Aviva Nuestros Corazones Podcast

El valor de los límites

Recursos del Episodio

Serie «Conviértete en una mujer discreta»

Club de lectura «Chicas sabias» (para jovenes)

Carmen Espaillat: Mary Kassian dice que especialmente cuando se trata de sus relaciones con los hombres, las mujeres necesitan límites firmes antes de verse en medio de una tentación.

Mary Kassian: Hay una erosión que se va llevando a cabo y va socavando esos límites. Estos límites son empujados a diferentes niveles y diferentes lugares, y traspasas más y más límites hasta que cada uno de los límites es violado.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Desearía que tuviésemos más tiempo para hablar acerca de cada capítulo del libro que hemos venido analizando en estos dias, Chicas sabias en un mundo salvaje. Mary Kassian es la autora. Ella es esposa, madre de tres hijos adultos jóvenes, y hemos tenido el privilegio de ministrar juntas en las conferencias True Woman y Mujer Verdadera y en otros escenarios. Puedes encontrar sus artículos en el blog de Mujer Verdadera. Ella es amiga y compañera de ministerio.

Mary, gracias por escribir este libro y por estar con nosotras en esta serie para ver en detalle, aunque solo a nivel superficial, algunos de los tesoros que están en este maravilloso libro. Muchas gracias.

Mary: Gracias a ti. He estado muy contenta de estar contigo.

Nancy: Ha sido difícil para nosotras escoger de qué capítulos hablar, porque cada uno nos pinta un contraste entre la mujer sabia y la mujer salvaje. El retrato de la mujer salvaje que hemos estado viendo se encuentra en gran parte en Proverbios capítulo 7. Se trata sobre esta mujer seductora que es una joven esposa, una mujer de la iglesia. Ella está dispuesta a hacerlo caer, y lo logra exitosamente al hacer tropezar a este joven simple. Él está atrapado en su trampa. Las Escrituras dicen que sus caminos conducen a la muerte.

Y los caminos de la mujer salvaje pueden parecer tan libres y glamorosos en apariencia. Pero el punto es que es una manera mortal y peligrosa de vivir. Así que hemos estado viendo algunos de esos puntos. Pero también hemos estado viendo el contraste, ¿cómo luce una mujer sabia? Y el concepto, el contraste del que queremos hablar hoy es este tema de establecer límites. La mujer en Proverbios capítulo 7 tiene un problema en esta área. Ella realmente no establece los límites necesarios, ¿verdad?

Mary: Ella realmente tiene un problema con los límites. La historia dice que ella está afuera «en el atardecer, en el anochecer» (v. 9). Ella también «agarra al joven y lo besa» (v. 13). Viola el límite físico. Viola algunos límites íntimos. Ella le está diciendo, «oh, mi esposo se ha ido». Así que ella viola muchos límites.

La violación de los límites te lleva a quedar atrapada en el pecado. Ahora, los límites en sí mismos no son necesariamente límites que tú encontrarías en las Escrituras. Solo son límites de sabiduría que establecemos en nuestras vidas para evitar el caer en comportamientos pecaminosos.

Nancy:Algunas personas han llamado a esto «cercas». Me gusta ese término. Mi madre vive en un área de la Florida donde las propiedades están rodeadas de cercas. Y las cercas definen a quién pertenece cada propiedad. Tú no puedes comunicarte fácilmente por encima de estas cercas porque son grandes, altas, enormes, anchas. No es fácil para las personas que quieren violar tu privacidad traspasar estas cercas.

Y cuando se trata de nuestras relaciones como mujeres con los hombres, hay solamente algunas maneras sabias de pensar y de vivir. Tú y yo hemos visto la angustia, los corazones rotos y la devastación cuando las mujeres no colocan estas cercas, estos límites en su lugar. Y ellas terminan siendo más vulnerables a pecar y a que otros pequen contra ellas.

Mary: Así es. Al no colocar las cercas escogen estar en un lugar inseguro. Eso es lo que hacen los límites, realmente definen las áreas de seguridad. Cuando violamos esos límites nos volvemos más vulnerables y he visto eso en tantas mujeres.

