Podcast Aviva Nuestros Corazones

¡Vísteme de humildad! Día 5

Nancy DeMoss de Wolgemuth: En el tercer capítulo de la epístola a los Colosenses leemos esto: “Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia;” ¡revístete!

Annamarie Sauter: Nancy DeMoss de Wolgemuth se pregunta: ¿De qué estás tú revestida?

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Nosotras no pensáramos salir de nuestras casas en la mañana (yo espero que tú no) sin ponernos ropa, ¿verdad? Todo el mundo hizo eso esta mañana. Pero yo quiero saber, ¿te vestiste tú con estas cinco cosas, “con un corazón compasivo, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia?”

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy ha estado compartiéndonos una lista de peticiones personales de oración. Ayer ella comenzó hablarnos acerca de su tercera petición: ¡Lléname de tu Espíritu!” Hay muchas enseñanzas confusas acerca del Espíritu Santo en estos días y mucha de estas enseñanza no es bíblica. Aquí algo importante que Nancy mencionó en el programa anterior para ayudar a aclarar un poco este tema.

No sé a qué tipo de enseñanza has sido expuesta, solo déjame decirte que ser llena con el Espíritu no necesariamente significa, por lo general, que tengas una experiencia emocional asombrosa, o una manifestación visible de ello.

Somos llenas de fe, de la misma manera en que venimos a Cristo y bebemos de Él. Es por fe, ¿No es cierto? Así que en la medida que le pides a Dios que te llene con Su Espíritu, entonces por fe cree que Él te está llenando con Su Espíritu. Depende de Él, apóyate en Él, míralo a Él, continúa pidiéndole por una llenura fresca cada día.

Y lo que pido a continuación es como un sub-punto de esta petición, pero creo que es algo que con frecuencia he pedido a las personas que oran por mí durante los últimos años es, “Ora que yo tenga aceite fresco. ¡Aceite Fresco! Esa es una oración para ser llena del Espíritu Santo.

“¡Aceite fresco! Se me acaba, vivo del vapor, del fondo de los residuos, pero Él siempre tiene para abastecerlo fresco… si continuamos viniendo, continuamos pidiendo, continuamos bebiendo, continuamos creyendo, continuamos siendo llenas, para que Él continúe fluyendo a través de nosotras.

Escuchemos ahora mientras Nancy continúa con su tercera petición: ¡Lléname con tu Espíritu!”.

Aquí hay otra evidencia de cómo la llenura del Espíritu afecta las relaciones, y es en el lugar de trabajo.

Continuando en Efesios 6; no voy a leer todo esto, pero desde los versículos 5 al 9 habla de siervos y amos, de tratarse uno al otro con respeto, de servir como si estuvieras sirviendo al Señor. Si tú eres la que está a cargo, si tú eres la jefa, no amenaces a tus subalternos ¡porque tienes un Amo en los Cielos para quien trabajas! Así es que, nuevamente, si estás llena del Espíritu, entonces estas relaciones de trabajo van a estar bien.

Mira los versículos 10 al 18 en Efesios 6. No solo en nuestras relaciones, y en nuestro trabajo, sino en nuestras batallas. De nuevo no leeré todo el pasaje, pero esta es una evidencia de estar llena con el Espíritu Santo. “Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. Revestíos de toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo”.

¡Vivimos en un campo de batalla! La vida cristiana no es un patio de juegos. Esto es una guerra, y el vivir en este mundo como siervas de Cristo nos pone contra las fuerzas del mal. No tienes la fortaleza necesaria para lidiar con ello. No tienes la capacidad para lidiar con ellos.

Bárbara es una consejera y nos ha platicado de algunas consejerías que ha dado. Las personas en estos días están tan confundidas, son disfuncionales, son desordenadas, traen tanto equipaje, tanto dolor, tanta aflicción, que si no estás llena del Espíritu Santo, no puedes sentarte por una o dos horas, o seis semanas o seis meses, o lo que sea necesario para llenar las necesidades de estas personas que viven bajo el engaño del enemigo y con formas de pensar erróneas.

Si estás llena del Espíritu, verás a Dios haciendo cosas en, a través y alrededor tuyo que vas a dar un paso atrás y decir, “yo no soy lo suficientemente lista para haber hecho eso. No soy lo suficientemente Buena”. ¡Pero Dios lo hizo! Dios movió su corazón. Dios cambió su mente, Dios cambió su manera de pensar. ¡Dios los trajo al arrepentimiento!

