Podcast Aviva Nuestros Corazones

Salmo 126, día 4

Carmen Espaillat: ¿Alguna vez has pensado en que quizá le damos más atención a programas y eventos en la iglesia, que a ser quienes Dios quiere que seamos? Con nosotras Nancy DeMoss de Wolgemuth.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Algunas de nuestras iglesias hoy en día están muy entusiasmadas tratando de atraer gente perdida a Cristo, como debería  ser, pero están tratando de atraer a estas personas perdidas a un Jesús que no pueden ver en la iglesia.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

¿Cuál es la mejor manera de darle a conocer al mundo lo que tu iglesia está haciendo? Puedes tener segmentos en la radio o en la televisión, contratar servicios de relaciones públicas o hacer una campaña publicitaria. Bueno, lo cierto es que cuando Dios visita a Su pueblo a través de un avivamiento, Él no necesita ninguna de esas estrategias para llamar la atención del mundo. Aquí está Nancy para hablar más acerca de esto en la serie titulada: «El clamor de los cautivos».

Nancy: Llegamos a una porción hoy del Salmo 126, que describe algo que me imagino que es muy difícil que ocurra en nuestros días; pero ha pasado antes y puede pasar otra vez. Sólo quiero pintar un retrato y darte una visión de lo que Dios puede hacer cuando Él envía avivamiento a los corazones de su pueblo.

Hemos estado estudiando el Salmo 126 que se divide naturalmente en tres partes: pasado, presente y futuro. Estamos todavía en los versículos del uno al tres, en el momento en que el pueblo está recordando lo que Dios ha hecho en el pasado, cuando Él los liberó del cautiverio (probablemente del cautiverio babilónico) y cómo ahora han regresado, muchos de ellos, a su tierra natal. Están ofreciendo alabanza a Dios por lo que Él ha hecho en el pasado.

Salmo 126:1 «Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión (cuando Dios nos liberó), éramos como los que sueñan», por supuesto, refiriéndose al edicto del Rey Ciro que les permitió regresar a su tierra.

Luego en el versículo 2: «(Como los que han sido liberados) entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de gritos de alegría.» Y entonces, está la parte que encuentro sorprendente, la segunda parte del versículo 2: «entonces dijeron entre las naciones...» Noten que algunas de sus biblias podrían decir: «entre los pueblos» o «entre los gentiles».

Esto es entre las naciones impías, las naciones paganas, los no creyentes. «Entonces dijeron entre las naciones: Grandes cosas ha hecho el Señor con ellos». Las naciones perdidas del mundo se levantaron y prestaron atención a causa de la gran obra que Dios había hecho en los corazones de Su pueblo.

¿Puedes imaginarte eso hoy en día? Las naciones del mundo que no adoran a Dios, no sólo las naciones, sino la gente del mundo, la cultura del mundo, dentro de nuestro propio país, la gente que está lejos de Dios, la gente que adora a dioses falsos, la gente que no tiene respeto por Dios, ¿te imaginas que pasara algo tan notable, tan grande, tan dramático, tan claro, tan claramente sobrenatural en medio del pueblo de Dios que la gente que no cree en Dios se tomara el tiempo para decir: «Dios ha hecho grandes cosas por ellos». «Grandes cosas ha hecho el Señor con nosotros», dijo el salmista: «estamos alegres» (v. 3).

Hemos estado hablando sobre el fruto del avivamiento en estos versículos y en las últimas sesiones vimos que el gozo y la alegría son el fruto de Dios moviéndose en los corazones de su pueblo y liberándolo.

Pero ahora vemos que cuando Dios se mueve entre su pueblo en avivamiento, ya sea en un corazón o en muchos, en tu iglesia o en tu comunidad, eso hace que las personas no creyentes tomen a Dios en serio. Cuando el pueblo de Dios está viviendo como el pueblo de Dios, cuando está experimentando la plenitud de todo lo que Dios ha pretendido para ellos, cuando ha sido liberado de su cautiverio, entonces, los no creyentes se ven forzados a darse cuenta de lo que está sucediendo y a tomar a Dios en serio. «Entonces dijeron entre las naciones, grandes cosas ha hecho el Señor con ellos».

