Podcast Aviva Nuestros Corazones

Las relaciones nos enseñan de la sumisión a Dios

Annamarie Sauter: Bruce Ware reflexiona sobre del mandato bíblico: «Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia».

Dr. Bruce Ware: Ese es un gran mandamiento. Ningún esposo ha podido cumplir esto a cabalidad, ninguno ha podido amar como Cristo amó a la iglesia. Es un estándar tan alto y llama a cada hombre constantemente a revaluarse y a mejorar.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Esta semana Nancy nos ha estado enseñando acerca del Manifiesto de la Mujer Verdadera. Es un documento que describe la base bíblica del Movimiento de la Mujer Verdadera. Ayer Nancy describió uno de los puntos del manifiesto que habla acerca del rol del hombre y de la mujer en el hogar y en la iglesia. Haremos una pausa en su enseñanza para escuchar de un invitado que ha estudiado este tema cuidadosamente, y que está aprendiendo a vivir conforme a lo que enseña.

Aquí está Nancy para introducirlo.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Bueno, si has estado escuchando Aviva Nuestros Corazones, por algún tiempo, sabrás que nuestra misión es creer en Dios para un movimiento de reforma y avivamiento en el corazón de las mujeres cristianas. Tenemos dos líneas paralelas, dos énfasis en este ministerio.

Una línea es la misión del avivamiento, y esto tiene que ver con nuestra relación vertical con el Señor y cómo esta impacta cada área de nuestras vidas, pero también hablamos mucho sobre la feminidad bíblica. Nuestro ministerio es para la mujer, y queremos ayudar a las mujeres a entender lo que la Palabra de Dios enseña sobre el significado de ser una mujer de Dios, cómo se ve esto y cómo llevar a cabo la misión y el llamado de Dios para nuestras vidas como mujeres.

Para saber lo que es esto tenemos que ser mujeres de la Palabra. Necesitamos entender lo que nuestra autoridad final, la Palabra de Dios, tiene para decir acerca de lo que es ser hombre o ser mujer, y cómo estos dos deben interrelacionarse entre sí.

Estoy muy contenta esta semana aquí en Aviva Nuestros Corazones, de tener como invitado a un hombre que nos va ayudar a profundizar en la Palabra de Dios y a obtener un mayor entendimiento con respecto a estos temas bíblicos y a la enseñanza de la feminidad bíblica. El Dr. Bruce Ware y su esposa Jodi han sido mis amigos por mucho tiempo. Han sido compañeros de oración en Aviva Nuestros Corazones, colaboradores del ministerio, y también están dentro de las personas que nos alientan. He sido muy bendecida con su amistad, pero también por la enseñanza del Dr. Ware.

El Dr. Ware es profesor en el Seminario Teológico Bautista en Louisville, Kentucky, y ha enseñado anteriormente en otros seminarios. Es un hombre de la Palabra.

Bruce, me gustaría decir que que no solo eres teológicamente sano, sino que también eres doxológico en tu enseñanza porque crees que la teología no pretende darnos únicamente más conocimiento, sino que pretende encender nuestros corazones y nuestra devoción a Cristo.

Dr. Bruce: Gracias, Nancy.

Nancy: Gracias por unirte a nosotras aquí en Aviva Nuestros Corazones. Es un verdadero deleite estar aquí hoy contigo en el estudio.

Dr. Bruce: Gracias, Nancy. Es un gran placer. Por supuesto, aprecio mucho tu ministerio y gracias por invitarme para ser parte de esto.

Nancy: Bueno, has sido una de las personas que nos animan aquí en Aviva Nuestros Corazones, detrás de escena, estoy muy agradecida por eso. Ha sido de gran ayuda y bendición para mí, tener un hombre como tú al que puedo consultar. Te he escrito algunos correos electrónicos para preguntarte y decirte: «No estoy de acuerdo sobre cómo se aplica esta parte de la escritura», o «¿estoy manejando esto correctamente?» Y has sido siempre tan amable a través de los años en darme consejo y proveer instrucción.

Queremos hablar hoy acerca de lo que las Escrituras tienen que decir sobre la masculinidad y la feminidad. Es un área donde hay mucha confusión en nuestra cultura e incluso en nuestras iglesias. Vemos muchas opiniones que difieren sobre el rol de la mujer y el del hombre.

