Aviva Nuestros Corazones Podcast

Valorando la pureza en un mundo hostil

Annamarie Sauter: Aquí con nosotras la autora y conferencista, Mary Kassian.

Mary Kassian: Amigas, nuestra relación con el Señor debe marcar una diferencia en la manera en que nosotras nos relacionamos con el género masculino. La conducta de las mujeres que profesan adorar a Dios es diferente a la conducta de aquellas que no lo hacen. Si profesamos adorar a Dios, damos la bienvenida a Su luz perseguidora sobre nuestras vidas. Le decimos, “Señor ilumina, muéstrame mi equivocación, dime donde estoy mal y en Tu amor, gracia y misericordia, corrígeme y dame la fortaleza y el coraje para hacer los cambios debidos”.

Annamarie: Has sintonizado Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: En el libro de Proverbios, encontramos un contraste de dos tipos de mujeres, la mujer sabia y la mujer necia. Esta semana en Aviva Nuestros Corazones, hemos estado escuchando el mensaje de mi buena amiga, autora y charlista, Mary Kassian, titulado “Mujeres sabias en un mundo salvaje".

Mary nos ha estado llevando a través de las características de la mujer necia de Proverbios capítulo 7. Y hemos visto como la manera de pensar y el estilo de vida de esa mujer es muy similar al pensamiento que abunda en el mundo de hoy en día.

Mary originalmente nos impartió ese mensaje en un taller durante la conferencia Mujer Verdadera 2008. Cuando planifiqué esas sesiones, no tenía ni idea de cuántas mujeres debía esperar que asistieran a ellas. En el intermedio de la conferencia y para nuestra sorpresa, vimos el viernes en la tarde que las mujeres no se fueron de compras, no se fueron a comer, se quedaron y escucharon estas sesiones y el salón estaba totalmente lleno. A pesar de los retos en la logística que la situación trajo, estuvimos muy animadas al ver el increíble deseo que estas mujeres tuvieron por saber lo que significa ser una Mujer Verdadera de Dios.

De hecho, unido a la conferencia Mujer Verdadera ha habido un énfasis en un cambio de corazón profundo y verdadero.

Hoy vamos a escuchar la parte final del mensaje, “Mujeres sabias en un mundo salvaje”. Ayer dejamos el tema cuando Mary hablaba de la pureza sexual, hoy lo retoma en ese mismo punto.

Mary: Número 15: Deseo. La mujer salvaje, la mujer descarriada piensa que el romance va a satisfacer el anhelo más profundo de su corazón. Esta es una de las mentiras más grandes de todas. Este versículo, “te busqué” esta mujer sale y busca el amor. Ella va y le hace una propuesta al joven, “Embriaguémonos de amor”. Ella solo quiere amor; ella quiere sentirse amada; ella solo quiere sentir.

¿Cuántas de nosotras, casadas, solteras, en todos los ámbitos, joven o anciana, sin importar cuáles son las experiencias de nuestras vidas, sienten un anhelo en sus corazones que pueden vislumbrar como un soplo cuando leen una buena novela o al respirar profundamente y sentir esa agitación en sus corazones diciendo, “Sí, yo quiero ser amada”?

Así que muchas de nosotras recurrimos al romance, y si estamos casadas, a veces recurrimos a esos libros donde hay romanticismo representado allí, o a las películas, o a lo que sea a lo que recurramos para tratar de alimentar nuestra hambre. Pero el Señor dice que una mujer sabia sabe y entiende que Cristo es su primer compromiso, que Jesucristo es el amante y el redentor de su alma. Él es el único hacia el cual todos estos deseos deben ser llevados. Ella sabe que todos estos anhelos revueltos, no se satisfacen por ninguna cosa terrenal o ningún hombre terrenal. Así que la dedicación de la mujer sabia es Cristo y el seguirlo.

Amigas, todas tenemos deseos. Todas tenemos anhelos. La mujer salvaje busca el satisfacerlos con los hombres. La mujer sabia busca satisfacerlos con Aquel por el que fuimos creadas.

