Aviva Nuestros Corazones Podcast

Firme en un mundo que intenta seducirte, día 3

Annamarie Sauter: Por qué te sientes más aprobada, ¿por los «me gusta» que obtienes o por la obra de Cristo en tu lugar en la cruz?

Con nosotras Betsy de Gómez.

Betsy de Gómez: Nadie me puede decir, ninguna joven me puede decir que no ha luchado con el hecho de subir una foto y después decir, «¿quién dio like? Déjame ver quién fue. ¿Cuántos like tiene?» Fíjate que es un problema que ha trastornado la forma de nuestro cerebro funcionar, tanto que instagram quitó la función de que tú puedas ver cuántos like tiene la foto.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. 

La porción de la Escritura para hoy es Salmos 120 al 134.

La semana pasada comenzamos a escuchar una conversación que de manera particular está dirigida a mujeres jóvenes, aunque realmente todas—sin importar la edad—hemos sido edificadas. Ha sido un tiempo maravilloso de profundizar en el evangelio y la verdad de Dios, así que si te has perdido cualquiera de los programas anteriores, encuéntralo en AvivaNuestrosCorazones.com. Aquí está Patricia con nosotras.

Patricia de Saladín: Aquí estamos de nuevo en Aviva Nuestros Corazones con Betsy de Gómez y Yamel de Cardoza, conversando sobre el nuevo libro de Aviva Nuestros Corazones, Joven Verdadera. Y tiene un subtítulo muy interesante que no hemos mencionado hasta hoy, Firme en un mundo que intenta seducirte. Cuánta verdad en ese subtítulo porque si hay algo que el mundo intenta constantemente, es apretarnos en su molde.

Y este es un llamado a estar firmes, es como el llamado de Romanos 12, a no dejarnos amoldar, sino a ser transformadas por medio de la verdad, por medio de esa verdad que es lo que nos hace libres, y que nos transforma.

Y hemos venido hablando temas muy interesantes que tienen que ver no solo con las jóvenes, sino con toda mujer. De hecho, este libro es una joya. Creo que te va a servir no solamente para leerlo una sola vez, sino que va a ser un libro que consultarás constantemente.

Le comentaba a Betsy y a Yamel, que es un libro que en la medida que tú crezcas y madures en tu fe, va a traer diferente luz a los diferentes temas que son tratados en los distintos capítulos. Así que te animo, obtén una copia de Joven Verdadera. Vas a ser muy edificada, y te animo, si eres una joven que nos escucha, a leerlo y a buscar una mujer –ya sea tu mamá o una mujer mayor que tú– más madura en tu congregación.

Y según lo vas leyendo puedes leerlo junto con ella, pero también puedes leerlo tú y hacer preguntas y acercarte a esa mujer, y juntas discutir los temas, porque son temas que van a ayudarte en tu madurez cristiana, van a ayudarte a conocer esa verdad, a abrazar esa verdad, y a mantenerte firme en este mundo que intenta seducirte.

Hemos estado hablando de la verdad, del evangelio, de cómo podemos permanecer firmes, de todo lo que tenemos en Cristo, de todas esas bendiciones y toda esa riqueza. Pero ahora vamos a ver cómo se ve en la vida diaria, y vamos a comenzar con el tema del diseño que es un tema del que hemos hablado muchas veces en Aviva Nuestros Corazones.

Porque es un tema central entender quiénes somos como mujeres. Un tema que siempre ha sido vital, pero es vital en la época en que nos ha tocado vivir, donde todo este tema de la sexualidad está tan distorsionado. Y definitivamente el libro necesita ese capítulo porque aunque ha sido tratado en programas y en otros libros, necesitamos hablar de esto en especial con una dirección hacia la joven verdadera, esa joven que desea vivir para Dios, amar a Dios, para traer sobre ti que nos escuchas que eres una joven, ciertas tentaciones y ciertas distorsiones que vienen sobre ti como joven de manera particular.

Betsy: Las jóvenes hoy en día son bombardeadas con la misma mentira que fue bombardeada Eva en el Edén, «tú puedes autodefinirte, tú puedes ser tu propia autoridad, tú puedes ser tu propio Dios.

Patricia: Y eso es igual para todas las mujeres en realidad. Todas nosotras necesitamos, así como Betsy decía, adoctrinarnos con la información que tiene Génesis 1,2 y 3, y conocer Génesis 3 porque hoy en día es la tentación para todas. Pero de qué manera esto aplica de una forma particular a la joven.

