Podcast Aviva Nuestros Corazones

Más que una dieta

Carmen Espaillat: ¿Tiene que ser tan difícil ordenar comida?

Servidor de comida rápida: Hola. Bienvenido a Dippy hamburguesas. ¿Puedo tomar su pedido?
Cliente de comida rápida: Sí, me gustaría el #4 con una hamburguesa baja en carbohidratos en pan integral orgánico.  ¿Puede ponerle la salsa aparte, la que no tiene ácidos grasos….? … Además pepinillos no modificados genéticamente y papas fritas en aceite de oliva.
Servidor: ¿Quiere la grande?
Cliente: ¡Oh sí! Y una batida de chocolate con leche descremada orgánica de vacas no tratadas con hormonas de crecimiento. Esto es: leche descremada orgánica de vacas no tratadas con hormonas de crecimiento...
Servidor: ¿Eso es todo?
Cliente: Bueno... Ehm… ¡No! ¿Puede agregar leche de soya sin azúcar en mi batida?

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

¿Cansada de una dieta relámpago tras otra? Quédate con nosotras. Nancy está de vuelta con una serie que comenzó ayer, titulada: "Amo comer, odio comer".

Nancy DeMoss de Wolgemuth: En esta semana estamos hablando con Elyse Fitzpatrick. Elyse es  conferencista; escritora,  consejera bíblica. Ella ha escrito varios libros, incluyendo uno llamado "Como vencer el temor, la preocupación y la ansiedad" y también un libro reciente sobre el matrimonio, pero del que estamos hablando hoy con Elyse es uno que he encontrado particularmente útil titulado "Amo comer, odio comer".

Aquellas que han luchado, como yo lo he hecho durante años, muchos años, con una sensación de estar esclavizadas al pecado, saben lo que el título de este libro significa. Estamos acompañadas hoy no solamente con Elyse, sino también con algunas mujeres que nos acompañan aquí en el estudio para interactuar y hablar de este tema de cómo romper con la esclavitud de los hábitos alimenticios destructivos.

Para mí, en esta área no ha habido tal cosa como la victoria de la noche a la mañana, una transformación repentina. Nos gustaría simplemente que hubiera una "pastilla una pastilla de la Biblia" o alguna otra cosa que pudiera resolver el problema ya.  Pero  saben, esta lucha con la comida es tan real en mi vida como lo puede ser el alcohol o las adicciones sexuales para alguien más.  Así que es un poco más difícil para la gente entender por qué esto podría ser un problema de pecado en nuestras vidas. Porque hay una línea muy fina allí, y vamos a hablar de eso.

Elyse como dijiste en la última sesión, el comer es algo importante, necesario, y es bueno. No hay nada de malo con la comida,  es algo que hacemos mucho en los círculos cristianos.

Muchas gracias por estar con nosotras de nuevo y por compartir este tema tan importante  en Aviva Nuestros Corazones. Quiero retomar lo que decías ayer sobre un pasaje que Dios usó en tu propia peregrinación, 2da de Pedro, capítulo 1. De hecho, voy a pedirte que leas el pasaje de nuevo y  luego compartas, cómo Dios usó esos versículos para animarte y para iniciarte en el proceso de hacerle frente a este problema.

Elyse: Gracias, Nancy el pasaje del que estamos hablando es 2da de Pedro 1, versículos 3-4 que dice: "Pues su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia".

Este versículo fue muy importante al principio de lo que Dios quería hacer en mi corazón, sobre todo en esta área de la que estamos hablando,  porque yo siempre estaba buscando una solución mágica. Esperaba que tal vez pudiera ponerme una vacuna o una serie de vacunas, o que hubiera algún versículo especial, alguna oración especial, una reunión o algún lugar donde yo pudiera ir y que alguien más se ocupara de esto.

Nancy: Y que fuera como mágico.

Elyse: Recuerdo cuando esto realmente cobró vida para mí, y  me di cuenta de que no debía estar buscando ningún método mágico, para manejar este asunto, sino que Dios  ya me había dado a través de Su palabra todo lo que yo necesitaba para la vida y la  piedad.

