Podcast Aviva Nuestros Corazones

No desperdicies tu feminidad

Carmen Espaillat: Aquí está el pastor John Piper.

Pastor John Piper: Si un reportero se me acercara y me dijera: “Bueno, dígame, ¿cuál es el punto principal del matrimonio?” Yo no tendría la menor duda en responder: “El matrimonio existe para desplegar el amor de pacto y la gracia que existe entre Cristo y Su Iglesia”. Ese es el significado por excelencia del matrimonio.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Cuando se mueven los fundamentos, comienzan a aparecer grietas en la estructura. Nuestras vidas se parecen a esto. Cuando estamos descansando en un fundamento bíblico sólido, todo lo demás se sostiene en su lugar.

Ayer comenzamos a colocar un fundamento escritural para el movimiento de Mujer Verdadera. El pastor John Piper nos ha estado ayudando a hacer justamente eso.

Ayer escuchaste parte del mensaje que él ofreció en nuestra primera conferencia de True Woman o Mujer Verdadera en el año 2008. Él comenzó hablando sobre teología, y él dijo...

John Piper: Una teología débil hace mujeres débiles Lo opuesto de una mujer débil no es una amazona impetuosa, agresiva, engreída, dominante, atrevida, controladora, arrogante, ruidosa, y prepotente.

Lo opuesto a una mujer débil es Marie Durant, una cristiana francesa de 14 años de edad. Cuando en el siglo XVII en Francia fue arrestada por ser protestante, puesta en prisión y a la que se le dijo “Puedes ser liberada si dices solamente una frase: ‘Yo abjuro.’” Ella escribió en la pared de su celda, “Resisto”, y permaneció allí 38 años hasta que murió haciendo exactamente eso. Esto es lo opuesto a una mujer débil”.

Nancy: Entonces comenzó por colocar un fundamento teológico para la verdadera feminidad. Y quisimos transmitir este mensaje a propósito de la primera conferencia Mujer Verdadera que comienza esta noche en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana. Escucha ahora la segunda parte de este mensaje tan importante en aquella conferencia Mujer Verdadera en el 2008.

John Piper: Tenemos una maldición en la naturaleza humana llamada trivialidad. El gran problema con la televisión y las películas no son el sexo y la violencia. Es la banalidad. Es el vivir cada día como si la televisión importara. ¡No tiene importancia para nada! Está hoy y mañana no está. Y luego viene la eternidad y las cosas que no son visibles, eso sí importa. Quisiera ver 6,000 almas levantarse a la importancia de lo que verdaderamente importa en el mundo. Puedes transformar cada momento que parece insignificante en un momento de gran importancia y de gran significado si te dieras cuenta de tu feminidad está aquí, siendo traída al mismo centro de los propósitos de Dios en este universo; propósitos que llegan a su punto culminante cuando Cristo, el esposo, compró a su novia.

John Piper: Génesis 1:27 dice, "Creó pues Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Ahora, algunas veces yo pienso que cometemos un error al pensar de esta manera: “Bueno, Dios nos creó de esa manera, entonces luego Él mandó a Su Hijo a morir por pecadores y creó un pueblo para Él mismo por Su propia sangre, y luego pensó, ‘Ahora quiero hacer esto inteligible. Voy a buscar alguna analogía que pudiera traer luz aquí y funcione. Oh mira, ahí está el matrimonio. Eso podría funcionar. Aplicaré el matrimonio al significado de lo que Mi Hijo ha alcanzado’”. Así no fue que sucedió y hay una razón por la que sabemos que esa no fue la manera en la que sucedió.

Cuando Dios diseñó en Su mente eterna cómo Él crearía una criatura llamada “ser humano” en dos variedades —varón y hembra— cuando Él pensó sobre eso ya Él tenía en su mente la cruz. Es por eso que Él nos creó de la manera en que nos creó. Él no nos hizo de esta manera y más tarde pensó, “Oh eso funcionará. Aplicaré eso a la cruz”. Esa no fue la manera en la que sucedió.

