Aviva Nuestros Corazones Podcast

Lo que Dios ha hecho por ti

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

Annamarie Sauter: En la cruz, Jesús dijo: «Consumado es». Elyse Fitzpatrick dice que a menudo no creemos esto realmente.

Elyse Fitzpatrick: Él no dijo: «Consumado es, pero ahora necesito que hagas esto y esto y esto y esto, y aquello y si no lo haces, cosas malas te van a pasar». No, todo lo que se necesitaba hacer para conectarte con Dios Padre como tu Padre y con Jesucristo como tu Esposo fue consumado para siempre.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Hoy escucharemos la continuación del mensaje titulado, «Porque Él me ama». Si te perdiste la primera parte, encuentra tanto el audio como la transcripción en AvivaNuestrosCorazones.com. Y recuerda que la lectura de hoy de la Biblia es Números capítulos 33 al 36. ¡Permanezcamos juntas en la Palabra de Dios!

Aquí está Nancy con nosotras.

Nancy DeMoss Wolgemuth: ¿Sabes lo que es el evangelio? Ahora, yo me imagino que la mayoría de las personas que me escuchan dirían, «sí, yo sé lo que es el evangelio». Pero, ¿sabes lo que significa el evangelio para situaciones difíciles en tu vida? Por ejemplo: ¿Cómo se relaciona el evangelio en una situación cuando tus hijos se están portando mal? ¿O has preparado una comida especial y te sale mal? ¿O cuando tus amigas se reúnen y te sientes excluida?

Bueno, mi amiga Elyse Fitzpatrick, le va a hacer frente a todas estas situaciones en el mensaje que vamos a escuchar hoy. Ella explicará cómo el evangelio de Jesucristo se relaciona a estas situaciones prácticas de la vida real.

Si alguna vez te sientes como que nunca puedes hacer lo suficiente para hacer a Dios feliz contigo, no te pierdas este mensaje.

Y Señor, oro que nos laves con Tu Palabra y que hables a nuestros corazones. Danos oídos para oír y corazones para recibir lo que tienes que decirnos en estos próximos momentos. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Ahora, unámonos a Elyse Fitzpatrick para la segunda parte del mensaje: «Porque Él me ama».

Elyse: ¿A cuántas de ustedes Dios las salvó siendo ya adultas? ¿Te acuerdas ya siendo adulta cuando Dios te salvó? Estabas feliz, ¿verdad? ¡Oh, yo me acuerdo. Yo no fui salva hasta antes de cumplir 21 años, y me acuerdo que había como esa cosa extraña llamada gozo. Al mes siguiente ya estaba inscrita en el instituto bíblico, estaba aprendiendo acerca de todas las cosas que yo tenía que hacer. Al poco tiempo ya no se trataba del gozo ni de Jesús. Ahora se trataba acerca de ponerme las pilas y convertirme en la más santa.

Ahora, yo no estoy diciendo que no busques la obediencia, pero si aprendes a leer la Biblia, todos los mandamientos, particularmente las epístolas, Jesús dijo que Él estaba en todas partes. Todos los mandamientos están en el contexto de lo que Cristo ya ha hecho. Así es que cuando Pedro en 2 Pedro está hablando acerca de esta lista de: «Añade a tu fe virtud, y a tu virtud, conocimiento, y a tu conocimiento, dominio propio, y a tu dominio propio perseverancia», cuando Pedro está diciendo todo esto, él está hablando en un contexto específico. Y el contexto es: Tú has sido perdonada, así es que vive a la luz de eso ahora. El contexto no es, saca tu lapicero y haz una lista de cosas que vas a hacer hoy, y luego sácalo del contexto, ¿entiendes?

Cuando comienzas a leer la Biblia, entiendes que la Biblia realmente está escrita en dos categorías: La ley y el evangelio. Toda la ley se expresa en el evangelio. Aún los Diez Mandamientos son dados en el contexto de: Yo soy tu Dios que te he sacado de la tierra de Egipto; por consiguiente, haz esto.