Betsy: Si tú vas a una tienda y vas a ver las camisetas o playeras como les dicen en algunos países, puedes ver lo que está escrito ahí. Y si vas al departamento de niñas es peor. Y ahí ustedes pueden darse cuenta todos los mensajes del pensamiento de este tiempo, de este siglo, y cómo nosotras hemos sido instruidas a pensar de esa manera.

¿Cómo estamos pensando? Bueno, «yo puedo decidir que quiero ser hoy, yo puedo decidir, yo soy mi propia autoridad, yo puedo decidir que quiero ser mañana», y eso se mezcla con tu identidad, con la forma en la que tú vives tu sexualidad.

Patricia: Porque tú sabes algo, nosotras, por ejemplo en mi caso que ya tengo casi sesenta años, yo conocí otro mundo que quizás la joven que tiene veinte años que nos escucha no conoció. Yo conocí un mundo distinto donde había otros valores, donde había instituciones que no eran negociables, donde un hombre y una mujer sabían quienes eran; no porque nadie los había instruido con la Palabra de Dios yendo a Génesis 1, 2 y 3, sino porque esa era la norma de vida de la sociedad.

Entonces cuando Patricia recibe toda la presión, toda la seducción de este mundo, hay información en el cerebro de Patricia que dice, «no, no, no, espérate, hay otras cosas, existieron otras cosas. Pero la joven que nos escucha no tiene esa información en su mente. Todo lo que ella ha conocido es la definición de mujer que hoy el mundo le presenta. 

Todo lo que ella ha conocido de la definición de un hogar, de una familia, de su relación con un hombre, es lo que ella hoy ve que existe; y el bombardeo tan constante. Entonces ella no tiene ni siquiera un punto de referencia de haber visto algunas cosas distintas. Entonces para ella para ella es muy importante conocer esta verdad, porque esta verdad tiene que ver con Su diseñador, ella es creada por Dios, tú fuiste creada mujer por Dios y el que te diseñó tiene el manual de instrucciones.

Yamel: Sí. ¿Cuáles son algunos de esos mensajes que están recibiendo esas jóvenes? Esos mensajes Patricia, que tú dices hoy que identificas que hay algo mal, pero que las chicas de hoy no pueden identificar. Como cuáles mensajes. Yo puedo pensar quizás como, «ese es tu cuerpo, tú puedes hacer con tu cuerpo lo que tú quieras, o sea, nadie se puede meter con tu cuerpo». Ese es un mensaje que escuchamos todos los días. ¿Qué otros mensajes tenemos?

Betsy: Iba por un supermercado, que realmente fue horrible para mí, porque iba con mis niños varones, y pasé por el área de ropa, y están estos carteles con mujeres en ropa interior, definiendo qué quiere decir sexy. Por ejemplo, sexy es cuando empoderas a otros, y la mujer en ropa interior.

Entonces la satisfacción y el éxito de una mujer está en cuán empoderada yo me siento, en cómo me proyecto, y en cómo puedo autodefinirme. Yo puedo decir que quiero ser, y ni mis padres, ni las autoridades en mi sitio de instrucción tienen que decir cómo soy, yo puedo ser mi propia autoridad. Y el problema con esa premisa es muy sencillo, nosotras hemos sido creadas.

Yamel: Hay un manual de instrucciones, hay un creador, hay un diseño divino.

Betsy: Y si nosotras nos hubiésemos creado a nosotras mismas, entonces nosotras tendríamos todo el derecho de hacer con nuestras vidas lo que a nosotras mejor nos parezca, pero este no es el caso. Y al final esta es la consecuencia de nosotras no creer la verdad de que Dios ha hecho todo bueno. Y es muy triste como tú decías Patricia, que esta joven no solamente no tiene un punto de referencia, porque a lo mejor es una joven no cristiana, pero es que aún en la iglesia. En este capítulo cinco hablo un poquito acerca de mi testimonio, de cómo aún estando en la iglesia yo no tenía una idea clara de cuál era ese deseo, ese diseño de Dios para mi vida como mujer. Cómo Él me había creado y cómo yo debía glorificarle a Él de una forma distinta como mujer.

