Aviva Nuestros Corazones Podcast

¿Eres una mujer débil?

Annamarie Sauter: Recientemente les preguntamos a algunas mujeres lo siguiente: 

¿Qué viene a tu mente al pensar en una mujer fuerte?

Mujer 1: Pues creo que es una mujer que a pesar de lo que vive, o de lo que hace, sabe cómo salir adelante.

Mujer 2: Una mujer fuerte para mí, es una mujer que tiene muchos retos y emprendedora.

Mujer 3: Que no le tiene miedo a salir fuera de su zona de confort, que es sincera, no le da miedo la opinión de los demás, y sabe afrontar cualquier situación que se le presente.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. 

Si estás siguiendo la lectura de la Biblia junto a nosotras este año, la lectura de hoy es Deuteronomio capítulos 31 y 32. 

Y si no la estás siguiendo, ¡ánimo, únete hoy!

Durante esta nueva serie que iniciamos hoy estarás escuchando una conversación acerca de la verdadera fortaleza. Recientemente Mary Kassian escribió un nuevo libro titulado «La verdadera fortaleza», que muy, muy pronto estará disponible en español. Mary está aquí junto con Nancy y Dannah Gresh.

Dannah Gresh: Antes de dar inicio a la conversación quiero que veamos lo que muchas mujeres piensan al escuchar la frase «una mujer fuerte», o lo que hace que muchas vean a alguien como un modelo a seguir. Escuchen estas respuestas:

  • Es admirada porque es fuerte
  • Es físicamente fuerte
  • Es independiente
  • Exitosa
  • Éxito y poder
  • Tiene estilo
  • Es educada
  • Es sabia en temas de negocios pero también es agradable
  • No tiene miedo de expresar su opinión
  • Deja saber lo que cree
  • Es una líder
  • Es respetada
  • Tiene muchos seguidores en Instagram

Pero al preguntarles a esas mismas mujeres si creen que esas cualidades exhiben verdadera fortaleza, ¡no sabían qué responder!

Nancy: Y no creo que sean solamente las que respondieron esas preguntas que no saben cómo definir el tipo correcto de fortaleza. Creo que muchas de nosotras podemos tener algo de confusión sobre lo que significa ser fuerte, y particularmente en el mundo cristiano. ¿Es bueno ser fuerte? ¿Está bien ser fuerte?

Dannah: Bueno, ¿lo es?

Nancy: Es por esto que hemos traído una invitada para que nos ayude con esa pregunta esta semana. Mary Kassian es nuestra amiga desde hace mucho tiempo y también de Aviva Nuestros Corazones. ¡Bienvenida Mary!

Mary Kassian: Gracias, es bueno estar aquí.

Nancy: Te hemos traído para responder las preguntas difíciles. Creo que queremos establecer desde el principio que no está mal ser fuerte, que existe un tipo correcto de fortaleza. De hecho, alguien debería escribir un libro con ese título.

Mary: ¡Alguien debería escribir un libro con ese título!

Nancy: Creo que tú lo hiciste.

Mary: Creo que lo hice.

Nancy: Se titula, «The Right Kind of Strong». En español, «La verdadera fortaleza».

Mary: La verdadera fortaleza.

Nancy: Para aquellas que no están familiarizadas con Mary Kassian, además de ser nuestra amiga, colaboradora y amiga por muchos años de Aviva Nuestros Corazones, ella es Canadiense. Ella vive en la tundra, donde hace frío la mayor parte del año, y…

Dannah: A ella le gustan mucho los deportes.

Nancy: Ella ve muchos deportes, porque su esposo es…

Mary: Es capellán de un equipo de fútbol profesional, en la liga de fútbol canadiense y también de un equipo de fútbol. Mis hijos han estado en el deporte profesional.

Nancy: Tres hijos.

Mary: Tres hijos.

Dannah: Jugadores de hockey.

Mary: Jugadores de hockey.

Nancy: Eso es lo que hacen allá arriba (en Canada), ¿verdad?

Mary: ¡Se practica mucho allá!

Nancy: Y también has escrito varios libros. Y enseñas en conferencias para mujeres, y muchas de ellas están basadas en tus libros. Hemos colaborado juntas, somos coautoras de dos libros, Mujer Verdadera 101 y Mujer Verdadera 201. Déjame decirte que Dannah y yo estuvimos en Sudáfrica el año pasado y conocimos tantas mujeres que nos decían: «Nuestro grupo en la iglesia en este país, en este otro país», mujeres de todo tipo de trasfondos nos decían, «hemos estudiado Mujer Verdadera 201; hemos estudiado Mujer Verdadera 101». 