Y esta es la razón por la que sabemos esto: Porque en Efesios capítulo 5, versículo 31, Pablo cita Génesis 2:24, "Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Esto se remonta a antes de la caída, hasta el principio, el primer matrimonio; y Él lo está citando. Entonces añade esta interpretación espectacularmente importante: Él dice en el versículo 32, “Este misterio es profundo, y lo digo respecto a Cristo y la iglesia”.

Incluso miles de años antes de que hubiera una cruz, Dios dijo acerca de la masculinidad y la feminidad, “Esto se trata del evento más importante en la historia. Es por eso que los hice de esta manera. Me refiero a esta coreografía de masculinidad y feminidad, principalmente en el matrimonio, y en la soltería, veremos un despliegue de la cosa más importante en el universo—Mi Hijo, desplegando Mi gracia al sacrificar Su vida como un esposo por Su esposa”.

Así que aquí está mi punto principal: ¿Cuál es el significado por excelencia de la verdadera feminidad? Es esta: La verdadera feminidad es un llamado único de Dios para desplegar la gloria de Su Hijo de maneras que no sería manifestada sino existiera la feminidad.

Lo voy a decir otra vez: Es un llamado único—la verdadera feminidad—es un llamado único para desplegar la gloria de Dios, la gloria de Su Hijo, en maneras en que no sería exhibida si no hubiera feminidad.

Cuando Dios describió la obra gloriosa de Su Hijo como el sacrificio de un esposo por su esposa, Él nos estaba diciendo por qué nos hizo varón y hembra. Nos hizo de esta manera para que la masculinidad y la feminidad desplegaran más plenamente la gloria de Su Hijo en relación a Su Novia comprada con sangre. Esto significa que si tú tratas de reducir tu feminidad a características físicas o funciones biológicas y entonces determinar tu rol en la vida puramente sobre la base de las competencias, no solo pierdes el punto de la feminidad, sino que disminuyes la gloria de Cristo en tu propia vida.

Así que aquí está mi pregunta de aplicación: ¿Cómo se ve esto en el matrimonio, y cómo se ve en la soltería?

Primero, una palabra para las casadas. Pablo dice en Efesios 5:22-24, "Las casadas, estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo”.

Ahora, el punto aquí es que el matrimonio, (el liderazgo y la sumisión y la dinámica que existe entre ellos), el matrimonio fue diseñado para exhibir el pacto de amor entre Cristo y Su Iglesia. Si un reportero se me acercara y me dijera, "Bien, ¿Cuál es el punto principal del matrimonio?” Yo no tendría la menor duda en responder: El matrimonio existe para exhibir el amor de pacto y la gracia que existe entre Cristo y Su Iglesia. Ese es el significado del matrimonio, en última instancia, lo que significa que el esposo y la esposa, el liderazgo y la sumisión, no son intercambiables así como Cristo y la Iglesia no lo son. No son intercambiables.

Los hombres encuentran sus puntos de referencia en Cristo como la cabeza y las mujeres toman su ejemplo de la Iglesia, llamada a admirar y permanecer en lealtad a Cristo, y los hombres tienen la mayor carga y la mayor responsabilidad. No me gusta hablar de liderazgo en términos de derechos. Me gusta hablar del mismo en términos de peso y responsabilidad, lo cual miles de hombres son demasiado débiles para asumir, y esa es una de mis grandes oraciones por ustedes.

A algunas de ustedes Dios las va a tocar profundamente en estos días; ustedes no querrán volver a sus casas porque él les está fallando tanto. Así que vamos a orar unos por los otros. Me gustaría estarle hablando a 6,000 hombres—me gustaría—y sería fuerte con ellos (mucho más fuerte de lo que estoy siendo con ustedes). Les diría, “Tú eres el problema principal en la mayoría de estas situaciones. Sus mujeres se levantarían a asumir esto si ustedes lo hicieran como Jesús”. Permítanme definir liderazgo y sumisión brevemente.