Mira, todo en la Biblia que viene a ti en forma de ley, siempre te es dado dentro de un contexto. Ese contexto puede estar a unas cuantas palabras de distancia, quizás a varios versos de distancia, pero siempre está en el contexto de lo que Dios ya ha hecho por ti. No preguntes, ¿qué haría Jesús, en esta o aquella situación?, hasta que tú primero hayas sumergido tu alma en la gloriosa verdad de lo que Jesús ya hizo. Eso es lo que tú necesitas escuchar. Lo que eso hará para ti, es lo que te va a dar el viento para tus velas.

Mira, ¿de dónde viene el gozo? Y a propósito, el gozo del Señor es tu fortaleza para obedecer. ¿Verdad? Nehemías 8:10, dice: «Es el gozo del Señor que es tu fortaleza para obedecer». Entonces, ¿de dónde viene el gozo?

Bueno déjame decirte primero de dónde no viene. ¿Estás lista para escuchar? El gozo no viene de reglas. No viene de obligaciones acerca de lo que se supone que debes hacer para ponerte las pilas, para que tu familia entre al reino de Dios, o tu iglesia, o esta nación, en el autobús, o camino a donde Dios te quiere. No es de ahí que viene el gozo.

El gozo viene de lo que Él ya ha hecho. «Oh, ¿quieres decir que me amas? ¿Quieres decir que Tú me perdonas? ¿Quieres decir que cuando me miras, soy perfecta ante Tus ojos? ¿Quieres decir que soy tu hija amada? ¿Quieres decir que Tú me has dado todo, todo lo que voy a necesitar? ¿Todo lo que necesito para ser agradable a Ti, ya me lo diste?» ¿Ves? De ahí viene el gozo. Tu fortaleza es el gozo del Señor.

Rápidamente ahora, el mensaje del evangelio. ¿Están listas? Aquí vamos entonces. ¿Qué es el evangelio? En primer lugar, el evangelio es la encarnación de la segunda persona de la Trinidad, Jesucristo. Dios Hijo, quien era el Verbo, gestó por nueve meses y nació, con todo y placenta, así como cualquier otro bebé. La Biblia nos dice que cuando la gente lo veía, no pensaba que había algo inusual en Él, lo veían como a cualquier otro bebé.

Nació, y desde Su primer aliento, desde Su primer respiro, tiene un corazón inocente, un corazón casto, y no tiene pecado. A propósito, Él es circuncidado, eso significa cortar el pecado y gracia para el pacto. Él no necesita hacer eso. Él es el pacto. Él lo hace por ti. Es circuncidado. Le nombran Yeshúa –«Él salvará a su pueblo de sus pecados». Desde Su primer respiro, ya iba camino al Calvario.

Pero no solo iba en camino al Calvario a morir. Él tenía que vivir y cumplir la ley en tu vida. Así que cuando la ley viene a ti y te dice, «fallaste hoy. No debiste haber dicho lo que dijiste. Fallaste». ¿Sabes lo que puedes decir? «Cállate ley. Jesucristo ya lo cumplió por mí». Eso es lo que puedes decir.

Él vivió toda Su vida sin pecado. Luego llega al Calvario. En el Getsemaní, Él se está retorciendo en la tierra porque Él sabe lo que le espera, y lo que le espera a Él, sobre todo, no es espada, ni clavos ni corona de espinas, aunque esas cosas le esperan también. ¿Sabes de verdad lo que le espera a Él? Lo que le espera a Él es la ira del Dios Padre con quien Él ha disfrutado toda Su vida y antes de eso, en la eternidad, en perfecta y gozosa comunión de amor. En ese momento, en la cruz, Dios Padre guarda silencio cuando Su Hijo clama.