Ellas piensan, «oh, no es gran cosa que me encuentre con este joven para el almuerzo», o «no es gran cosa que le cuente cuán herida me siento en mi relación con mi esposo, eso no es pecado»; o «solo estoy hablando por teléfono con él»; o «solo le estoy enviando un correo electrónico».

Ellas violan toda clase de límites, y entonces es ceder en algo pequeño, y después otro, y otro y otro. Transigir más y más hasta que finalmente se encuentran a sí mismas en una situación imposible, en una situación a donde nunca tuvieron intención de llegar. Pero porque ellas violaron sus límites, ellas terminaron en un lugar donde eran vulnerables para que otros pecaran contra ellas o vulnerables de promover conductas pecaminosas.

Nancy: Muchas veces he aconsejado a jóvenes a mantenerse alejadas de situaciones, lugares y circunstancias donde lo normal sería hacer algo que está mal. Así que tomamos a esta mujer de noche. ¿Cuál es la gran cosa respecto a que ella esté afuera en el anochecer, en el atardecer? Bueno, no es de día. No tiene a quien rendirle cuentas. No hay protección para ella.

Mary: No hay protección. No hay responsabilidad. Las cosas están ocultas. Ella probablemente está pasada de la hora en que debería irse a dormir. Y algunas veces cuando estás cansada, estás más vulnerable. Cuando estás fuera muy tarde en la noche, cuando estás sola… Ella no salió con una amiga. Ella no llevó a una amiga cuando salió. Ella salió sola a reunirse con este joven. Ella era una mujer joven casada, y sin embargo se estaba encontrando con este hombre con el que no estaba casada. Así que ella violó toda clase de cercas y límites que debió haber tenido. Límites que podrían haberla mantenido a salvo, si ella les hubiese prestado atención.

Nancy: Estoy pensando cuántas historias he escuchado a lo largo de los años, de mujeres que han venido a nosotras luego de que ya han violado los límites, y ahora sus vidas están arruinadas. Estoy pensando en una mujer que vino a mí hace años y compartió cómo había estado cortándole el cabello y dándole masajes a uno de sus pastores. Y luego se sorprendió cuando en algún momento él le declaró que tenía sentimientos fuertes hacia ella.

Y ¿cómo pasó todo esto? ¿Cómo terminaron en lo que vino a ser una atracción ilícita, y según recuerdo, una relación? Bueno, ella violó algunos límites, algunas cercas. Ella se puso a sí misma neciamente dentro de una situación donde era natural pecar para él y para ella.

Mary: Otro caso es la situación que se da entre compañeros de trabajo. Hubo una mujer que me dijo, «nosotros solo estábamos trabajando en un proyecto juntos». Bien, eso involucró muchos almuerzos juntos. Ellos tuvieron almuerzos juntos. Luego cuando ambos fueron enviados fuera de la ciudad en un viaje de negocios, decidieron estar juntos. «Solo veremos una película juntos». Y simplemente el asunto fue escalando y progresando. De repente ella se encontró en una relación con un hombre casado, y nunca tuvo la intención de llegar allí. Pero debido a que ella nunca puso sus límites muy en claro, ella terminó yendo por ese camino.

Nancy: Sé que cuando he hablado en el pasado acerca de cercas y límites en este programa, en Aviva Nuestros Corazones, invariablemente recibimos correos electrónicos de oyentes diciendo, «sé más específica. ¿Cuáles son algunas de tus cercas? ¿Cuáles son algunos de tus límites?» Y siempre he estado indecisa a compartirlas porque no quiero decir que las cercas que he puesto en práctica en mi vida son exactamente en cada detalle las que otras personas deberían poner en sus vidas. Pero he encontrado que he podido ayudar a las mujeres cuando he estado dispuesta a compartir algunas de las cercas prácticas que he puesto en mi vida.