Patricia: Pero el problema, que siempre lo decimos en Aviva Nuestros Corazones, es que una mujer confundida no solamente tiene repercusiones sobre su propia vida, sino que tiene repercusiones sobre la familia, sobre la cultura, sobre la iglesia, y entonces lo que pasa hoy en día es que esa información incorrecta, esa mentira –porque son muchas mentiras– tú las traduces a tu familia y entonces ya tú decides cómo vives tu sexualidad.

Hoy en día el ataque es mayor que contra nosotras mismas. El ataque no es contra el hombre o la mujer, el ataque de Satanás es contra Dios y Su gloria, porque una sexualidas sana, un hombre y una mujer están llamados a mostrar a Su Dios, o sea la imagen de Dios que portamos, y la historia de la redención. 

Y si Satanás logra destruir eso, que las mujeres crean que ellas pueden redefinir su sexualidad, que decidimos si vamos a dejar vivir nuestros hijos o no –porque el aborto es algo ya que está sobre el tapete– que definen el matrimonio, si me caso con un hombre o me caso con una mujer, porque ahora yo tengo atracción por el mismo sexo y le doy rienda suelta a eso.

Los roles en el hogar, verse como esclavas cuando tú tienes el privilegio de dar vida, el privilegio de criar hijos para la gloria de Dios, para pasar a una próxima generación la fe. Cuando nosotras vemos la mujer exitosa como una que está todo el tiempo fuera de su casa en el mercado laboral, profesional. Tú sabes de eso Betsy, tú has dado tu testimonio con relación a eso, el uso del cuerpo –como tú decías– haz lo que tú quieras, tú eres tu propia verdad, tú eres dueña de ti misma y quién eres tú para juzgar a otro.

El problema es que nosotros tenemos una verdad y por eso me encanta que el libro comienza con eso, «conoce la verdad», y todo lo que no hable conforme a eso es porque viene de personas a quienes no les ha amanecido la verdad, son emisarios de Satanás que están tratando de seguir esta destrucción que vemos.

Betsy: Por eso es muy importante que tengamos claro cuál es esa verdad para que no nos nuble nuestro entendimiento con las mentiras a las cuales nos exponemos. A veces nos exponemos más a las mentiras que a la verdad. Voy a leer una cita del libro que dice:

«Todo intento por redefinir lo que Dios ya ha dicho que es bueno, constituye un acto de rebeldía e ingratitud contra Dios»

Wow, esa es una gran verdad, ahí está el peligro, cuando redefinimos lo que Dios ya ha establecido en Su Palabra, venimos con todas estas ideas que a veces pueden sonar un poco como verdad, o a veces son muy descabelladas y muy contrarias a lo que dice la Palabra de Dios, pero la redefinimos.

Patricia: En el mismo libro, en ese mismo capítulo dice:

«El evangelio cambia mi grito rebelde de independencia, en una declaración de rendición absoluta y gozosa ante la autoridad de Dios».

Yamel: Y como madre veo ese peligro, mis hijas son todavía pequeñas pero interactúo con muchas jóvenes y veo este peligro constantemente de que ponemos un sobre énfasis en lo que nos vende el mundo, y a veces sin darnos cuenta los mensajes de las playeras, como tú decías Betsy, de los cuadernos del colegio que dicen todos estos mensajes, y nosotras como madres tenemos que estar alerta.

Este libro es para jóvenes, pero las madres tenemos que estar muy alerta y enseñarles a nuestras hijas cuál es la verdad. Y esto es algo que yo leí de una entrevista que hizo Dannah Gresh a un grupo de madres cristianas con hijas cristianas. Les preguntaba, ¿qué es lo que más te preocupa de tus hijas? Y un gran porcentaje, su gran preocupación era la autoestima de sus hijas. 

Cómo se sentían, cómo se veían, pero nuestro enfoque como madres debe ser, qué están creyendo nuestras hijas, cómo estamos alimentando su corazón para que crean en la verdad, crean que el diseño de Dios es bueno, que es algo que Él hizo para nuestro bien, para Su gloria y para adornar nuestras vidas.

Betsy: Para nuestro gozo.

Para nuestro gozo, para nuestro deleite y Dios hace estas advertencias y nos da el consejo en Su Palabra, porque Él es un Dios bueno y Él quiere que una y otra vez recurramos a ese Manual de instrucción como dice el libro. Me encantó esa ilustración de cómo tu hijo, Betsy, tenía unos legos, doce mil piezas del Taj Mahal, y él tenía ese gran desafío de armar esa escultura en legos.