Me di cuenta de que la respuesta a estos problemas se encontraba en las Escrituras, y que estas promesas me ayudarían a escapar de los deseos corruptos y pecaminosos que tenía—deseos que en realidad estaban en guerra unos con otros.

Primero que todo, yo quería comer lo que quisiera y donde yo quisiera. Por el otro lado, tenía el deseo de verme de la manera que yo pensaba que debía lucir y el deseo de ser santa. ¡Cómo luchaban esas cosas en mi alma!

Nancy: Claro era una guerra.

Elyse: Fui convencida con la realidad de que la Biblia tiene las respuestas para todo lo que necesito para vivir como Dios manda. Lo que tenía que hacer, entonces, era averiguar qué era eso. ¿Cuáles eran las respuestas que la Biblia tenía para mí?

Nancy: Y este pasaje da tanta esperanza, porque dice que Dios ha llamado a cada una de nosotras para su gloria y excelencia, que Dios está en el proceso de conformarnos, si somos sus hijas claro, a la imagen de Cristo. Vamos a ser santas; Él está obrando, trabajando eso en nosotras. Así que es muy real. No sólo es posible, sino que realmente va a suceder.

Porque Él quien  gana la victoria en nuestras vidas en estas áreas, y nosotras realmente podemos ser partícipes de su naturaleza divina.

Elyse: Así es, esa es una declaración sorprendente, ¿no es así? El hecho es que aunque hemos sido creadas a imagen de Dios, hemos caído. Pero ahora estamos en una posición en la que Dios puede obrar en nosotras. Dios trabaja en sus hijos la naturaleza divina. Como dijiste, estamos siendo transformadas a la imagen de Cristo.

El otro versículo que es realmente muy alentador para mí, está en 1era de Corintios 10:13 que dice: "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla".

De cuánto animo son esas palabras verdaderamente, así que tengo el gran consuelo, mientras lucho con el pecado y los deseos pecaminosos en mi vida, de que Dios es fiel para no ponerme en una posición en la que tenga que pecar y es fiel para mantenerme siempre en ese camino, de una mayor conformidad a Jesucristo. Y esa es mi meta.

Ves, casi perdemos de vista eso. Creemos que la meta es ser talla 2. Esa no es la meta, la meta es el cambio de corazón a la imagen de Cristo.

Nancy: Así es y Él está en el proceso de transformarnos, no necesariamente de una talla 16 a una talla 6, sino en la naturaleza de Cristo, y en  un corazón que quiera vivir para Su gloria y para Su agrado. Y  ese versículo me da ánimo Elyse, 1era a los  Corintios 10, porque saber que si es una tentación  comer pecaminosamente o  cualquier otra cosa que sea pecaminoso, Dios nunca me va a poner en una posición en la que no haya  una vía un camino de escape. No hay ninguna tentación sobre la que nosotras no podamos ser victoriosas, y todo  por Su gracia y por Su poder.

Elyse: Hay tanta esperanza allí. Incluso he encontrado en mi vida que si me enfrento a una tentación en particular, si  oro, justo en ese momento, "Padre, por favor, ahora ayúdame a resistir  esta tentación," el Señor me da la gracia que necesito.

Con frecuencia, la tentación desaparece. El problema, por supuesto, es que no me acuerdo de hacer eso y me quedo tratando de averiguar las razones por las que debo ser capaz de entrar en la pastelería o lo que sea.

Realmente creo que si oramos, "Señor, mantenme alejada de la tentación," el Señor lo hará. Pero eso significa velar,  estar alerta, ser conscientes de lo que estamos haciendo.

Nancy: Y claro orar antes de entrar en la tentación.

Elyse: Exacto. Tú no vas a la pastelería y luego oras, "Dios ayúdame a no comer esto".

Nancy: Ahora déjame reforzar un poco, Elyse. Estamos hablando acerca de comer de manera pecaminosa, pero déjenme decir que la comida en sí misma no es pecaminosa.

Elyse: ¡Oh, no! Y ciertamente no es pecado comprar alimentos en una pastelería.

Nancy: No, de hecho es bueno. De hecho, la comida en realidad  es un regalo de Dios, y Él nos la ha dado para que la  disfrutemos y para que la recibamos con gratitud.

