Podcast Aviva Nuestros Corazones

Patricia de Saladín:  Hola, te habla Patricia de Saladín de Aviva Nuestros Corazones.  Antes de comenzar el programa de hoy, quiero tomar unos minutos para compartir contigo una necesidad que tenemos y dejarte saber como puedes ayudarnos.  Como sabes, Aviva Nuestros Corazones se sostiene a través de las  donaciones y las oraciones de nuestras oyentes.  Trabajamos con esmero en ser  fieles y responsables con  lo que Dios nos ha encomendando. Nuestro año fiscal termina al final del mes de mayo. Eso quiere decir que cerramos los libros  de nuestro presente año y oramos, hacemos planes, y confiamos en Dios para el año que tenemos por delante.

Annamarie Sauter: Le hicimos a algunas mujeres la siguiente pregunta, "¿Qué es lo que más temes?"

Mujer 1: Supongo que es perder a aquellos que son más cercanos a mi.

Mujer 2: Tengo temor del tráfico pesado en las autopistas.

Mujer 3: Me preocupo sobre las cosas que le están pasando a mis nietos y a mis hijos.

Mujer 4: Tengo temor de volar.

Mujer 5: Tengo temor que la mano protectora de Dios sea removida de esta nación.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

El terrorismo, los precios de los combustibles, el medio ambiente, un sinnúmero de enfermedades, las guerras... Ponte al día con las noticias de hoy y de seguro te llenarás de temores.

Nancy ha estado enseñando versículo a versículo a lo largo de Proverbios 31 y explicando porqué la mujer descrita ahí es tan contracultura.

Nancy DeMoss Wolgemuth: En el día de hoy hemos llegado al versículo 25.

De paso, permítanme recordarles que hemos estado animando a las mujeres a través de esta serie a que lean Proverbios 31 cada día durante 31 días. De hecho,  una mujer que estuvo en nuestra última sesión compartió  conmigo algo al final, de cómo Dios le había hablado a ella acerca de cómo  aplicar de manera  específica este pasaje en su hogar. Ella regresó a su casa y comenzó a hacer cambios muy prácticos. Quizás en algún momento ella misma pueda compartir aquí ese testimonio con ustedes.  Espero que estén haciendo esto mientras estudiamos este pasaje.  

Estamos en el versículo 25, que nos habla de la vestimenta de esta mujer. Pero no es la descripción del tipo de vestimenta que uno esperaría ver. "Fuerza y dignidad son su vestidura, y sonríe al futuro."  

Hablamos en la última sesión de cómo esta mujer está vestida de fuerza y dignidad que vienen de la presencia de Dios. Ella ha estado viviendo en la presencia de Dios, viviendo en la Palabra de Dios. Como resultado, ella está capacitada para responder a los desafíos y a las presiones y a los afanes y a las realidades del día a día en el poder y bajo el control del Espíritu Santo de Dios.

Yo pienso en la historia de Rut.  Ella perdió a su esposo. Ella perdió a su cuñado. Ella perdió a su suegro. Luego ella y su amargada suegra se mudaron de Moab a Israel donde ella sabía que tendría que enfrentar prejuicios raciales porque a los judíos no les agradaban los Moabitas.  Ella sabía que tendría que enfrentarse a un futuro incierto como una viuda en una cultura que no tenía lugar para las viudas.

Ella era una mujer pobre. El hecho de que ella laborara en la siega de la cebada -esa era la cosecha de una persona pobre, y ella era sólo una segadora. Sólo para subsistir;  sólo para poder subsistir a duras penas, ella tenía que trabajar muy, muy duro.  Nos imaginamos que Rut quizás lucía como una modelo, como una mujer bella. Pero muy probablemente ella tenía las manos ásperas, la piel áspera porque había estado trabajando duro en ese campo de cebada.

Ella era una mujer vestida de fuerza y honor porque ella conocía a Jehová. Ella conocía a Dios. Ella sabía que se podía confiar en Él, y esa es la clave de la segunda parte de este versículo que veremos hoy.  "Fuerza y dignidad son su vestidura, y sonríe al futuro."

Si estás  leyendo de la Nueva Versión Internacional, dice que ella afronta segura el porvenir.  Varias de las traducciones contienen la palabra "sonríe" ahí.  ¿No te alegras de saber que la risa es parte de ser una mujer virtuosa? ¿Poder disfrutar la vida, poder reírse de las cosas que son divertidas y que son agradables?