Dr. Bruce: Sí, es verdad. Hay mucha confusión acerca de este tema, y nuestros jóvenes no están siendo ayudados. Han venido creciendo en una cultura que va y ha sido predispuesta a ir en una dirección exactamente opuesta a lo que la Biblia expresa. Aparte de esto, en muchos de sus contextos cristianos tampoco reciben ayuda para ver las cosas de manera diferente.

Nancy: ¿No es así como el enemigo nos roba la gloria y la belleza de lo que Dios ha planeado, volviendo al huerto del Edén, solamente para engañar a la mujer y ponerla en un rol que no era el que Dios tenía en mente para ella? Hemos visto el caos que ha resultado de esto.

Dr. Bruce: Sí, así es.

Nancy: Pero estamos viendo un caos similar hoy en nuestros matrimonios y en nuestras iglesias, cuando no encontramos y no llenamos el rol que Dios tiene para nuestras vidas, ya sea como mujeres o como hombres.

Dr. Bruce: Sí, ciertamente. Incluso en nuestras iglesias, vemos hombres que en realidad no entienden lo que es ser hombre, lo que es ser esposo, lo que es ser líder, (si son parte del liderazgo de la iglesia, por ejemplo); y mujeres que no entienden sus roles como mujeres.

Todo el concepto de la masculinidad y la feminidad, como lo enseña la Biblia es extraño para muchos hombres y mujeres cristianas. Esto resulta en no saber cómo actuar el uno hacia el otro, no saber lo que cada cual está supuesto a hacer o no hacer. Hay confusión en el hogar, en la iglesia, falta de paz, de orden y del gozo que Dios ofrece.

Nancy: Sí. No es de extrañar, cuando desde hace un par de generaciones por lo menos, en el mismo aire que respiramos en nuestra cultura, se nos ha dicho una y otra vez: «no hay diferencias entre hombre y mujer», excepto por las diferencias fisiológicas.

Dr. Bruce: Cierto. Así es.

Nancy: Sin embargo, sabemos de acuerdo a la Palabra de Dios, que es a donde debemos volver constantemente, que hay diferencias. Estas no son algo para resistirse o resentirse, sino que son preciosas y algo que debemos atesorar, porque los caminos de Dios nos dan el tipo de gozo y la paz de los que hemos estado hablando.

Dr. Bruce: Sí, así es. Es algo maravilloso cuando miramos las Escrituras y nos damos cuenta de que Dios pretende que el hombre y la mujer entiendan que son iguales en su humanidad, en dignidad y valor delante de Dios; ambos fueron creados a imagen de Dios. Sin embargo Dios destinó a la mujer a ser diferente al hombre. Estas diferencias existen y son importantes para ayudarnos a funcionar mejor.

Es como cualquier otra cosa –un par de tijeras, una podadora de césped o un automóvil– si lo usas contrariamente al modo para el cual fue diseñado, lo vas a dañar. Esa es una realidad para nosotros como seres humanos. Si seguimos el diseño de Dios, podemos gozarnos en esa función, y si vamos en contra del diseño de Dios nos hacemos daño a nosotros mismos y a otros en el proceso.

Nancy: Entonces hablemos del diseño de Dios, porque no quiero asumir que nuestras oyentes están necesariamente familiarizadas con el tema. Estamos mucho más influenciadas por el pensamiento del mundo que por las Escrituras. Dijiste que el punto de partida es reconocer que Dios creó al hombre y a la mujer iguales en el sentido de su valor y sin embargo hay diferencias.

Dr. Bruce: Sí, así es.

Nancy: ¿Cuáles son esas diferencias y cómo las encontramos en las Escrituras?

Dr. Ware: Bueno, realmente todo comienza en Génesis 1. La igualdad es definida desde el principio cuando Dios dice: «Creó, pues, al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó». Génesis 1:27. Esto es confirmado cuando escuchas en Génesis 2 lo que el hombre dice cuando la mujer es traída a él: «Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne» (v. 23).

Así que en esa declaración te das cuenta de lo que está diciendo: «Ella es del mismo hueso que el mío, la misma carne que yo. Ella es un ser humano como yo, pero viene de mí, así que ella no es lo mismo que yo, por lo tanto tendrá un nombre diferente al mío. Su nombre será Ishshah –mujer, así como el nombre de él era iysh– hombre».

Aunque son humanos, son destinados por Dios a ser diferentes en sus roles, y algunos de estos roles son indicados en el principio del Génesis, especialmente cuando miramos desde el Nuevo Testamento las enseñanzas del apóstol Pablo.