Son personas por las que tienes una carga, y puedes ver una batalla librándose en sus vidas… tal vez sean tus hijos, tal vez alguien en tu familia, alguien en tu trabajo. ¿Estás llena del Espíritu para poder ir a la batalla y ser útil, sabia, eficaz?

Y luego, en los versículos 18-20 de Efesios 6: nuestro testimonio en el mundo es afectado por como estemos llenas del Espíritu Santo“…velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y orad por mí, para que me sea dada palabra al abrir mi boca, a fin de dar a conocer sin temor el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que al proclamar lo hable con denuedo, como debo hablar”.

Ahora bien, eso no aplica solo para el Apóstol Pablo. Se supone que todos debemos proclamarlo con denuedo, como Dios quiere que hablemos, en nuestro mundo, testificar para Cristo. ¿Cómo podrías hacer eso, si no estás llena con el Espíritu Santo? Vivimos en un mundo que decididamente ha tomado una posición anti-Cristo.

Están arrinconando a los cristianos y diciendo, “¡Quédense ahí! ¡No abran su boca, no respiren, no piensen, no actúen, no sean cristianos!” ¿ y nosotras qué hacemos? Muchas de nosotras solamente nos escabullimos y nos deslizamos hacia la esquina y nos tomamos de las manos con nuestros hermanos cristianos y… ¡esperamos el rapto! ¿Correcto?

Y Dios dice, “¡No! ¡Se supone que seamos la Iglesia allá afuera en el mundo! ¡Salgan! ¡Ámenles, sírvanles, proclamen a Cristo! Háganlo con gracia, ¡háganlo en la plenitud del Espíritu Santo! ¡Escuchen! Cuando una pequeña banda de creyentes hizo eso en el libro de los Hechos, en medio del gran imperio romano malvado, cruel, pagano, ¡todo el imperio romano fue transformado!, porque los siervos de Cristo salieron en la plenitud del Espíritu Santo y proclamaron a Cristo con denuedo, con amor, y sin temor. Ellos salieron y Jesús les llenó con Su Espíritu, y ¡cosas asombrosas sucedieron!

¿Por qué en nuestros días no están sucediendo cosas asombrosas en muchas de nuestras iglesias, y en nuestras vidas? ¿Podría ser porque no estamos llenas del Espíritu Santo? Ora, “Señor, lléname de Tu Espíritu”.

Si quieres saber más cómo se ve el ser llenos con el Espíritu Santo, mira en Gálatas capítulo 5. Ahí es donde verás el fruto del Espíritu. “Andad por el Espíritu y no satisfagáis los deseos de la carne”.

Aquí está otra evidencia de que estás llena con el Espíritu Santo, y es que tendrás poder sobrenatural. De eso es justo de lo que estábamos hablando. No podemos hacer lo que Dios nos ha llamado a hacer –no podemos ser quienes Dios nos ha llamado a ser en este mundo- a menos que, seamos llenas con Su Espíritu.

Hay una cita de Corrie Ten Boom, escrita en un letrero en el Museo de Corrie Ten Boom en Holanda. Dice, “Tratar de hacer la obra del Señor en tus propias fuerzas, es el trabajo más tedioso, agotador y confuso de todos; pero cuando estás llena con el Espíritu Santo, entonces el ministerio de Jesús simplemente fluye desde dentro de ti”. ¡Eso es lo que deseamos!

Cuando María le dijo al ángel, “¿Cómo puede ser esto? El hecho de que fuera escogida para esta tarea” Ella era una joven adolescente, ella nunca ha tenido intimidad con un hombre, pero el ángel le dijo, “vas a tener un bebé y el bebé va a ser el Hijo de Dios”. ¡Hablando de cosas que te funden el cerebro, que no tienen explicación!

“¡¿Cómo puede ser esto?! ¡Es imposible!” Y verdaderamente era imposible. ¿ Sientes que lo que Dios te ha llamado a hacer es imposible? ¡Lo es! Así me siento todo el tiempo que hago la obra a la que Dios me ha llamado a hacer. Dios me está pidiendo que haga algunas cosas en esta etapa de mi vida, y le estoy diciendo, “Esto es imposible. No puedo hacer esto. ¿Cómo puede ser?” Me encanta la respuesta del ángel en Lucas 1:35: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra”.

Pídele a Dios que te llene con Su Espíritu. Jesús dijo que el Espíritu Santo es un buen regalo. Y si eres una hija de Dios, el Espíritu Santo mora en ti. No se necesita que esto suceda otra vez. Ya eres morada, habitación del Espíritu Santo, pero Él quiere llenarte –cada parte, cada fracción y partícula de tu ser- con Él mismo, con Su Espíritu.