Durante muchos años fui soltera y tú Mary estabas casada. Vamos a comenzar por el hecho de discipular y alentar a las mujeres que están escuchando y que no han podido ser madres, y que no han podido ser aconsejadas en algunas de estas áreas prácticas, vamos a empezar contigo Mery, como mujer casada. Amas a Brent. Han estado casados por más de treinta años y quieres proteger tu matrimonio. Quieres cuidar tu propio corazón. Así que, ¿cuáles son algunas de las formas prácticas que has ideado para establecer cercas y límites para proteger esa relación?

Mary: Una de las formas prácticas es la que llamo una cerca de reclusión. Y eso es para asegurar que cuando interactúo con hombres con los que no estoy casada, hombres que no son Brent, lo hago en un lugar público y no en un lugar privado. Evito lugares que están aislados. Así que si me reúno con alguien, un colega, será en un lugar donde otros pueden mirar o que tiene puertas de vidrio, o ventanas de vidrio, o dejamos la puerta abierta. Evito estar en lugares apartados, privados o aislados con hombres que no son mi esposo.

Nancy: Sé que practicamos eso dentro de nuestro ministerio. Una mujer soltera o casada no debe estar en una habitación sola con un hombre sin que la puerta esté entreabierta o sin que haya ventanas en la sala. Algunas personas ven esa clase de cosas y les parecen demasiado extremas, les parecen obsesivas. Pero aun estoy pensando que si no violas ese principio de aislamiento, es poco probable que termines emocional o físicamente involucrada en una relación adúltera. Las personas probablemente nunca tendrán una aventura con alguien con quien nunca han estado a solas en un ambiente privado.

Puedes llamarlo obsesivo. Pero valoro tanto los matrimonios de mis colegas y a los hombres que sirven en nuestro ministerio, los hombres con los que trabajo y ahora mi propio matrimonio, que pienso que vale la pena por ellos y por mí, por sus matrimonios, por nuestras vidas, poner algunos de esos límites. ¿Es un mandato bíblico mantener la puerta abierta? No, pero pienso que hay mucha sabiduría en eso.

Mary: Creo que hay mucha sabiduría en esas decisiones. Proverbios nos dice que la persona sabia anticipa el peligro y toma precauciones.

Nancy: Es prudente.

Mary: Es muy, muy prudente. Es inteligente hacerlo. Cuando Brent hace eso por mí, valoro que él no haga reuniones con una mujer sola en lugares cerrados. Y él sabe que lo honraré de la misma forma. Solo es una forma de respetar mi matrimonio, y una forma de respetar los matrimonios de otras personas también.

Nancy: Creo que otra manera de colocar cercas y límites es en toda el área de la comunicación. Esto es algo que he observado que acaba con muchas mujeres y muchos matrimonios. El área completa de la comunicación, correo electrónico, Facebook, Twitter, Instagram, las redes sociales, ¿cómo podemos pensar en eso en una forma sabia en lugar de en una forma salvaje?

Mary: Bueno, creo que necesitamos ser cuidadosas sobre a dónde vamos en nuestra comunicación. Si me comunico con algún otro que no sea Brent, otro hombre, trato de evitar temas muy personales. Puedo confiar en amigas, pero no puedo confiar en otros hombres. Si estoy en angustia, o si me está sucediendo algo personal en mi vida, o si estoy teniendo un conflicto en mi matrimonio, es simplemente inapropiado para mí estar compartiendo información personal.

Y si comparto información personal, necesito ser muy cauta al compartir esa información de una forma que mi esposo esté al tanto de que la estoy compartiendo o que él esté incluido. Así que si estoy diciendo algo personal, como «realmente disfruté la iglesia este fin de semana», podría escribir algo como, «mi esposo y yo realmente disfrutamos estando en la iglesia este fin de semana». O podría usar frases como «nosotros» y siempre me aseguro de dejar bien claro que estoy casada y estoy comprometida con mi matrimonio. Y no soy solo un «yo», soy un «nosotros» en términos de ser una pareja. Eso coloca ese límite muy, muy claramente de frente, esa es una línea que no debe ser cruzada.

