Aviva Nuestros Corazones Podcast

Permanece firme

Annamarie Sauter: ¿Cómo podemos saber qué es realmente cierto? Mary Kassian dice que la respuesta a esa pregunta se debe basar en la Palabra de Dios.

Mary Kassian: ¿Está de acuerdo esto con la Biblia? Si esto contradice lo que está en la Biblia, entonces no es cierto. Cada vez que escuchas algo –incluso si es una voz con la que tú estás familiarizada, o una voz que tú has escuchado antes o una voz que es reconocida en la comunidad cristiana– aun así, tienes la responsabilidad de llevar eso a la Palabra de Dios y ver si está de acuerdo con ella.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. 

¿Recuerdas cuál es la lectura de hoy de la Biblia? Josué capítulos 22 al 24.

Dannah Gresh: Nancy, ¡qué buena y edificante esta conversación que hemos tenido durante estos últimos programas en Aviva Nuestros Corazones! Y creo que no necesitamos presentar a nuestra invitada otra vez. Ella ha estado con nosotras tanto tiempo y es tan familiar para todas. Mary Kassian, hemos sido muy bendecidas.

Yo estoy cambiando. He tenido convicción. He sido redargüida. Me siento emocionada y equipada al ver estos siete hábitos de una mujer espiritualmente fuerte.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Y Mary, tú nos has animado en el proceso de llegar a tener esa convicción también. Lo que me encanta de estos hábitos que estamos hablando es que son fundamentales. Son un estilo de vida, y son cosas a las que tenemos que volver y seguir evaluando: «¿Cómo me está yendo en estas áreas?» ¡Eso hace una gran diferencia!

Tú los llamas hábitos sorprendentemente sencillos de una mujer espiritualmente fuerte. Quieres que poseamos la clase correcta de fortaleza, y has escrito el libro «La verdadera fortaleza» para exhortarnos. Y eso que en nuestras conversaciones solo hemos tocado la superficie de algunas de estas cosas. 

Y en el transcurso de la conversación nos has animado a evaluarnos: «¿Cómo me está yendo en estas áreas?» Porque si nosotras no avanzamos en las áreas de las que hemos hablado, estamos entonces retrocediendo, deslizándonos.

Mary: Todas queremos ser mujeres fuertes. Yo quiero ser una mujer fuerte, y sé que ustedes son mujeres fuertes, con la clase correcta de fortaleza. Esto no viene fácilmente. Esto resulta de dar pequeños pasos consistentemente, durante un largo período de tiempo.

Nancy: ¡Eso es muy bueno!

Dannah: Es una decisión que tomamos, y si no decidimos hacer esas pequeñas cosas, nos deslizamos y volvemos a caer en algo que no es fructífero, que no es auténtico, que no es real, que es débil, ¿verdad?

Mary: Sí.

Nancy: Yo creo que muchas de las luchas que enfrentamos en nuestras vidas espirituales, en nuestras relaciones, en nuestros hogares, en nuestros lugares de trabajo, en nuestras iglesias, se deben a que estamos permitiendo los intrusos en esas áreas. Somos como estas mujeres de las que habló Pablo en 2 Timoteo capítulo 3. ¡Volvamos a ese pasaje, porque lo has hecho cobrar vida, Mary! Tú nos has explicado mucho su contenido en estos días.

Pablo habla de evitar a las personas que nos llevan en la dirección equivocada.

Dannah: Cada vez que has leído ese pasaje en el programa, he pensado, Señor, nunca me dejes ser una de esas mujeres.

Nancy: Una de esas mujeres débiles, espiritualmente.

Dannah: No me dejes ser una de esas mujeres débiles o mujercillas, que parecen fuertes y tienen todo tipo de ideas que llevan a la gente por mal camino.