Cuando escribimos esos libros, no sabíamos si se podrían traducir bien a otras culturas.

Mary: No teníamos idea del alcance ni de lo lejos que llegaría. También recibo ese tipo de historias todo el tiempo, por correo electrónico. Varias personas con las que hablo por todo el mundo han dicho: «Ese libro ha tenido un gran impacto, la serie Mujer Verdadera, 101 y 201».

Nancy: Y escribiste otro, «Chicas sabias en un mundo salvaje». Ese tuvo un gran impacto. Yo tuve la oportunidad de dirigir un grupo de jóvenes en mi casa a lo largo de ese estudio poco después de que fue publicado. Ahora todas esas mujeres están criando hijos y están viviendo los principios que tú les ayudaste a descubrir acerca de cómo ser una mujer sabia. 

Y creo que este último libro que has escrito, Mary, «La verdadera fortaleza», será otra obra de gran influencia, porque es el corazón de Aviva Nuestros Corazones.

Dannah: Sí, y es muy importante. Mientras leía el contenido pensaba, «¡oh, este es el mismo sentir de «Mentiras que las mujeres creen»! ¡Es el mismo corazón de…!» Y pensaba en otros libros y recursos. 

Nancy: Y del movimiento de Mujer Verdadera.

Dannah: Este es exactamente el ADN de Aviva Nuestros Corazones y del movimiento Mujer Verdadera.

Nancy, cuando dices que estas mujeres jóvenes están ahora criando sus propios hijos, ahí es donde creo que me preocupa. Porque al escuchar lo que muchas mujeres creen acerca de lo que hace a una mujer fuerte… pienso, «¿estamos transmitiendo eso? ¿Estamos transmitiendo una fortaleza buena o una fortaleza mala? ¿Estamos pasando la definición correcta de fortaleza a la próxima generación?

Recientemente leí un artículo del New York Times que decía, en un tono arrogante, que la gran fortaleza femenina que vemos en las mujeres de hoy es atribuida a los años 70.

Así que, Mary, danos un vistazo de esos años. Dinos dónde estabas tú. ¿Cuántos años tenías? ¿Qué estaba sucediendo en tu vida? ¿Qué te estaba influenciando a ser la mujer que eres hoy?

Mary: Los años 70 fueron la cima del movimiento feminista. En 1972 Helen Reddy tenía una canción que decía, «soy fuerte, soy invencible, soy mujer». Recuerdo cantarla. 

Dannah: Yo también.

Mary: Pero dejemos más bien que Helen Reddy la cante. De hecho, eso ayudó a formar mi idea de lo que la fortaleza significaba y lo que se suponía que era una mujer. Y creo que fue así para muchas mujeres de mi generación. Ahora, esta generación tiene otras canciones y otra música que la está influenciado, pero el mensaje es el mismo: que la mujer debe ser fuerte. 

Y en sí mismo es un buen mensaje. Creo que la Biblia también tiene ese mensaje. Proverbios dice que una mujer, una mujer piadosa, «se arma con fuerza». Ella fortalece sus brazos, ella se viste de fuerza.

Nancy: En efecto, todo el capítulo 31 de Proverbios, donde se encuentra ese versículo y donde leemos acerca de la que llamamos «la mujer virtuosa», el término en hebreo que se utiliza es «mujer de valor». Es una mujer de fortaleza. Ella es una mujer fuerte.

Mary: Así es. Dios definitivamente aprueba la fortaleza en las mujeres y Él quiere que sus mujeres sean fuertes. Pero creo que el concepto de lo que significa ser fuerte en nuestra cultura no siempre es congruente con lo que la Biblia dice que es la fortaleza en la mujer.

Creo que con frecuencia las mujeres que piensan que son fuertes solo son arrogantes o mandonas o insistentes. A veces igualamos el éxito financiero con fortaleza. Muchas de las mujeres a quienes admiramos, en términos de modelos para la fortaleza, no necesariamente tienen valores bíblicos. Ellas no son necesariamente mujeres que saben lo que es tener un tipo de fortaleza apacible, que caminan en humildad delante de Dios.

Nancy: También pienso que hoy en día hay mucho énfasis en los logros profesionales.

Dannah: Y el poder.