Ahora, déjame resaltar otra vez la progresión aquí. No te la pierdas porque a veces la entendemos al revés. El comienzo de la progresión aquí es que los cautivos fueron liberados. Ellos fueron liberados de su cautiverio y hemos dicho que esa es una imagen de nosotras siendo liberadas, liberadas de nuestro pecado, de nuestra esclavitud espiritual. Luego obtuvieron el gozo. «Entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de gritos de alegría». Después tuvieron un testimonio para el mundo. «Entonces dijeron entre las naciones, grandes cosas ha hecho el Señor con ellos».

Pero nosotras queremos hacerlo al revés. Algunas de nuestras iglesias hoy en día están tan entusiasmadas tratando de traer gente perdida a Jesús, como todas deberíamos estarlo, pero es a un Jesús que esta gente no puede ver en la iglesia. Entonces, tenemos estos programas y estamos distribuyendo panfletos para atraer a estas personas perdidas a la iglesia. Estamos tratando de tener el tipo de servicios que atraiga a los perdidos a nuestras iglesias.

Pero te digo, a fin de cuentas, ese no es el camino por el que generalmente  la gente perdida viene a Cristo. ¿Sabes cómo vienen generalmente a Jesús? Ellos ven la realidad de Cristo vivida en la vida de la gente que se hace llamar a sí misma cristiana. Es así como ha pasado en las grandes campañas evangelísticas que han sido eficaces en atraer a las personas a Cristo; ha pasado en medio del despertar de Dios moviéndose en su iglesia. La gente ve la realidad y es atraída hacia ella.

¿Qué es lo que ven? Primero aprenden sobre Su Nombre y Su carácter. «Entonces dijeron entre las naciones, grandes cosas ha hecho el Señor con ellos». Las naciones paganas que ni siquiera sabían quién era Dios y que adoraban dioses extraños, adoraban a dioses falsos, se detuvieron y dijeron: «¡el Señor!» Ellos aprendieron algo del pueblo de Dios sobre el nombre de Dios, el carácter de Dios, la soberanía de Dios, sobre el derecho que Dios tiene para gobernar a su pueblo.

Entonces aprendieron sobre su obra redentora, no sólo quién es Él. sino lo que Él hace: «Grandes cosas ha hecho el Señor con ellos». El capítulo 36 de Ezequiel dice: «Y las naciones que quedan a vuestro alrededor sabrán que Yo, el Señor, he reedificado los lugares en ruinas y plantado lo que estaba desolado.» (Ezequiel 36:36). Cuando el pueblo de Dios, la iglesia de Dios, la familia de Dios es restaurada, es avivada, es reconstruida, eso que estaba desolado comienza a florecer y a prosperar; «Y las naciones sabrán que Yo, el Señor, he reedificado.»

En Éxodo 7:5 mientras el pueblo estaba alistándose para salir de Egipto, Dios dijo: «Una vez que los haya liberado, entonces los egipcios sabrán que Yo soy el Señor» (parafraseado). ¿Cómo lo sabrán? Cuando vean su poder vivo en nosotras, no solamente porque les decimos que Cristo es el único camino a la salvación, sino porque lo demostramos, lo ven puesto por obra en nuestras vidas.

Me encanta ese pasaje en 1 Corintios 14 donde el apóstol Pablo habla sobre la iglesia funcionando como iglesia, es decir, la gente ejercitando sus dones espirituales, adorando a Dios, funcionando en conjunto en amor y en unidad bajo el ministerio de la Palabra. Y luego dice que cuando uno que está perdido (uno que está buscando a Dios) llegue a esa congregación, «él se postrará y adorará a Dios, declarando que en verdad Dios está entre ustedes» (1 de Corintios 14:25, parafraseado). ¿Cuándo fue la última vez que viste pasar esto en tu iglesia?

Si los perdidos vienen a tu iglesia, ¿qué los atrae? ¿Por qué están viniendo? ¿Es porque hay música y actividades del mismo tipo que encuentran en el mundo, y la encuentran casualmente dentro del edificio de una iglesia? O ¿Es que cuando vienen al servicio de tu iglesia sienten, ven y experimentan la presencia del Espíritu de Dios y por ello se postran en convicción? Ellos se arrepienten de sus pecados, confiesan sus pecados, alaban a Dios y dicen: Dios está en este lugar. No puedo escapar de la presencia de Dios.