Una de las traducciones dice que ella está gozosa de lo por venir.  Me gusta esa palabra “gozosa”.  Creo que es algo que debemos recordar constantemente como mujeres. Nos vemos atrapadas en nuestras frustraciones diarias y en las realidades de lo que estamos enfrentando en la vida que tendemos a convertirnos en psico-rígidas.  Ahora, quizás yo solo deba hablar aqui por mi misma. Quizás ustedes nunca hacen eso, pero yo encuentro que cuando estoy con fechas de entrega y bajo presión....

En las ultimas semanas he estado trabajando en un libro y enfrentando algunas fechas de entrega y preparándome para estas sesiones de grabación. Encuentro que cuando estoy siendo presionada y exprimida a menudo no soy alguien agradable para tener cerca.  Me torno psicorígida y me consumen mis circunstancias y todo lo que sucede a mi alrededor.  Pienso que a veces las personas cuando me ven , especialmente si no conocen al Señor, deben pensar: "si de eso se trata el ser Cristiana, no estoy segura que realmente quiera ser una."

Yo quiero ser la clase de mujer que hacen que otras personas piensen que conocer a Cristo y servir a Cristo es la cosa más grande del mundo. Al pensar en este versículo recuerdo cuán importante esto es.

Algunas de ustedes como mamás…, algunas de ustedes, tienen muchos niños pequeños, algunas tienen adolescentes, algunas están enseñando en el hogar, algunas están llevando una verdadera carga en su corazón por sus hijos mayores y por su condición espiritual, y debemos llevar esas cargas. Pero asegúrate de que al llevar esas cargas tú estás en el yugo con Cristo y estás permitiéndole a El llevar esa carga contigo para que la gente no comience a mirarte y a pensar: "Hombre, si de eso se trata ser mamá, no creo que quiera ser mamá jamás."

Es importante para tu esposo y para tus hijos tener una esposa y una mamá que mira la vida con gozo. Ahora, eso no quiere decir que todo en la vida es gozoso o divertido o feliz. Hay muchas cosas en la vida que son tristes, y hay muchas cosas en la vida que son difíciles. Así que hay un balance para todo esto. Pero pienso que muchas de nosotras nos tornamos tan serias y tan cargadas.

Quizás esté hablando por mi propia tendencia al tener que recordar que la mujer que está vestida de fuerza y dignidad puede regocijarse al mirar al futuro. Ella puede estar gozosa mientras piensa en lo por venir. Tiendo a preocuparme y a presionarme por las cosas que aún no han sucedido.  Si estoy vestida de fuerza y honor que vienen de estar en la presencia del Señor, entonces puedo mirar al futuro con calma, con paz, con gozo y con anticipación.

Tu esposo y tus hijos necesitan una esposa y una madre gozosa en su hogar. Así que aquí esta una mujer que es confiada. Ella está libre de temor. Ella está libre de temor al futuro. Ella está libre de ansiedad y de preocupación.

Recientemente recibí un correo electrónico de una mujer que me dijo, "Soy una madre muy protectora. Soy una mamá sobre-protectora. Te escuché en Aviva Nuestros Corazones recientemente citando el versículo de que si Dios no guarda la ciudad, entonces velamos en vano (Salmo 127:1, parafraseado) y que lo mismo aplica para nuestros hijos."  Ella dijo "Wow, eso encendió un bombillo para mí! No he estado confiando en Dios en lo relativo a la seguridad de mis hijos. Me he arrepentido de ese pecado."

Wow, ella le llamó “pecado”. Ella lo reconoció por lo que era. Ella dijo, "Me siento mucho más relajada. Me he dado cuenta de que Dios es mucho más grande que yo y que El puede proteger a mis hijos mucho más allá de lo que yo jamás podría." ¿Ven? Aquí está una mamá que cuando se vio a sí misma y vio sus circunstancias, ella se tornó temerosa; y cuando ella se tornó temerosa, se convirtió en sobre-protectora.

Ciertamente, ustedes tienen un rol protector en la vida de sus hijos. Pero hay un punto en el que por protegerlos tanto llegan a sofocarlos y controlarlos. Cuando tienes temor, la tendencia es a convertirte en controladora. Pero la mujer de Dios que es virtuosa -que es una mujer noble- es una mujer que teme al Señor, así que ella no tiene porque temer al futuro.

Ella está libre de temor. Ella está libre de ansiedad. Ella está libre de preocupación, así que no tiene que estar todo el tiempo arreglándolo todo (y a todos) a su alrededor. Ella no tiene que estar controlando sus circunstancias porque ella sabe que Dios está en control de sus circunstancias.