Pero imagínate que él hubiera hecho esa escultura sin las instrucciones, él las necesitaba, o si no iba a quedar otra cosa. Como Dios es nuestro diseñador, Él es quien nos da el valor que tenemos, no lo define la sociedad, no lo definen nuestras amigas, no lo define ni siquiera nuestra propia madre; lo define Dios.

Me encanta en el libro el capítulo seis que está escrito por Bethany Bill, y ella nos da unos cuantos puntos para que podamos entender cuál es nuestro valor en Dios.

Patricia: Exacto, porque si nosotros tenemos un diseñador, eso es lo que le da valor. Fíjate que las cosas que tienen un diseñador famoso tienen un alto valor. Pero ¿dónde está el valor de esa pieza? Viene del diseñador, pero también viene de las características de la pieza, dependiendo de los elementos que se usen.

La Biblia enseña que nuestro valor viene de que fuimos creadas a imagen de Dios. Nosotras tenemos un valor en nosotras mismas que nadie nos puede robar, nadie nos puede quitar, porque a imagen de Dios fuimos hechas. Pero ¿qué pasa? Eso en una mente humana, aún en mi mente de mujer madura, cuánto más en la de una joven, es muy difícil ubicar mi valor con la imagen de Dios.

Cómo yo uno esto. Y Bethany hizo un excelente trabajo porque ella acercó ese valor a cómo soy en la vida diaria, cómo una joven evidencia que se está valorando.

Yamen: Porque ella ponía su identidad y su valor, completamente en cómo se veía. Había una historia, Betsy que me encantó.

Betsy: A mí me encantó que ella comienza diciendo que cuando era una jovencita se delineaba su ojo, pero no con una línea normal, ella dice que era tan gruesa que ella parecía un mapache. Y ahora conociéndola, puedo imaginármelo, porque ella lo que quería era simplemente atraer las miradas de las otras personas y encontraba en esas personas su valor.

Si las personas la aceptaban, ella era capaz de hacer cualquier cosa, lo que fuera necesario para atraer la atención de los demás. Y eso es lo que vemos hoy en día en las jóvenes. Jóvenes que hacen cualquier cosa, no importa. Se ponen la ropa que está de moda, escuchan la música que todo el mundo escucha, se relacionan con otros y utilizan un lenguaje soez como las otras personas…¿por qué?

Porque están buscando su valor en el lugar equivocado. Por eso esas cuatro cosas que ella nos comparte, que son cuatro verdades que ella reconoce que han sido poderosas en su vida porque, yo no sé si ustedes saben, pero estas chicas tienen un historial de que antes eran modelos. Son altas y son muy lindas y ellas han encontrado libertad en abrazar estas verdades y encontrar el valor que tienen, como tú decías, en el hecho de que son hechas a imagen de Dios.

Patricia: Porque precisamente en ese mundo es donde la belleza es cambiante todos los días, los parámetros son totalmente ajenos a lo que realmente Dios enseña en Su Palabra, porque todo es lo que vemos con nuestros ojos y lo que encuentra aprobación en otra persona.

Yamel: Y el creador de la belleza es Dios, que es precisamente el primer punto que ella comparte en su capítulo. Eso es muy importante recordarlo porque, como decías tú Patricia, ¿cuál es el estándar? ¿Cómo estamos midiendo nuestra belleza? ¿Comparándola con la de al lado, con la que vive en Estados Unidos, con la que vive en África, con la que vive en Colombia? La tengo que comparar al estándar de Dios que nunca cambia y creó todo hermoso.

Patricia: Esa belleza que yo comparo muchas veces ahora es photoshop.

Betsy: ¡Ay sí! Déjame decirte que sí.

Patricia: Y sin embargo, a mí siempre me llama la atención que Dios hace las cosas increíblemente perfectas. Lo que el mundo te dice es perecedero, la belleza se marchita aquí, y tú tratas de mantenerla todo el tiempo, pero la belleza que Dios te dice que cultives es una que crece en vez de menguar.

Cultiva ese espíritu que va contigo, que va haciéndose cada vez más hermoso en la medida que tú vas envejeciendo.

Betsy: Es un reino al revés.

Yamel: Sí, no hay filtro para eso.

