Podcast Aviva Nuestros Corazones

Viviendo en dependencia del Dios que esucha

Annamarie Sauter: De niña Paulina fue sexualmente abusada por años, ahora se enfrentaba a una decisión.

Paulina de Torres: Cuando gente te ha lastimado, siempre vamos a tener dos opciones: Una, pecar, tú respondes a ese pecado con más pecado, y dos responder sin pecado que esto solo se puede hacer a través de Dios. Y ¿cuál creen que escogí yo?

Annamarie Sauter: Escucharemos más de la historia de Paulina hoy. Nuestro mundo está lleno de dolor, puedes tener relaciones fuera de control en tu vida, enfermedades, problemas financieros...

Carlos Contreras: Y vienes cargada con estas cosas y le pides, ¡Señor te pido, Señor te pido, Señor te pido!

Annamarie Sauter: Este es el pastor Carlos Contreras.

Carlos Contreras: Yo quiero decirte esto, no es tanto la cantidad de veces que le pidas, no es el hecho de que digas yo tengo mucha fe, yo tengo mucha fe que Dios me va a escuchar. No, pon tu fe en tu sacerdote, pon tu fe en Cristo Jesús y en su obra.

Annamarie Sauter: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con nuestra anfitriona Patricia de Saladín.

Patricia de Saladín: Es realmente un gozo poder volver a vivir algunos momentos relevantes de nuestra conferencia Mujer Verdadera ´17 que se llevó a cabo en el mes de marzo de este año. Si no pudiste asistir a Querétaro – México, o si te perdiste algunas partes de la conferencia en línea, puedes ver todos los mensajes de la conferencia en nuestra página web avivanuestroscorazones.com.

En el día de ayer, el pastor Contreras nos compartió por qué es que Dios escucha nuestras oraciones, nos dijo que es porque en Jesucristo tenemos a un gran sumo sacerdote. Escuchemos ahora la conclusión de este mensaje de Carlos Contreras en la conferencia Mujer Verdadera ´17.

Carlos Contreras: Hermanos a veces nos sorprende que Dios responde nuestras oraciones. ¿Por qué nos va a sorprender? Si Cristo Jesús es nuestro sumo sacerdote y si Sus méritos se nos han acreditado y estamos vestidos de Cristo. Él es un sacerdote efectivo, perfecto, que va  a cumplir su propósito, que va  a serle fiel  a Dios en lo que a Él se le asignó que es buscar el favor sobre los hombres, y el favor es Su gracia. Entonces podemos buscar a Dios con mucha confianza.  Pero aquí también hay una clave, vean ustedes el versículo nueve, lo voy a volver a leer: "habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen." ¿Por qué fue oído Cristo? versículo siete, "fue oído a causa de su temor reverente." Si Cristo Jesús es nuestro perfecto representante, es lo que nosotros deberíamos ser, es el modelo perfecto, veamos cómo oró el Hijo de Dios; con un temor reverente.

Entonces si nosotros venimos en una postura similar, dice que si nosotros venimos en una postura de obediencia similar, seremos también oídos. Aquí lo pone…dice, base… Cristo es fuente de eterna salvación, Cristo es el autor de la salvación, Cristo es el que te da la salvación, dice, a todos los que le obedecen. Si Cristo fue perfeccionado por su obediencia, nosotros podemos también crecer en esa obediencia viviendo de manera igual, similar. Ese término es muy importante, porque tú puedes decir, pues yo tengo que obedecer primero a Dios para que luego me escuche, entonces ¿para qué quieres un sumo sacerdote? Lo que está diciendo esta palabra traducida el de…donde dice el versículo nueve, que le obedecen, significa en griego, el escuchar  abajo, tiene un prefijo que significa, estar abajo, y luego viene la palabra escuchar, dice que Él escucha o da salvación o concede esta salvación a aquellos que vienen a escuchar abajo, que están sometidos, que vienen en una postura como Él, como lo vemos en Getsemaní. "Señor, no se haga tu voluntad sino la mía." O sea está diciendo tú eres el Señor, yo no lo soy. Tú sabes lo que es mejor, yo no lo sé. Está abajo, está sometido a la voluntad de Dios. Y segundo, está escuchando, como si estuviera Jesús orando y no lo viene en el texto y no quiero alterarlo ni  nada, pero es como si Jesús dijera, no se haga lo que yo quiero, sino lo que Tú quieres. Implícito está diciendo, lo que Tú quieras Señor yo voy a obedecer. El Sí Señor, no, nomás es una bonita frase. Significa lo que Tú quieras yo voy a obedecer. Yo me voy a someter a tu voluntad, esa es la postura que Dios recibe, que Dios agrada, porque vimos que eso es lo que le agradó de Cristo. Si tú oras de esta manera hermana, o sea dice; primero que nada que Dios es fuente de Salvación, otorga su salvación a aquellos que vienen a Él de esa manera.