Hay muchas mujeres que conozco que son mujeres temerosas. Ahora, todas nosotras tenemos momentos en los que nos volvemos temerosas, pero conozco algunas mujeres que simplemente están caracterizadas por el temor. Tienen temor del clima, así que siempre tienen que estar pendientes de que no venga una tormenta o un tornado o un huracán, o lo que sea.

Miedo a un desastre financiero. Vivimos en días de incertidumbre económica y hay muchos despidos y hay muchas empresas grandes recortando personal. Hay mujeres viviendo en temor de si ellas y sus familias van a sobrevivir financieramente. Temor por la seguridad de los niños.

La mujer que está vestida con fuerza y honor que vienen de Dios no tiene que vivir con esos temores. Ahora, eso no quiere decir que los problemas no vendrán. Por supuesto que vendrán.

Pero quiere decir que ella sabe que hay un Dios en el cielo que está en control del clima, en control del medio ambiente, en control de sus circunstancias, que está mejor capacitado para cuidar de ella y de su esposo, mejor capacitado para llenar sus necesidades, de lo que ella pudiera estarlo. Como resultado, ella puede relajarse. Ella puede sonreír. Ella puede mirar con gozo hacia el futuro.

Annamarie: Relájate, sonríe, regocíjate. ¿Cuán a menudo haces estas cosas?  Nancy DeMoss de Wolgemuth te ha estado recordando que ser piadosa no es equivalente a ser psico-rigída. Ella estará de vuelta para continuar con el tema del temor.

La Biblia es tan práctica. ¿Alguna vez te has dado cuenta de que puedes estudiarla y aprender a reír más? Este estudio de Nancy sobre Proverbios 31 incluye todo tipo de enseñanzas prácticas como estas.

Y bueno, no creo que ninguna de nosotras logre alcanzar el estándar de Proverbios 31 en esta vida. Es un capítulo que necesitamos estudiar una y otra vez. Espero que añadas esta serie titulada La mujer contracultura a la lista de recursos que te gustaría repasar cada cierto tiempo.  Asegúrate de que estés creciendo en tu entendimiento de la feminidad bíblica y repasa estas enseñanzas prácticas durante cada etapa de la vida.

Ahora volvamos con Nancy, quien nos ha estado enseñando a escoger la risa sobre el temor.

Nancy: Creo que una de las cosas que las mujeres más temen hoy día es al futuro. ¿Qué va a pasar? ¿Va el mundo a girar fuera de control? Vemos el terrorismo y los eventos mundiales siendo tan tensos y tan drenantes, y muchas de nosotras como mujeres, especialmente las que son madres, se preocupan acerca del mundo en el que les tocará a sus hijos crecer. Hay una tendencia a vivir con ese temor.

Temor al futuro. Temor a la muerte del esposo. Temor a perder un hijo. Pero cuando venimos al versículo 25, vemos que esta es una mujer que está vestida con fuerza y honor, con dignidad.  Ella es una mujer que no está sobrecogida  por el temor. Las Escrituras dicen en la segunda parte de este versículo, "y sonríe al futuro."

Una traducción dice que ella está gozosa del futuro. Ella mira al futuro, no con temor, sino con esperanza. La razón por la que ella puede hacer eso, dijimos en la última sesión, es porque su esperanza está en Dios y su temor está en Dios porque ella reverencia a Dios. Ella tiene confianza en Dios. Ella sabe que El está en control. Ella sabe que ella no puede controlar sus circunstancias y su futuro.

¿No es increíble cómo tratamos de controlar cosas que realmente no podemos controlar? Así que ella cede el control. Ella entrega el control al Dios del universo, como diciendo "Señor, yo sé que Tú puedes manejar esto."

¿No es insensato permanecer despiertos de  noche preocupándonos por cosas, algunas de las cuales ni siquiera han pasado, otras que quizás nunca sucederán? Increíble estar haciendo eso, cuando las Escrituras dicen que el Dios que es el Creador del cielo y de la tierra nunca duerme. El está despierto. El está pensando en eso. El está lidiando con todo lo que nos preocupa. Su Palabra promete en el Salmo 138, "El SEÑOR cumplirá su propósito en mí" (versículo 8).

Así que aquí tenemos una mujer que no tiene temor de lo por venir. Ella puede mirar al futuro con confianza, con paz, y con calma en su corazón.

Creo que una de las cosas que muchas mujeres han sido programadas para temer hoy acerca del futuro es todo esto del envejecimiento porque nuestra cultura está tan inclinada hacia la juventud, hacia lo bello y hacia la preservación de la juventud. Ves los anuncios de los productos para mujeres… Espero que no pases mucho tiempo leyendo esas revistas y mirando esos anuncios porque pueden realmente hacerte sentir inadecuada e inferior.