Es el arrepentimiento del pueblo de Dios lo que lleva a la liberación del cautiverio y conduce al gozo y a la alegría, y esto produce un impacto, un impacto más efectivo y duradero en un mundo que está perdido. ¿Te das cuenta? Dios es un Dios que ama al mundo. Dios es un Dios que está interesado en que su gloria y su salvación sean vistas, sentidas, experimentadas y conocidas no solo por nosotros sino por el mundo entero.

Él envió a Cristo a las naciones. Él tiene un corazón para las naciones, para todas las gentes de la tierra y para la gloria de Dios. Él desea que sea vista y conocida no sólo por los hijos de Israel en el Antiguo Testamento. No era sólo para ellos. Dios le dijo a Abraham: «Te bendeciré para que puedas ser bendición. Te daré una simiente», la simiente es Cristo, «y Él será bendición a todas las naciones» (Gén. 12:2-3, parafraseado).

Los judíos se encerraron en su propio claustro religioso y no les importó qué le sucedería al resto de las naciones. ¿No es así como pasa a veces en nuestras iglesias? Estamos a gusto con nuestros pequeños grupos cristianos selectos, pero Dios dice: No, ¡Yo amo a tus vecinos!, ¡Yo amo al mundo! Quiero mostrarles mi salvación a ellos. ¿Pero cómo hace eso? Lo hace por medio de una novia radiante. Lo hace por medio de un cuerpo vivo que son Sus manos, Sus pies, Su corazón, Su boca, aquí mismo en este mundo, reflejando su belleza.

Ves, en el estado no avivado de la iglesia, el mundo ni siquiera sabe que existimos. Para serte sincera, si es que conoce a la iglesia es sólo para burlarse de ella. Pero, en tiempos de avivamiento, el mundo no puede escapar de lo que Dios está haciendo. En tiempos de avivamiento, no tenemos que hacer promoción sobre nosotras o sobre nuestros ministerios. No tenemos que contratar empresas de relaciones públicas para validar nuestra existencia o nuestros resultados. Todo el mundo sabe que Dios está ahí.

Ahora bien, quiero decirte que ese es el tipo de ministerio del cual yo quiero ser parte. Esa es la clase de iglesia a la cual quiero pertenecer. Esa es la clase de vida que quiero tener; la vida de la cual la gente al verla, diga: No hay ninguna explicación más que Dios.

Cuando comenzamos a transmitir por la radio, dije: «Señor, ya hay mucha gente transmitiendo por radio. Hay muchos programas, en realidad hay suficientes, no necesitamos una maestra más en la radio».

Pero sentíamos  que el Señor nos estaba dirigiendo por este camino, así que dije: «Señor, si este es tu plan, si este es tu deleite, entonces, complácete en ungir este ministerio con el poder de tu Espíritu Santo, para que lo que tú hagas en las mujeres a quienes estamos ministrando, sea tan sobrenatural que sus esposos, sus hijos e hijas, sus familias, sus iglesias y sus comunidades vean que Tú estás vivo y que por ello, como resultado, otras se conviertan y sean adoradoras que ellas vean tu gloria en nosotras».

Cuando el mundo vea eso, tal vez no lo entienda, tal vez no esté de acuerdo con eso, no querrá apoyarlo ni creer en nuestro mensaje. Tal vez no lo aprueben, pero no lo podrán negar, tendrán que decir en asombro «Dios está ahí».

Cuando el poder sobrenatural de Dios está siendo visto, sentido y experimentado en su pueblo, entonces Dios se lleva todo el crédito, no se lo lleva ningún instrumento humano. No es porque alguien sea un gran predicador o porque haya escrito grandiosos libros o porque tenga un gran ministerio o porque la gente esté atraída a cierta persona por su personalidad carismática o simplemente por ser un gran orador o una gran oradora, no existe nada de eso.

De hecho, en un avivamiento, Dios escoge y utiliza al utensilio más débil, más inadecuado y más incompetente. Precisamente, por estas características, siento que califico, porque elevo mi corazón y ojos al Señor tan a menudo y le digo, «no puedo hacer esto». Creo que esa confesión le complace a Dios. Porque si algo bueno o grandioso viene a la vida de alguien como resultado de este ministerio, no hay duda de que ha sido Dios quien lo ha hecho. Y es Dios quien está trabajando en las vidas de las personas.