Nancy: Conozco algunas parejas que han manejado esto de forma práctica en relación a sus cuentas de Facebook. Ellos no tienen sus cuentas de Facebook individuales, separadas, sino que tienen una sola cuenta. Si ellos van a tenerla, es juntos. Tiene ambos nombres. Así que cuando te estás comunicando con uno, tú sabes que su pareja tiene acceso a eso, está viendo ese material. Pienso que ayuda a mantener lejos las comunicaciones privadas o secretas que podrían convertirse en una bomba de tiempo esperando por explotar.

Mary: Realmente podría convertirse en una bomba de tiempo. Aprecio también que Brent frecuentemente me incluye en una copia de correo electrónico cuando se está comunicando con una mujer y necesita arreglar algo o decirle algo. Si es solo puro negocio, él no siempre hace eso. Pero si hay algo de naturaleza privada o personal, él me copia, o él me habla al respecto. Y hago lo mismo con él. Eso realmente honra, establece esas cercas y límites. Honra a nuestro matrimonio. Nos mantiene seguros.

Nancy: No quiero extender el tema demasiado, pero creo que hemos visto tantos casos sobre adulterio emocional que algunas veces conduce al adulterio físico, y las relaciones ilícitas son alimentadas a través de correos electrónicos, a través del Facebook, a través de mensajes instantáneos, a través de las redes sociales, y estas cosas pueden ser una gran bendición si son usadas de una manera sabia. Pero estamos viendo un colapso monumental de la confianza, del pacto, violaciones de la fidelidad a través de las redes sociales y de los medios.

Hablé recientemente con una pareja, un hombre que tiene un ministerio cristiano a tiempo completo. Su esposa se ha vuelto adicta al Facebook, y a través del Facebook ella se ha comunicado con un viejo enamorado con quien ella ahora está teniendo una relación emocional, y está destruyendo su matrimonio. Asumo que está destruyendo el de él también.

Pero esto es algo que está desenfrenado incluso entre creyentes.

Nadie se levanta por la mañana y dice, «creo que voy a tener una aventura amorosa». Primero rompemos pequeñas cercas individuales, límites, y luego nos damos cuenta que uno lleva al otro, y al otro, y lleva a ceder y a comprometer nuestros límites. Y es como dice Proverbios, «l afinal conduce a la muerte» (v. 27).

Mary: Verdaderamente conduce a la muerte. Tú y yo lo hemos visto numerosas veces, donde solo ceder un poquito, porque no es pecado solo enviar un correo electrónico, y no es pecado compartir un poquito, y no es pecado compartir un poquito más. Pero hay una erosión que va socavando esos límites. Esos límites son empujados a diferentes niveles y diferentes lugares, y cruzas más y más límites hasta que cada límite es atravesado, emocional o incluso físicamente.

Así que para protegernos a nosotras mismas, para mantenernos puras a nosotras mismas, para honrar nuestros matrimonios y los matrimonios de aquellos a nuestro alrededor, necesitamos establecer esa clase de límites.

Nancy: Proverbios dice tan descriptivamente en el capítulo 6, versículo 27: «¿Puede un hombre poner fuego en su seno sin que arda su ropa? ¿O puede caminar un hombre sobre carbones encendidos sin que se quemen sus pies?» (vv. 27-28). E incluso ahora que estamos hablando, Mary, no tengo duda de que hay quienes nos están escuchando hoy, y que están jugando con fuego en estos momentos.

Quizás es una relación en el trabajo con un colega. Coqueteos, intercambio de palabras, intercambio de miradas. Ellos están jugando con fuego. Y solo déjame decirte, te estás tomando el pelo tú misma si piensas que puedes hacer eso y finalmente no quemarte. Por lo tanto, ¿qué haces? Te detienes.

Solo quiero decirte que si estás jugando con fuego en una forma emocionalmente tentadora, seductora; si estás siendo una mujer salvaje en lo que se refiere al asunto de los límites, Dios te ha dejado escuchar este programa hoy de manera que puedas ser advertida, y así puedas ser sabia. La mujer sabia dirá, «esto puede herir, esto puede ser difícil, pero por la gracia de Dios y por el nombre de Cristo, por el bien del pacto de mi matrimonio o el matrimonio de esta otra persona, voy a arrepentirme. No voy a continuar con esto. Voy a alejarme de esto y a regresar dentro de los límites apropiados para mi vida».

