Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

Las personas más influyentes del mundo

Annamarie Sauter: El pastor John Piper dice que una consecuencia de un débil conocimiento de Dios y de Su evangelio son mujeres débiles.

John Piper: Una teología débil no le da a una mujer un Dios lo suficientemente grande, lo suficientemente poderoso, lo suficientemente sabio, lo suficientemente bueno como para poder manejar las realidades de la vida de una manera tal que le permita magnificarlo a Él y a Su Hijo todo el tiempo.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Lo primero que un ingeniero hace antes de comenzar a edificar, es poner un fundamento. No importa cuán hermosa luzca una estructura por fuera, si el fundamento no es sólido, esa edificación no se sostendrá.

Annamarie: Y qué importante es que nosotras como mujeres arraiguemos nuestras vidas en la verdad de la Palabra de Dios, el fundamento más sólido. Y no es suficiente con decir, «yo creo lo que la Biblia dice». Es importante que pensemos sobre qué es lo que la Biblia dice, y que crezcamos en el verdadero conocimiento de Dios y de Su voluntad para nuestras vidas. Por eso el ministerio Revive Our Hearts desarrolló el Manifiesto de la Mujer Verdadera. Este documento nos ayuda, de manera particular a nosotras como mujeres, a entender lo que creemos que es la voluntad de Dios para nuestras vidas.

Nancy: Cuando Aviva Nuestros Corazones elaboró el Manifiesto de la Mujer Verdadera, ese era el fundamento con el que pretendíamos iniciar. Quisimos que lo que se plasmara en ese documento estuviera afirmado sobre la verdad sólida. Y acudimos al pastor John Piper, no solo para que revisara el documento, sino también para que colocara un fundamento escritural de este movimiento que iniciamos en el 2008.

Annamarie: En ese año se llevó a cabo la primera conferencia True Woman en los Estados Unidos, y allí nació Aviva Nuestros Corazones, a través del cual el Movimiento de la Mujer Verdadera se ha expandido al mundo de habla hispana. Conoce más acerca del manifiesto y del movimiento en nuestro sitio web, avivanuestroscorazones.com.

Ahora, escuchemos el mensaje con el que el pastor John Piper, abrió esa primera conferencia en el 2008.

John Piper: Vamos a orar juntos.

«Protégeme, oh Dios, pues en Ti me refugio. Yo dije al Señor: “Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de Ti”. En cuanto a los santos que están en la tierra, ellos son los nobles en quienes está toda mi delicia. Se multiplicarán las aflicciones de aquellos que han corrido tras otro dios; no derramaré yo sus libaciones de sangre, ni sus nombres pronunciarán mis labios. El Señor es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares agradables; en verdad es hermosa la herencia que me ha tocado. Bendeciré al Señor que me aconseja; en verdad, en las noches mi corazón me instruye. Al Señor he puesto continuamente delante de mí; porque está a mi diestra, permaneceré firme. Por tanto, mi corazón se alegra y mi alma se regocija; también mi carne morará segura, porque Tú no abandonarás mi alma en el Seol, ni permitirás que Tu Santo sufra corrupción. Me darás a conocer la senda de la vida; en Tu presencia hay plenitud de gozo; en Tu diestra hay deleites para siempre» (Salmos 16:1-11).

Oro para que Tu Palabra corra y triunfe en estos días; que mi boca sea protegida del error y la necedad, y que solamente salga de ella lo que es bueno para la edificación, que ministre gracia a aquellos que escuchan.

Oro que Tú nos protejas del diablo. Cómo te agradezco que Tú lo hayas desarmado; que Tú lo hayas colocado en vergüenza pública, triunfando sobre él en Jesucristo cuando cancelaste el registro de las deudas que había contra nosotros, con todas sus demandas legales, clavándolas en la cruz. ¡Qué libertad!

Hay abundancia y mucho más allá de lo que cualquier mujer hubiera soñado.

Señor, no nos dejes tener pensamientos pequeños sobre lo que a Ti te agradaría hacer en Tu bondad soberana. Este será el tiempo en el que la opresión se irá. Así que ven, hazte supremo sobre nosotros, por medio de Cristo oramos. Amén.