Elyse: Así es. El Salmo 145 nos dice que "Abres tu mano, y sacias el deseo de todo ser viviente." (145: 16). De manera que, la comida no es pecaminosa. Comer algo de una pastelería no sería pecaminoso.

Aunque debemos puntualizar que habría maneras en las que podría ser pecaminoso. Puede ser pecaminoso para mí si era incorrecto para mí ir a la pastelería y   de todos modos yo fui y me puse en esa situación. En esa situación  es pecaminoso para mí.

Si yo voy y sé que si me como una galleta  luego voy a  ir casa a comer cuatro docenas de galletas, entonces esa es una puerta que yo sé que no debo abrir.  Así que hasta el momento en que el Señor  fortalezca mi alma contra esas cosas, debo evitarlas. Hay momentos en los que comer un brownie o una galleta podría ser pecaminoso. Pero no es pecado en sí mismo obviamente.

Como tú has dicho, Dios nos ha dado abundantes y maravillosas cosas para disfrutar. Sólo tenemos que cuidarnos de no hacer dioses de esas cosas, no vivir para ellas, no ser consumidas por esas cosas, que no signifiquen para mí más que la santidad.

Por ejemplo, si voy a un restaurante, no hay nada de malo en ello. Si ordeno algo de comer, no hay nada de malo en ello. Pero si el mesero no trae la comida de la manera en que yo la ordené y soy desagradable con él, entonces si hay algo mal. Y puedo decir, por el fruto que sale de mi corazón cuando estoy conversando acerca de alguna comida...

Nancy: ... si estoy impaciente- o la comida no está lista cuando yo quiero exactamente que lo esté.

Elyse: Exactamente. O, como dijiste antes, si estoy nerviosa, molesta, preocupada o deprimida y estoy comiendo por eso o porque estoy aburrida. Creo que muchas veces comemos por aburrimiento. No tengo nada que hacer, así que voy a comer.  Entonces tenemos que preguntarnos a nosotras mismas como cristianas, "¿por qué estamos aburridas?"…ese es el tipo de preguntas que debemos hacernos.

Nancy: Así es gran parte de esto realmente nos lleva de vuelta a ese cuadro en el Huerto del Edén en el Jardín del Edén, donde Dios creó este hermoso jardín, lleno de árboles con frutas y vegetación, y dijo: "Te he dado todos los árboles del huerto para que los disfrutes. Come de ellos”. El primer mandamiento de Dios era "Coman, sigan adelante y disfruten de todo".

Entonces Dios puso una restricción, "De una cosa ustedes no pueden comer." ¿Dónde hizo el enemigo que la mujer se enfocara? En la restricción, no en la libertad que tenían, no en el disfrute, sino en la única restricción.

Y ¿hacia dónde fue atraído el deseo de sus corazones? "No quiero el mandamiento; yo quiero tener el control. No quiero que nadie me diga  qué no se puede comer… Aunque existen todas estas cosas de las que sí puedo comer…" Al decir que quería obrar a su manera, resistiendo el derecho de Dios de restringir su libertad, ella perdió todas las demás libertades.

Y ahora nos encontramos desde ese día, como mujeres, muchas de nosotras, esclavas de la comida, sin ser capaces de disfrutar de todo lo bueno y abundante que Dios ha creado en sus mandamientos, para que nos deleitemos ante el Señor con alegría, con acción de gracias, y perdiéndonos gran parte de ello, porque no hemos permitido que Jesucristo sea el Señor de las cosas que Él dice que no podemos hacer.

Carmen: Al equipo de Aviva Nuestros Corazones le apasiona pasar la verdad de la Palabra de Dios a la siguiente generación para que a su vez esta generación la  transmita a otras generaciones futuras. Si te entusiasma aprender verdades bíblicas y principios sólidos como aquellos que estaremos tratando a lo largo de esta serie titulada, “Amo comer, odio comer”,  te animamos a conectarte con nuestra página de internet. Visita AvivaNuestrosCorazones.com. Al leer nuestras publicaciones de Joven Verdadera y Mujer Verdadera, no solo estarás aprendiendo sino que también podrás interactuar con mujeres alrededor del mundo que tienen tu mismo corazón y pasión.