Número 16: Moralidad. La mujer salvaje compromete normas y estándares y justifica el pecado. Así que ella dice, “Sí, mi marido está ausente. Él me deja sola todo el tiempo. De hecho, él no es bueno conmigo en lo absoluto”. Así que ella comienza a construir esta justificación para el pecado. Ella dice: “Es culpa de mi marido. Él no me da lo que necesito. Nunca debí haberme casado con él, fue un gran error. Mi esposo está ausente”. Así que pone en peligro sus normas, a través de la erosión. Ella las pone en peligro y justifica su pecado.

Una mujer sabia, por el contrario, se mantiene para el matrimonio y se mantiene en el matrimonio. Ella guarda la pureza y la santidad del lecho matrimonial, y no solo en sus acciones físicas, sino también en sus pensamientos y creencias, en lo que hace, en lo que observa y lo que ella entra en su cerebro. Hay una pureza y hay una fidelidad de mantener la confianza, mantener la lealtad, mantener la fe en su marido.

Escucha, tu marido no tiene que ser digno para que tú mantengas la fe en él. Cuando estás manteniendo la fe, estás manteniendo la fe a tu propio pacto, en el cual te comprometiste ante Dios. Así que muchas de nosotras justificamos nuestro pecado diciendo: “Él no es realmente el paquete por el cual yo firmé”.

Una mujer sabia es una mujer de convicciones muy muy fuertes, una mujer que, a pesar de todo, e incluso cuando le es doloroso y es difícil, dice: “Voy a hacer lo que es correcto y confiaré en Jesús”.

Número 17: Sexualidad. Mujeres salvajes utilizan el sexo como una arma o para su propia gratificación. Se nos dice en este pasaje que ella reduce al joven a un pedazo de pan. ¿Qué haces con un pedazo de pan? Lo comes — ¿no es así? Solo el deseo de tener ese muchacho. Así que ella seduce a los hombres jóvenes. Esto lo vemos en la mujer en este pasaje, que seduce a un hombre joven, pero ella también está usando este joven para castigar a su marido.

¿Cuántas de nosotras las mujeres casadas usamos el sexo como un arma en vez de entender que es un regalo grande, precioso, sagrado y santo? Un regalo que representa la unión de Cristo con su esposa. El sexo es algo sagrado y no debe ser utilizado como un arma.

Una mujer sabia es una mujer de convicciones muy muy fuertes, una mujer que, a pesar de todo, e incluso cuando le es doloroso y es difícil, dice: “Voy a hacer lo que es correcto y confiaré en Jesús”.

En Proverbios 7 se nos dice que una mujer sabia hace colchas o tapetes para su cama. ¡Sus camas son importantes muchachas!

Hace ya unos años atrás, sentí convicción sobre esto, porque recuerdo que cuando tenía trece años y aún tenía a mi padre le hice construirme algunos muebles para niña al estilo Francés-Provenzal y todavía era lo que prevalecía en mi habitación cuarenta años después. Soy muy práctica y no tengo una niña a quien dárselo y realmente nunca pensé que esto era algo para darle importancia. Y es importante. Yo soy la que organizo mi hogar. Yo soy la creadora de los espacios y los lugares que habitamos en nuestra casa. Yo transmito el mensaje para mi esposo de que entiendo que es un lugar santo un lugar sagrado, es algo con lo cual estoy comprometida, porque entiendo perfectamente de lo que se trata. No se trata de mí no se trata de él, se trata de algo muchísimo mayor.

No le causemos daño a los hombres. 1 Tesalonicense 4:4-6 habla de que le hacemos daño al hombre cuando interactuamos con ellos equivocadamente con respecto a nuestra sexualidad. Cuando le retenemos algo que debemos darle, o cuando damos algo que debemos de retener, así de esa manera le podemos hacer daño.