Betsy: Ella comparte que no solamente Dios es el inventor de la belleza, ella también dice que Él es nuestro diseñador, entonces Él es el que define nuestro valor. Yo creo que ahí está la clave de que una joven pueda decir, cuando va a salir de su casa… Primero ella tiene que reconocer que ella va a buscar que alguien le dé valor. A quién le voy a dar el crédito de mi valor. En quién voy a buscar mi valor, ¿en la opinión de los demás? ¿O voy a mirar al cielo?

Yamel: O que subió una foto super linda y tuvo sesenta likes, wow, voy a usar ese filtro otra vez…

Patricia: O cuando uno sale mal, que no quiere que la suban.

Betsy: Porque al final de cuentas todo lo que nosotras vivimos nos dice a gritos cómo somos realmente. Y por ejemplo eso de que una joven –ninguna joven me puede decir que no ha luchado con el hecho de subir una foto y después decir, ¿quién dio like? ¿Cuántos like tiene?

Fíjate que es un problema que ha trastornado tanto la forma en que nuestro cerebro funciona, que Instagram quitó la función de que tú puedas ver cuántos like tiene la foto. Porque eso estaba directamente proporcionado con la cantidad de suicidios y la ansiedad y los trastornos psiquiátricos de las personas.

Fíjate si una compañía como Instagram que está hecha para que tú conviertas esta aplicación en un vicio reconoce que tiene que quitarlo por responsabilidad social, imagínate entonces lo que eso nos dice de que en lugar de mirar esos likes nosotras tenemos que mirar arriba y ver que tenemos ya toda la aprobación –como hablábamos en el programa anterior– de Dios en Cristo.

Yamel: A Dios no le interesan esos likes, no le interesa cómo luces, no le interesan esos filtros. A Dios lo que le interesa es tu corazón.

Betsy: Y esa cuarta verdad que ella comparte de que Dios nos creó para glorificarle a Él y servirle con el cuerpo que Él nos ha dado. Nosotras somos hechura suya, creadas en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.

Pero nosotras tenemos una visión tan enfocada en nosotras mismas, que creemos que el cuerpo es para nuestro placer y nuestra satisfacción personal, cuando en realidad nosotras no somos el centro de nuestra vida, nuestro cuerpo no es el centro ni nuestra belleza ni nada, nosotras hemos sido creadas para hacer esas buenas obras que fluyen de nuestra fe en esa gran obra que Cristo hizo por nosotros.

Por eso yo creo que en la medida en que abrazamos esas verdades, podemos estar más confiadas en que entendemos de dónde viene nuestro valor, porque aún en círculos cristianos nos van a decir que es más autoestima lo que necesitamos. Ya nosotras nos amamos demasiado. Lo que necesitamos es mirar a Cristo y entender que de Él proviene nuestro valor.

Yamel: Quitar el foco de nosotras, hacer un zoom out, y enfocarnos en Cristo, poner nuestra vista en Cristo.

Betsy: Amén.

Patricia: Y si hay algo igual que la belleza que ha sido tan distorsionado y que está sobre el tapete hoy en día todo el tiempo, es el tema de las emociones. Las emociones han tomado una dimensión que todo el mundo está oyendo, sintiendo… Hay definiciones de cosas que antes no existían, eso de ataques de pánico, y todas esas otras cosas que hoy en día son una realidad y existen, no se conocían hace unos años, unas cuantas décadas atrás.

Pero definitivamente es un tema que la joven verdadera y la mujer verdadera tienen que poner sobre el tapete y hablar sobre ella, y el libro tiene un excelente capítulo que se titula: Dios me ha dado emociones para Su gloria.

Yamel: Sí, debemos partir de esa premisa, Dios fue quien puso las emociones en nosotras y son un regalo, y son buenas porque nos protegen cuando enfrentamos situaciones y tenemos temor por algo y quizás Dios nos pone en un peligro para proteger nuestra vida…

Patricia: Y también mostramos las emociones de Dios porque en eso mismo fuimos creadas a Su imagen y tenemos emociones como las emociones de Dios.

Yamel: Cuando nos enternecemos, esa es una emoción que proviene de Dios. Bueno, todas como estábamos hablando. Entonces, ¿dónde es que está el peligro de las emociones?

Betsy: El problema es el pecado. 

Patricia: Cuando ellas nos dominan es que el pecado ha tomado lugar.