Nancy: Ayúdanos a saber qué tipo de personas e influencias debemos evitar para no convertirnos en mujeres espiritualmente débiles

Entonces, Pablo menciona entre aquellos que debemos evitar, entre aquellos que, «se meten en las casas» (ya hemos abundado en esa palabra «que se meten», intrusos que se trepan a nuestros hogares. Volveremos a esto en un segundo) «(Ellos) llevan cautivas a mujercillas cargadas de pecados, llevadas por diversas pasiones, siempre aprendiendo, pero que nunca pueden llegar al pleno conocimiento de la verdad» (2 Tim. 3: 6–7).

Al inicio de esta serie hablamos acerca de atrapar a los intrusos. Puede ser una persona, pero también puede ser una forma de pensar o una ideología, una filosofía. . .

Mary: ...una actitud...

Nancy: ...intrusos que se trepan a nuestras vidas y hogares y hacen daño.

Dannah: Usar tu tiempo no sabiamente. Todas estas pequeñas cosas...

Nancy: ...que se suman a las cosas grandes.

Dannah: Un día encontré una serpiente debajo del sofá de mi sala.

Mary: ¡Oooh!

Nancy: ¿Qué te hizo pensar en eso?

Dannah: Bueno, las serpientes se arrastran. De alguna manera esta se metió en mi casa; yo no lo sabía. Yo no estaba vigilante. ¡Tuve que pedirle a un inspector de plagas que viniera y me enseñara cómo mantener mi casa segura de modo que en el otoño, cuando hace frío, las serpientes no entren en ella.

Nancy: ¡Guau! Qué imagen de la vigilancia que necesitamos tener en nuestra vida cristiana.

Mary: Atrapa a los intrusos, sí. Ese es solo el primer hábito. El segundo es domina tu mente. Esas mujeres fueron tomadas cautivas, ellas fueron capturadas. Tenían patrones negativos en su forma de pensar y estaban llenas de ideas que no eran verdaderas, ideas que no provenían de la Palabra de Dios. Así que otra cosa que tenían que hacer era dominar sus mentes.

Nancy: Eres lo que crees. 

Dannah: Y luego el hábito número tres: Despójate del bagaje, porque a veces no puedes dominar tu mente si te pesa el bagaje de tu pasado, el bagaje de tu pecado y de hábitos negativos y pecaminosos.

Mary: Sí, y simplemente llevar nuestro pecado al pie de la cruz y confesarlo, y encontrar libertad allí. Es maravilloso que tengamos el privilegio de hacer eso. Y como mujeres fuertes, lo hacemos de manera constante.

Nancy: Piensa en estas mujeres en Éfeso; ellas estaban cargadas de pecados. ¿Y no es esto cierto de tantas mujeres hoy en día? Lo sorprendente es que no tenemos que vivir así. ¡En Cristo, podemos deshacernos de esa carga! Nosotras podemos quitárnosla. ¿Cuál es el siguiente hábito?

Mary: Hábito número cuatro: Involucra tus emociones. No niegues tus emociones, pero tampoco te apoyes en ellas. No te dejes llevar por tus pasiones, sino que debes ponerlas bajo el señorío de Jesucristo. 

Nancy: Luego el último del que hablamos…Dannah, nos hiciste una pequeña evaluación sobre ese hábito.

Dannah: Sí, nuestra «Evaluación: Vive lo que enseñas». Y el hábito número cinco es este: Vive lo que enseñas. Sé auténtica, no hipócrita...

Mary: Sí, toma la Palabra y aplícala a tu vida. No seas solo una oidora de la Palabra, sino hacedora.

Dannah: Y el hábito número seis es de lo que queremos hablar hoy. Entonces, ¿cuál es ese hábito, Mary?

Mary: El hábito número seis es: Permanece firme. Leemos en nuestro texto aquí que estas mujeres siempre estaban aprendiendo pero nunca podían llegar, y aquí está la frase: «al pleno conocimiento de la verdad». Yo creo que la verdad es una de esas cosas que en nuestra cultura está en juego. Todos tienen su propia «verdad».

Nancy: Esta es «tu verdad», esta es «mi verdad».