Ahora hablemos sobre: Valores (parte de la lista que distingue a la mujer salvaje). La mujer descarriada, la mujer salvaje ha adoptado valores mundanos. Se nos dice que ella tiene colchas de colores en su cama traídas de Egipto. El valor mundano de, “Sí, estoy abrazando la cultura de la cual Dios me sacó”. Esta es la imagen que quiere ser proyectada aquí. Esto no implica que vayamos a ir de tiendas y buscar cosas hechas en nuestro país y no en Egipto. La idea de Egipto es el lugar de esclavitud de donde Él nos ha sacado. No regreses allí en términos de tus valores, en términos de lo que vas a mantener como cosa preciada cerca de tu corazón, esa es la idea.

La Biblia nos dice que la mujer sabia valora lo que Dios valora, no con oro, perlas o vestimentas costosas. Todas esas cosas, siendo tan exquisitas como son, no son lo que primariamente ella valora en su corazón. Dedicación a Cristo es lo que la mujer sabia valora, y nos dice aquí, que cultiva el tipo de personalidad, comportamiento e interacción que sabe es de gran valor para Dios.

Edificación. La mujer salvaje destruye y descarta a los hombres. Ella es una aplastadora de masculinidad. El verso 26, dice que los derriba, y hay un sinnúmero que ya ha destruido, que ha destrozado.

La Biblia nos dice que la mujer piadosa no es una derrocadora de hombres. El corazón se me rompe cuando leo Proverbios, donde dice que la mujer sabia edifica su casa y que la necia la destruye, ¿con qué lo hace?, con sus propias manos. Como mujeres cristianas, estamos llamadas a respetar y honrar al género masculino en sentido general y no destruirles.

Una mujer sabia, una mujer piadosa respeta y honra a los hombres en sus palabras en sus actitudes y en su conducta. Se nos dice que ella le da a su esposo bien y no mal, todos los días de su vida. Amigas, cuando herimos a nuestros esposos, nosotros estamos hiriendo a nuestro hogar.

Se nos dice que su esposo es respetado porque ella lo edifica; ella lo hace crecer a los ojos de los demás. Ella es la única que conoce sus faltas, y aun así ella dice. “Okey, creo en ti hazlo querido, te apoyo totalmente, cuenta conmigo, tú puedes”.

Compromiso: La mujer rebelde, la mujer salvaje no puede mantener una relación. Ella ha cubierto una larga lista de hombres. Hay muchos en su vida, es una carretera a la muerte.

Se nos dice que la mujer piadosa, la mujer sabia, honra y guarda su compromiso todos los días de su vida y ella no se rinde ante el temor. Es algo que asusta, la sumisión es algo que nos atemoriza, ¿no es cierto? Nos atemoriza saber que si entregamos totalmente nuestras vidas, si no reclamamos nuestros derechos nos van a pisotear y a abusar. Permítanme decirles que hay límites piadosos y bíblicos y en las Escrituras tenemos guía que nos enseñan que si hay abuso en la relación o de estar sucediendo extorción o maldad, el precedente bíblico es que debemos de huir de la situación y luego procurar una reconciliación y sanación. No somos una alfombra para que nos pisen, debemos ser mujeres sabias, mujeres fuertes, mujeres que saben escoger, que toman decisiones, aún las que son difíciles, y no cedemos ante el temor. Un compromiso, una mujer de compromiso.

El punto final, es uno de contraste, es el corazón para Dios, y esto es lo que encuentro más interesante en este pasaje. Esta mujer, actúa como una prostituta; se viste como una prostituta, es descarada, sin embargo, ella es parte de una comunidad religiosa. Esta mujer hace ofrendas en comunidad. Ella acaba de traer una ofrenda. Acaba de salir de la iglesia. Esta mujer acaba de cumplir sus votos; ha cumplido con su obligación en términos de asistencia y conducta religiosa. Así es que aquí no se está hablando de una mujer que se ha dislocado y se ha vuelto salvaje, ella no es solo una mujer religiosa, no, es una mujer casada y religiosa.

Amigas, nuestra relación con el Señor necesita hacer una diferencia en la manera en que nos relacionamos con los hombres. La conducta de la mujer que profesa piedad y adoración a Dios es diferente a la conducta de la mujer que no lo hace. Si profesamos adorar a Dios, le damos la bienvenida a Su luz perseguidora en nuestras vidas, y le decimos, “Señor, iluminame. Muéstrame dónde estoy equivocada, y en Tu amor, gracia y misericordia, corrígeme y dame la fortaleza y el coraje de corregir lo que no esté bien”.