¿Sabes por qué? Porque así tú nunca serías abandonada por causa del pecado. Escúchame. ¿Tú crees que Dios te abandonará porque pecas? Escucha. No, nunca. ¿Cómo yo sé eso? Porque Él, el Padre, abandonó a Su Hijo en tu lugar y Jesús, el Hombre, clama en el mismo momento cuando Él debió haber sido reivindicado, cuando Dios debió romper los cielos y bajar con una fuerza angelical y liberar al Hijo. En ese mismo momento Jesús clama, «Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?»

¿Para qué lo hizo? Bueno para que tú supieras que nunca serías abandonada por causa de tu pecado. Esas son buenas noticias. ¿Sabes por qué son buenas noticias? Porque tú pecas todo el tiempo, y siempre estás como dudando si Dios te abandona por tu pecado o no. Yo te estoy diciendo ahora: No lo está haciendo. ¿Cómo lo sé? Porque Él ya abandonó a Su Hijo en tu lugar cuando dice esas dos palabras: «Consumado es». Ahora, Él no dijo, «Consumado es, pero también necesito además que hagas esto, y esto, y esto, y esto, y aquello y si no lo haces, cosas malas te van a pasar». No, no, no, todo lo que necesitaba hacerse para conectarte con Dios Padre como tu Padre y a Jesucristo como tu esposo fue consumado por siempre.

Aun en medio de eso, aun en medio de «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Jesús dice, «Padre». Todavía lo llama «Padre». «Padre, en Tus manos encomiendo Mi Espíritu». Él muere en tu lugar.

¿Sabes lo que mereces por tu pecado? Es decir, no estoy hablando del grande. Estoy hablando del pecado que cometiste hoy. Mereces morir. ¿Verdad? Porque no estás amando a Dios con todo tu corazón, alma, mente, y fuerzas. No estás amando a tu prójimo como a ti misma. Merecemos la muerte. Ese es el pacto que fue promulgado en el Edén. «El alma que pecare morirá».

Así es que tú mereces morir; pero ahí está Él, Él está muriendo en tu lugar. Él muere. Y luego, escúchame, Él dice: «Consumado es», y los cielos están en silencio. Y luego Su cuerpo pobre, inocente y sin mancha, Su cuerpo muerto, completamente muerto, muerto, muerto, es bajado y puesto en una tumba. Y tres días después Dios lo levanta de los muertos como Su «Amén» al «Consumado es» del Hijo.

La resurrección es el «Amén» de Dios al «Consumado es» de Su Hijo. Después el Hijo pasa cuarenta días tratando de ayudar a los discípulos a entender lo que está pasando. Luego Él regresa al cielo, y la Biblia nos dice que Él levanta Sus manos, y los ángeles dicen, «de la misma manera que subió al cielo, así regresará».

¿Sabes lo que Él está haciendo? Él está dando la bendición: «Que el Señor te bendiga y te guarde. Que Él haga resplandecer Su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia. Que el Señor muestre Su rostro sobre ti y te conceda paz». ¿Quieres saber qué es lo que Jesús está diciendo ahora mismo? Él te está dando Su bendición. ¿Sabes por qué? Porque todas estas cosas: «Que el Señor te bendiga y te guarde» –¿fue Él bendecido y guardado? No. «El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti» ¿Estaba el rostro de Dios resplandeciendo sobre Él en la cruz? No. ¿Fue Dios misericordioso con el Hijo en la cruz? No, «el Señor alce sobre ti Su rostro y te dé paz» –¿Tuvo paz el Hijo en la cruz? No.

Entonces puedes ver, ahora, ahora mismo. El Hijo te lo puede decir porque todo lo que mereces, Él lo llevó. Todo, cada castigo que tú mereces, Él lo llevó.

Entonces qué haces tú ahora con esa información a la luz de esto, sírvele a Dios. ¿Entiendes lo que estoy diciendo? Este es el mensaje que necesitamos. ¿No es este el mensaje que tú necesitas? Es el mensaje que yo necesito. Lo necesito todos los días porque si tú me dices a mí: «Aquí están las cuarenta y dos cosas que necesitas hacer para alcanzar el autobús en la calle», yo voy a estar orgullosa porque lo hice o desesperada porque no lo hice.