Mary: Pienso en esa pregunta que hizo Poncio Pilato cuando Cristo se paró frente a él y dijo: «¿Qué es la verdad?» (Juan 18:38) Como si no hubiera verdad. «¿A caso existe la verdad?» Esta era una pregunta retórica, básicamente cuestionando si la verdad existía.

Dannah: Y eso también es cierto en nuestra cultura. Yo creo que muchas personas dicen: «¿Qué es la verdad?» Tú sabes, la verdad es la conformidad con un estándar o un original. Yo sé que una libra es una libra porque tenemos un sistema de medición, ¿verdad?

Mary: Un estándar.

Dannah: Yo sé que el azul es azul porque tenemos una paleta de colores. Hay un estándar o un original. Cuando esto se trata de la verdad moral, tenemos un estándar.

Mary: Un original.

Nancy: Es interesante que en Éfeso, donde estaba la iglesia a la que Pablo le estaba escribiendo, Timoteo era el pastor, ellos tenían todo tipo de filosofías e ideologías y pensamiento religioso. Eso me recuerda mucho algunas de las cosas que tenemos en nuestro mundo hoy. ¿Cuáles eran algunas de las cosas con las que ellos estaban luchando allí?

Mary: Bueno, era una ciudad griega, y Pablo incluso señaló en Hechos, que a los griegos les encantaba aprender. Ellos tenían esto: Les encantaba escuchar a los filósofos, les encantaba escuchar a los maestros.

Nancy: Muchos podcasts...

Mary: Muchos podcasts. Quiero decir, si ellos hubieran tenido redes sociales en ese entonces, habrían sido muchos más, porque a ellos les encantaba el proceso de aprender y escuchar nuevas ideas. Eso estaba arraigado en quienes ellos eran.

Y de hecho, en Éfeso, históricamente, cuando miramos hacia atrás en los documentos históricos, vemos que las mujeres también siempre estaban aprendiendo. Aquí lo dice en nuestro pasaje. Los hombres se reunían en plazas públicas, pero las mujeres tenían estas casas enormes y opulentas con salones grandes e invitaban a sus amigas y a oradores.

¡Ellas tenían conferencias! Ya sabes, conferencias bíblicas, conferencias de ideas, discusiones; y ellas siempre estaban conversando sobre nuevas ideas. Y ciertamente había muchas ideas influyentes en el momento en que se escribió el Nuevo Testamento, en el momento en el que vivían estas mujeres.

Hubo escepticismo, que básicamente la idea era: «Yo no puedo saber la verdad; Nosotras no podemos saber la verdad. Mi verdad es mi verdad, tu verdad es tuya, y estamos felices si cada una vive en su propia verdad». Esa fue la idea que surgió en esta época.

Luego estaban los cínicos, y los cínicos eran personas escépticas a la autoridad. Ellos eran cínicos y decían: «Si alguien en autoridad me dice esto, yo no puedo aceptarlo porque proviene del sistema de poder. Yo no voy a aceptar algo que las personas en el poder me digan».

Y luego estaban los epicúreos: «¡Hagamos una fiesta hoy porque mañana moriremos!»

Nancy: «Come, bebe y regocíjate».

Mary: «Come, bebe y diviértete», eso lo era todo. Y luego, los estoicos, que básicamente dijeron: «Solo puedo controlar lo que puedo controlar, y no puedo controlar lo que no puedo controlar. Yo necesito mantener el control de mis emociones y no dejar que esto entre en mi vida». Entonces, todas estas ideas…

Es interesante, porque cuando observamos nuestra cultura…

Dannah: ¡Parece que están vivos y están bien!

Mary: Parece que estas ideas están vivas. Indudablemente, estas tenían un impacto sobre estas mujeres de las que leemos aquí en 2 Timoteo. Estas eran las ideas que había en la calle, eran las ideas que se discutían en sus grupos o en sus conferencias. Estas eran ideas que se infiltraban, pero eran nuevas. Eran las nuevas ideas.

Nancy: Así que ellas siempre estaban aprendiendo pero nunca podían llegar al conocimiento de la verdad… nunca podían llegar a una convicción sobre lo que es la verdad, aquello en lo que te puedes sostener y de lo que puedes tener certeza. 