Betsy: El pecado ha afectado todas las áreas de nuestro ser, incluyendo nuestras emociones. Entonces hoy en día se nos dice que las emociones pueden reinar sobre nosotras. La sociedad nos está impulsando a poner las emociones en un trono y que entonces ellas son las que van a decir cómo vamos a funcionar.

Patricia: Como el ejemplo que Aileen pone del tren. ¿Cómo es el ejemplo?

Betsy: Ella habla de que nos imaginemos en un tren que tiene tres partes, el motor, el vagón principal y el último vagón. Entonces ella dice que el motor es lo que define la realidad del tren, luego, le sigue el vagón principal y el último vagón va a donde quiera que el motor lo lleve, y que la Palabra de Dios y Su verdad deben ser el motor de nuestra vida.

La Palabra de Dios define lo que es verdad y lo que es nuestra verdadera realidad, y nosotras seguimos la verdad de Dios mientras que nuestras emociones le siguen como el último vagón, sometiéndose a lo que la Biblia dirija.

Y eso es completamente contracultural. Vivir de esa manera es vivir de forma totalmente contracultural.

Yamel: Tú estás diciendo que cuando yo digo que no puedo controlar mis emociones…¿eso es un error?

Betsy: Completamente porque es que nuestras emociones no deben gobernarnos. Son un regalo de Dios que nos sirve para glorificarle a Él. Entonces Dios nos ha dado en Cristo el poder para entrenar nuestras emociones. La Palabra de Dios es lo que va a informar nuestras emociones, y a mí me encanta…

Yamel: Y volvemos a la Palabra de Dios, a la verdad.

Betsy: Exáctamente, y a mí me encanta, porque una joven puede estar escuchando y decir, «mira Betsy, tú no entiendes cuál es mi situación porque todo lo que yo siento lo siento demasiado, y no he puesto los pies en el piso y ya siento que soy un desastre, yo no puedo hacer nada». 

En mi infancia a mí me decían fosforito, yo era muy intensa, y todavía lo soy, pero realmente qué es lo que nos va a ayudar a tomar estas emociones que a causa del pecado y de nuestra condición caída están completamente distorsionadas y descontroladas. Estas verdades tan profundas, Aileen nos ayuda a verlas de una forma sencilla. Algo tan básico como hablarle a nuestras emociones acerca de la verdad de nuestro Padre.

Yo creo que eso es vital.

Yamel: ¿Y cómo luce eso? Digamos, hay una emoción que se acerca a mí, y cómo le voy a hablar a una emoción…

Betsy: A mí me gusta porque ella lo dice.

Patricia: Así es, por ejemplo hay una que ella dice, «cuando la envidia quiere que creas que Dios te está privando de algo bueno, respóndele que Dios nada bueno niega a los que andan en integridad». Claro, tú le hablaste la Palabra de Dios. Es como la tentación de Cristo. Cuando el tentador vino, Cristo le respondió con la Palabra, con la verdad. Pero para eso primero tenemos que conocer la verdad, tenemos que conocer la Palabra.

Betsy: Para cada caso ella pone un versículo bíblico, por ejemplo: si la depresión quiere en un momento invadir tu corazón, mírala a los ojos y desafíala con valentía, los ojos de mi Padre están sobre mí para librar mi alma de la muerte, y conservarme con vida en tiempos de hambre.

Entonces fíjate que nosotras no vamos a ser jóvenes firmes en la verdad de una mañana a la otra. Esto requiere que nosotras vengamos a la Palabra de Dios y la leamos fielmente, y que hagamos de ella nuestra meditación en nuestro pensamiento.

Porque es como imaginarnos que vamos a tener una despensa en donde vamos a ir almacenando información para ir y tomar lo que necesitamos en el tiempo de necesidad.

Yamel: Me gusta que la solución no es reprimir nuestras emociones, nuestra solución es hablar a nuestras emociones pero podemos expresarlas. En el punto dos dice: «Háblale a tu Padre acerca de tus emociones». A Dios no lo ofendemos si le decimos cómo nos sentimos. De hecho, Él lo quiere escuchar porque Él tiene la solución para eso en nuestras vidas. 

Entonces ¿a dónde acudimos? Tenemos que acudir a Él y decirle,«me siento así». No llamar a mi amiga, que es muy fácil ahora, enviar una nota de voz por WhatsApp y desahogarme con alguien o hacer un post en Instagram y desahogarme ahí. Ese no es el lugar a donde debemos acudir. Nuestro lugar es acudir a Dios y expresar lo que sentimos.