Déjenme leerles algunas citas de alguien que participó en el avivamiento que Dios envió en 1940 a la Isla de Lewis. Duncan Campbell fue uno de los instrumentos que Dios usó para predicar en ese avivamiento y dijo:

El avivamiento es la obra de Dios en su pueblo, una conciencia de la presencia Dios que sobrecoge a la comunidad. Durante el avivamiento el temor de Dios está en la comunidad moviendo a hombres y mujeres, quienes, hasta ese entonces, no se interesaban por las cosas espirituales. Los mueve a buscarlo a Él. (Es la  marca de lo sobrenatural). Ha sido tan tremendo este sentido de la percepción de la presencia de Dios que he visto a hombres conmovidos de tal manera que se han postrado en el suelo en medio de un campo.

Imagina que eso pasara en tu lugar de trabajo o en el lugar de trabajo de tu esposo o en la escuela de tu hijo o hija. ¡Imagínate! Eso sucedió en esos días en Lewis.

Duncan Campbell sigue diciendo: Podrías haber parado a algún transeúnte y darte cuenta de que estaba pensando en Dios y en el estado de su propia alma. En cuestión de días, dijo Duncan Campbell, en un caso en particular, el vecindario entero fue compelido tan poderosamente a reflexionar sobre las realidades eternas que el trabajo fue puesto a un lado. La gente se preocupó por su propia salvación o la salvación de sus amigos y de sus vecinos. En las casas, bares, y en las tejedoras al borde de la carretera, podías ver hombres clamando a Dios. (El poder sobrenatural de Dios obrando en su pueblo, atrayendo a los incrédulos a Cristo, por causa de un sentido incontenible de la presencia de Dios), las iglesias estaban llenas desde el amanecer hasta la noche y hasta las cinco o seis de la madrugada del siguiente día.

Servicios largos, ¿a quién le importaba eso cuando Dios estaba ahí? Las personas conscientes de la presencia de Dios: «Entonces dijeron entre las naciones, grandes cosas ha hecho el Señor con ellos» (Salmos 126:2).

En cualquier momento, el pueblo de Dios (eso es, nosotras), estamos trayendo reproche o gloria a Su Nombre en nuestro mundo. En Malaquías capítulo 1 dice: «Porque desde la salida del sol hasta su puesta (del este al oeste), mi nombre será grande entre las naciones.» (Mal. 1:11). ¿Cómo sucede eso? Cuando el pueblo de Dios está avivado, cuando los cautivos son liberados.

También está ese maravilloso pasaje en Zacarías donde se describe un día futuro:

«Así dice el Señor de los ejércitos: Y será que aun vendrán pueblos habitantes de muchas ciudades; y los habitantes de una irán a otra, diciendo: Vamos sin demora a implorar el favor del Señor, y a buscar al Señor de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y naciones poderosas a buscar al Señor de los ejércitos en Jerusalén y a implorar el favor del Señor. Así dice el Señor de los ejércitos: En aquellos días diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán el vestido de un judío (un creyente, un creyente judío), diciendo, iremos con vosotros (¿por qué?) porque hemos oído que Dios está con vosotros» (Zac. 8:20-23).

La gente estará haciendo fila, estará esperando afuera de nuestras iglesias empujándose y cayéndose unos sobre otros para poder entrar por las puertas cuando sepan que Dios está ahí. Y que Dios esté ahí no es algo místico. Es Dios que está presente, vivo y activo entre nosotros, en los corazones de su pueblo.

Durante esta serie hemos sido privilegiadas de tener entre nosotras, mientras grabamos, a mi jefe, Byron Paulus. Él es el director ejecutivo de Aviva Nuestros Corazones. Él está aquí con nosotras durante esta serie con su esposa Sue, y pensé que sería una bendición para todos escuchar un poco de Byron.

Byron, yo sé que a medida que hemos trabajado juntos en el ministerio de avivamiento hemos sido privilegiados de ver que Dios ha hecho cosas increíbles en los corazones de su pueblo, y que estas, han tenido un impacto en las personas perdidas en la comunidad, personas que ni siquiera estaban interesadas en lo que estaba pasando hasta que escucharon sobre lo que Dios estaba haciendo. Tú has sido parte de eso al ver algo de lo que ha pasado en algunas de las diferentes reuniones que hemos tenido en las iglesias.