Nancy: Existe el concepto de ser firme, y de asegurarse de que no solo tú sepas que eres fuerte, sino que otros también te perciban así. Y hay un mensaje mixto en esto. ¿Cuánto de esto es lo que Dios quiere que pensemos acerca de la fortaleza? ¿Y cuánto nuestra cultura falsifica el significado de la verdadera fortaleza?

Dannah: Lo que me entristece como madre de un varón es que muchas veces el mensaje subyacente es que nuestra fortaleza como mujeres se traduce en menos fuerza para los hombres, o que nuestra fortaleza es a expensas de los hombres. ¿Por qué nuestra fuerza tiene que ser en detrimento de los hombres?

Mary: O que competimos con ellos.

Dannah: Asi es; pensar que es una competencia con ellos. ¿Porque no podemos apreciar sus fortalezas únicas mientras aceptamos y apreciamos las nuestras, que también son únicas? A mí me gusta tener el derecho de votar. Me gusta saber que puedo ser dueña de propiedades y saber que puedo tener un ingreso económico. Estas son cosas buenas, ¿pero por qué tiene que ser en detrimento de mi hijo, mi nieto, mi esposo o cualquier otro hombre que amo en mi vida? Eso me preocupa.

Mary: Es preocupante, y creo que se ha establecido como si la fortaleza de una mujer compitiera con la de un hombre. Recuerdo recibir ese mensaje cultural durante los 70 y 80 mientras iba a la universidad y obtuve un título profesional. Entendía que el significado de una mujer fuerte era tomar el control, estar a cargo, ser profesional, ganar mucho dinero, alcanzar las posiciones corporativas, romper las barreras, eso se enfatizaba mucho.

Dannah: Mary, ¿eso te afectó? ¿Tuvo algún impacto en tu vida? ¿Siempre fuiste esta mujer que estudiaba su Biblia y estaba cultivando la feminidad bíblica, o hubo alguna parte de esa filosofía de los años 70 que se infiltró en tus pensamientos?

Mary: Ciertamente se infiltró en mis pensamientos. Yo amaba a Jesús, amaba la Palabra de Dios, pero también fui influenciada por lo que estaba sucediendo en mi cultura.

Recuerdo una mujer que me retó en esa área. Era una mujer de baja estatura con lentes tipo «fondo de botella»—de mucho aumento. Tenía aproximadamente 80 años. Ella nunca estudió en la universidad. Ella no obtuvo un título profesional. Pero ella me acogió y me invitó a su casa. Nosotras jugábamos tejo. ¡Yo jugaba tejo con una mujer de 80 años!

Nancy: Cuando estabas estudiando en la universidad eras una joven.

Mary: Sí, yo probablemente tenía veintitantos años. 

Nancy: ¿Qué fue lo que te atrajo a ella?

Mary: Ella fue persistente. Quiero decir, ella era amigable, pero fue persistente. Ella era tan dulce y encantadora, y me invitó.

Nancy: Ella se interesó en ti.

Mary: Ella se interesó en mí, me invitó a su casa.

Nancy: Por cierto –quiero interrumpirte por un segundo aquí– solo una nota para aquellas de nosotras que somos mujeres mayores, a quienes quizás nos perciban las más jóvenes como a esta mujer de la que hablas, Mary. Si mostráramos interés en las más jóvenes. . .

Mary: Sería grandioso.

Nancy: Y es sorprendente cuántas conexiones y relaciones se pueden establecer y cuánta influencia se puede tener.

Bien, se acabó la interrupción, continúa Mary.

Mary: Les decía que ella tuvo una influencia increíble en mi vida. Solía invitarnos, invitarme o invitar a algunas de nosotras a tomar el té y a jugar. 

Nancy: Me lo estoy imaginando.

Dannah: De alguna manera me las imagino tomando un refresco mientras juegan, pero ¿té?

Mary: Sí, ¡té! Té inglés, y tenía que hacerse de la manera correcta. Pero, el punto respecto a esta mujer, es que comencé a ver una fuerza en ella que yo no tenía, el tipo de fortaleza que el mundo no caracteriza como fuerza, sino una fortaleza bíblica, piadosa. Era atractiva y fuerte.

Mis amigas y yo estábamos tratando de ser fuertes a la manera en que el mundo nos decía que teníamos que serlo. Nos estábamos convirtiendo en mujeres profesionales. Mujeres que tenían dinero, que tenían influencia, que hacíamos oír nuestras voces. Sin embargo, aquí estaba esta mujer. Y yo me decía, «wao, esta es una mujer fuerte».