Podrás notar, por ejemplo, si entras hoy a un grupo de mujeres, que raramente verás muchas mujeres con canas. Ahora, notarás que yo tengo. Sabes, hubo un período de tiempo cuando estaba por los 20 años cuando me teñía el pelo porque me comenzaron a salir canas al principio de mis 20, pero llegó un punto cuando dije, “¿Sabes qué?, está bien tener estas canas. Estoy lo suficientemente vieja como para tener canas, y he trabajado por estas canas. Creo que me quedaré con ellas."

Una de las metas en mi vida siempre ha sido—y algunos de ustedes me han escuchado decir esto antes… Desde que era una niña pequeña, he querido ser una anciana piadosa. Tengo esta imagen mental acerca de como se ve esa mujer, y ella tiene canas. Así que pensé, si me quedo con estas canas, estaré acercándome un poquito más hacia esa meta. Aunque debo decirles que la parte de la vejez viene más fácil que la parte piadosa.

¿Cómo me desvié tanto? Aquí es a donde me dirigía.  Recientemente me pidieron que recomendara un libro que un hombre, maduro y piadoso, ha escrito sobre el tema del envejecimiento. No sé porque me pidieron a mi que  recomendara este libro, pero estaba contenta de que lo hicieran; en realidad, estaba contenta de poder revisar este libro escrito por un hombre que realmente va a terminar bien. Es un libro sobre como terminar bien y como envejecer de una manera llena de gracia.

Yo quiero estar leyendo esas cosas ahora, y no esperar hasta que sea mayor y no esté terminando bien. Quiero leerlo ahora en mis 50 para aprender lo que se necesita para terminar bien. Pero una de las cosas que me di cuenta mientras revisaba este libro es que la persona que camina con Dios y teme al Señor, hombre o mujer, puede mirar hacia el envejecimiento sin temor.

Ahora bien, yo tengo un grupo de amigos cercanos que ahora son mayores –están al final de sus 80, en camino hacia sus 90— y los más piadosos de ellos te dirán que hay ciertas cosas acerca de ser anciano que son más difíciles que cuando se es joven. Algunos de mis amigos cercanos están realmente luchando con algunos temas serios de salud y hay cosas que son difíciles.

Pero estoy viendo cosas hermosas en el carácter, en los corazones, en los matrimonios, en las vidas de aquellas personas que me hacen ver que realmente es posible enfrentar aun el envejecimiento con gozo, con paz, con confianza en el Señor, sabiendo que aun en esas etapas de la vida cuando no tenemos la fuerza física que quizás tuvimos en algún momento, puede haber una fortaleza espiritual.

Pablo dice en 2 Corintios, capítulo 4, de cómo nuestro hombre exterior se va desgastando. Hablando de rebasar cierta edad, yo sé que cuando cumplí los 40, comencé a experimentar cosas en mi cuerpo que no había experimentado en mis 30.  Podía correr en mis 30. Estoy decidida a ejercitarme hoy día y continúo tratando cuando salgo a caminar. Hay cambios que se están dando y nuestros cuerpos se están deteriorando. No hay forma de que una persona que tenga 80 años pueda lucir en su cuerpo como una persona que tenga 30 años.

Pablo nos dice en 2 Corintios, capítulo 4, que aunque nuestro hombre exterior se va desgastando, nuestro hombre interior está siendo fortalecido. Está siendo renovado día a día.  Esa es nuestra esperanza si tememos al Señor (ver los versículos 16-18).

Tenemos aquí una abuela de 89 años – una bisabuela probablemente- quien está aquí con nosotros hoy. Sé un poco sobre ella y sé que ella aún está creciendo espiritualmente. Ella aún está buscando del Señor y de Su Palabra y creciendo espiritualmente. Ella no es muy vieja para eso. Eso se llama envejecer con gracia.

Así que mientras miramos hacia el futuro, podemos hacerlo con esperanza. Pero quiero recordarte que son nuestras decisiones de hoy que nos permiten ver el futuro con esperanza.  Un carácter virtuoso y un corazón virtuoso en una mujer en sus 40 es lo que la prepara para ser una mujer de 89 años llena de gracia.