Mary: Muchos de los escritos de Pablo nos animan a defender la verdad, y que nosotras podemos saber la verdad, que podemos defenderla con certeza. Y ese no es un pensamiento popular incluso en la cultura de hoy. Hay tantas ideas nuevas.

Dannah: ¿Cuáles son algunas de las nuevas ideas de nuestro tiempo?

Mary: Vemos las nuevas ideas en todos lados. Solo basta con abrir tus redes sociales para ver que hay muchas ideas nuevas por ahí. Y en el mundo cristiano tambien estamos enamorados de estas nuevas ideas, de estos nuevos maestros, de las nuevas filosofías que nos llegan constantemente.

Nancy: Y algunos de ellos tienen un gran número de seguidores, venden muchos libros.

Dannah: Los más vendidos del New York Times. Todos –cristianos, no cristianos, agnósticos– todos aman algunas de las enseñanzas que suenan un poco cristianas en algunos de estos libros.

Nancy: Y algunos de ellos se denominan cristianos. Yo entré en una peluquería el otro día, y una señora tenía un libro que pude reconocer. Está circulando y afirma ser un libro cristiano. Y no diré el título, porque dentro de poco habrá otro por ahí también muy popular. 

La señora dijo: «¡Todos están hablando de este libro! ¿Qué piensas al respecto?» Bueno, yo aún no lo había leído, pero sé lo suficiente de él como para saber que no proviene de un lugar de sana doctrina. Se siente bien, a mucha gente le encanta, pero no es bíblico. Y sin embargo, aquí había incluso una no-cristiana leyendo este libro supuestamente cristiano y siendo engañada.

Mary: Y cristianos siendo impactados por eso. Solo necesitas abrir tus redes sociales para ver a los cristianos discutiendo estas ideas. 

Dannah: Y debemos estar alerta respecto a la verdad, procurar la verdad y el discernimiento; pero no podemos abandonar la verdad acerca la bondad y el respeto hacia los demás cuando tenemos esos diálogos, y eso es lo que está sucediendo.

Nancy: Y eso es difícil, porque tú quieres mantenerte firme en la verdad, pero hacerlo de una manera que no ataque a las personas que no están de acuerdo. Y la otra opción es simplemente decir: «Oh, vive y deja vivir. Si vamos a ser amables, entonces realmente no podemos corregir lo que es falso». Y yo creo que esta también es una forma incorrecta de pensar.

Dannah: ¡Es complicado!

Nancy: Porque en cada área –sexualidad, moralidad, asuntos de sexo y de género, toda la esfera política– hay verdad y hay una forma bíblica de pensar acerca de estas cosas, la cual Dios nos ha revelado. No estamos ayudando a nadie, no estamos amando a nadie, si no decimos: «¡La verdad importa, las palabras importan!»

Mary: Hay un versículo que nos dice: «...hablando la verdad en amor» (Ef. 4:15). Y necesitas estas cosas—necesitas la compasión, la amabilidad, la humildad. . . pero sin la verdad, ¿dónde estamos? Toda la Palabra de Dios nos señala que hay un camino, que hay una verdad, y que la verdad se encuentra en Jesús. Él dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida» (Juan 14: 6).

Y eso fue controversial en ese momento, y de alguna manera lo sigue siendo, porque a la gente no le gusta la idea de un estándar externo para la verdad. Quieren echar un vistazo a las enseñanzas de la Biblia y decir: «Bueno, este, hmmm, de esto no estoy tan seguro. Pero esto aquí sí lo incorporaré a mi sistema de valores».

Pero todo el pensamiento de que la verdad está contenida en la Palabra de Dios y que no cambia, y que esta Palabra de Dios nos dice la verdad a lo largo de los siglos, creo que es un concepto muy extraño para la oyente de hoy.