Mi objetivo en este mensaje es clarificar lo mejor que yo pueda, a partir de las Escrituras, el significado por excelencia de la verdadera feminidad. Antes de entrar en esto, quiero darle las gracias a Nancy Leigh DeMoss por confiarme este maravilloso privilegio. No lo doy por sentado. Esto es lo más increíble: que se me haya concedido el privilegio de dirigirme a las personas más influyentes en el mundo. Distingo entre autoridad e influencia. Una mujer en sus rodillas tiene más influencia en esta nación que mil hombres de negocios. Hay un poder masivo en este salón, así que yo no tomo a la ligera este momento y les pido que estén orando en silencio para que yo no eche este momento a perder.

Lo que yo voy a decir tiene la intención de construir una base, un fundamento, para el Manifiesto de la Mujer Verdadera, el cual se les dará a conocer a ustedes, creo, que el sábado. Lo he leído más de una vez y lo considero un documento fiel, claro, veraz, sabio, realmente un documento magnífico; y qué maravilloso sería si cientos de miles de mujeres en América y alrededor del mundo firmaran de corazón este Manifiesto de la Mujer Verdadera.

Me gustaría comenzar con una importantísima premisa, les diré lo que es, se la explicaré un poco y les diré por qué es importante que la escuchen. La mencionaré parcialmente debido a que les ayudará a sentir emocionalmente algo de aquello en lo que quisiera que ustedes se convirtieran como resultado de esta conferencia –no solo pensar acerca de esto, sino sentir aquello que pretendo hacer y lo que creo que todos queremos aquí. Y en parte, porque creo que si entienden esta premisa, entenderán por qué ministro de la manera en que lo hago y por qué este mensaje sonará como va a sonar.

La premisa es esta:

Una teología débil produce mujeres débiles.

A mí no me gustan las mujeres débiles. No me casé con una. Y con Noel estamos tratando de criar a Talita para que no sea una. Lo opuesto de una mujer débil no es una amazona impetuosa, agresiva, engreída, dominante, atrevida, controladora, arrogante, ruidosa, y prepotente.

Lo opuesto a una mujer débil es Marie Durant, una cristiana francesa de 14 años de edad. Cuando en el siglo XVII en Francia fue arrestada por ser protestante, puesta en prisión y a la que se le dijo, «puedes ser liberada si dices solamente una frase: “Yo abjuro”». Ella escribió en la pared de su celda, «resisto», y permaneció allí 38 años hasta que murió haciendo exactamente eso. Esto es lo opuesto a una mujer débil.

Otro opuesto a una mujer débil es Gladys Staines quién en 1999, ¿recuerdas la historia? Después de servir durante tres décadas con su esposo Graham en la India a los leprosos, supo un día que a su esposo Graham y al pequeño Phillp (de 10 años) y a Timothy (de 6 años) les habían prendido en fuego, habían sido quemados vivos en la parte de atrás de su carro. Ella dijo a los periódicos, «solamente tengo un mensaje para la gente de la India. No estoy amargada, ni tampoco estoy enojada. Quememos el odio y difundamos las llamas del amor de Cristo».

Lo opuesto a una mujer débil es su hija, bien llamada, Ester. Cuando le preguntaron los reporteros, «¿cómo te sientes por el asesinato de tu padre?» Ella dijo (tenía 13 años), «alabo al Señor que pensó que mi padre era digno de morir por Él».

Lo opuesto a una mujer débil son Krista y Vicki, que juntas, en mi iglesia, han sido sometidas a 65 cirugías por los denominados «defectos de nacimiento» provocados por el Síndrome de Apert y el Hipertelorismo. Y ellas escriben, «te alabo porque asombrosa y maravillosamente he sido hecha; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien» (Salmo 139:14). Krista dice, «a pesar de que mi vida ha sido difícil, yo sé que Dios me ama y me creó tal como soy. Él me ha enseñado a perseverar y confiar en Él más que cualquier otra cosa».

Lo opuesto a una mujer débil es Joni Eareckson Tada, quien daría su brazo derecho para poder estar con ustedes. Cuarenta y un años en una silla de ruedas y ora, «oh gracias, gracias por esta silla de ruedas. Al probar el infierno en esta vida he sido llevada a pensar seriamente en lo que me aguarda en la vida venidera. Esta parálisis es la misericordia más grande que he recibido».