Bien, retomemos la conversación de hoy entre Elyse Fitzpatrick y Nancy DeMoss de Wolgemuth.

Nancy: Elyse, has estado ayudándonos a entender que el asunto no es tanto, cuánto peso, o qué talla uso, incluso qué comida como. En realidad vamos más allá de eso, estamos hablando del corazón. Algo que recalcas en tu libro es que la comida, la alimentación, y probablemente muchos otros comportamientos en la vida, son en realidad un espejo del corazón.

¿Qué quieres decir cuando dices eso, y cómo comer refleja algo sobre mi corazón?

Elyse: Creo que es muy fácil para nosotras pensar  en comer solo en términos de lo que significa externamente. Es decir "¿Cuánto peso? ¿Me veo bien? "…ése tipo de preguntas, o "¿estoy saludable?" que sin duda es una pregunta mejor que, "¿Me veo bien?"

En lugar de eso debo preguntarme, "¿cuando me siento infeliz con mi situación en casa, el lugar al que voy es a la nevera?" Esa, para mí, es una pregunta mucho más relevante. ¿Qué está diciendo eso acerca de mi relación con Dios?

Si tengo una situación en casa, tal vez, estoy inconforme con la forma en que les va a los niños en la escuela o algo así, y finalmente cuando se marchan. Lo primero que yo hago es correr a la nevera o la cafetera o a cualquier cosa que me guste hacer de forma especial, y ahí es donde encuentro mi consuelo para el día, entonces eso dice algo sobre mi corazón.

Lo que está diciendo  es que esa parte de la creación, esa comida, significa para mí algo que no debería significar. Que cuando estoy luchando con situaciones en mi vida, en vez de ir a la nevera o, como algunas de nosotras hacemos, ir al centro comercial o tal vez incluso algunas mujeres encienden la televisión y simplemente "vegetan" viendo programas de televisión. ¿Qué dice eso de mi corazón? Lo que está diciendo es que hay salvadores en mi vida aparte del Señor Jesucristo.

Mira, Jesucristo es el único que nos dice: " Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas." Mateo 11: 28-29.

En vez de hacer esto lo que hago es decirme: "Bueno, voy a sentarme con esta dona de Krispy Cream y una taza de café, y ahí es donde voy a encontrar mi consuelo." Ahora, no quiero decir que haya algo malo en comer una rosquillla, siempre y cuando no lo hagas todo el tiempo.

Creo que probablemente no es bueno para tu salud, pero no hay nada malo en hacer eso en si o en tomar una taza de café o cualquiera de esas cosas, siempre y cuando ellas  no hagan el papel de un salvador en tu vida, o de un dios en tu vida.

Lo que ocurre es  que tenemos ídolos, cosas que amamos más de lo que amamos a Dios… para que lo veamos claro, me gusta describir un ídolo como algo por lo que estoy dispuesta a cometer un pecado a fin de obtenerlo, o algo por lo que estoy dispuesta a cometer un pecado si no lo tengo.

Si esta comida está siendo como un dios para mí, entonces  eso es un problema.  Eso es algo que tengo que vigilar. Eso es algo que  aprecio de ti, Nancy,  porque muchas  mujeres que he conocido solo están interesadas en tratar con la idolatría de la comida si impacta la forma en que se ven.

Así que ellas están tratando con un área de su vida, tal vez esta idolatría, para alimentar su vanidad, que es otra área de pecado.

De forma que la pregunta no es: "¿Estoy en sobrepeso o por debajo del peso apropiado?" Ciertamente hay un asunto de salud del que tenemos que tener cuidado porque Dios nos ordena: "No matarás". Creo que parte de lo que se asume en virtud de ese mandamiento es que tengo que cuidar de mi cuerpo. Ese es el que Dios me ha dado para poder andar en este mundo. Pero el punto no es, "¿estoy delgada, o estoy gorda?" No hay un mandato bíblico a ser delgada en ningún lugar de las Escrituras.

Nancy: Pero ciertamente hay una demanda de la cultura.