Liderazgo es el llamado divino de un esposo de asumir la responsabilidad primordial de un liderazgo semejante al de Cristo en servicio, protección y provisión para el hogar.

Pudiera desempacar todo esto en una hora, pero no lo haré así frustrado como estoy. Pero lo leeré de nuevo: Liderazgo es el llamado divino de un esposo a asumir la responsabilidad primordial de un liderazgo semejante al de Cristo en servicio, protección y provisión para el hogar.

Aquí está mi definición de sumisión, y creo que puedo mostrar esto en Efesios 5.

Sumisión es el llamado divino de una esposa de honrar y afirmar el liderazgo de su esposo y ayudarlo a llevarlo a cabo poniendo sus dones a disposición.

Lo voy a decir otra vez: Sumisión es el llamado divino de una esposa a honrar y afirmar el liderazgo de su esposo y ayudarlo a llevarlo a cabo ese liderzago poniendo sus dones a disposición.

Ahora, el punto aquí no es entrar en detalles acerca de cómo funciona esto en cada matrimonio—y cada matrimonio luce un poco diferente. El punto es que estos dos, liderazgo y sumisión, corresponden a la verdadera masculinidad y a la verdadera feminidad en el matrimonio. Y no son lo mismo, y estas diferencias son absolutamente esenciales por designio de Dios para que el matrimonio pueda reflejar con más plenitud la gloria del amor sacrificial de Cristo por Su Novia y la hermosura de la espléndida reverencia y admiración de la Novia por su Esposo.

Ahora, sé que esto deja de 200 a 300 preguntas sin responder. ¿Qué pasa con los maridos inconversos? ¿Qué pasa con maridos creyentes que no hacen esto—liderazgo, protección y provisión? ¿Qué pasa con las esposas que resisten el liderazgo, que no les gusta la idea de ser dirigidas, que piensan que siempre debe ser una proporción de 50/50?

Hay cientos de preguntas que pudiéramos revisar ahora, y pido disculpas porque no lo haré. Pero, aquí está mi consuelo: Si pudieras abrazar esta verdad, que como mujer casada ( y voy a volver a las solteras en unos minutos), pero si tú como mujer casada pudieras abrazar esta maravillosa verdad, de que tu verdadera feminidad en última instancia significa que tu papel distintivo en el matrimonio es para magnificar la gloria de la gracia de Dios intensamente expresada en el amor de pacto entre Cristo y Su Iglesia, tú tendrías una brújula con la cual navegar por cientos de preguntas. Y tienes toda una vida para descubrir las respuestas.

No es poca cosa creer que la verdadera feminidad fue destinada para desplegar la gloria de la gracia de Dios en el sacrificio del Hijo de Dios, por medio de la compra y la purificación de Su novia, la cual entonces, vive su vida eterna en el gozo exquisito de Su presencia, en asombro ante Él, reverenciándolo y honrándolo. Pero, ¿y si no estás casada?

El apóstol Pablo amaba su soltería. Realmente amaba su soltería. La amaba porque le daba una libertad radical para poder ser arrestado mes tras mes, sin tener una esposa en casa llorando a mares, y ser golpeado con barras una y otra vez, y ser azotado hasta que su espalda se convirtiera en gelatina, cinco veces multiplicado por 39; y poder ser un náufrago en el mar. La soltería es un llamado alto si lo tomas de esta manera. Él lo celebró y llamó a muchas de ustedes a seguirlo de este modo, a pesar de que el matrimonio está destinado a exhibir la gloria de Cristo.

Entonces, ¿cómo puede ser eso? ¿Por qué traería Él a algunas de ustedes fuera del matrimonio, es decir, de perseguir el matrimonio…? ¿Por qué Él haría eso si Él diseñó el matrimonio como esta magnifica ilustración del amor de pacto de Su Hijo con Su Novia para que los esposos y las esposas, viviendo su masculinidad y feminidad única, se conviertan en un magnífico drama de esa gloria? ¿Por qué traería Él a alguien fuera de eso—y lo hace? Hay una razón muy clara del porqué.

