedo hacer esto? O voy a pasar por la casa de fulano de tal, ¿te importaría?

¡Claro que no me importa! Simplemente me encanta, pues es difícil para mí mantenerme al ritmo de ella. Es una persona muy, muy generosa, y me encanta eso de ella, eso me reta.

Nancy: Asumo que ha sido una bendición y un regalo de Dios para ustedes como familia tener una madre y esposa con un corazón tan generoso.

Tom: Oh sí, y te aseguro que también nuestros hijos habrán tomado ventaja de esto alguna vez.

Jeannie: Reconozco que  sí…

Tom: Pero nuestros hijos aman a su madre porque  saben que ella siempre tiene las mejores intenciones en su mente y yo la amo porque sé que ella siempre tiene las mejores intenciones para conmigo también.

Me encanta eso de ella, su fe y su generosidad.

También es una persona con un gran sentido del humor. ¡Me encanta eso!  Pocos son los problemas en la vida que no tienen un lado positivo cuando se tiene sentido del humor. Somos gente divertida y Jeannie y yo nos reímos de todo. Nos gusta salir  juntos pues nos reímos de las mismas cosas. La vida es divertida, hay muchas maneras de divertirse y nosotros la pasamos muy bien.

Amo a mi esposa porque ella dirige a las personas a Cristo.

Amo a mi esposa porque ella está fielmente involucrada en su devocional  personal y en su ministerio de enseñanza.

Solo les puedo decir que no conozco una persona en el mundo  con un corazón más noble que el de mi esposa, una persona cuyas ambiciones sean tan nobles.

Nancy: Te estamos haciendo sonrojar Jeannie.

Jeannie: Sí, ¡no puedo creer todo lo que estoy oyendo!

Nancy: Él está hablando de ti.

Tom: Por cierto, quiero pedirte algunos favores después de esto.

Jeannie: ¡Oh claro!

Nancy: Tom, ¿nos podrías mencionar algunas de las formas en las que Jeannie te ha apoyado y  te  ha animado como hombre y  que te han ayudado a ser cada día más, el hombre que Dios  quiere que seas?

Tom: Ella me hace preguntas periódicamente y me reta  “Existen sueños y  deseos en tu corazón que no se han cumplido? Si es así, vamos a hablar de ellos, y qué podemos hacer para que se hagan realidad.

Ella me dice constantemente, literalmente: “Te amo y creo en ti”. Estoy esperando lo mejor de ti.

Ella ha levantado el estándar para mí en cuanto a mi propio caminar con el Señor.

Lo que para mi resulta más llamativo de mi esposa es que ella siempre está accesible. No necesitas cerrar la puerta de una habitación para estar inaccesible, puedes cerrar la puerta aquí mismo, en esta mesa.

Nancy: ¿Qué te hace entender que ella está accesible?

Tom: Creo que su accesibilidad viene desde que nos casamos, con su insistencia de que nunca dejaríamos sin resolver un asunto que necesitaba solución. Nunca nos iríamos a dormir con algo pendiente de resolver, muchas veces nos daban las 2, las 3, hasta las  4 de la madrugada, pero si quedaba algo de enojo, alguna ofensa, nos quedábamos despiertos hasta que se resolviera.

Durante un periodo de tiempo, eso nos enseñó, “vamos a resolver  y hablemos sobre esto ahora, porque es mucho mejor hacerlo a las 9 de la noche que a las 3 de la mañana. No vamos a estar dándole vueltas al asunto, vamos a trabajar sobre esto y cuando hayamos terminado, estaremos más unidos y más enamorados. Porque una cosa es segura: en nuestra relación en términos de  esposo y una esposa, no es tema de discusión si vamos a seguir juntos o no, eso no es una opción o una carta que se pueda sacar sobre la mesa, así que vamos a trabajar en esto de la mejor manera por el bien de nuestra familia y de nosotros mismos.

Mi esposa es infinitamente accesible. Si necesito hablar con ella sobre algo, si necesito compartir algo que está en mi corazón, no necesito mantenerlo oculto por miedo a que ella  no me escuche, que no me entienda o que no le dé importancia.

Claro, esto hace que me sienta con el deseo de involucrarla en el proceso de tomar mis decisiones, pues ya no es solo mío, es nuestro proceso de tomar decisiones.

Les puedo decir que además de ser una amante, ella es una amiga para mí, es ambas cosas,  es amante y es amiga. Y podría hablarles sobre cada uno de esos roles por los próximos dos días, si quisieran.

Nancy: Jeannie, ¿cuáles son algunas de las formas que has utilizado para cultivar esa amistad con tu esposo? Creo que muchas  parejas son compañeros de habitación, o socios de negocios, en algún punto pueden ser hasta enemigos, ¿pero amigos?  ¿Cómo cultivas esto?