La fuerza, obviamente, viene en diferentes formas y tamaños, en diferentes personalidades. Tengas o no un título profesional, puedes ser una mujer fuerte. Pero había algo, había una cualidad en su fortaleza…era una fortaleza espiritual. Era una fortaleza de carácter firme, convicción sólida, una fortaleza de fe, algo que quería desarrollar en mi vida.

Dannah: ¿Fue su amistad contigo una coyuntura decisiva, en cierto modo, en cómo pensabas acerca de la fortaleza?

Mary: Creo que ciertamente contribuyó a ser un punto decisivo. Siempre he tenido fe en la Palabra de Dios. Desde que era muy joven, entendí que la Palabra de Dios era verdadera y que debía aplicarse a mi vida.

Nancy: Y ese es un gran fundamento que Dios nos ha dado. 

Dannah: Sí.

Nancy: Me refiero a que las tres tenemos ese fundamento, y sé lo agradecidas que estamos por eso. Y estoy pensando en mujeres que tal vez están escuchándonos y que no tienen ese tipo de fundamento, y piensan que vienen de un trasfondo muy secular, mundano o impío, pero no es demasiado tarde para comenzar a anclar tu corazón en la Palabra de Dios.

¡Es un gran llamado para las madres, los padres y los abuelos, plantar esas semillas de verdad! Por eso hablamos acerca de Chica Verdadera, también de Joven Verdadera; es por eso que hablamos de mentoría y de mujeres mayores enseñando a mujeres más jóvenes. Porque las tres nos hemos enfrentado a momentos en que hemos sido desafiadas o tal vez podríamos haber sido arrastradas por pensamientos equivocados sobre la vida. Pero Dios ha atraído nuestros corazones de regreso a Su Palabra.

Mary: Creo que esa era una de las cosas que yo sabía, porque sabía que había versículos en la Biblia que hablaban sobre fuerza, tales como: «Cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Cor. 12:10). Estos mostraban que la debilidad—o debilidad en términos de dependencia en Dios, es algo que demuestra una gran fortaleza.

Dannah: Sí, o «la suave respuesta aparta el furor» (Prov. 15: 1). Entonces ahí tienes que la suavidad representa fuerza. Esto es… ¿Qué es? Es contradictorio. Es una…

Nancy: Paradoja.

Dannah: ¡Paradoja! ¡Ahí está!, esa es la palabra correcta. Es una paradoja.

Mary: Es una paradoja.

Dannah: La fuerza de Dios.

Nancy: E incluso la humildad, que es una gran fortaleza, pero el mundo a menudo piensa en eso…a menudo pensamos que ser humilde es algo como ser influenciable. No eres fuerte porque no te defiendes. Cuando pensamos en ser mansas, lo vemos como una como una debilidad, pero en las Escrituras la mansedumbre es en realidad una gran fortaleza.

Mary: Y también Dios considera como muy valioso y como una gran fortaleza a las mujeres que tienen un espíritu sereno y gentil. Entonces, la definición del mundo y la definición de la Biblia no describen la fortaleza de la misma manera.

Dannah: Nuestra cultura no es la primera en equivocarse en esto, en tener un ejemplo de lo que debería ser una mujer, que es completamente opuesto a lo que dice la Palabra de Dios. Lo vemos en las culturas de las que leemos en la Escritura.

Nancy: De hecho, Mary, has basado este libro en un pasaje de 2 Timoteo 3, donde el apóstol Pablo está escribiéndole a su joven discípulo, Timoteo, que pastoreaba una iglesia en Éfeso.

Mary: Le está escribiendo a Timoteo, y mientras le escribe, menciona algo sobre un grupo de mujeres en esa iglesia en Éfeso. Menciona que estas mujeres en particular eran mujeres débiles.

Nancy: De hecho, ¿podemos leer ese pasaje para obtener un contexto de lo que estamos hablando aquí y de por qué todo el trasfondo de Éfeso es importante? En 2 Timoteo, capítulo 3, Pablo dice: «En los últimos días vendrán tiempos difíciles», y menciona algunas de las cualidades impías que las personas tendrían. Luego dice en el versículo 5: «Teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder».

Él dice: «a los tales evita». Ese es un lenguaje realmente fuerte, y vamos a hablar en esta serie sobre algunos de los tipos de personas que debemos evitar.