En esta temporada de la historia desde la caída, el orden natural que Dios estableció en el principio no es absoluto. “No es bueno que el hombre esté solo. No es bueno que la mujer esté sola”. Eso es cierto, solo que no es absolutamente cierto porque ahora el pecado ha entrado en el mundo y hay otras cosas que considerar además del orden natural puro que Dios estableció antes de que hubiera pecado y caída, y miles y millones de personas tuvieran que ser rescatadas de perecer.

La razón por la que no es un asalto a la gloria de Dios el hecho de que el apóstol Pablo dijera, “Desearía que estuvieran solteros como yo lo estoy si tienen el don...”, la razón por la que no es un asalto a la gloria de Dios es que en este mundo hay verdades acerca de Cristo y de Su Reino que pueden ser exhibidas con mayor claridad por medio de la feminidad en la soltería y la masculinidad en la soltería que por la feminidad en el matrimonio y la masculinidad en el matrimonio. Les daré estas razones.

Estas son las tres cosas que tu soltería femenina puede decirle mejor al mundo que cualquier otra mujer casada puede decir en virtud de su matrimonio.

1) Una vida de soltería que exalta a Cristo da testimonio de que la familia de Dios crece por regeneración a través de la fe no por la propagación a través de las relaciones sexuales. La familia de Dios crece por regeneración no por propagación, por fe, no por las relaciones sexuales. El asunto principal que tenemos es el crecimiento de esa familia. Así que si nunca se casan y si abrazan toda una vida de castidad sin hijos biológicos, y si reciben esto de la mano del Señor como un regalo y una muestra de misericordia, con contentamiento, y se pueden dedicar a los necesitados y a los solitarios, y si se gastan por el Evangelio sin autocompasión; ustedes, en su soltería femenina única, magnificarán a Cristo en maneras en que ninguna mujer casada puede hacerlo.

2) Una vida de soltería que exalta a Cristo da testimonio de que las relaciones en Cristo son más permanentes y más preciadas que las relaciones dentro de las familiares. Si una mujer soltera se rehusa a lamentarse y amargarse por la ausencia de una familia propia y se entrega a formar la familia de Dios en la iglesia, ella verá florecer su feminidad de maneras que nunca hubiera imaginado y debido a eso Cristo será honrado de manera única.

3) La vida de soltería que exalta a Cristo, de una mujer, da testimonio de la verdad de que el matrimonio es temporal y que su fin es abrir paso a la relación hacia la que apunta todo el tiempo, Cristo y la Iglesia—un cuadro que ya no será necesario cuando veamos cara a cara al Señor.

El matrimonio es algo hermoso y quiero dar testimonio público y agradecimiento por Noel. Ella ha sido un regalo para mí y juntos hemos trabajado para criar cinco hijos y diez nietos, y estamos aún, con lágrimas, trabajando. Como padres, nunca dejamos de ser padres; hemos aprendido, que nunca se detienen las lágrimas, nunca se detiene el gozo.

Sin embargo, ella y yo, ambos diríamos con profunda convicción: El matrimonio no es lo principal. Es momentáneo. De lo contrario Jesús no hubiera dicho: “En la resurrección ni se casarán ni serán dadas en casamiento, sino que serán como los ángeles que están en el cielo porque no morirán nunca más” (Mateo 22:30). Mi relación con Noel tiene unos cuantos años más, y entonces ella y yo experimentaremos aquello acerca de lo cual se trataba todo esto—en última instancia, estaremos con Él.

Mientras voy cerrando, les encomiendo esta verdad: El propósito por excelencia de Dios en la historia es exhibir la gloria del Hijo mediante Su muerte por Su Novia. Dios creó al hombre, varón y hembra, porque hay aspectos de la gloria de Cristo que no hubieran podido ser conocidos y exhibidos de ninguna otra manera que a través de la relación dinámica entre la feminidad y la masculinidad. Esas diferencias complementarias son fundamentales para la revelación del evento más importante en la historia.