El hecho, por ejemplo, de que Adán fue creado primero. Podrías pensar: «Bueno, quizás Dios creó uno primero y el otro después, sin importar cuál, para que ambos se dieran cuenta de que se necesitaban». Eso es fácil de imaginar, pero luego encontramos que Pablo dice, que de hecho, Dios creó al hombre primero para indicar su liderazgo en la relación. Así que cuando él instruye en 1 Timoteo 2, y 1 Corintios 11 sobre los roles del hombre y de la mujer en la iglesia, él se fundamenta en el orden de la creación, afirmando que el hombre fue creado primero y no la mujer.

Nancy: Ahora, cuando habla de liderazgo Dr. Ware, algunas mujeres pueden pensar en esto como una imagen de que el hombre es dictatorial, cruel, abusivo, y de que su palabra es la ley y no hay apelación. Recibimos correos electrónicos de mujeres que están en situaciones y matrimonios u otras relaciones en las que los hombres no reflejan el corazón de Cristo hacia ellas como mujeres. Ellas entonces escuchan la palabra autoridad, y les suena pesado, represivo, pero esa no es la perspectiva de Dios.

Dr. Bruce: Oh no, es una perversión de los planes de Dios sobre la autoridad. Por ejemplo, mencionaré dos pasajes:

Efesios 5, versículo 25, Pablo instruye que los esposos deben amar a sus esposas como Cristo amó a la iglesia. Ahora bien, Cristo es claramente la cabeza de la iglesia. Esto se ve claramente en los versículos anteriores. Pero: ¿Cómo funciona Cristo como cabeza, como autoridad sobre la iglesia? Él hace todo lo que hace para hacerle bien, para su bienestar.

Otro pasaje hermoso que verdaderamente lleva al hombre a entender esto es 1 Pedro 3, versículo 7, donde Pedro instruye a los esposos, antes que todo, a vivir con sus esposas comprensivamente…como vaso más frágil (parafraseado). Así que estos deben de ser tiernos, considerados y comprensivos con ellas.

Nancy: Yo podría agregar que no es un reto pequeño el vivir con una mujer, con una esposa de manera comprensiva...

Dr. Bruce: Estoy de acuerdo, sobre todo luego de 28 años de matrimonio con mi querida esposa, Jodi.

Nancy: ¿Y todavía piensas que estás creciendo en esto?

Dr. Bruce: Voy creciendo en esto de vivir de manera comprensiva al vivir con una mujer, hablo como hombre. Vivir de esta forma es un reto. Pensamos diferente, sentimos diferente; pero esas diferencias, claro, están supuestas a traer gozo y mayores beneficios para ambos.

Pero, «convivan con sus esposas de una manera comprensiva como vaso más frágil», y luego continúa, «y denles honor como coherederas de la gracia de la vida, para que sus oraciones no sean estorbadas» (1 Ped. 3:7, parafraseado).

Así que escucha esto: Si hay algún hombre escuchando esto, hombre: debes mirar a la mujer, a todas las mujeres, como creadas a la imagen de Dios, al igual que tú. De manera que cualquier concepto de superioridad masculina está absolutamente rechazado por la Biblia. De hecho, delante de Dios existe una igualdad en cuanto a importancia, valor, y dignidad entre hombres y mujeres. En un matrimonio es muy importante para el esposo tratar a su esposa de manera respetuosa, de forma que le traiga honor, y que sus deseos para ella sean para su bien, para su bienestar, y para su crecimiento en Cristo.

Nancy: Entonces: ¿qué significa y qué no significa, ser cabeza, ser autoridad en el matrimonio?

Dr. Bruce: Bueno, significa que él tiene autoridad. Por supuesto cuando Pablo dice en Efesios 5 que las esposas deben someterse a sus esposos en todo (y dice, algunas mujeres han tropezado en esto, pero esta es la razón), ¿por qué en todo? ¿En qué debe la iglesia someterse a Cristo?

Nancy: En todo.

Dr. Bruce: En todo. Así que por supuesto, hay una cualidad implícita allí … no existe autoridad humana, incluyendo la de un esposo, que tenga el derecho de pedirle a alguien debajo de su autoridad que viole la voluntad de Dios, o que vaya en contra de la voluntad de Dios. Así que habrá situaciones en las que la esposa debe decir no a su esposo, cuando él le pida algo pecaminoso, y así ser fiel a Dios.