Luego dice en el versículo 6—y esto es fascinante, porque te escuché hablar sobre esto hace años, y ahora has escrito todo este libro para desarrollar solo un par de versículos; muy poderoso. 2 Timoteo 3:6: 

«Porque entre ellos (entre estas personas que se supone que debes evitar) están los que se meten en las casas y llevan cautivas a mujercillas cargadas de pecados (y vamos a hablar sobre esto), llevadas por diversas pasiones, siempre aprendiendo, pero que nunca pueden llegar al pleno conocimiento de la verdad» (vv. 6-7).

Entonces, las mujeres a las que Timoteo pastoreaba, quienes habrían escuchado estas palabras por primera vez, ¿en qué tipo de trasfondo, ambiente, estaban viviendo?

Mary: Es interesante que Timoteo las llama mujeres débiles, porque no creo que ellas mismas se hubiesen considerado débiles. Y te digo por qué. Ellas vivían en Éfeso, y Éfeso era una vibrante ciudad metropolitana.

Nancy: He estado allí para ver las ruinas. Creo que tú también.

Mary: He estado allí. He visto las ruinas de Éfeso.

Nancy: Es enorme.

Mary: Es enorme, y es espectacular.

Nancy: Sí.

Mary: En realidad era una de las ciudades más grandes del mundo en ese momento. Los historiadores piensan que probablemente había un cuarto de millón de personas. Tenía este coliseo enorme en tres niveles que sentaba a 24 000 personas.

Dannah: ¡Wao, esa es mucha gente!

Mary: En su entrada tenía unos pilares de mármol que daban a la calle principal, que eran en piedras de mármol donde había todo tipo de tiendas.

Nancy: Sí, porque era un enorme centro de comercio.

Mary: Era un gran centro de comercio. Estaba en las vías fluviales. Era un puerto, así que venían personas de todo el mundo.

Nancy: Cosmopolita.

Mary: Cosmopolita, muy cosmopolita.

Nancy: Y sofisticada.

Mary: Muy sofisticada. Era una ciudad rica. Cuando mirabas las casas en esa ciudad, ¡eran como mansiones, incluso para nuestros estándares! Esas casas tenían más de 10 000 pies cuadrados. Eran casas de varios niveles. Tenían todo tipo de mosaicos y obras de arte. ¡Tenían agua corriente! Y no solo agua corriente, sino también agua fría y caliente en sus baños. Estas eran casas espectaculares.

Nancy: Y las mujeres tenían mucha influencia. No eran dominadas de la manera en que podríamos pensar de algunas culturas.

Mary: Así es. No eran dominadas en lo absoluto en términos de la forma en que pensamos de muchas culturas. Tenían libertad económica. Las leyes de propiedad eran tales que las mujeres heredaban junto con los hombres. En realidad, por ley, sus propiedades se mantenían separadas, de modo que si ocurría un divorcio, recuperarían todo su dinero.

Había algunas que eran mujeres de negocios, mujeres ricas e independientes, mujeres que eran patrocinadoras. La Escritura habla mucho acerca de este tipo de mujeres. Entonces, estas mujeres en Éfeso también fueron educadas durante el tiempo del Imperio Romano. Realmente valoraban la educación en la sociedad, por lo que niños y niñas asistían a la escuela.

Nancy: Entonces, cuando Pablo dice que eran mujeres débiles… no parece que fueran débiles.

Dannah: Suena como si fueran fuertes. Creo que algunas mujeres probablemente dirían: «¡Oh, eso suena como una cultura muy a favor de la mujer!»

Mary: Era una cultura muy a favor de la mujer.

Nancy: Entonces, ¿por qué Pablo las llamó «mujercillas»? En realidad, para ayudarnos a entenderlo mejor, ese término es como un diminutivo, no es usado como un halago.

Mary: Sí. Y me gusta que hayas mencionado esa palabra «diminutivo», porque eso es realmente lo que es. Es la palabra para «mujer» en griego, con un sufijo que denota diminutivo.

Un diminutivo es cuando piensas que algo es menor o más pequeño en comparación con otra cosa. Entonces, ya sabes, tienes un cerdo y tienes un cerdito; tienes un libro y un librito.

Nancy: Una mujer y una mujercilla.

Mary: Mujercilla. Así es como las llamó Pablo. Era un término que indicaba que eran menos de lo que deberían haber sido. Estas no eran mujeres que estaban viviendo a su máximo potencial en términos de cómo Dios las creó.