Por lo tanto, la verdadera masculinidad y la verdadera feminidad—la verdadera feminidad—es un llamado distintivo para desplegar la gloria del Hijo de maneras que no sería exhibida si no existiera la feminidad . La feminidad de una mujer casada tiene maneras de magnificar a Cristo en que la feminidad de la mujer soltera no puede. La feminidad de la mujer soltera tiene maneras de magnificar a Cristo en que la feminidad de una mujer casada no puede. De manera que ya sea que estén casadas o permanezcan solteras, no se conformen con una teología débil. Está por debajo de su llamado. Dios es demasiado grande. Cristo es demasiado glorioso. La feminidad es muy estratégica. No la desperdicien—su feminidad, su verdadera feminidad fue hecha para la gloria de Cristo.

Padre, oro que trabajes un sentido profundo, profundo, grande, de por qué estas mujeres son mujeres. Que ellas no lo trivialicen, que no sea pequeño. Que sea grandioso y supremo en sus corazones en la medida que ellas buscan vivir sus matrimonios y sus solterías para la gloria de la gracia de Dios, expresada en el sacrificio de Su Hijo para comprar de Su Novia, y para su admiración y gozo eterno. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Nancy Leigh DeMoss: Amén. Si nunca te has hecho la pregunta, “¿Cuál es mi propósito único como mujer?”, John Piper te ha dado mucho en qué pensar. El ofreció este mensaje a 6000 mujeres que se reunieron durante la primera conferencia True Woman o Mujer Verdadera en Chicago, en el 2008.

Creo que cada una de nosotras como mujeres necesitamos hacernos estas preguntas y meditar en estas cosas que el doctor Piper expuso aquí. ¿Cuál es el propósito ultimo de tu vida y de tu feminidad?

Este es el tipo de mensajes que se necesitan desesperadamente hoy. Hay muchas mujeres confundidas, tristes, amargadas; mujeres que buscando la felicidad se han desviado del diseño de Dios para sus vidas como mujeres. Es por esto que me he sentido dirigida por Dios a hacer un movimiento que regrese a las mujeres al centro del corazón de Dios. Se trata del movimiento Mujer Verdadera.

Esta noche estaremos iniciando la primera conferencia de Mujer Verdadera dirigida a la mujer hispana. Se llevará a cabo en Santo Domingo, República Dominicana. Miles de mujeres se unirán para escuchar lo que Dios tiene que decir para este tiempo, para esta generación de mujeres.

Si no te inscribiste para participar, te invito a visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que puedas ser parte del evento a través de la transmisión en vivo.

Te invitamos a orar que Dios nos bendiga en este fin de semana, que Su Espíritu se pasee entre nosotros, trayendo convicción, edificación, aliento y esperanza a tantas mujeres.

Y te pedimos, en la medida de lo posible, que te unas a nosotras en este esfuerzo, en esta misión de rescate. Puedes hacerlo con tus oraciones y también a través de tu apoyo financiero. Este ministerio se mueve por donaciones. Si Dios te dirige a apoyarnos financieramente, visita AvivaNuestrosCorazones.com y haz tu donación. Cada ofrenda nos ayuda a continuar alcanzando miles de mujeres alrededor del mundo con el mensaje de libertad, plenitud y abundancia en Cristo.

Si estás en los EE. UU., puedes llamar al 800-569-5959 y dar tu donación. Cuando llames, especifica que deseas que tu regalo se aplique al ministerio hispano. También puedes donar al visitar nuestra página.

Gracias por su apoyo en un tiempo como éste. Espero que muchas se conecten con nosotros a partir de esta noche. ¡Te esperamos!

Carmen: Mañana escucharemos de Betsy de Gómez y de cómo Dios produjo un avivamiento en su hogar. ¡No querrás perdértelo!

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Música: Eternamente exaltado, Diana Cardona, Gracia ℗ 2014 Diana Cardona

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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