Pero si tú me dices: «Jesucristo lo hizo todo por ti, Elyse, llénate con jubiloso fervor, corre con todo tu corazón tras Él», y yo te diré, «oh, sí, Señor. Yo correré. Y luego, en todas las maneras que no lo hago, gracias y en todas las maneras que sí lo hago, gracias y yo sé que Tú cumplirás toda Tu buena voluntad.

¿Cómo dice Juan 3:16, lo decimos? «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna». Esas son buenas noticias, ¿verdad?

¿Cómo impacta esto, en las respuestas de tu corazón cuando no recibes la invitación codiciada? ¿Tú sabes a qué me refiero? Descubres que todas tus amigas van a ir a un lugar, pero no te lo dijeron. ¿Está bien que no te invitaron? ¿El hecho de que tú has sido invitada a la fiesta de las fiestas a la cena de las bodas del Cordero, estás feliz porque tienes esa aunque no recibas la otra invitación?

Mira, te estoy diciendo que ahí es donde funciona el evangelio. Así es como trabaja el evangelio. Si se te olvida el evangelio, entonces vas a pasar todo tu tiempo tratando de entender por qué tus amistades no te quieren. Jesús es suficiente. Él es suficiente. La cena de las bodas del Cordero va a ser la fiesta de los siglos. ¿No es cierto?

Entonces no te invitaron. ¿Significa Juan 3:16 nada entonces? Te diré algo. Por lo general no lo entendemos porque ni siquiera está en nuestro radar. Y luego salimos a comprar libros absurdos acerca de cómo afirmarnos con nuestras amistades.

¿Qué pasa cuando tus hijos te faltan al respeto frente a tus amistades? Mis hijos son unos hijos encantadores ahora porque son adultos. Pero cuando estaban pequeños, íbamos a una iglesia donde el pastor le daba un dólar a cualquier niño que subiera y dijera un versículo de la Biblia. Así que yo estoy pendiente porque quiero que mis hijos se vean muy bien, es decir, yo quería que conocieran la Biblia también. Pero yo hacía alarde de ellos. «Ven Joelito». Joel ahora está en el seminario. Ya se recuperó de mi legalismo. «Joel, ven, Joel. Dile al pastor el versículo de Juan 3:16». Y la cabeza de Joel da vueltas, y comienza a vomitar, y dice, «odio a Dios».

No, no, no, no en realidad él no hizo eso, pero tú sabes a lo que me refiero. Siempre que quieres que tus hijos se vean muy buenos y espirituales y tú como que eres una gran mamá –yo realmente tenía mi actuación de madre espiritual muy bien hecha– y es cuando ellos son como el anticristo. ¿En ese momento, está bien que tú has sido adoptada y que esa es tu identidad?

Mira, nuestro problema es que nuestra identidad está envuelta en todo tipo de cosas que no tienen nada que ver con el evangelio.

Digamos que es domingo en la mañana, ya tú fuiste al supermercado y compraste carne y papas, y sacas tu máquina para hacer pan, y piensas, «esto va a ser genial porque vamos a llegar a la casa, y vamos a tener comida». ¡Todo está programado!

Así que vamos a la iglesia, y todo el tiempo mientras estás en la iglesia –quizás el pastor está predicando acerca de Juan 3:16– y tú con tus «amenes» a lo que él está diciendo, pero en tu mente, estás pensando, «voy a comer una carne rostizada. Va a estar bien sabrosa». Entras a tu garaje y abres tu puerta, y no hueles nada. Y luego entras, y claro, se te olvidó programar el horno. Momento en el cual me enojo con Phil. Una vez él me dijo que debería escribir un libro llamado, Todos mis pecados son tu culpa. 

Así que se me olvida programar el horno. «Es tu culpa. Si tú no me hicieras salir corriendo de la casa. Si tú alguna vez no me tocaras la bocina una y otra vez, te voy a tirar mi Biblia encima». Mira, ahí mismo, ahí mismo, ahí mismo, ¿significa algo para ti Juan 3:16?