Si tú no conoces  a Cristo Jesús y durante este tiempo, durante esta conferencia tal vez ahora mismo dices, yo quiero conocer a ese sacerdote, yo quiero conocer a Jesús, yo quiero que Jesús apele a Dios por mi favor, reconócelo como Señor de tu vida, ven bajo Su soberanía, Su reinado, dile, Señor hágase lo que Tú quieras, haz conmigo lo que Tú quieras. Esa fue la confianza de Jesús, si tú vienes así dile Señor, haz conmigo lo que Tú quieras yo te seguiré, yo te obedeceré, yo seré tu hija, tu sierva, lo que tú determines para mí. Dice, Dios te va a escuchar y Jesús te  va otorgar la salvación eterna para que estés con Él para siempre. Pero si tú ya tienes esa salvación, tú puedes venir de manera similar para lo que son tus necesidades, y como decía Sarah, ahora que empezamos, aquí hay miles de necesidades, tal vez sea tu matrimonio, tal vez estés casado con una persona que no es creyente, que te resiste en tu fe. Tal vez hay dificultad, hay conflicto, tal vez sean tus hijos que están apartados de la fe, que cayeron en drogas, o que están en la cárcel  o que tienen serios problemas. Tal vez sea tu iglesia, que está experimentando conflicto y vienes cargada con estas cosas y le pides ¡Señor te pido, Señor te pido, Señor te pido! Yo quiero decirte esto, no es tanto la cantidad de veces que le pidas, no es el hecho de que digas ¡yo tengo mucha fe, yo tengo mucha fe que Dios me va a escuchar! No, pon tu fe en tu Sacerdote, pon tu fe en Cristo Jesús y en su obra, y ven al trono de gracia con confianza para que recibas gracia, el favor de Dios, la misericordia de Dios y la ayuda que tú necesitas, pero…no se te olvide, pero Señor, no se haga lo que yo quiero, sino lo que Tú quieres, porque lo que Tú quieres es mejor que lo que yo quiero, y no solo eso  que mejor, sino que el Señor está viendo tu corazón, escucha tu petición, Cristo la lleva ante Él, pero Él está interesado en tu corazón  y tal vez haya una obra mayor que Él quiere en tu corazón y está trabajando en ti.

Que aprendas a tener esa fe,  a confiar a descansar, está moldeando como decía Nancy ayer, ¿verdad? Las que estuvieron aquí. Ella hablaba de que ustedes son mujeres y que están siendo moldeadas como columnas de mármol hermoso, pero luego el escultor o el labrador tiene que ir y pegarle ahí a la columna, a la piedra en bruto para que se haga una columna pulida y hermosa. No sé, Él sabe lo que en ese momento es mejor para ti, y también sabe cuándo es el mejor momento para contestar, pero de que te va a escuchar si vienes en Cristo Jesús y si vienes en Él, si vienes en esa postura te aseguro que te va a escuchar.

Patricia de Saladín: ¿No es alentador saber que tenemos un Dios que nos escucha? Acabas de escuchar al pastor Carlos Contreras hablándole a miles de mujeres en la ciudad de Querétaro en México.

Paulina de Torres sabe lo que es vivir dependiendo del Dios que nos escucha. Ella compartió su testimonio personal con nosotras en la conferencia Mujer Verdadera ´17, escuchemos a Paulina.