Mary: Y eso es algo difícil de hacer. Es difícil una vez que estos límites han sido transgredidos, retroceder y decir, «¿sabes qué? Necesito restablecer algunos límites». Pero la mejor cosa, creo, es sincerarse sobre eso y confesarlo, y arrepentirse y establecer esos límites y decir, «no puedo hacer esto nunca más. Voy a eliminarte como amigo de Facebook».

Nancy: O, «voy a eliminar Facebook», si lo tienes que eliminar. O el Instagram o lo que sea.

Mary: «Voy a eliminar Facebook. Voy a detenerme. No voy a enviar ningún mensaje de texto más. Voy a bloquearlos. Esto va en la dirección equivocada y no estoy honrando mi matrimonio. Quiero honrar mi matrimonio y honrar al Señor Jesucristo con mi comportamiento».

Nancy: En mi tiempo devocional esta mañana, estaba en el Evangelio de Marcos. Justo estaba leyendo ese pasaje donde Jesús dice, y voy a parafrasearlo, «si tu ojo o tu mano te son ocasión de caer, te hacen pecar, entonces toma medidas drásticas para deshacerte de lo que sea que te pueda estar tentando, o que te pueda hacer pecar» (Mar. 9:45). Y lo que Jesús está diciendo es: el punto no es cortar tu mano o sacarte el ojo, el punto es que Dios toma el pecado seriamente y como seguidoras de Cristo, necesitamos tomarlo seriamente y estar dispuestas a distanciarnos nosotras mismas de cualquier cosa que pueda ponernos en el camino de tomar decisiones pecaminosas o necias.

Mary: Hay muchas cercas diferentes que podríamos empezar a tomar. Y las cercas cambian según eres casada o soltera. Hay cosas que son apropiadas o inapropiadas de hacer. Es un ejercicio muy bueno sentarte y pensar acerca de cuáles son tus cercas. Si estás en una relación de trabajo, entonces quizás necesitas poner una cerca en tu vida que dice, «no voy a encontrarme con un hombre, o cenar, tener un almuerzo con un hombre, o viajar sola con un hombre, diferente a mi esposo». Eso simplemente no va a pasar.

Y quizás tienes que poner eso en una solicitud a tu jefe o a tu compañía, o solicitar que tu habitación de hotel esté en pisos diferentes. Tú dirás que todo eso está siendo obsesivo, pero lo he visto tantas veces donde solo inicia tan inocentemente, y es seguro que se va por el camino equivocado porque esas cercas han sido ignoradas, o no ha habido una cerca en ese lugar.

Nancy: Me gusta pensar en estos límites como barandillas. Me he divertido en el pasado andando en vehículos todoterreno en las montañas de Colorado. ¿Conoces esos recodos, esas curvas cerradas, esos caminos muy estrechos? Cuándo miras abajo y hay como un millón de millas hacia el valle abajo… Y si te pasas, estás muerta. Por eso hay barandillas, hay vallas de seguridad. Al menos te vas a sentir segura cuando existen esas barandillas. Donde no hay barandillas vas a estar pegada al borde interior del camino intentado como loca no despegarte, no quitarte. Pero donde hay barandillas, te puedes sentir segura, te puedes sentir protegida. Sabes que ellas están ahí no para restringirte sino para salvar tu vida. Y veo esos límites como un regalo, como protección, como liberándome.

Mientras fui soltera, durante todos esos años, vi cómo las relaciones que tenía con los hombres con los que sirvo en nuestro ministerio donde los límites están en su lugar y donde honraba a estos hombres y a sus matrimonios y buscaba agradar al Señor en mis elecciones, había libertad para disfrutar esos amigos, servir con ellos y tener relaciones sanas. No solo tenía este tipo de relación con ellos sino también con sus esposas. Estábamos todos protegidos porque estábamos dispuestos a decir «sí» a algunos de estos límites.