Nancy: Pero incluso allí, ella puede hacer eso de tal manera, que muestre que hay una inclinación en su corazón de que quiere estar bajo su dirección.

Dr. Bruce: Sí.

Nancy: Así que hay formas de decir, «no», y hay formas de decir, «no», esto se convierte en algo muy importante.

Dr. Bruce: Sí, ese es un buen punto. Podrías casi decir, «no», con un sentido de pesar en tu corazón por tener que hacer esto, pero debes decir, «no» en un caso así.

Nancy: Entonces, vamos a dejar esto claro. No estamos diciendo a las mujeres, y Dios no les está diciendo: «Si tu esposo te está dando una instrucción para pecar, para violar la Palabra de Dios, debes someterte. Someterse a su liderazgo no demanda que peques contra Dios».

Dr. Bruce: Así es.

Nancy: La ley de Dios está por encima de la ley del esposo.

Dr. Bruce: Así es. Dios es el único que tiene autoridad absoluta sobre nosotros. A excepción de esas situaciones, la mujer debe someterse a su esposo, y por medio de esto mostrar al mundo cómo luce la iglesia en relación a Cristo. Esa es una de las partes más hermosas del diseño: La demostración de la relación entre Cristo y la iglesia.

Así que el esposo tiene autoridad, pero de nuevo, tiene esa autoridad para usarla para el bienestar de su esposa y su familia, no para dar órdenes a las personas, a su esposa o a sus hijos, para que sean sus sirvientes, o para salirse con la suya. Todo lo contrario. Su rol es planificar y utilizar su posición de autoridad en el hogar para pensar cuidadosamente sobre cómo bendecir a su familia, y qué tipo de cosas puede hacer para beneficiarlos.

En ocasiones esto puede implicar que los esposos en lugar de usar su autoridad para salir con sus amigos … y no estoy diciendo que esto sea algo malo, necesariamente. Pero habrá ocasiones en las que su autoridad signifique escoger estar en casa en alguna actividad familiar o sacar a pasear a su familia, o no hacer algo que quiere hacer por estar con su familia. Eso es usar su autoridad para el beneficio de su esposa e hijos.

Nancy: ¿No es ese el corazón de Cristo, que vino a servir y a dar su vida?

Dr. Bruce: Absolutamente.

Nancy: Ese es un llamado sublime, alto, un gran desafío para los hombres.

Dr. Bruce: Sí.

Nancy: Esto me recuerda que es importante para nosotras como mujeres, orar constantemente por los hombres a quienes Dios les ha dado esa gran responsabilidad.

Dr. Bruce: Sí, así es.

Nancy: Orar para que Dios les de gracia y humildad, y sabiduría para saber cómo llenar ese papel de manera satisfactoria.

Dr. Bruce: Sí, absolutamente. Cuando piensas cuánto recae sobre los esposos, es importante que las esposas los apoyen en todo, incluyendo la forma que acabas de mencionar, Nancy, y eso es orar por ellos para que el Señor los llene de sabiduría. Incluso en 1 Pedro 3, esta es la instrucción de Pedro para las mujeres que están casadas con esposos inconversos.

Nancy: Así es.

Dr. Bruce: Y sin embargo, el lenguaje es más fuerte en esta sección de las Escrituras que en cualquier parte de la Palabra, en términos de la sumisión de la esposa a su esposo. Te das cuenta de que Dios dice: «Confía en mí. Haz lo que te he llamado a hacer y tu vida será bendecida y serás de bendición para tu esposo, aunque él no sea creyente». A través de esto, el Señor tal vez lo llevará a creer.

Nancy: Así es. Quisiera desmenuzar esto un poco más y decir –porque tenemos preguntas: «¿Cómo se ve esto? ¿Qué hay de eso? ¿Qué de aquello? Bruce, ayúdanos. En tu matrimonio con Jodi, Dios te ha dado la responsabilidad de proveer liderazgo, de ser autoridad para tu esposa y tu familia. ¿Cómo luce eso para ti y Jodi? ¿Significa esto que Bruce toma las decisiones grandes y Jodi las decisiones pequeñas? ¿O que eres tú el que da todas las directrices ¿Cuál sería el papel de Jodi? ¿Puede ella hacer aportes? ¿Cómo se ve eso en tu propio matrimonio?

Dr. Bruce: Sí, bueno, he sido bendecido con una esposa que tiene mucha sabiduría. Honestamente, pienso que esto es cierto para muchos hombres, serías un tonto al no prestar atención a la intuición y la perspectiva y la sabiduría que tiene tu esposa.