Elyse: Hay una  demanda cultural a la que hemos estado esclavizadas por mucho tiempo, particularmente las chicas que luchan con la anorexia y la bulimia. Ese mandamiento cultural de ser delgadas, es "más importante" que el mandamiento de Dios de no matar, es decir de cuidar de su cuerpo.

Así que de nuevo, esa es otra área en la que podemos ver: "Muy bien, estoy amando la idea de la cultura más de  lo que amo a Dios." Es lo que aprecio  de ti, Nancy, porque estás interesada en tratar con los ídolos de tu corazón.

Nancy: Pero no quiero que piensen que las cosas externas no me importan, porque sí me importan (probablemente más de lo que las personas se da cuenta). Pero también es ahí donde tiendo a ver en mi corazón y digo, "cómo me veo me importa más, en muchos casos, más que mí relación con el Señor."

Es por eso que quiero ir tras este asunto en mi vida. Es por eso que quiero ayudar a otras mujeres a que vayan tras él, porque quiero amar a Dios con todo mi corazón. Quiero amar a los demás más de lo que me amo a mí misma, más de lo que me importa la imagen de perfección, o las cosas que la cultura nos ha dicho que son importantes.

Elyse: Así es, o lo que otros piensen acerca de cómo me veo. ¿Qué tan importante es eso? Creo que las mujeres están muy motivadas por eso, "¿Qué piensas de cómo me veo?"

Y, ciertamente, en un sentido debemos estar presentables, pero entonces ¿qué tan lejos de ahí vamos, y qué tanto nos motiva eso?

Conozco mujeres que si se levantan por la mañana y sus  jeans no les cierran, eso  ya les dañó su día. Durante todo el día van a estar castigándose a sí mismas y a centrarse en cómo se ven, y a mirar a otras mujeres. Eso da lugar a todo tipo de otras cosas, como la codicia, la comparación, la envidia. "¿Por qué no puedo lucir como ella?" Y luego, eso me lleva  a rendirme  a la desesperación y a comer fuera de control.

Porque todo eso está impulsado por ese juicio equivocado, esa idolatría de: "La forma en que me veo realmente es lo más importante acerca de mí y es la diferencia entre, si voy  a tener una vida que esté llena de paz y alegría o no".

Nancy: Entonces, ¿cómo puedo empezar a enfrentar  esos ídolos de mi corazón? Si quiero amar  a Dios completamente… No vamos a agotar ese tema en este programa porque estamos casi fuera de tiempo aquí, pero simplemente vamos a empezarlo. Si estoy reconociendo que este es un ídolo de mi corazón, para empezar,  lo que  me va a ayudar  a transferir mi lealtad, mi devoción por la comida, por la apariencia externa, o por la imagen que realmente quiero tener, es Cristo. Es Él el Señor; Él es soberano. Dios  primero.

Elyse: Correcto, y me alegro de que hayas dicho que esto es un proceso. Esto no es algo de lo que voy a decir: "Haz estas cuatro cosas y entonces vas a estar bien." Pero creo que para el creyente, el proceso comienza en reconocer, el primer lugar, que esa mentalidad de vivir para la comida o vivir para la manera en que te ves, es pecaminosa. No se trata solo de, "oh, yo probablemente no debería hacerlo." Es pecado.

Nancy: No es solo que sea una lucha; no es que sencillamente eso me frustra, no es que simplemente me siento mal al respecto. No, es que es pecado.

Elyse: Es pecado. Es pecado efectivamente es pecado por el cual Cristo murió. Empezar por ahí y llevarte a ti misma a la cruz de nuevo y ver la importancia, en primer lugar, del sacrificio que Él ha hecho y la justicia que Él te ha concedido.

Y luego buscar vivir en santidad, no simplemente que yo viva mi vida con la cabeza atrapada en una caja de cereal, lo cual es vergonzoso, o no solamente  para que yo tenga la talla adecuada para que los demás piensen algo de mí, sino para la gloria de Dios. El empezar ahí y hacer de la gloria de Dios y de la santidad  el asunto importante es la clave.

Nancy: Así es y queremos hablar de cómo  movernos de una motivación a otra de ser motivadas  por cómo me veo, por la forma en que esto me afecta, a ser motivadas por cómo tener ese motivo supremo para la gloria de Dios. Ahí es donde quiero vivir. Ahí es donde queremos vivir.