Tus palabras, tu hablar, tus acciones, tus actitudes, tus pensamientos, tu perspectiva, tu visión del mundo, tu día, tu noche, ¡tu todo! Él quiere llenarnos. De manera que en la medida que dependemos del Espíritu, dirigidas por el Espíritu, energizadas por el Espíritu, el poder sobrenatural de Cristo será manifestado en y a través de nuestras vidas.

Piensa en lo que Dios te ha llamado a hacer en esta etapa… ¿Estás dependiendo de tus propias habilidades, tus propios recursos, tus propias capacidades naturales, o del poder del Espíritu, el Espíritu Santo de Dios, para vivir la vida cristiana y para servirle a Él?

Si deseas descargar un recurso gratuito que acompaña esta serie, por favor visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com. Nancy DeMoss de Wolgemuth ha estado ayudándonos a entender qué significa estar llenas del Espíritu Santo. Esta serie cubre diez peticiones personales de oración que Nancy regularmente ora. Su deseo es que luego de estas tres semanas escuchando Aviva Nuestros Corazones, éstas puedan convertirse en tus peticiones también. Aquí está Nancy.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Hoy vamos a estar viendo la cuarta de estas peticiones de oración: Vísteme con humildad. Esta es una oración, un deseo, un anhelo de mi corazón. Es algo que es bíblico, algo que nosotras sabemos que Dios quiere que sea verdad en nuestras vidas, así que cuando se lo pedimos a él , podemos estar confiadas de que va a responder.

Algunas veces, yo pienso, “nosotras no tenemos porque no pedimos”, ¿no es así? Así que, si no tenemos amor, si no estamos llenas de su Espíritu, si no somos humildes, quizás es porque no hemos pedido.

Para ayudarte en este viaje, no solamente durante estas dos semanas, sino a través del curso de este año y más allá, (nosotras queremos hacer que el 2016 sea un año de oración para las oyentes de Aviva Nuestros Corazones, y tú vas a estar escuchando más acerca de lo que estamos diciendo en estas líneas) hemos preparado un folleto que es interactivo con estas 10 peticiones.

Este folleto te dará algunas otras Escrituras que puedes leer, citas para meditar , citas para tu diario, preguntas personales. De tal manera que puedas comenzar un tipo de libro devocional de oración personal, para que puedas pensar acerca de esto , meditar y pedir al Señor que estas 10 peticiones sean una realidad en tu vida.

¿No sería maravilloso que miles de mujeres que son oyentes de Aviva Nuestros Corazones a partir de ahora hasta el próximo año pudieran estar orando por estas cosas cada día, regularmente y nosotras podamos ver crecimiento en nuestras vidas en estas áreas? A mi me encantaría que esto fuera una realidad para mí. Y esta es una herramienta que te ayudará con esto.

También, hemos preparado unas tarjetas que van junto con este folleto porque olvido con facilidad estas 10 cosas a menos que las tenga frente a mí, y cada tarjeta tiene estas 10 peticiones con una pequeña descripción de cada una. Hay cinco tarjetas idénticas que puedes poner en diferentes lugares y tienen esos recordatorios de que estas son cosas que tú quieres orar en las siguientes semanas y meses.

En el día de hoy vamos a ver la cuarta petición, “que pueda ser vestida de humildad”, esta es una petición, como cada una de las otras, que es totalmente contraria a lo que es en esencia nuestra naturaleza. El querer ser exaltadas es una característica de nuestra naturaleza humana, caída y pecadora, de nuestro ADN, ¡queremos ser exaltadas! Deseamos mostrar mucho de nosotras mismas y que otros nos tengan en alta estima.

Nosotras expresamos esto en maneras diferentes, pero ¿habría alguien que diría, “¡yo no!” A mí no me importa ser reconocida, no me importa que los demás piensen bien de mí o me tengan en alta estima, a mí no me interesa que las cosas se hagan a mi manera, yo no quiero ser la primera? “Ahora, algunas personas lo expresan de manera desagradable y otras personas lo expresan de manera quieta y amable, pero por dentro, todas nosotras de manera natural queremos ser exaltadas. Quizás no en una plataforma o en una alta posición, pero queremos ser apreciadas, valoradas y respetadas.