Nancy: De acuerdo, eso es lo difícil. Muchas de estas personas afirman estar enseñando la Palabra de Dios, y las personas lo están comprando al por mayor. Hablé con un conocido bloguero cristiano hace unos años y le dije: «Tú estás familiarizado con Aviva Nuestros Corazones; sabes lo que estamos haciendo, lo que estamos enseñando. ¿Hay algún tema que no hayamos cubierto lo suficiente que crees sería útil para las mujeres?»

Y él me dijo: «Necesitas enseñar sobre el discernimiento».

Esto debe enseñarse—no solo aquí, sino que debe ser enseñado. Discernimiento: cómo discernir la verdad del error, porque la naturaleza misma del error, es que a veces se parece mucho a la verdad.

Mary: Así es.

Nancy: Eso es lo que lo hace engañoso.

Mary: En el huerto, así es como Satanás consiguió que Eva le creyera. No fue que lo que él dijo era totalmente falso. Era verdad, pero estaba tergiversada. Fue solo un poco lo que la sacó del camino correcto. Solo toma un poco para engañarnos.

Dannah: E incluso la forma en la que él se acercó a Eva y dijo: «¿Conque Dios os ha dicho...?» Yo creo que eso es lo que están haciendo algunos falsos maestros. Ellos nos están haciendo preguntas. «¿Dios realmente dijo que no puedes tener sexo antes del matrimonio?» «¿Dios realmente dijo... »

Mary: «... que el matrimonio es entre un hombre y una mujer?»

Dannah: Sí. «Dios realmente dijo varón y hembra. Dijo que las diferencias y las distinciones de sexo son importantes» Solo dirigen preguntas a nuestros corazones y mentes, y nos distraen de lo que Dios realmente dijo.

Nancy: Y mucho de lo que estamos asimilando, me recuerda a la fruta allí en Génesis capítulo 3, donde dice que era hermosa; que era un árbol codiciable para alcanzar sabiduría.

Mary: Eso se veía atractivo.

Nancy: A menudo he dicho que si esa fruta hubiera estado podrida y plagada de gusanos, Eva nunca se hubiera enamorado de ella.

Dannah: Bueno, y eso nos lleva al próximo capítulo en 2 Timoteo, donde dice:

«Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos» (2 Tim. 4:3–4).

Nancy: Eso me recuerda otros dos pasajes. Volvamos a la Palabra. En Colosenses capítulo 2, versículo 8, Pablo dice:

«Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no según Cristo». 

Esto, ¿nos lleva a Cristo? Y luego, en Efesios, capítulo 4:14–15, Pablo dice que ya no se supone que seamos…«niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error; sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo».

Cuando leo esto de ser sacudido de un lado a otro por cada viento de doctrina, pienso: ¿No es ese el espíritu de nuestra época? Solo porque tiene una etiqueta cristiana, o se supone que esta persona es un gran líder cristiano, eso no significa que sea verdad, eso no significa que sea consistente con la Palabra de Dios. Tenemos que aprender a discernir: «¿Está esto realmente de acuerdo con la verdad?»

Dannah: Bueno, una de las cosas es que si tú tienes una computadora, tú tienes un escenario y una plataforma, de alguna manera, en nuestro mundo, tienes credibilidad.

Nancy: Y si tienes una computadora, puedes leer todas esas cosas.

Mary: ¡Absolutamente!

Nancy: Puedes seguirlo todo. En ocasiones seguimos a las personas en las redes sociales, o por sus libros o por ser los más vendidos, o por esto o aquello. 

Mary: Creemos que porque son populares deben tener razón. O que porque son populares deben tener algo muy profundo que decir.

Nancy:No hay pecado en ser popular (aclaro eso). Pero vuelvo a pensar en lo que dijo Jesús: «Porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición. Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan» (véase Mateo 7: 13–14). Entonces, si muchos están en ese camino, es posible que desees detenerte y pensar: «¿Es este el camino correcto?»

Dannah: Bueno, piensa en la palabra «popular». ¿En qué momento de nuestras vidas es que nos obsesionamos con la popularidad? Cuando somos niñas; podríamos tener diez, once, doce, trece años.