Carmen: Esa es Nancy DeMoss de Wolgemuth hablando con Elyse Fitzpatrick acerca de mantener un corazón sano. Esta conversación está basada en un libro que Elyse escribió en inglés titulado “Love to eat, hate to eat”.

Nuestra oración es que a lo largo de esta serie puedas experimentar un verdadero cambio, aún si sientes que el antojo por la comida te está manteniendo en esclavitud. 

Y hablando de esclavitud, te animamos a que nos sigas apoyando para traer más mujeres a la libertad que hay en Cristo. Nos puedes apoyar por medio de tus oraciones, compartiendo los recursos que tenemos disponibles en nuestra página web AvivaNuestrosCorazones.com, o con tu donación.

No te imaginas la cantidad de testimonios que recibimos diariamente de mujeres de todas partes del mundo. Dios ha permitido que este ministerio publique libros, organice eventos y produzca programas radiales; pero al final, depende del Señor usar estos recursos para llevar a las mujeres a  libertad, plenitud, y abundancia que hay en Cristo.  Estamos muy agradecidas por las muchas oyentes que hacen estos alcances posibles al apoyar el ministerio financieramente, y por aquellas que colaboran con su trabajo voluntario.

Su apoyo y trabajo bendice a mujeres como esta radioescucha,

Buenos días mis hermanas mi nombre es Carolina Leytun de Carvajal y vivo aquí en Costa Rica aunque soy chilena pero hace 25 años Dios me trajo aquí para ser la esposa de Manuel mi esposo que es pastor, así que quiero agradecer al Señor por lo que Él me ha enseñado a través del ministerio de la Palabra a través de las enseñanzas de Aviva Nuestros Corazones.

Siempre enfatizo cuando recomiendo escuchar los estudios bíblicos que es la palabra, porque no hay nada que transforme más nuestras vidas y eso es lo primero por lo cual quiero agradecer por lo bíblico verdad, el impacto que eso ha hecho en mi vida y en la vida de otras mujeres.

Hay tantas cosas que tenemos en conocimiento pero a través de estar escuchando nuevamente aprendiendo me ha ayudado tanto a tener unos oídos mas alertas, un corazón mas alerta, a estar en el pie de la batalla.  Muchas veces tenemos el conocimiento pero esa frase de velar, orar de luchar contra el adversario verdad, de resistir al diablo  tal vez no estaba tanto en esta parte de la mujer de una forma tan viva y eficaz en mi vida y quiero agradecer porque la motivación de la palabra del ministerio Aviva Nuestros Corazones me ha ayudado a eso, quiero agradecer muchísimo al Señor porque nos mantiene alerta en una lucha continua ante un mundo que hoy en día se pierde y la gran lucha es contra el papel de la mujer en el día de hoy.

Quiero agradecer muchísimo a cada una de las hermanas y al Señor primeramente por usarlas en mi vida y en la vida de las mujeres de la iglesia.

Carmen: Si el Señor ha usado este ministerio de una manera significativa en tu vida, ¿podrías orar acerca de apoyar el ministerio? ¿Nos ayudarías a seguir llegando a mujeres como esta y muchas otras radioescuchas?  Puedes hacer tu donación a través de nuestra página web AvivaNuestrosCorazones.com. Te enviaremos el libro "Mentiras que las mujeres creen y la verdad que las hace libres" como agradecimiento por tu contribución de cualquier monto. Este libro te ayudará a caminar en la libertad que nuestro Salvador compró para Su pueblo. Los envíos están disponibles para EEUU y Canadá. Solicita el libro y ayúdanos a seguir llevando el mensaje de la Palabra de Dios alrededor del mundo. ¡Contamos contigo!

Si un determinado alimento no es malo en sí mismo y es lícito que lo disfrutes,  a veces es bueno decir no, solo para evitar ser controlada por él.  Elyse Fitzpatrick regresará mañana para hablar acerca de esto. Esperamos que te unas a nosotras aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

 

Canciones utilizadas: Come Thou Fount (Instrumental), Irish Hymns ℗ 2009 Cumberland Records

Voz de Elyse F: Lucía Espaillat

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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