¿Significa algo para ti que en la iglesia Jesucristo preparó mesa con Su cuerpo y Su sangre los cuales Él te dió, el pan y el vino, Su cuerpo y Su sangre, y tú de verdad crees que no necesitas esto? Tú ya has tenido la única comida que realmente necesitas, la cual es comida para tu alma. ¿Tiene esto importancia para ti? Cuando te hablo acerca de esto, quizás tú dices en tu corazón, «sí, claro que me importa», pero nunca pensamos esto, y no lo pensamos porque tenemos amnesia. Creemos que el reino de Dios se trata acerca de nosotras y lo que nosotras necesitamos hacer, y estamos equivocadas.

Nancy: Elyse Fitzpatrick nos ha estado explicando lo que el evangelio no es. Y más importante, ella ha estado describiendo lo que el evangelio sí es y cómo puede transformar nuestra forma de pensar en las situaciones de la vida diaria.

Elyse ha escrito acerca del evangelio y nuestra identidad en Cristo en un libro estupendo titulado, Because He Loves Me (Porque Él me ama»—disponible en español). Si tú alguna vez luchas con creer que Dios realmente te ama, Elyse tratará tus preocupaciones al llevarte al evangelio. Entenderás quién eres en Cristo y será transformada tu vida y tu forma de pensar, tus emociones, y también la manera en que respondes a situaciones diarias.

 Mañana, escucharemos la tercera parte del mensaje de Elyse, pero antes, quiero compartir contigo el testimonio de una mujer que por medio de enseñanzas como la que hemos escuchado hoy, ha aprendido a atesorar y a vivir la verdad en su vida. Escuchemos.

Berenice: Mi esposo tiene apenas un año y medio de ser el pastor en la iglesia. Tiene poco tiempo porque el pastor en la iglesia era mi padre. Hace cuatro años mis padres fallecieron en un accidente automovilístico, en el 2014, y fue precisamente en ese año que yo estaba trabajando en el ministerio de educación cristiana de nuestra iglesia, cuando comencé a escuchar los mensajes de Aviva Nuestros Corazones.

Había una maestra que siempre en la sala de juntas, ponía los mensajes en internet. Recuerdo que cada día me acordaba de los mensajes de Aviva Nuestros Corazones, y me llenaba. Quería escucharlos día tras día. Empecé a ser muy intencional en buscar los temas, porque es la facilidad que encuentras ahí. Puedes buscar por pruebas, sufrimiento, quebrantamiento, y entonces realmente fueron como un bálsamo a mi vida cada día, de mucho ánimo.

Recuerdo que –yo había vivido y crecido en un hogar cristiano toda mi vida, pero esto me ayudó mucho a abrazar la verdad, a atesorar la verdad, a vivir la verdad, porque muchas veces conocemos la verdad y no vivimos realmente la verdad. Pude aprovechar también los recursos del libro. Me acuerdo que teníamos el libro de quebrantamiento, y tomé el libro, comencé a leerlo, y era sorprendente. Yo sé que el Señor estaba usando cada cosa para traernos hacia Él.

Él con cuerdas de amor nos estaba trayendo a Él, a Su Palabra, y eso fue de gran ánimo para nosotros. Después, cuando llaman a mi esposo para ser el pastor de la iglesia, otra vez empecé a sentir dudas, vino la incertidumbre, y nuevamente el Señor en Su Palabra me recordaba que nosotros quiénes somos, ¿verdad? Él echa mano de quien quiere echar mano, y aún de lo vil y lo menospreciado Él hace y usa. Somos vasijas de barro que contienen un gran tesoro.

Recuerdo que en algún momento pensaba: «Hay, es que si tan solo tuviera a mi mamá para pedirle un consejo de cómo ser esposa de pastor…» Pero el Señor una vez más me recordaba: «Me tienes a Mí y Yo soy suficiente para tí, soy todo lo que necesitas». Y el Señor ha hecho tantas cosas.