Me he beneficiado muchas, muchas veces, pero ella sabe, y yo sé, que cuando tenemos diferencias, perspectivas que no concuerdan, al final yo necesito ser el que tome la decisión de lo que haremos. A menudo estamos de acuerdo, terminamos viendo las cosas de la misma manera.

En nuestro matrimonio, una de las grandes decisiones fue un traslado a una universidad diferente adonde yo creía que Dios quería que yo enseñara. Ya hacía un largo tiempo que el Señor estaba indicándome esto, pero aún así Jodi no quería hacer esta mudanza. Fue la decisión más difícil que he tomado porque sabía con certeza que Jodi no quería hacerlo. Por supuesto que mi corazón quería complacerla. No quiero hacer cosas que vayan en contra de ella o que ella no quiera.

Nancy: Seguro.

Dr. Bruce: Pero también sabía que esta era la voluntad de Dios. Así que me puse de rodillas, oré y firmé el contrato para la otra escuela, lo puse en el correo, y oré al Señor para que Él trabajara en su corazón, y lo hizo. Lo hizo, luego de que yo tomé la decisión.

En ocasiones sabes de personas que comparten esta perspectiva complementaria. Uno escucha cosas como: «Una esposa y un esposo no deberían nunca tomar una decisión importante si no están ambos de acuerdo». Bueno, en la práctica lo que eso significa es: «Esposas, sométanse a sus esposos en todas las cosas fáciles, pero cualquier cosa difícil, no tienes que hacerlo porque ambos deben estar de acuerdo».

No, no funciona así, y Jodi, para ser justos, realmente por la gracia de Dios en ella, ella no resistió esta decisión ni me hizo sentir miserable por haberla tomado. Ella se sometió a eso, y al cabo de unos días el Señor comenzó a cambiar su corazón. Resultó que ese traslado fue una tremenda bendición de Dios. No hay duda de que la mano de Dios estaba allí.

Nancy: Y ella diría eso al dia de hoy.

Dr. Bruce: Sí, Absolutamente.

Nancy: Y realmente, la libertad para ella no vino porque ella confiaba en ti, sino porque ella confiaba en el Señor.

Dr. Bruce: Así es.

Nancy: Saber que Dios es lo suficientemente grande como para cambiar el corazón de ese hombre. Me encanta ese versículo en Proverbios 21 que dice: «El corazón del rey es como canales de agua en las manos del Señor, Él lo dirige adonde le place» (v. 1, parafraseado).

Frecuentemente digo que la mayor evidencia de qué tan grande creo que es Dios, y lo confiable que creo que Él es, es mi disposición de colocarme bajo la autoridad ordenada de Dios cuando yo no estoy de acuerdo con ella.

Dr. Bruce: Amén.

Nancy: Y confiar en que Dios es lo suficientemente grande como para cambiar el corazón de un rey; y no me refiero a eso de modo autocrático, de ese líder. Dios es lo suficientemente grande para cambiar nuestros corazones…Así es como suena para un matrimonio sano y un matrimonio cristocéntrico. Se necesita tener un compromiso mutuo con Cristo, desinterés de uno mismo, y una actitud de servicio que permita al esposo liderar y a la esposa seguir el liderazgo de una manera que glorifique a Dios.

Dr. Bruce: Exactamente, muy bien.

Nancy: Ahora, Bruce, lo que hemos estado hablando aquí es radicalmente contracultural...

Dr. Bruce: Oh, siempre lo será, Nancy.

Nancy: Puedo imaginarme a algunas personas que escuchan Aviva Nuestros Corazones hoy, a las que esto les suena como si fuéramos de otro planeta, y se preguntan: ¿De qué mundo vienen? Esto es tan diametralmente opuesto al pensamiento del mundo y a la forma en que hemos sido condicionadas a pensar hoy. Es contrario a nuestras inclinaciones e instinto, como muchas veces son los caminos de Dios. Porque Sus caminos son más altos y diferentes a los nuestros.

Dr. Bruce: Cierto.

Nancy: Bruce, llévanos otra vez de vuelta a donde en nuestras vidas debemos descansar nuestros corazones y nuestro entendimiento, y eso es a las Escrituras.