Byron Paulus: He sido muy bendecido de ser parte de ello, y sólo la palabra avivamiento me deja ver que no va sola. Siempre hay fruto y resultados que son muy efectivos que reflejan a un Dios extraordinario y el evangelio es uno de esos frutos.

De hecho, alguien (creo que era Bill McLeod, nuestro amigo en Canadá, en cuya iglesia nació el avivamiento canadiense en los años setenta) compartió con nosotros una vez que en tiempos de evangelismo, los evangelistas buscan a pecadores, pero en tiempos de avivamiento, los pecadores buscan al Señor. La presencia de Dios, el enamoramiento, la convicción y el corazón de Dios atrae a la gente a Él en un ambiente en donde el derramamiento del Espíritu de Dios, se presenta en forma de avivamiento.

Nancy: Estoy recordando un tiempo a comienzos de los años 70, creo que fue antes de entrar al ministerio, de hecho, fue cuando Dios se manifestó en una ciudad en Indiana, recuerdo que Dios se manifestó primero en una iglesia en particular y en un par de iglesias ahí, pero el impacto se sintió en toda la comunidad perdida.

Byron: Bueno, sí, así fue. Dicen por ahí que si has probado de un derramamiento de Dios en forma de avivamiento, si has ido alguna vez a un lugar donde hubo un fuego, el humo se queda impregnado en tu ropa para siempre; y en esa comunidad eso fue cierto. A medida que reflexiono sobre la medida, el grado, la obra impresionante que Dios hizo no sólo en esa iglesia en particular, sino como resultado de una gran reconciliación entre dos grandes iglesias, creo que la presencia de Dios se manifestó, aunque por unos cuantos días, pero fue un fenómeno indiscutible del trabajo de Su Espíritu.

Esto me trae a la mente a un agente de ventas que manejaba de Ohio a la ciudad donde vivía en Indiana, EE.UU. Cuando llegó a los límites de la ciudad durante los días del movimiento y avivamiento de Dios, se sintió tan motivado con la convicción de Dios que no pudo seguir conduciendo su carro. Este hombre cuenta que se orilló a un lado de la carretera y se postró de rodillas. Y por los siguientes veinte minutos confesó las áreas de necesidad en su vida ante el Señor. Cuenta que fue atraído a Cristo de una manera extraordinaria. Regresó a esa ciudad después de ese acontecimiento, llegó a una gasolinera y le preguntó al dependiente: ¿Está pasando algo en esta ciudad? El dependiente de la gasolinera le contestó: ¿No lo sabes? ¡Dios está aquí!

También recuerdo al presidente de un banco, sentado en su oficina de un segundo piso, (quien no iba a ninguna iglesia evangélica, no asistía a ningún servicio religioso que se estuviera llevando a cabo y quien en realidad no sabía que pasaba en la ciudad), sin embargo, bajo la convicción del Espíritu de Dios comenzó a llorar, salió a la calle y preguntó lo siguiente: ¿Hay alguien que me pueda guiar a Cristo?

Y alguien lo guió al Señor tomando una taza de té en un restaurante. Y su familia entera, como dice en el libro de los Hechos, el hogar entero vino a Cristo. Hasta este día, después de haber pasado veinte años, él está sirviendo al Señor en un área de gran responsabilidad en un ministerio grande... hasta este día.

Otro hombre de negocios, que no asistía a servicios religiosos y que estaba en su trabajo, también se rindió bajo la convicción de Dios que se manifestó en su comunidad. Fue atraído a Cristo y enseguida después de eso ya estaba trabajando de tiempo completo en un ministerio vocacional. Entonces, ¡Así es el grado en que Dios hace manifiesta su presencia, moviéndose en los corazones de los perdidos!

Tengo presente la definición de J.I. Packer sobre el avivamiento, esta definición ha tocado mi corazón en las últimas dos semanas. Él dice: El avivamiento es Dios acelerando, intensificando y expandiendo su obra de gracia en el corazón de cada creyente.

Y de hecho, el avivamiento es en realidad cuando Dios acelera lo que normalmente nos tomaría años hacer. Nancy, ¿qué es lo que solíamos citar? Solíamos decir que Dios puede hacer más en diez segundos de su presencia manifiesta, que lo que podríamos hacer en diez años yendo a la iglesia o a reuniones especiales o a cualquier otro evento, claro, excepto ese divino momento de Su presencia.