Paulina de Torres: Mi nombre es Paulina Torres y esta mañana…¡ay que lindas! Y tengo unas preguntas para ustedes. ¿Están listas? Les voy a contar mi historia en estos diez minutos, pero quisiera que, si tú has pasado algo similar, mi intención es que tú y yo podamos conectarnos y poder correr a un lugar donde vamos a encontrar respuestas. Las preguntas son: ¿Alguna vez te has sentido sola? ¿Alguna vez te has sentido desesperada? ¿Alguna vez te ha sentido desconsolada? Una pregunta un poco más profunda sería... ¿Alguna vez te has sentido un poco asqueada de ti misma? Yo sé que esa es una pregunta difícil de contestar. Pero ¿te has  sentido asqueada de lo que piensas?, ¿de lo que haces? o ¿de lo que deseas? Así estaba yo hace nueve años. Dios ya me estaba buscando, ya me estaba llamando por nombre y yo seguía de rebelde y de necia queriendo seguir viviendo mi vida a mi manera, hasta que Dios permitió que todo lo de mi alrededor se derrumbara. Y lo único que podía hacer, era voltear hacia arriba. No sé si te ha pasado eso, que todo te sale mal y que ya no tienes para donde agarrarte. Y Dios prepara todo para que hagas esto, y sin saberlo y sin conocer todavía la Palabra de Dios, yo ya estaba experimentado versículos de la Biblia, como Salmos 143:6 que dice: “Extendí mis manos a Ti, mi alma a Ti como tierra sedienta.” Mi alma estaba sedienta por Dios, yo ya no podía más. ¿Te has encontrado en lugar así?

Cuando era niña pasaron muchas cosas que me llevaron a un punto de desesperación. Crecí en una familia algo disfuncional, empezando porque mis papás se divorciaron cuando yo era muy pequeña, mi mamá buscaba felicidad en lugares nuevos, nos cambiábamos de casa, escuela, país frecuentemente. Yo creo que a los dieciocho años ya nos habíamos cambiado alrededor de veintiocho veces. Mi mamá buscando que llenarán esos cambios el hueco que ella tenía en su corazón, pero lo que ella no sabía era que llevaba a la familia con esos vacíos también. Mi pobre mamá sufría de muchos problemas hormonales, y caía en depresiones muy fuertes. Recuerdo una vez que tuve que sacarla del closet y quitarle las tijeras. Y eran constantes sus depresiones y sus ganas de morirse. Su segundo esposo fue una pesadilla para mí, él me molestó sexualmente desde los siete años y viví sintiendo que él estaba enamorado de mi por alrededor de ocho años. Esto ocasionó muchos miedos y también me hizo muy promiscua. También mi hermano, que es mayor que yo, me rechazaba y me odiaba porque yo era amiga de mi mamá. Y ese rechazo me lastimaba muchísimo, de hecho hasta tenemos fotos que yo no podía tocarlo, él no me dejaba tocarlo porque le daba asco, entonces las fotos era así como aquí te abrazo pero no te puedo tocar. Y aunque era la hermana menor, me volví sobreprotectora de mi familia. Quería protegerlos del padrastro alcohólico, de cualquier persona que quisiera lastimarlos. Yo era la que salía con el bate en la noche a los diez, doce años mientras mi familia estaba ahí, ya sabes oyes un ruido, salía con el bate, yo estaba lista para proteger a mi familia si era necesario. De hecho muchas noches yo dormía con tijeras y cuchillos lista para matar a cualquier persona que se acercara a mi familia. A mi hermana, a mi hermano y a mi mamá.

Chicas, cuando gente te ha lastimado, siempre vamos a tener dos opciones: Una, pecar, tú respondes a ese pecado con más pecado, y dos, responder sin pecado que esto solo se puede hacer a través de Dios. Y ¿cuál creen que escogí yo? Pecar, ese pecado se convierte en más pecado, todo el pecado que ya habían cometido contra mí, ahora yo lo multipliqué ¿por qué? porque guardé rencor contra mi mamá, le tenía muchísimo coraje. Busqué amor y satisfacción en hombres, tratando de saciar ese amor y esa necesidad que yo tenía desde chiquita. Comía para saciar mi falta de amor y convertí la comida en un ídolo. Nada en este mundo podía saciar mi alma,  desesperadamente buscaba un amor real, que no me lastimara, que no me hiciera daño, que permaneciera, un amor incondicional. Y para mi sorpresa ese amor sí existía, y existe en una persona y esa persona se llama Jesucristo. Dios en su gran amor y misericordia perdonó todas mis iniquidades, chicas no sé si escucharon bien pero, ¿cuántas iniquidades me perdonó? Todas mis iniquidades. Todo lo que estaba en mi mente. Todo lo que estaba en mi corazón. Todo lo que yo ya había hecho, jugado con personas, lastimado personas, ofreciendo mi cuerpo con tal de que alguien, pues bueno, que estuviera conmigo, sanó todas mis dolencias y sacó del hoyo mi vida.