Así que, el orar que seamos vestidas con humildad es orar en contra de lo que es natural para nosotras mismas. Leí una historia el otro día acerca de una joven que pidió una cita para hablar con el Pastor de más edad, acerca de un gran pecado en su vida. Ella dijo, “Pastor, ¡hay un pecado en mi vida que yo no puedo controlar. Cada vez que estoy en la Iglesia, yo empiezo a mirar alrededor a otras mujeres y me doy cuenta que soy la más hermosa en toda la congregación, nadie es tan hermosa como yo y no sé qué hacer con relación a este pecado!”

El pastor la miró y le dijo, “¡querida, eso no es un pecado, es tan solo un error!”. Bueno, la naturaleza del orgullo nos engaña, nos enceguece. Nuestra naturaleza no se inclina hacia la humildad, se inclina hacia el orgullo. Nosotras estamos de manera natural preocupadas por lo que otros piensan acerca de nosotras.

Y a menudo queremos que ellos piensen en nosotras, que piensen solo lo mejor de nosotras, que nos tomen en cuenta, que nos traten bien, que tengan una gran opinión de nosotras y de lo que decimos. Nosotras estamos inclinadas de manera natural a buscar la atención, la alabanza, el honor y la gloria para nosotras mismas, de manera natural buscamos exaltarnos y ser exaltadas por otros. de manera natural somos autosuficientes, dependiendo de nosotras mismas.

¿Qué es lo que un niño de dos años dice? “Yo puedo solo, no necesito que mami me ayude” empieza realmente a una temprana edad, ¿no es verdad? de manera natural queremos hablar acerca de nosotras y de manera natural queremos escuchar a otros hablar acerca de nosotras, asumiendo que ellos digan solamente cosas buenas, ¿verdad? no queremos que nadie diga nada malo acerca de nosotras. Es querer ser el centro de todo. Es un tipo de egoísmo.

Nosotras de manera natural disfrutamos la alabanza de los hombres y de manera natural resentimos su desaprobación o su crítica. Jonathan Edwards, ese gran teólogo de los años 1700s dijo, “¡ay, cuanto orgullo tiene la mejor persona en su corazón!” . Es el primer pecado que entró al universo y el último que será arrancado de él. Es el enemigo más obstinado, testarudo de Dios.

Y por cierto, si y cuando, y en cualquier extensión, somos orgullosas, nos hacemos enemigas de Dios, porque Dios siempre se enfrentará Él mismo contra el orgullo humano. El orgullo es esencialmente la exaltación de uno mismo y siempre, termina, tarde o temprano, haciéndonos caer. ¡Puedes contar con esto!

Es como la ley de la gravedad. Aquellos que se exaltan ellos mismos, Dios los hace caer. Él no siempre lo hace de inmediato, pero en su tiempo, aquellos quienes se exaltan a sí mismos serán humillados. Isaías 14 (si tienes tu Biblia quizás quieras abrirla ahí) es un pasaje que muchos comentaristas creen que describe la autoexaltación de Lucifer (Satanás, el diablo) y todos sus secuaces y como cayeron desde el cielo, mientras él se convertía en el archienemigo de Dios.

Comenzando en Isaías 14:12, puedes ver su intento de elevarse, exaltarse y ser como Dios y su caída hacia el abismo. Él se exaltó a sí mismo y Dios lo humilló. Míralo: “¡Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Pero tú dijiste en tu corazón (esto es autoexaltación): “Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo norte. Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo”.

Versículo 15 “Sin embargo, has sido derribado al Seol, a lo más remoto del abismo”. ¿Puedes ver la progresión? Satanás se exaltó a sí mismo y Dios le dijo, “¡tú vas a caer al abismo!”. Esto es lo que nosotras necesitamos entender, (tú dices, “¡yo estoy contenta de que yo no soy Lucifer, yo estoy contenta de que yo no soy Satanás!) pero, he aquí el punto detrás de todo orgullo humano y arrogancia está Satanás mismo. El orgullo es el espíritu del anticristo. Cuando Dios constituyó universo lo hizo un solo Altísimo Dios. Dios es grande, Él es exaltado sobre todo. Él es glorioso, es poderoso, es majestuoso, es santo, Él es el único que es digno de toda alabanza.

Como seres humanos creados a imagen de Dios estamos en nuestro mejor punto, ¡cuando lo exaltamos a Él! La ley del Reino de Dios, la ley del Reino del Cielo, Jesús dijo (acerca de esto) en el sermón del monte en Mateo 5:3: “Bienaventurados los pobres en espíritu…”.