Escucha, hace unos años me di cuenta de que no iba a levantarme a los 80 años siendo la mujer con gracia, dulce, amable, cariñosa, piadosa que siempre he querido ser. Me di cuenta que es un proceso. Estoy en ese proceso ahora mismo.  Las decisiones que tomo hoy -mi disposición de someterme a la Palabra y a los caminos de Dios hoy- es lo que está determinando el tipo de anciana que seré.

He conocido algunas mujeres mayores que son… son ásperas. Son amargadas. Están airadas. Son negativas. Son irritables. He conocido algunas personas mayores así.  No quiero ser ese tipo de mujer. Pero sé que si me permito ser una mujer irritable hoy y no estoy apercibida de esos impulsos en mi carne y no aprendo a caminar hoy en el Espíritu, mientras tenga la fortaleza física, cuando tenga 80 años y tenga algunas cosas de qué quejarme, voy a ser una quejumbrosa. Voy a ser una quejona si no he estado desarrollando estas cualidades de virtud ahora, cuando todavía soy una mujer joven.

Así que la mujer que teme al Señor, que confía en el Señor, que está caminando como una mujer de virtud, vestida con fuerza y honor, esa mujer se puede regocijar del por venir. Ella puede mirar al futuro con esperanza y podrá ser esa mujer que será de ejemplo para las mujeres más jóvenes y que aún están en ese proceso. !Cuánto tenemos para mirar hacia adelante!

Ahora, permítanme recordarles que necesitamos tomar el tipo de decisiones – que nos van a permitir en el futuro mirar hacia atrás sin remordimientos- las tenemos que tomar hoy. Algunas de nosotras estamos tomando decisiones hoy en la forma como reaccionamos a las circunstancias, en la forma como le hablamos a las personas que nos molestan y nos irritan, en las decisiones que tomamos acerca de nuestro trabajo, nuestra labor, la forma como gastamos el dinero, lo que hacemos con nuestro tiempo.

Escucha, si estás perdiendo tiempo hoy en cosas que no tienen un significado eterno, entonces te verás en el futuro mirando hacia atrás con remordimiento.  Quiero vivir de tal manera hoy que en 10, 15, 20, 30, 40 años -cuantos años a Dios le plazca darme- pueda mirar hacia atrás sin remordimientos.

Algunas de ustedes están luchando en un matrimonio difícil. No conozco los detalles. No conozco las circunstancias pero sé que hay algunas que están listas para dejar sus  matrimonios.

Ayer recibí un email de una mujer que me decía, "¿Debo simplemente irme con mis hijos y dejar esta situación?" Es una situación horriblemente difícil. Ahora bien, mi corazón gime por esta mujer. No me puedo imaginar afrontando las cosas que ella está afrontando. No puedo imaginarme afrontando las cosas que tu estás afrontando.

Pero al tomar decisiones como estas, asegúrate de que no estás tomando decisiones que en unos años, al mirar atrás digas: "Si solo lo hubiese hecho diferente. Hubiera deseado haber sido fiel. Hubiera deseado haberme quedado ahí. Hubiera deseado que hubiese confiado en Dios para que interviniera en mis circunstancias en vez de tomar las cosas en mis propias manos y tratar de arreglarlas por mi misma."

La mujer virtuosa toma decisiones hoy que la guardarán libre de remordimientos en el futuro.

Annamarie: ¿Qué clase de mujer serás cuando tengas 80 años? Tu respuesta a esta pregunta depende mucho de la manera en que inviertas en las cosas espirituales en este momento de tu vida. Nancy DeMoss de Wolgemuth nos ha estado recordando lo importante que es esto; ella estará de regreso para orar.

Durante los últimos programas, Nancy ha estado pintando el retrato de una mujer sabia y piadosa. Quizás te ha venido a la mente alguien que encaja con esa descripción. Mañana escucharemos de algunas radioescuchas que compartirán con nosotras la sabiduría que han aprendido de sus madres y de otras mujeres piadosas. ¡No te pierdas ese programa!

Bien, para concluir el programa de hoy oremos con Nancy.

Nancy: Señor, en cada etapa de la vida, nosotras queremos ser mujeres que traigamos gloria a Tu nombre. Quiero darte las gracias porque podemos mirar al futuro con esperanza porque Tú eres Dios y porque estás a cargo y porque estás en control y porque eres bueno. Podemos estar gozosas al mirar al futuro. Podemos ser mujeres de gozo.

Que nuestras vidas estén tan llenas de Tu Espíritu,  que otros puedan vernos y decir, ¨Ser mujer es algo gozoso.  Ser una mujer piadosa es una razón para regocijarse." Y ellos querrán eso por lo que ven en nosotras.  Lo pido en el nombre de Jesús, amén.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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