Así que todo esto puede parecer exagerado o restrictivo, e incluso a algunas quizás les parece ridículo. Pero cuando miras a largo plazo, ves que realmente hay bendiciones y beneficios al establecer estos límites.

Mary, una de las cosas que realmente me gusta que has hecho en este capítulo sobre los límites en tu libro Chicas sabias en un mundo salvaje, es que les has dado algunas ilustraciones prácticas y tipos de cercas con algunas listas que dicen, «aquí hay algunas cosas que querrás considerar». Entonces lo que haces es desafiarnos a venir con nuestra propia lista y decir, «aquí hay cosas que quiero practicar en esta etapa de mi vida».

El punto es que puedes crear tus propios límites, y lo que te estoy pidiendo, lo que te estoy diciendo es que no estés sin límites, sin cercas. No estés sin cercas, porque quieres ser capaz de glorificar a Dios como una mujer sabia. Cuando pones esas protecciones en su lugar, esos límites, esas cercas, estás haciendo elecciones que no solo te beneficiarán ahora, sino en el camino en los próximos años.

Y eso me lleva al final de Proverbios capítulo 7, que hemos estado viendo en esta serie, donde este padre sabio dice: «Ahora pues, hijos míos, escuchadme, y prestad atención a las palabras de mi boca. No se desvíe tu corazón hacia sus caminos, no te extravíes en sus sendas. Porque muchas son las víctimas derribadas por ella, y numerosos los que ha matado» (vv. 24-26).

Ese pasaje dice que cualquier mujer puede ser utilizada para ser la caída de muchos hombres. No creas que no puede pasarte a ti. No puedo permitirme pensar que no me puede pasar a mí. Podría ser un instrumento de la caída de los matrimonios de los hombres a mi alrededor, y también tú. Pero por la gracia de Dios no queremos ser esas mujeres salvajes. Queremos ser mujeres sabias que edifican a los hombres a su alrededor, que los alientan y motivan a ser hombres santos y sabios. Y queremos que nuestras vidas estén en ese camino para traer gloria a Dios.

Hay mucho más en este libro, Chicas sabias en un mundo salvaje, que no hemos tenido el tiempo de abordar en esta serie. Mary, muchas gracias por el tiempo que has estado con nosotras. Espero que en los próximos días nosotras podamos volver y hablar quizás con más detalle acerca de algunas de estas características de una chica sabia en un mundo salvaje.

Mary: Muchas gracias, Nancy. Ha sido bueno estar contigo.

Carmen: Nancy DeMoss de Wolgemuth y Mary Kassian han concluído su conversación basada en el libro, «Chicas sabias en un mundo salvaje». Pero este no tiene que ser el fin de tu reflexión sobre lo que has estado escuchando; espero que continúes aprendiendo cómo incorporar sabiduría bíblica a cada área de tu vida. Adquiere el libro, «Chicas sabias en un mundo salvaje» en tu librería cristiana favorita. Obtén información de cómo lo puedes adquirir en línea en la transcripción de este programa, en AvivaNuestrosCorazones.com.

Allí en nuestro sitio web, tenemos a tu disposición tanto los audios como las transcripciones de cada programa de esta serie, y recursos relacionados. Si has sido bendecida con este contenido, ¡compártelo con otras mujeres! Crezcamos juntas en sabiduría bíblica, y en cómo aplicarla a nuestros corazones, apariencia, límites y posesiones.

Bien, en esta serie hemos estado escuchando cómo podemos vivir sabiamente, y esto ciertamente tendrá un impacto en el presente. Y la verdad es que vivimos para más que el tiempo presente, como discípulas de Jesucristo vivimos para la eternidad. En nuestra próxima serie Nancy te ayudará a enfocarte en la eternidad al ayudarte a ver cada día de la manera correcta. No te pierdas esta nueva serie aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Viviendo juntas la belleza del evangelio, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Vivire Para Ti, Sovereign Grace Music, Eres Dios, ℗ 2012 Sovereign Grace Music.

*Offers available only during the broadcast of the podcast season.

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