No siempre es fácil hacer esto, y particularmente en esta cultura. Algunos de estos conceptos que hemos mencionado están diametralmente opuestos a todo lo que el mundo nos ha enseñado. Pero aquí quiero decirles algo, hay un gran gozo en hacer lo correcto, en hacer justicia, aun sea tratando fuertemente, y Él quiere extenderte ese reto como mujer.

Hice una compilación de veintiuna preguntas. Aquí hay veintiún preguntas de belleza, y para cada una de estas preguntas, yo quiero que la consideren en sus corazones si la respuesta es, nunca, raras veces, ocasionalmente, a menudo, o habitualmente.

Número 1: ¿Te preocupa tu aspecto, tu aspecto físico? ¿Le das tú más importancia a lo que hay fuera, a la manera en que te ves, más de lo que te ocupas de tu ser interior?

Número 2: ¿Usas ropa reveladora, apretada? Me refiero a “ropa tipo spray de pintura” o tan pegada como tu piel. ¿Usas escotes y te aprietas la cintura? ¿Exhibes con orgullo tu cuerpo? ¿Tratas de que tu seducción sea lo que transpire en tu vestir? ¿Es este tu propósito cuando vistes?

Número 3: ¿Usas ropa descuidada, o desaliñada? ¿No procuras vestirte de manera femenina? ¿Descuidas tu apariencia, tu femineidad? En un punto de mi vida, el Señor me convenció a mí de esto.

Número 4: ¿Coqueteas? ¿Te dejas hacer notar por los prospectos masculinos? ¿Físicamente, te sientas en sus piernas, lo rodeas con tus brazos y piernas, te pegas a su cuerpo con el propósito de seducirlo?

Número 5: ¿Procuras ser un imán de hombres? ¿Frecuentas lugares con el propósito de atraer hombres? ¿Observas a todos los hombres que ves como un futuro prospecto? ¿Pasas la mayoría de tu tiempo haciendo nada en lugar de ocuparte de tu misión como creyente?

Número 6: ¿Cómo es tu nivel de agresividad con los hombres, eres agresiva? ¿Eres tú la que lo procuras? ¿Eres tú la que inicias el contacto, lo llamas, lo invitas, marcas tú el paso? Y para las casadas se puede agregar…. ¿la que fastidias?

Número 7: ¿Te colocas tú en situaciones potencialmente comprometedoras, lugares aislados, apartamentos, habitaciones, oficinas, dormitorios, hoteles, vacaciones, carros?

Número 8: ¿Manipulas o esquematizas tu relación con los hombres? ¿Orquestas las situaciones para manipular las cosas de manera que vayan como quieres? ¿Recurres al engaño o a la falsedad?

Número 9: ¿Tratas de seducirles verbalmente? ¿Eres sugestiva a en tu manera de hablar? ¿Alagas para manipular y tratas de suavizar tu tono o aún lo avergüenzas o lo haces sentir mal con el propósito de que él haga lo que quieres?

Número 10: ¿Tratas tú de monopolizar su tiempo? ¿Recientes el tiempo que él le da a otras relaciones u otras cosas que lo ocupan? ¿Le reclamas su atención? Este punto es más para solteras. Porque para los casados existe una necesidad de cultivar esa relación

Número 11: ¿Demandas que las cosas se hagan como quieres, a tu manera? ¿Pones mala cara (te entruñas), fastidias, o lo acosas hasta que por fin él cede?

Número 12: ¿Eres rebelde? ¿Tienes un espíritu inflexible e independiente? ¿Resistes el aporte u opinión de los hombres? ¿Eres terca como una mula, retrocedes o tomas represalias todas las veces que él trata de proveer liderazgo y dirección?

Amigas, muchas de las razones por las cuales ya nuestros hombres no nos proveen liderazgo es porque no se lo permitimos. Cuando ellos tratan de hacer la mínima cosa, los subestimamos o le restamos importancia porque consideramos que no llenan nuestras expectativas.