Dr. Bruce: Sí, es algo increíble, Nancy. Vivimos en una cultura que es muy propensa a la independencia y a resistirse a la autoridad, pero como pecadores, los seres humanos siempre hemos sido así, en un sentido en que somos iguales a nuestros ancestros de hace miles de años. Dios tiene que domar nuestros corazones y una de las formas en que Él lo hace es poniéndonos en relaciones de autoridad y sumisión, donde nos rendimos a la buena voluntad de Dios y por medio de esto resistimos las inclinaciones malvadas y pecaminosas de nuestros corazones.

Nancy: Y así mismo es la instrucción que Dios les dá a los hombres para ir en contra de su naturaleza torcida y pecaminosa.

Dr. Bruce: Exáctamente. No es autoridad para su beneficio, sino para el beneficio de su esposa. Ama a tu esposa como Cristo amó a la iglesia. Ese es un gran mandamiento. Ningún esposo ha podido cumplir esto de la forma en que Cristo amó la iglesia. Es un estándar tan alto y un llamado a cada esposo a revaluarse constantemente y a mejorar.

Annamarie: Hoy has estado escuchando de nuestro invitado, Bruce Ware. Él ha estado hablando con Nancy DeMoss de Wolgemuth acerca del rol del hombre y el de la mujer, y la imposibilidad de vivir conforme a estos sin la ayuda de Dios. Bruce regresará en breve para orar con nosotras.

Encontrarás muchas de las ideas de las que hemos estado escuchando hoy, en el Manifiesto de la Mujer Verdadera. Léelo a través de nuestro sitio web, AvivaNuestrosCorazones.com. Espero que lo puedas imprimir y tenerlo a mano en la medida en que Nancy continúa esta serie de enseñanzas sobre este documento. Si te perdiste la serie anterior, o programas anteriores en esta serie, encuéntralos también allí, en AvivaNuestrosCorazones.com.

Algunas mujeres que escucharon la primera serie acerca de los fundamentos del manifiesto dejaron sus comentarios. Una mujer dijo,

«Gracias hermanas por estas verdades fundamentales sobre la feminidad, ¡son de gran ayuda y nos llevan al conocimiento de la verdad acerca de el plan de Dios para nosotras! Estoy compartiendo las bendiciones que he recibido».

Y otra mujer comentó,

«¡Doy tantas gracias a Dios por el ministerio de Aviva Nuestros Corazones! … acepté al Señor cuando tenía 14 años de edad. A pesar de eso, nunca sentí o supe de todas estas verdades... desde que escucho los programas, ¡Dios ha trabajado demasiado en mi corazón! Nunca llegué a pensar en lo que es la verdadera feminidad bíblica! Y me ha animado a aplicar todas estas verdades a mi vida, porque eso es lo que quiero ser, una mujer verdadera que sea luz en mi soltería y si me llegara a casar, en mi matrimonio, iglesia y comunidad.
En verdad gracias por cada una de las verdades y por abrir mis ojos... ¡mi corazón reboza de gozo al sentirme utilizada por Él, y gozosa de cumplir lo que Él tiene para mí!
Dios cumpla su propósito en cada una de nosotras».

Annamarie: Amén. Nos unimos a ese deseo. Es nuestra oración que muchas más mujeres como estas que nos han escrito, puedan experimentar libertad, plenitud y abundancia en Cristo.

Bien, Bruce Ware dice que los esposos necesitan preocuparse más por complacer a Dios que a cualquier otra persona.

Dr. Bruce: Es mi responsabilidad delante del Señor, vivir por el poder del Espíritu lo que el Señor me ha mandado a hacer en el lugar donde Él me ha colocado.

Annamarie: Bruce Ware estará de nuevo con nosotras en nuestro próximo programa de Aviva Nuestros Corazones. Ahora, él concluye nuestro tiempo juntos en oración.

Dr. Bruce: Señor, gracias por la institución del matrimonio que has creado, por proveer esposos, esposas e hijos. Qué gran don nos has dado, Señor. Oramos, Padre, por todas aquellas que escuchan este programa, que tú otorgues a las mujeres en particular. un profundo deseo, Señor, de saber lo que Tu Palabra enseña y vivirla sabiendo que este es Tu sabio y buen diseño para ellas. Solo Tú sabes mejor, Dios. Ayuda a nuestras oyentes a creer esto con todo su corazón. Oramos estas cosas confiados que obrarás, porque oramos en el nombre del Salvador que resucitó, nuestro Señor Jesús, amén.

Nancy: Amén.

Annamarie: Diciendo: «Sí, Señor», juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

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