Aquellos quienes espiritualmente están en bancarrota, aquellos que se dan cuenta que no tienen nada que ofrecer, están destituidos, pobres en espíritu, ellos son los que van a ser bendecidos. Son los que van a recibir el Reino de los Cielos, porque la vía para ir hacia arriba es yendo hacia abajo. Y aquellos que se empujan ellos mismos hacia arriba, aquellos que se exaltan a sí mismos, aquellos que ascienden en su orgullo en sus corazones que quieren ser sus propios dioses, o quieren ser como Dios, o quieren ser superiores a otros… Esos son los que Dios va a empujar hacia abajo.

Ahora, usualmente oro, “vísteme de humildad”. Ésa fue mi oración original en esta lista de peticiones. Pero en la medida en que continué estudiando esto, me di cuenta que las Escrituras nos enseñan que nosotras debemos vestirnos de humildad. No pongas a Dios en la posición de tener que humillarte. Lejos de esto elegimos humillarnos a nosotras mismas.

Es por esto que he arreglado esta oración y ahora dice, “que pueda ser vestida de humildad”. estoy orando ahora, “Señor, dame la gracia de elegir vestirme de humildad”. Puedes ver esto en un par de lugares en las Escrituras: primero en 1 Pedro 5. Al inicio del capítulo, Pedro exhorta a los ancianos de la Iglesia a pastorear el rebaño de Dios, velando por él, con un corazón sincero, no siendo dominantes sino siendo ejemplo del rebaño, ejercitando un liderazgo de siervo humilde.

Y luego él dice en el verso cinco de 1 Pedro 5: “Asimismo, vosotros los más jóvenes, estad sujetos a los mayores; y todos, revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios.. .” ¿Sabes tú lo que la palabra “resiste” significa?, significa “brazos firmes, extendidos”. porque dios mantiene el orgulloso a distancia. algunos diccionarios bíblicos o escolares pudieran decir qué significa, “Dios se opone el mismo en la batalla en contra de aquellos que son orgullosos”.

¿Quieres tú que Dios mismo sea tu oponente, tu contrario, se oponga a ti? Piensen esto, yo no sé cómo se llaman las posiciones en fútbol, (¿defensas? ¿Corredores traseros?, Y he dicho más de lo que yo sé acerca de fútbol), y he visto a algunos niños de ocho años corriendo hacia esos grandes jugadores para empujarlos y derribarlos. El niño va a ser derribado, va caer antes que este jugador de fútbol, ¿no es así?

Tú manifiestas orgullo, eres orgullosa, y Dios mismo se opondrá a ti. El mismo estará contra ti. Él mismo se pondrá delante en la batalla contra ti. Pero ¿qué hace a aquellos que son humildes? les da gracia, les prodiga gracia, derrama gracia sobre el humilde.

Ves, nuestro razonamiento natural dice, “si tú te humillas a ti mismo, correrán por encima de ti, te aplastaran”. Pero Dios dice: Si tú eres humilde, si te humillas, Dios te levantará. “Humíllate bajo la poderosa mano de Dios y él te exaltará a su debido tiempo”. (1 Pedro 5:6)

Pensamos que si nos humillamos, seremos como nada. No, tú eres nada hasta que te humillas a ti mismo. Humíllate a ti misma, vístete de humildad. Colosenses 3:12 dice algo similar: “Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia;” ¡revístete!.

¡Oh amiga! Nosotras no pensáramos salir de nuestras casas en la mañana (yo espero que tú no) sin ponernos ropa, ¿verdad? Todo el mundo hizo eso esta mañana. Pero yo quiero saber, ¿te vestiste tú con estas cinco cosas, “con un corazón compasivo, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia?”

Imagina por un momento qué pudiera pasar en nuestros hogares, en nuestras casas, en nuestros lugares de trabajo y en nuestras iglesias, si nosotras comenzáramos a vestirnos como mujeres cristianas, vestir nuestras almas con estas ropas. La humildad es lo que cubre nuestra desnudez espiritual con la justicia de Cristo.

Annamarie: Nancy ha estado modelando para nosotras una sabia manera de orar por nosotras mismas, que seamos revestidas de humildad. Esta es una serie de diez peticiones personales de oración de Nancy. ¿Te gustaría hacerla tu oración también? Te invitamos a descargar un recurso gratuito que te ayudará a repasar estas peticiones de oraciones de las que Nancy ha venido hablando esta serie. Para más información visita AvivaNuestrosCorazones.com

Mañana, Nancy concluye su discusión acerca de lo qué significa estar revestida del humildad. Por favor, acompáñanos aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que si indique otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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