Jeannie: Bueno, realmente anhelo entender el corazón de Tom.  Esta decisión que hicimos recientemente de dejar el pastorado e irnos a trabajar en el Consejo Internacional de Misiones fue una decisión difícil para mí, pues significaba que tenía que abandonar algunas de las cosas que me encantaba hacer, como lo era dar clases semanalmente.

Pero deseaba tanto entender el  corazón, y su corazón estaba en eso, y yo lo sabía,  y Dios, por supuesto, me dio aliento a través de las Escrituras. Fue una decisión mutua, la tomamos entre ambos.

Realmente solo quería entender su corazón.  Y no es que sea—un término que tú usaste anteriormente—co-dependiente de Tom, sé que yo soy otra persona.  Entiendo que soy responsable de mi caminar con el Señor, pero Dios nos ha puesto juntos en este período de nuestras vidas, y quiero saber hacia dónde se dirige, quiero saber hacia dónde se dirige su corazón.

Trato de anticipar necesidades que él tenga. Por ejemplo, esta mañana cuando salimos, vi que dejaste tu reloj en un sitio inusual— él lo había dejado por ahí, lo cual es algo típico en Tom..

Tom: ¿Vamos a hablar de eso otra vez?

Jeannie: ...Solo lo recogí y lo puse en un lugar donde pudiera encontrarlo. Ahora bien, eso es algo pequeño y alguien pudiera decir, “ahhh tú solo andas detrás de él recogiendo”. No, sabía que en algún momento él iba a estar apurado y que no iba a tener tiempo el tiempo  para encontrarlo.

Trato de anticipar sus necesidades, “¿Qué va a necesitar para ese día?”  Le preguntó “¿Vas a necesitar una camisa? Son pequeñas cosas, pero quiero seguirlo a él y ayudarle con sus necesidades.

Tengo suficiente tiempo para hacer mis cosas y esas pequeñas cosas por él.

Nancy: ¿Cómo haces para no cultivar el resentimiento? Pienso mucho en las mujeres, y hasta en algunos hombres, que se resienten por tener que servir, o bendecir, por siempre estar pensando en los demás, especialmente si son personas que hacen cosas que me irritan “él siempre deja sus cosas en los lugares incorrectos”.

Jeannie: Unos años atrás Tom se rompió su pierna. No podía hacer casi nada por sí mismo durante las primeras semanas. Ni siquiera se podía poner las medias por el solo, era todo un reto. Cerca del final de ese período de tres meses, cuando él podía caminar solo, comencé a practicar la frase “búscalo tú mismo”.

Tom: Sí,  creo que a ninguno de nosotros le importaría hacer eso. Cuando hablas de resentimiento, no creo que ese sentimiento se haya interpuesto alguna vez entre nosotros, digo, en términos de resentirnos por tener que hacer algo por el otro. Vivo tratando de hacer cosas por ella  y siento que ella hace lo mismo conmigo.

Es realmente gracioso, ahora que nuestros hijos se han ido, tenemos esta gran casa. Nuestro sitio favorito es  una habitación pequeñita, que tiene un sofá pequeñito donde apenas cabemos nosotros y donde nos sentamos a hablar juntos. Hay algo en esto que es de una bendición especial.

Puedo decir que nuestro tiempo en la mañana, en el cual oramos y repasamos nuestro diario de oración, es un tiempo muy especial para los dos. Saber que ella quiere hacer esto y creo que para ella el saber que yo  quiero hacerlo también es una bendición para ambos.

Nancy: Así que están cosechado parte de los frutos de los años que han invertido uno en el otro en su matrimonio.

Jeannie: Oh sí, Nancy.

Nancy: ¿Hubo tiempos de adversidad?

Tom: Oh sí.

Nancy: Hiciste referencia a esto antes y te conozco hace suficiente tiempo y te he visto vivir y atravesar épocas de desafíos-—el accidente de tu hija, la pérdida de varias casas. Cuéntanos un poco acerca de cómo han enfrentado estas dificultades como pareja, hombro con hombro, en vez de pelearse.

Tom: ¿Qué dices de eso Jeannie?

Jeannie: Ciertamente, así fue. Perdimos una casa por un fuego hace 8 años.

Tom: . . . y otra se la llevó un tornado.

Nancy: Pasó justo después que estuve en la ciudad de Oklahoma.

Jeannie: Así es. Tom y yo habíamos estado hablando acerca de bajar el ritmo de nuestras vidas, de simplificar nuestras vidas, y el Señor se encargó de hacerlo en gran manera.

Tom: Nunca lloramos por esa casa. Todo va a ser quemado de todas formas.