Lo opuesto a una mujer débil es Suzie. Hace cuatro años perdió a su esposo de 59 años, un mes más tarde ella descubrió que tenía cáncer de seno y después su madre murió, y entonces ocurrió un milagro. Ella me escribió, «ahora entiendo que he estado clamando por la clase de ayuda equivocada. Ahora comprendo que mi peor sufrimiento es mi pecado –mi pecado de egoísmo y de autocompasión. Sé que con Su gracia, Su compasión y Su ayuda misericordiosa, mis pensamientos pueden ser reformados y mi vida conformada para ser más como Su Hijo».

Una teología débil produce mujeres débiles. Esta es mi premisa al comenzar este mensaje.

Una teología débil no le da a una mujer un Dios lo suficientemente grande, lo suficientemente poderoso, lo suficientemente sabio, lo suficientemente bueno como para poder manejar las realidades de la vida de una manera tal que le permita magnificarlo a Él y a Su Hijo todo el tiempo. Él no es lo suficientemente grande.

La teología débil está plagada de centralidad en la mujer, de ensimismamiento, o como lo llamamos comúnmente, centralidad en el hombre.

La teología débil no tiene un fundamento de granito de la soberanía de Dios. No tiene la estructura de acero de un gran propósito centrado en Dios para toda la existencia humana, incluyendo lo peor de ella.

Así que vuelvo a mi punto principal, el significado por excelencia de la verdadera feminidad, y comienzo enunciando ese propósito, esa estructura sólida de acero que es el propósito por excelencia de Dios en todas las cosas; el propósito por excelencia de Dios para el universo y para toda la historia y para sus vidas, es exhibir la gloria de Cristo en su máxima expresión a través de Su muerte, a través de la cual hace de un pueblo rebelde Su novia. Esa es la razón por la cual el universo existe: Para exhibir la gloria de la gracia de Dios en su máxima expresión mientras el Hijo de Dios muere para hacer de un pueblo rebelde Su novia.

Todo existe para que eso pueda ocurrir, y todo existe para resaltar eso y hacer algo grande de eso, especialmente tú. El propósito por excelencia de Dios al crear el mundo y permitir que se convirtiera en un mundo arruinado por el pecado, tal como lo está, es para que la grandeza de la gloria de Cristo pueda ser exhibida donde Él compró la novia rebelde a costa de Su vida.

Ahora esto está basado en varios textos. Déjenme darles un par de ellos:

Apocalipsis capítulo 13, versículo 8, dice así (Dios está hablando sobre escribir nombres en un libro, y aquellos que están en el libro que no adoran a la bestia): «Desde la fundación del mundo, en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado».

Así que los nombres están siendo escritos antes de la fundación del mundo en un libro y el nombre del libro es el libro de la vida del Cordero que fue inmolado. ¡Eso es asombroso! Antes de que algo existiera, solo Dios, Cristo fue crucificado en la mente de Dios por el pecado que no existía en ningún lugar del universo. Eso es increíble. Eso no es débil, y no produce mujeres débiles. Es impactante pensar que Dios estaba planeando la muerte y la masacre –esa es la palabra asesinado– la masacre de Su Hijo antes de que el universo fuera creado.

¿Por qué? Aquí está el otro texto. Este es Efesios 1:5-6: «Nos predestinó para adopción como hijos para sí, mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia…» Y no hay nada del otro lado de ese diseño…como, «esto es un medio para otra cosa…» No, no lo es. Cuando llegas a la alabanza de la gloria de la gracia de Dios, estás en casa. Esto es. Llegaste. No hay nada más allá de eso. Esto fue para lo cual el universo fue creado, para ser esto. Dios lo estaba planeando de tal manera que la cúspide, el punto culminante, la expresión suprema de esa gracia fuera la compra del Hijo, a costa de Su vida por Su esposa, tú y yo.

Escucha Efesios 5:25: «Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia (ahí está el paralelismo, maridos amen a sus esposas como Cristo ama a la iglesia, Su esposa) y se dio a Sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua por la palabra».

Así que poniendo esos tres textos juntos –Apocalipsis 13:8, Efesios 1:5-6, Efesios 5:25– llego a esta conclusión: El propósito por excelencia de todas las cosas es la alabanza de la gloria de la gracia de Dios manifestada de manera suprema en el calvario, cuando el Hijo de Dios dio Su vida para comprar y purificar a Su pueblo, separándolo de un pueblo de gente absolutamente inclinada al infierno y rebelde. Esa era la cúspide y fue por eso que Dios creó el mundo; y fue por eso que Él te creó a ti.