Patricia: Porque Él ya lo conoce. El Señor dice, «aún no está la palabra en mi lengua y he aquí oh Señor tú la sabes toda».

Yamel: Pero Él quiere que se lo expresemos…

Patricia: Precisamente, es lo mismo, si ya Él la sabe, entonces acude a Él y háblale. Háblale a tu Padre que te ama y cuéntale lo que está en tu corazón, confiesa si es pecado y dile lo incapaz que te sientes para lidiar con todas esas emociones porque Cristo vive para salvar a los que se acercan a Él por el camino que Él abrió al Padre con Su sangre. 

Betsy: Amén. Si hay algo que nosotros como creyentes necesitamos aprender, es a lamentarnos bíblicamente. Los salmos son una enciclopedia para aprender. Ahí está todo lo que nosotras necesitamos, porque no hay nada de malo, como ustedes decían, en expresar a Dios cómo nos sentimos.

A mí me encantan algunos salmos. Cómo el salmista comienza diciendo cosas que incluso son irracionales, que tú dices, «y esta necedad que David está diciendo» o «este cuestionamiento a Dios», pero cuando él termina, en muchas ocasiones él termina afirmando la verdad que contradice lo que las emociones le hacían creer.

Yamel: Por ejemplo: «¿Te olvidarás de mí? ¿Hasta cuándo te olvidarás de mí?» Sabemos que Dios no pierde la memoria, no se va a olvidar.

Patricia: O cuando le habla a su alma y le dice: «¿Por qué te abates oh alma mía y te turbas dentro de mí?» Ahí él le habla a su alma, pero termina, «espera en Dios porque aún he de alabarle, salvación mía…»

Betsy: Yo he dicho que él tiene algún trastorno.

Patricia: O como Nancy siempre dice: «Si hubiera sido en esta época no hubiéramos tenido el libro de los salmos porque a David lo hubieran medicado».

Betsy: Exáctamente. Ella termina diciendo, háblale a tus emociones acerca de ti misma… y me encanta eso porque volvemos al capítulo del evangelio y tenemos que recordarnos qué es lo que define quién soy, quién es Cristo. El capítulo acerca de la permanencia, recordar que ahora es Cristo viviendo en mí y yo en Él.

Eso ahora me recuerda que soy una nueva criatura, me recuerda el poder que Él me ha otorgado en Su resurrección, y me encanta esta frase que ella dice: «Cree que Cristo viviendo en ti puede dominar las emociones que a veces son más fuertes que tú».

¡Qué liberador saber que es Cristo quien lo va a hacer y no nosotras y que no se trata de luchar en nuestras propias fuerzas!

Patricia: Sabiendo que lo puedes hacer porque Cristo vive en tí.

Betsy: Y luego ella habla de que tenemos que hablarles a nuestras emociones acerca de la verdad, de nuestras circunstancias. Entonces es ver las cosas de una forma realista. Hay una frase que a mí me encanta. Yo quisiera honestamente cómo ponerla en un papel, imprimirla y ponerla en mi casa para recordarla. 

Ella dice: «Deja que la Palabra viva y eficaz diagnostique tu corazón, renueve tu esperanza y alimente tu gozo». Si tan solo nosotras abrazáramos esta verdad, y en lugar de nosotras mismas diagnosticarnos y darnos un ultimátum y decir, «estoy deprimida, ya no tengo esperanza», dejar que la Palabra de Dios sea la que nos diga la verdad de Dios, de nosotras, de nuestra realidad; que en ella nosotras podamos encontrar la esperanza, no en las circunstancias ni en la poca capacidad y que ahí podamos encontrar todo nuestro gozo.

Annamarie: Has estado escuchando una conversación entre Betsy de Gómez, Yamel de Cardoza y Patricia de Saladín. Esta se basa en el nuevo libro de Aviva Nuestros Corazones titulado, «Joven Verdadera: Firme en un mundo que intenta seducirte». Obtén información sobre cómo puedes adquirirlo en AvivaNuestrosCorazones.com.

Y mañana, asegúrate de acompañarnos. Juntas profundizaremos en cómo vivimos en la verdad en términos prácticos.

Llamándote a libertad, plenitud y abundancia en Cristo, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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