Número 13: ¿Denigras el papel de la mujer como esposa, madre y ama de casa? ¿Consideras que las actividades de ama de casa tales como cocinar, limpiar y hornear son menos que el ministerio o un empleo pagado?

Número 14: ¿Procuras, persigues y deseas más a un hombre de lo que tú deseas buscas y persigues a Cristo?

Número 15: ¿Te consume la meta de encontrar el perfecto novio, esposo perfecto o amante perfecto?

Número 16: ¿Estás distraída con pensamientos románticos? ¿Juegas con escenarios románticos en tu mente? ¿Te atrae el concepto del romance prohibido tal como el adulterio y las aventuras amorosas? ¿Procuras estimular tu romanticismo con libros, la televisión, revistas o películas?

Número 17: ¿Comprometes física o mentalmente los niveles de pureza sexual que Dios demanda? ¿Estás involucrada en expresiones de sexualidad de cualquier tipo fuera del matrimonio, o pensamientos de sexualidad fuera del matrimonio?

Número 18: ¿Utilizas el sexo como un arma para seducir o castigar? ¿Te le niegas a tu esposo, o dañas a otros hombres al incurrir en avances o actividades sexuales?

Número 19: ¿Llenas tu mente con valores mundanos, las sedas de Egipto? ¿Lees las revistas de mujeres sexy, novelas sensuales, programas de TV que comprometen los valores Cristo-céntricos? ¿Navegas por páginas de internet inapropiadas?

Amigas, lo que permitimos que entre… Nosotros tenemos un refrán con nuestros hijos. Tenemos esta cancioncita que dice: “BAEN, BASA, BAEN, BASA. – basura entra, basura sale, basura entra, basura sale”. Si tu mente está llena de basura, entonces esa basura es lo que va a salir en tu vida. Podrás preguntarte en un momento … “¡Oh! ¿Pero y de dónde eso salió ?” Pero, saben, basura entra, basura sale.

Número 20: ¿Has estado involucrada en un hilo continuo de relaciones? ¿Has entregado tu corazón con frecuencia?

Cuiden sus corazones, chicas, cuiden sus corazones. No se lo entreguen a la persona equivocada, en la manera equivocada, en el tiempo equivocado. Es lo más precioso que tienen. Guárdenlo.

Número 21: ¿Usas y descartas a los hombres, o te usan y te descartan ellos a ti? ¿Apabullas al género masculino? ¿Te burlas, los desprecias, los rebajas? ¿Usas chistes sarcásticos sobre ellos? ¿Los paras en seco? Y aquí está la clave: ¿Eres diferente en como respetas e interactuas con los hombres a como lo hacen las mujeres no redimidas que te rodean?

El Señor nos está llamando a ser mujeres sabias, y de la única manera que quiere que seamos salvajes es por Él, para Él y para Su gloria. Así es que amigas, todas nos quedamos corta en estas cosas de muchas y variadas formas. El Señor nos hace un reto, Él nos reta a ver nuestras vidas como mujeres y decir, “Sí, Señor, yo quiero ser una mujer que sea completamente tuya, y yo quiero reflejar Tu gloria”.

Al ver toda esta audiencia, mi corazón está cargado porque sé que el Señor le ha dado convicción a muchas en muchos aspectos. Y yo sé que algunas de ustedes en el pasado han hecho decisiones pobres, han caminado por sendas no muy buenas. Pero aun hay quebrantamiento, sanación y arrepentimiento que tiene que suceder en nuestras vidas. Yo creo que el Espíritu del Señor está aquí para darnos fuerza y poder de convicción; convicción desde Su gran amor por nosotras no una convicción condenatoria sino una convicción que nos rete a ser mujeres que logren hacerlo bien y no sean débiles.

Padre Celestial, yo te pido por las mujeres que hoy están aquí, que se han tragado el hilo de pescar del anzuelo del mundo. Padre, yo te pido por esas mujeres que tienen que venir y arreglar sus cuentas contigo en términos de su actitud como mujeres, sus actitudes con sus maridos, sus actitudes hacia los hombres en sentido general.