Jeannie: Las cosas materiales no son importantes para nosotros. Tal vez esto se remonta a días que estuvimos en los campos misioneros. Un hombre de Dios nos dijo en  una ocasión: “Tomen sus cosas y váyanse a África. Llévense todo lo que quieran, pero llévenlas  en sus manos y no en sus corazones pues puede ser que tengan que dejarlas”.

Tom: Y así fue, las dejamos.

Jeannie: Y lo hicimos, creo que esto viene desde esa época. Teníamos que hacer un compromiso: Las cosas materiales no son las que son importantes para nosotros, y hemos visto esto en nuestros hijos, nuestros hijos no tienen que tener las cosas más caras.

Tom: Todos ellos están sirviendo al Señor, algunos en el campo misionero y otros en diferentes ministerios aquí en Estados Unidos. Debo decir que para nuestros 4 hijos y nuestros 22 nietos las cosas materiales no tienen gran importancia.

Como dije, todo se va destruir como quiera, y eso te libera, cuando no sientes que debes estar pendiente de tus cosas todo el tiempo.

Por cierto, déjame decirte algo: Mi esposa es para mí la persona más bella del mundo. Solo tengo ojos para ella y ella lo sabe.  Creo que ella realmente está convencida de esto y cuando la veo, veo al Señor reflejado en ella, y eso me bendice.

Prefiero estar con ella que con cualquier otra persona, y estamos en una etapa en que tenemos mucho tiempo para estar juntos y la estoy disfrutando.

Jeannie: Así es, estamos teniendo un magnífico tiempo juntos  en esta etapa de nuestra vida. Es maravilloso.

Nancy: Pero Jeannie has pasado muchos años de tu vida, como mujer, conociendo al Señor.

Jeannie: Así es.. .

Nancy: De hecho, has impactado mi vida en relación a lo que has compartido sobre tu tiempo personal con el Señor. Es de ahí de donde viene esa belleza, pues no hay forma que a nuestra edad o más viejas, podamos lucir como una mujer  joven de 20 años. Pero no hay forma que alguien a los 20 pueda tener la belleza que traen consigo los años de conocer a Cristo y de caminar con Él.

Jeannie: Eso  es totalmente cierto. Hablabas de las crisis en la vida, y sentimos esto uno por el otro. Cuando atravesamos una crisis, como el problema de su pierna rota, por ejemplo y yo lo veo confiar en el Señor, veo al Señor hablarle y mostrarle cosas y eso para mí es fabuloso. Recuerdo que pensé “Sí lo tengo que cuidar para siempre el resto de mi vida de esta manera, lo haría”.

Tom: Recuerdo verla en un momento de mi vida—no se trataba de una pierna rota, era una rodilla destrozada, y varios meses de….

Jeannie: . . .muchas  cirugías y otras cosas.

Tom: Recuerdo verla una noche y simplemente verla allí sentada en su silla, leyendo, y comencé a sollozar pensando cuánto la amaba, cuán fiel había sido, y le pedía al Señor que me permitiera ser fiel hacia ella si sufriera una circunstancia similar.

El Señor nos estaba mostrando cosas acerca de nuestras vidas y ministerio durante esos días y te puedo decir que el Señor me bendijo al permitirme el privilegio de casarme con Jeannie.

Escuché una vez a un hombre decir algo que refleja exactamente mis sentimientos. En todos estos años de casado y de ministerio, no ha habido un solo día en mi vida que no haya deseado ir a mi trabajo, un día en el que haya no querido ir a la oficina o hacer lo que tenía que hacer.

Amo lo que hago, pero este hombre dijo, (esto fue el Dr. Jimmy Draper de Life Way) “la mejor parte de cada día era llegar a mi casa”,  y puedo decir que esto me pasa a mí también, la mejor parte del día es cuando pienso en llegar a casa.

Nancy: Ojalá nuestros oyentes pudieran ver el brillo en tus ojos cuando estás mirando a tu esposa, a quien has descrito como la mujer más bella del planeta.

Tom: Quieres decir en el universo.

Nancy: En el universo, te tomamos la palabra.

Una de las cosas que aprecio de ustedes, Tom y Jeannie,  ahora que están en los 60, es que están en una época de la vida en que pudieran estar pensando en retirarse, pensando en descansar, disfrutar de los años dorados, y sin embargo, no quieren gastar su vida en su propio disfrute, sino que quieren tener una vida juntos y fructífera para el Señor durante  esta etapa.

¿Qué les mantiene activos, creciendo, deseando dar más que recibir en esta etapa de su vida?

Jeannie: Nancy, todos hemos tenido tiempo donde hacemos cosas para nuestro propio deleite y eso es bueno. Pero cuando haces algo por los demás, el gozo que recibes por eso, sobrepasa por mucho, por mucho,  el que recibes por deleitarte en ti mismo. Creo que es como nos sentimos nosotros.