Después pudimos ir a la conferencia en Querétaro. Fuimos varias hermanas de la iglesia porque como yo empezaba a escuchar mucho los audios y los mensajes, pues mi esposo también los empezó a escuchar porque estás ahí y el esposo al lado escuchando. Me acuerdo que él decía, «oye qué bien están los mensajes. Están cristocéntricos, es el evangelio siempre».

Como él los empezó a escuchar, animó a las hermanas de la iglesia y cuando ya era el pastor dijo: «Adelante, ustedes tienen que llenarse de esos mensajes». Nos dimos cuenta en Tito 2, bien claramente en cada una de las enseñanzas, y cómo el Señor nos llama para poder enseñar a otras, invertirnos en la vida de otras mujeres y llevar la verdad.

Recuerdo que traía eso en mi corazón, y recuerdo que fue bien especial empaparnos de esa verdad. Cuando regresamos nuevamente a las conferencias dijimos, esto necesita saberlo más gente, y ha sido de gran bendición, hermanas. Tuvimos como un reto, y algo que pusimos en oración en nuestra iglesia de poder empezar un ministerio –habíamos trabajado con las mujeres muchos años, como un solo grupo nada más de femenil– así era como estábamos trabajando por muchos años, y veíamos que no se involucraban las jóvenes. Siempre era el mismo grupo de hermanas de la misma edad.

Así que empezamos a orar: «Señor, muéstranos. Sabemos que necesitamos trabajar, involucrarnos, enseñar las mayores a las más jóvenes y las más jóvenes también».

Ahora estamos trabajando en grupos pequeños. El Señor nos ha dado esa oportunidad. Estuvimos estudiando Tito 2 todas juntas en ese grupo grande, y después pudimos formar varios grupos pequeños.

De verdad, hermanas, ha sido de tanta bendición estudiar juntas la Palabra, es tan enriquecedor aprender unas de otras. Las jóvenes tienen mucho que aportar, las mayores tienen mucho que aportar, así que ha sido de gran bendición. Las animo, a cada una de ustedes, a que la Palabra del Señor corra.

Nancy: ¡Qué gozo es para nosotras escuchar de la obra de Dios en las vidas de nuestras oyentes!

Queremos continuar llamando a más y más mujeres a libertad, plenitud, y abundancia en Cristo, que es lo que nos permite modelar la feminidad bíblica a un mundo que rechaza a su Creador. 

Dios nos dice en Colosenses, capítulo 2: 

«Por tanto, de la manera que recibisteis a Cristo Jesús el Señor, así andad en Él; firmemente arraigados y edificados en Él y confirmados en vuestra fe, tal como fuisteis instruidos, rebosando de gratitud. Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no según Cristo» (vv.6-8).

Conoce cómo se aplica esta verdad a tu vida, en la próxima conferencia Mujer Verdadera 2020. Únete al ejército de mujeres que quieren vivir arraigadas en la Palabra de Dios. Sé parte de esta próxima conferencia Mujer Verdadera, los días 13 y 14 de marzo, desde tu localidad. Entérate de los detalles en MujerVerdadera20.com.

Annamarie: Elyse Fitzpatrick dice que muchas personas viven tratando de obedecer la Biblia en sus propias fuerzas. 

Elyse Fitzpatrick: Tú pecas, y si tú eres suya y el Espíritu Santo mora en ti, entonces tú sabes cuáles son tus pecados. Entonces, ¿de qué manera te vas a levantar mañana para decir: «voy a servir a Dios hoy…», ¿cómo vas a hacer eso? Tienes que saber que estás perdonada y tienes que saber que has sido justificada, y tienes que saber que Él te ama. Esta es la única manera.

Annamarie: Escucha más mañana, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Invitándote a no solo sobrevivir en la vida cristiana sino a tener una vida fructífera en Cristo, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

El Misterio de Tu Amor, Iglesia Cristiana Oasis ℗ 2015, Iglesia Cristiana Oasis.

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