Nancy: Adolescentes.

Dannah: Uno de los versículos de la Biblia que acabas de leer, Nancy, dice: «¡Crezcamos!» Cuando estás siendo sacudida, «llevada de aquí para allá», estás actuando como niña. No estás siendo madura. ¡Es hora de que maduremos! Mary, si el hábito número seis es: Permanece firme en la verdad... entonces, ¿cómo conocemos la verdad? ¿De qué maneras podemos discernir si un autor, un bloguero o algo en Twitter es verdadero o no?

Mary: Bueno, hay varias maneras en que podemos discernir lo que dice ese autor, lo que él está enseñando. Creo que el primer estándar y el más importante es: «¿Está esto de acuerdo con la Biblia?» Si esto contradice lo que está en la Biblia, entonces no es cierto.

Nancy: Bueno, hay que saber qué dice la Biblia para saber si está de acuerdo con ella, ¿verdad?

Mary: Tienes que saber lo que contiene la Biblia, y por eso Pablo les dijo a los bereanos: «…recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así» (Hech. 17: 10–11). Entonces Pablo les aconsejó que eso era algo bueno que practicar.

Cada vez que tú escuchas algo, incluso de una voz con la que estás familiarizada, o una voz que has escuchado antes o una voz reconocida en la comunidad cristiana—aún así tienes la responsabilidad de llevar eso a la Palabra de Dios para ver si va de acuerdo con la verdad.

Nancy: Pero si no estás en la Palabra, no lo sabrás. Serás llevada por mal camino. Serás sacudida de un lado a otro por todo viento de doctrina. No puedes simplemente asimilar, pasar por el más popular, o lo que sea, o los libros y decir: «Creo que esto es bíblico» o, «no creo que esto sea bíblico». ¡Si no estás en la Palabra, no lo sabrás!

Y si estás en la Palabra, el Espíritu de Dios te ayudará a discernir.

Dannah: Yo quiero advertirle a aquella mujer que no ha pasado tiempo leyendo su Biblia, no leas esos blogs, no leas esos libros—sin importar si son bíblicos o no—si no estás comenzando aquí, en la Palabra. Tu discernimiento no se activará por lo que sea que tomes ese día.

Mary: ¿Por qué necesitamos discernimiento? Otra razón es que Satanás es muy bueno para usar las Escrituras de manera incorrecta. ¿Recuerdas cuando tentó a Jesús en el desierto? Él vino a Él con la Palabra de Dios. ¡Lo tentó con la Palabra de Dios! Esta era la palabra de verdad, pero la estaba usando de manera incorrecta.

Él la estaba sacando de su contexto, él la estaba retorciendo, estaba tentando a Jesús con las palabras de la Escritura. Estaba haciendo mal uso de la Biblia.

Dannah: ¡Que buen concepto! Eso que acabas de decir habló a mi corazón. 

Mary, Nancy ya tocó esto, pero también dices que una de las formas en que reconocemos la verdad es que exalta a la Persona de Jesucristo.

Mary: Así es. Jesucristo y Su obra en la cruz, quién es Jesús; que Él es el Hijo de Dios que vino a la tierra para morir una muerte sustitutiva a nuestro favor para que pudiéramos venir a Él y ser perdonadas de nuestros pecados y ser aprobadas—hechas justas delante Dios; que resucitó de entre los muertos, que regresará; que hay un infierno y un tribunal; que Él no es solo un Dios amoroso, es también un Dios que es justo y que es recto.

Pablo le dijo, en la Escritura a sus amigos: si alguien viene a ti y predica a otro Jesús— básicamente un Jesús que luce diferente…

Dannah: …que que no es un Salvador…

Mary: …que no es un Salvador, sino un profeta o alguien que simplemente da buenos consejos, o alguien que es un amigo amoroso todo el tiempo (ver 2 Cor. 11: 3–4). En realidad yo estaba escuchando a un popular presentador de noticias secular en la televisión que comenzó a hablar sobre el cristianismo y lo que significaba.