Ahora la pregunta es: ¿Qué significa todo esto para la verdadera feminidad? No es débil decir que Dios creó el universo y gobierna todas las cosas para magnificar Su propia gracia en la masacre de Su Hijo por un pueblo que no lo merecía, para que ese pueblo pudiera convertirse en Su novia eternamente feliz. No es débil. Eso es acero. Eso es granito. Hay un lugar en donde pararse o permanecer de pie cuando todo alrededor de tu alma se desploma.

Oh, cómo amo a las mujeres de mi iglesia que se mantienen de pié cuando todo alrededor de sus almas se desploma. Oh, cómo la gracia y la gloria de Dios brilla a través de sus vidas. He estado allí 28 años. He caminado a través de muchos valles oscuros con ellas y he enterrado a muchos niños. No conduce a una feminidad débil, pero ciertamente conduce a la feminidad, esa teología, ese propósito por excelencia que tiene el mundo. Conduce a la verdadera feminidad. De hecho, conduce a una comprensión deslumbrante de la verdadera feminidad.

Lo que hemos visto hasta ahora en esos tres textos (y hay muchos otros que pudieran utilizarse para complementarlos), lo que hemos visto hasta ahora es esto: La masculinidad y la feminidad, tanto la masculinidad como la feminidad, están en el centro del propósito por excelencia de Dios. La masculinidad y la feminidad no son algo que se le ocurrió a Dios luego de la creación, no son una idea adicional o una ocurrencia tardía de la cruz. No son algo que se encuentra en la periferia del diseño mostrado cuando Cristo muere para magnificar la gracia de Dios. Están justo ahí en el centro del calvario. Es asombroso. Oh, cómo oro que ustedes las mujeres dejen de tener pensamientos pequeños sobre el diseño de Dios para la feminidad.

Tenemos una maldición en la naturaleza humana llamada trivialidad. El gran problema con la televisión y las películas no es el sexo y la violencia, ¡es la banalidad! ¡Es el vivir cada día como si la televisión importara! ¡No tiene importancia para nada! Está hoy y mañana no está y luego viene la eternidad, y las cosas que no son visibles, esto sí importa. Quisiera ver seis mil almas levantarse y adentrarse en el significado de lo que verdaderamente importa en el mundo. Puedes transformar cada momento que parece insignificante en un momento de masiva importancia y de gran significado si te das cuenta de que tu feminidad está aquí, siendo traída al mismo centro de los propósitos de Dios en este universo, que llega a su punto culminante cuando Cristo, el Esposo, compró a Su esposa.

Nancy: Hemos estado escuchando un mensaje histórico en un evento histórico. El pastor John Piper dio este mensaje de apertura durante la conferencia Mujer Verdadera en el 2008, la conferencia que dio inicio al movimiento de Mujer Verdadera.

Yo estaba profundamente conmovida mientras estaba allí sentada en la primera fila escuchando este mensaje y escuchando al pastor Piper pintar tan poderosa ilustración de los propósitos asombrosos de Dios al crear al hombre y a la mujer para Su gloria.

Estoy segura de que ese fin de semana en Chicago dio inicio a un movimiento que volvió a las mujeres a servir a Dios y a servir a sus familias con energía renovada.

Annamarie: Así es. Y a lo largo de los años hemos sido testigos de esto, y ¡gloria a Dios por Su obra! Juntas continuamos corriendo la carrera de la fe aferradas a la verdad. 

Y para cerrar nuestro tiempo juntas hoy, le hemos pedido a Margarita de Michelén que nos guíe en un clamor por avivamiento, que es lo que anhelamos que Dios haga –que nos avive, a cada una de nosotras, nuestras familias, iglesias y comunidades, de modo que abracemos Su verdad y Su nombre sea glorificado entre las naciones. Aquí está Maggie con nosotras.

Margarita de Michelén: Soberano y altísimo Dios, creador de todo cuánto existe, tuya es la grandeza, la majestad, la gloria y el poder. Ante Tu presencia nos postramos en humildad reconociendo que en Ti vivimos, nos movemos y existimos. Y que es solo por Tu gracia que podemos acercarnos a Tu trono, de donde vienen cada día las misericordias necesarias para andar como es digno de Ti.