Nancy: Y ellas pensaban que eran fuertes cuando en realidad eran débiles.

Dannah: Entonces Mary. ¿Qué estaba observando Pablo sobre estas mujeres que lo llevaron a la conclusión de que eran débiles? ¿Cuáles eran las cosas que estaba notando? ¿Cuáles fueron los síntomas?

Mary: Es muy interesante, cuando echas un vistazo a estos versículos 6 y 7 en el capítulo 3, en realidad lo desglosa marcando algunas de las áreas en que eran débiles.

En primer lugar, dejaban entrar a los aduladores o intrusos. Dejaron que entraran a sus casas y se metieran en sus hogares. Estaban siendo capturadas o llevadas cautivas, porque estaban entreteniendo y aceptando estas ideas. Los aduladores estaban jugando con sus mentes. Ellas no llevaban cautivos sus pensamientos.

Dice que estaban cargadas de pecados, porque no tenían la costumbre de confesar el pecado. Tenían estos pecados cargándolas y agobiándolas.

Fueron desviadas por sus pasiones, sus pasiones y deseos. ¡Entonces estaban siguiendo sus emociones! Estaban dejando que sus sentimientos las guiaran.

Siempre estaban aprendiendo, les encantaba aprender, pero no lo aplicaban a sus vidas. Dice que «nunca pueden llegar al pleno conocimiento de la verdad». Por lo tanto, no tenían convicciones. Siempre estaban dando vueltas y nunca llegaban a ningún lado en términos de su vida cristiana. 

Si observamos y entendemos estos siete hábitos que ellas practicaban, y los cambiamos y contrarrestamos en nuestras vidas, nos volveremos más y más fuertes.

Nancy: Y es por eso que has escrito este libro titulado «La verdadera fortaleza», y el subtítulo es —y me encanta, «Hábitos sorprendentemente sencillos de una mujer espiritualmente fuerte».

Dannah, en los próximos días, con la ayuda de Mary, vamos a desglosar cuáles son los hábitos que queremos abandonar y cuáles son los sorprendentes y sencillos hábitos, siete de ellos, que queremos incorporar a nuestras vidas para convertirnos en mujeres espiritualmente fuertes.

Dannah: Sí, y estoy emocionada porque ya quiero saber cuáles son. Quiero preguntarme: «¿Soy fuerte en el Señor? ¿Soy una mujer espiritualmente fuerte?» Realmente quiero saberlo.

Bien, entonces... esta es una herramienta de diagnóstico que vamos a utilizar en los próximos días para discernir si estamos mostrando la debilidad que Pablo vio en esas mujeres en Éfeso, o si estamos entrenándonos y adoptando hábitos para crecer en fortaleza espiritual.

Nancy: Mary, tuve la oportunidad de leer el libro, y es muy poderoso. Resumiste los temas en que has estado reflexionando, aprendiendo y enseñando durante años. Dannah y yo hemos comentado que hemos sido tocadas personalmente por este mensaje.

Dannah: Yo diría que me ha dado convicción.

Nancy: Exactamente, hemos sido confrontadas.

Dannah: Esa es la palabra que he usado varias veces.

Nancy: ¡Entonces queremos que nuestras oyentes también sean edificadas y confrontadas!

Dannah: Así es. Queremos compartir esto con ellas. En estos días estará disponible en español. Aquellas que estarán asistiendo a nuestra Conferencia Mujer Verdadera lo podrán adquirir allí, y también pueden visitarnos en AvivaNuestrosCorazones.com para informarse sobre su disponibilidad en nuestra tienda en línea.

Nancy: «La verdadera fortaleza». Y asegúrense de acompañarnos mañana aquí en Aviva Nuestros Corazones para hablar del primer hábito que necesitamos cultivar. ¿Quiénes son los aduladores? ¿Cómo los evitamos? ¿Cómo evitamos ser influenciadas por su mensaje? Te esperamos mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Annamarie: Y recuerda visitarnos en MujerVerdadera20.com para enterarte de cómo puedes ser parte de la Conferencia Mujer Verdadera titulada, «Arraigadas», la próxima semana, el viernes 13 y el sábado 14. ¡Busquemos al Señor juntas y arraiguemos nuestras vidas en la verdad de Su Palabra!

Creciendo en verdadera fortaleza juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Mi esperanza está en Jesús, Jonathan & Sarah Jerez, Periscopio ℗ 2017 Jonathan & Sarah Jerez.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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