Y estaba escuchando a este presentador, popular y no-creyente, en la televisión, hablar acerca del cristianismo y lo que significa. Lo escuché hablar y pensaba: «¡Eso no es lo que significa el cristianismo!»

Él básicamente dijo que Jesús vino a mostrar aceptación y amor, y que cuando los cristianos no muestran aceptación y amor, no están siguiendo a Jesús. Bueno, Jesús vino a mostrar aceptación y amor, pero hay mucho más acerca de Jesús.

Dannah: Sí, Jesús fue muy firme. Él dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí» (Juan 14: 6). ¡Eso está bastante claro!

Mary: Sí, eso está claro. Ese es uno de los elementos para discernir, ver cómo el maestro trata la Biblia, y luego, cómo el maestro trata con la Persona y la obra de Jesucristo.

Nancy: Yo creo que también es importante ver el fruto en su vida. ¿Están ellos creciendo en piedad? ¿Son ellos como Jesús? ¿Te hacen querer ser como Jesús? Porque si ellos están usando la Escritura—o sus propias enseñanzas—para llevarte a formas de vida que no son bíblicas, o si están justificando su propio estilo de vida impío, ¡guau!, la alerta roja debe prenderse. ¡Cuidado! ¡Esto no es lo que necesitas!

Dannah: Sí. Y Mary, hay otras formas en que podemos crecer en nuestra comprensión de cómo identificar la verdad y cómo discernir cuando no es verdad. Tú escribiste sobre esto en tu libro, «La verdadera fortaleza: Hábitos sorprendentemente sencillos de una mujer espiritualmente fuerte». 

Nancy, yo creo que las dos nos sentimos así. ¡Me encantaría que cada mujer que nos escucha tenga este libro! Yo creo que es uno de los libros más importantes que Mary ha escrito. Es un libro realmente importante para todas las mujeres que viven en este tiempo.

Nancy: Es una guía tan práctica y útil para las cosas con las que estamos lidiando. Me ha hablado a mí; te ha hablado a ti. Y creo que será de edificación para tantas mujeres. 

Dannah: Y Nancy, aún nos queda un programa más en esta serie. Veremos el último hábito de una mujer espiritualmente fuerte. Y este es un poco paradójico. Tal vez has estado escuchando todo este tiempo y pensando, yo no me siento fuerte. ¡Me siento débil! ¡Mary nos va a decir en el próximo programa cómo eso podría ser algo bueno!

Nancy: Así es. Y nuevamente regresamos a la clase correcta de fortaleza, lo cual en realidad a veces significa ser débil—lo suficientemente débil como para reconocer nuestra necesidad de Cristo. Me encanta que hayamos estado hablando de discernimiento y de regresar a la Escritura, de vivir en la Palabra de Dios.

A veces en este mundo moderno, los caminos de Dios parecen antiguos, anticuados y pasados de moda. Y así es como el mundo nos haría pensar. ¡Pero yo estoy muy agradecida por estas benditas palabras, estas palabras de Dios que son imperecederas—no nuestras palabras, sino Sus palabras—¡que nos han sido preservadas durante siglos y siglos! Palabra fiel, verdadera, firme y que perdura para siempre.

Y Sus palabras no solo son solo ciertas, ¡también son poderosas! Su intención es cambiarnos, transformarnos y hacernos más y más como Jesús. ¡Así que le agradecemos por Su preciosa Palabra!

Annamarie: Amén. 

Y hablando de la Palabra de Dios, es en ella donde queremos arraigar nuestras vidas, porque esta nos revela a Cristo nuestro Salvador. ¡Estos próximos viernes 13 y sábado 14 de este mes, únete a nosotras para la Conferencia Mujer Verdadera 20! Participa de este evento desde tu localidad, infórmate de los detalles en MujerVerdadera20.com. ¡Únete a nosotras y sé refrescada y alentada en tu fe, para correr la carrera con tus ojos puestos en Cristo!

Creciendo en verdadera fortaleza juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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