  • Él acelera lo que podría tomarnos muchos programas y mucho esfuerzo en nuestras casas y en nuestros corazones con tanta disciplina, Dios lo hace casi espontáneamente y de repente.
  • Él intensifica la convicción hacia Él mismo en una comunidad o en una iglesia o hasta en nuestros propios corazones. Una intensidad que no podemos escapar del hecho de que lo necesitamos.
  • Y tenemos también el hecho de que la obra expansiva de Dios va más allá, traspasa las paredes de las iglesias y de las comunidades. Y finalmente un día, como sé que es por lo que tú y nosotros oramos y pedimos a Dios, tendremos comunidades enteras sostenidas fuertemente por esa presencia de Dios y por su avivamiento.

Nancy: Seguiremos escuchando de Byron más adelante en esta serie porque me encanta escuchar sobre esas anécdotas de avivamiento. Quisiera estar ahí cuando suceda, quisiera que vieras a Dios manifestarse de esa manera en tu iglesia, en tu comunidad. Confío en que a través de esta serie, Dios moverá tu corazón a orar diciendo, Señor tú lo has hecho antes, ¿lo harías otra vez?

Carmen: Acabamos de escuchar de Nancy DeMoss de Wolgemuth y de Byron Paulus, del ministerio Life Action. ¿Puedes imaginarte cómo luciría el que la iglesia no tuviera que perseguir inconversos, sino que ellos fueran los que vinieran a la iglesia como resultado de lo que Dios está haciendo en medio de Su pueblo?

Si te has sentido seca, y quieres buscar a Dios y clamar por un avivamiento en tu vida, quiero recomendarte el libro «En busca de Dios». Este fue escrito por Nancy y Tim Grissom, tomando muchos de los conceptos que se han presentado en las reuniones que lleva a cabo el ministerio Life Action en las iglesias.

Si no has adquirido tu copia de este libro, no puedes dejar de buscarlo en tu librería cristiana favorita. Puedes usarlo para tu tiempo devocional o, si formas parte de un grupo de estudio, puedes sugerir que lo estudien juntas.

Es tan emocionante ver todo lo que Dios está haciendo alrededor del mundo, y escuchar testimonios de cómo Él ha usado Aviva Nuestros Corazones. Estamos muy agradecidas de oyentes como tú que hacen este ministerio posible. Nancy,

Nancy: Quiero agradecer a todas nuestras oyentes, pero de manera especial, quiero agradecer a aquellas que apoyan este ministerio económicamente. Somos un ministerio subsidiado por nuestras radioescuchas y quiero que sepas que tu apoyo no solo nos está permitiendo transmitir este programa por radio en tu área, sino que por medio del Internet podemos alcanzar otras partes del mundo que de otra forma no podríamos ministrar. Estamos llamando a las mujeres a ser libres, a experimentar plenitud y abundancia en Cristo. No solo en tu país sino en todo el mundo. Así que cuando tú haces una donación para apoyar nuestro ministerio estás ayudando a alcanzar a las personas con el mensaje del evangelio de Cristo y con su verdad que libera. Estás ayudando a proclamar ese mensaje por el mundo. Entonces en la medida en que el Señor motive tu corazón, ¿considerarías hacer una donación especial a Aviva Nuestros Corazones?

Tu donación es importante, es valiosa y por la gracia de Dios, será multiplicada. Solo la eternidad revelará cuántas mujeres en todas las partes diferentes del mundo fueron impactadas espiritualmente como resultado de tu inversión. De verdad muchas gracias por ser parte de Aviva Nuestros Corazones con nosotras.

Carmen: Gracias Nancy.

Como agradecimiento por tu ofrenda te enviaremos un acceso para descargar el pequeño libro «La gratitud», este te será de gran ayuda para cultivar un corazón agradecido. Puedes hacer una ofrenda especial, o donaciones mensuales a través de nuestra página web, AvivaNuestrosCorazones.com. Asegurate de indicar que quieres recibir un acceso para descargar el recurso titulado, «La gratitud».

Mañana, descubre por qué algunas personas rehúsan aceptar la libertad, aun si están presas y de repente ven la puerta de su celda abrirse. Sintoniza mañana Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy de Wolgemuth DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

Únete a la discusión