Espíritu Santo, ven y danos consejo, guía y convicción. Tú fuerza y la certeza que nos das es nuestro coraje. Al arrodillarnos ante Ti, que tengamos el coraje de hacerlo levantando nuestros pañuelos blancos de rendición y digamos, “Sí, Señor”. En el nombre de Jesús, amén, amén.

Nancy: Espero que no hayan escuchado este mensaje como simples espectadoras, sino que a medida que Mary oraba, que hayamos orado con ella, y que lo que ella dijo exprese también el deseo de nuestros corazones, de ondear ese pañuelo blanco de rendición y decir, “Sí, Señor”. Como sea que esto luzca, lo que sea que implique, que quieras tú ser Su mujer verdadera y sabia, una mujer que refleje la belleza, el corazón, el carácter y el espíritu del Señor en este mundo salvaje.

Hemos estado escuchando hoy un mensaje por Mary Kassian, sobre las características de la mujer necia de Proverbios capítulo 7. Es muy fácil levantar el dedo acusador y ver esas características en las mujeres a nuestro alrededor. Yo no puedo menos que creer que el Espíritu de Dios nos está hablando a muchas de nosotras hoy mostrándonos que nosotras tenemos algunas de esas características de esa mujer salvaje dentro de nuestros propios corazones.

Quizás el Señor te ha estado hablando sobre tu falta de discreción, o tu falta de modestia o la falta de pureza moral. Puede que estés en una relación donde estés jugando con fuego, quizás en tu lugar de trabajo, o en el internet, quizás es una relación secreta, o un pecado secreto, tu vida interior tu vida de pensamiento, y el Señor te haya dado convicción.

Permíteme animarte a tomar el camino de la humildad y del arrepentimiento, el estar dispuesta a doblar tus rodillas delante del Señor y decir, “Lávame; límpiame".

Mary habla más en su libro sobre esta transformación “Mujeres sabias en un mundo salvaje”, lo que implica darle las espaldas a ser una mujer salvaje y convertirte en una sabia. Este es un libro fabuloso. Es convincente; es desafiante, es perspicaz. Es uno de esos libros que me hubiera gustado escribir. Está tan repleto de sabiduría bíblica y de pautas para mujeres de cualquier edad, mujeres en cualquier estación de la vida. Un gran recurso en particular para mujeres jóvenes, mujeres universitarias de veinte y treinta años, quienes están conciliando y lidiando el saber cómo ser esa mujer sabia de Dios en medio de la cultura de hoy.

Annamarie: Te animamos a adquirir una copia de este libro en inglés si es factible para ti hacerlo. Muchas mujeres jóvenes se han visto confrontadas e inspiradas a crecer en sabiduría para poder navegar de manera segura en este mundo salvaje.

Cuán agradecidas nos sentimos por la forma como Dios usa las verdades de Su Palabra para traer aliento, esperanza y gracia a las vidas de las personas que la necesitan. Cada oyente tiene una historia particular y los programas contribuyen a fortalecerles y ministrarles en las diversas situaciones.

Este ministerio se hace una realidad debido a la fidelidad de muchos oyentes que contribuyen mensualmente para ayudarnos a distribuir los mensajes internacionalmente. Visita AvivaNuestrosCorazones.com si deseas ser parte de lo que Dios está haciendo al apoyarnos económicamente.

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En este mundo tendremos tribulación — eso es lo que se nos ha prometido como hijos de Dios. ¿Alguna vez has sentido como si estuvieras atravesando una gran tormenta en el mar? ¿Piensas que nunca llegarás a tierra firme? Nancy nos comparte de los salmos para ofrecernos aliento y esperanza para las tormentas de la vida, mientras aprendemos a depositar nuestra confianza exclusivamente en Dios. Eso será mañana aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Esperamos que puedas acompañarnos.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministires.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Mujer Virtuosa, Nehemiah Guevara, Mujer Virtuosa - Single ℗ 2010 Nehemiah Guevara

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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