Tom: Y sentimos que estos son nuestros años más productivos. Diría  que nunca tuvimos una mentalidad de, por ejemplo, “cuando lleguen  los 65 dejaremos todo esto”. Tenemos amigos que han tomado esta decisión y luego de 1 año o más se han sentido disgustados con la vida y con ellos mismos. Eso nunca fue atractivo para nosotros, en lo absoluto.

Nancy: ¿Y cuánto tiempo piensan seguir sirviendo y siendo de bendición para otros?

Jeannie: Hasta que el Señor nos dé aliento, Nancy,  hasta ese momento queremos servir.

Tom: Pienso que las Escrituras dicen, si las lees detenidamente, y lees la vida de los hombres y mujeres de las Escrituras,  que nuestra utilidad para Dios aumenta hasta el momento de nuestro último suspiro.  No hacemos las mismas cosas, claro.

Mencionaba en la conferencia que una señora me dijo una vez, “Bueno, estoy tan vieja y decrépita que lo único que puedo hacer es orar.”  Bueno, ella pasó entonces a ligas mayores pienso yo. Ella está en un momento de máxima utilidad para el Señor.

Así que seguiremos mano a mano, continuando adelante con lo que el Señor ha puesto en nuestra mesa  y amamos el servirle y no tenemos planes de dejar de hacerlo.

Nancy: ¿Cómo les gustaría que sus hijos recordaran su matrimonio?

Jeannie: Quiero que piensen en nosotros juntos, no como unos padres que se la han pasado discutiendo sobre lo que es correcto o lo que no es correcto. Esta ha sido siempre nuestra meta, estar juntos, unidos. La decisión es de ambos, y aún con esta decisión, cada uno de nuestros hijos nos han preguntado de manera individual  “Mamá, ¿estás de acuerdo con esta decisión de papá, de no ser pastor? “Y yo les he asegurado “Papá no hubiese tomado esa decisión si él no hubiese sabido que eso era lo que Dios quería para nosotros”.

Tom: Y fue una decisión tomada por los dos. Yo les garantizo que no fue que yo tomé la decisión y luego arrastré a Jeannie. Ella misma les puede decir… Los dos determinamos desde el principio que esa iba a ser nuestra decisión, y así fue”.

Jeannie: Exactamente. Esta unidad como pareja, es algo que deseo para el matrimonio de mis hijos-—que tengan unidad—porque creo que es lo que hemos tenido desde que Cristo me salvó.

Tom: Sí, tenemos una misión como padres y abuelos— he escrito muchas veces en mi diario, que la misión aquí es ser un reflejo viviente de la fidelidad de Dios a cualquier persona que ha creído Su Palabra—y ese es nuestro deseo, ser una ejemplo viviente de la fidelidad de Dios a cualquier hombre o mujer que confíe en Él y en Su Palabra.

Annamarie: Cualquiera que sea la etapa de tu vida, Tom y Jeannie te han dado un poco de esperanza hoy, esperanza de un futuro productivo honrando a Dios. Ellos han estado hablando con Nancy.

Para continuar haciendo de esta esperanza una realidad, queremos recomendarte que obtengas el libro “Pacto Matrimonial” del Pastor John Piper. El Dr. Piper escribe sobre asuntos muy prácticos de una manera muy especial, como teólogo y poeta. Sus consejos te ayudarán a afianzarte en la verdad; son inspirados y prácticos.

Puedes obtener el libro en tu librería cristiana favorita o puedes visitar AvivaNuestrosCorazones.com y te diremos cómo puedes obtenerlo.

Aquí en Aviva Nuestros Corazones queremos que este año sea un año cargado de oración. Nuestra próxima conferencia de Mujer Verdadera o True Woman a celebrarse en Indianápolis tiene precisamente este tema: ¡Clama! Te invitamos a clamar con nosotras los días 22-24 de Septiembre en Indianápolis. Todas las plenarias serán traducidas al español y tendrás la oportunidad de participar en pre-conferencias en tu idioma. Visita nuestra página para que te informes cómo puedes ser parte de este evento.

Y si vives en América Latina tenemos una oportunidad muy especial para ti. Se trata de la Conferencia Mujer Verdadera 17: En busca de Dios a celebrarse en la hermosa ciudad de Querétaro en marzo. Visita AvivaNuestrosCorazones.com para más informes

Y cuando entres a la página no olvides dejar un comentario en este programa acerca de tu matrimonio y la forma como este programa te ha inspirado.

Cuando era más joven, Tom Elliff se pudo dar cuenta que necesitaba conocer los dones y talentos y llamados de sus hijos. Aprende cómo ese conocimiento le ayudó a la hora de disciplinar a cada uno de ellos, en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones, con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de  Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.