Padre nuestro, concédenos poder ser mujeres firmes e inconmovibles en la fe que ha sido dada los santos; mujeres de coraje, contraculturales, que digamos no a todos esos movimientos humanistas que pretenden usurpar el trono que solo a Ti corresponde. Concédenos ser mujeres de oración que estando en la brecha, clamen constantemente porque Tu voluntad sea hecha en esta tierra como es hecha en los cielos.

Oh, Señor, te rogamos por un avivamiento espiritual en Latinoamérica, en todo lugar de habla hispana y en todo rincón de este mundo que cada día se vuelve más caótico, conflictivo, peligroso y lleno de tinieblas. También te imploramos que Tu Palabra, la única que contiene la verdadera esperanza, corra como un río, y que esta cumpla su propósito trayendo a muchos a arrepentimiento y fe.

Padre bueno también oramos que sigas bendiciendo el ministerio Aviva Nuestros Corazones para que este continúe llevando el precioso mensaje de libertad, plenitud y abundancia en Cristo a muchas mujeres; las cuales al ser transformadas por Tu poder pueden llevar a sus hogares, familias, entornos e iglesias, estabilidad, orden, frescura y alegría.

Levanta oh Señor, un ejército de mujeres valientes y confiadas, arraigadas en Tus promesas las cuales defiendan Tu causa, proclamen Tu nombre y anuncien que Jesucristo volverá en gloria. Aviva Tu obra en medio de los tiempos y hazla resplandecer. Amén.

Annamarie: No sé si te ha pasado pero, en los tiempos en que vivimos, hay una pregunta que puede regresar una y otra vez a nuestras mentes. Sea que estés soltera o casada, te puedes preguntar, «¿cuál es el punto del matrimonio?»

El pastor John Piper nos ayudará a responder a esto mañana, en la segunda parte de su mensaje.

John Piper: La feminidad de una mujer casada tiene maneras de magnificar a Cristo que la feminidad de la mujer soltera no puede. La feminidad de la mujer soltera tiene maneras de magnificar a Cristo que la feminidad de una mujer casada no puede. De manera que ya sea que estén casadas o permanezcan solteras, no se conformen con una teología débil. Está por debajo de su llamado. Dios es demasiado grande. Cristo es demasiado glorioso. La feminidad es muy estratégica. No la desperdicien –su feminidad, su verdadera feminidad fue hecha para la gloria de Cristo. 

Annamarie: Asegúrate de acompáñanos para este próximo episodio.

Llamándote a reflejar la hermosura del evangelio al mundo que te rodea, Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Revive Our Hearts.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Me Rindo a Ti, Jonathan & Sarah Jerez ℗ 2016 Aviva Nuestros Corazones.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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Sobre el anfitrión

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio.

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

Sobre el maestro

John Piper

John Piper

John Stephen Piper Nacido el 11 de enero de 1946, Tennessee, Estados Unidos es un predicador, evangelista, autor, escritor y antiguo pastor Bautista de Bethlehem en Minneapolis, Minnesota. Sus recursos están disponibles en Desiring God

Sobre el invitado

Margarita de Michelén

Margarita de Michelén

Mejor conocida por Maggie, recibió por la gracia de Dios a Jesucristo como su Señor y Salvador en el año 1980. Está casada con Eric Michelén desde 1981. Ambos desde su juventud han servido en Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo. Eric fungió como Diácono por mas de 35 años. Fue maestro de Escuela Dominical y Líder de grupo de parejas. Desde el 2017 forma parte del Cuerpo de Pastores de la Iglesia.

Maggie sirve en cuidado de cuna, como maestra de escuela Dominical, en estudios para damas, y parte del Ministerio de Mujeres. Está apasionada por el estudio y la enseñanza de las Escrituras, y de literatura cristiana. Sirve como voluntaria en el Ministerio de Aviva Nuestros Corazones y está comprometida de todo corazón con proclamar la libertad, plenitud y abundancia en Cristo y la Feminidad Bíblica.

Ambos son padres de cuatro hijos: Patricia, Elisa, Eric Yamil y Yamil Elías. Tres de ellos les han coronado con 7 nietos: Gianmarco, Rodrigo, Gianluca, Kalil, Gianpiero, Andrés y Lucía Amalia.

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