Y me encontré con este versículo, seguro muchas de ustedes se lo saben: “De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas.”  Yo era una nueva mujer,  cuando aprendí de quién era Dios. Escuché un versículo que dice: “Si confesamos nuestros pecados Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” Cuánto deseaba yo ser limpiada. Mi pecado ya me estaba quemando por dentro, me ponía de rodillas, y lloraba y lloraba. Señor haz algo en mi vida, estoy desesperada, tienes que limpiar, estoy sucia. Y Dios envió su más grande tesoro, Su hijo a morir en una cruz por cada uno de mis pecados. Y por cada uno de los pecados de mi familia también; para que pudiéramos presentarnos delante de Dios como inocentes, no han cometido pecados, yo los veo a través de Jesucristo. Dios me ve a mí a través de Cristo como si nunca hubiera pecado, como si siempre hubiera obedecido. ¿Tú conoces eso?, ¿tú sabes eso? Es lo que hizo Cristo para nosotras. Y chicas el verdadero amor sí existe. Yo sé que como mujeres clamamos por un amor real, clamamos que sí exista, y sí existe. Y no nada más me amó Dios, sino que también me hizo libre. Juan 8:31 y 32 dice: que si permanecemos en la Palabra, ¿Qué dice? Si permanecemos en la Palabra seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad y la verdad te hará libre. Y yo necesitaba esa libertad porque estaba cautiva. Yo no podía salir de mi pecado, yo no podía. Cuando tú dices no puedo, sin Cristo es real, estás en cadenas, estás totalmente cautiva a lo que este mundo ofrece. Y Dios me dio libertad, me dio una nueva vida, me llenó de paz. “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera porque en Ti ha confiado.” Y algo que sé que muchas de ustedes tienen que escuchar hoy, Dios me ayudó a perdonar, perdoné a mi mami, de hecho ella está aquí hoy. Y ella ya es creyente y ama a Cristo y podemos cantar juntas y ver nuestro pasado como que era necesario para moldearnos. Y chicas, mi testimonio, la vida que Dios escribió para mí, tiene un propósito eterno al igual que la tiene contigo. Dios no desperdicia nada. Dios me dio paz, me hizo libre, me ayudó a perdonar. Me regaló una vida completamente nueva, una vida que no merezco.

Ahora estoy casada con un hombre que ama a Dios, tengo un hijo de cinco años que es un milagro de Dios; yo tengo una enfermedad que causa infertilidad y los doctores no se explican como yo me pude embarazar.  De hecho hace unos meses ya me quitaron la matriz, pues esto no sirve, pero sirvió para un milagro que Dios tenía preparado. Y no quiero que entiendan algo que no es. Yo no les estoy diciendo acércate a Dios y todo te va a ir bien y todo va a ser color de rosa,  vas a encontrar el amor de tu vida, para las solteras. No vayan a pensar las casadas…ah ok, tengo esperanza de otro. No, no, no. Dios no se equivoca, el hombre con el que tú estás casada ahorita, ese es el hombre que Dios diseñó para ti. Pero no te estoy diciendo que vas a conseguir lo que tú quieres. Y quiero decirles, amo a mi esposo y amo a mi hijo, pero ellos no pueden saciar mi alma, ellos no están diseñados para saciar mi alma. Entonces no anheles algo que no necesitas ahorita. Lo que tú necesitas es buscar a Dios, en Él está la plenitud de gozo, delicias a su diestra para siempre. Si hay tres cosas que yo te pudiera decir hoy es: Busca a Dios con todo tu corazón, la Palabra promete que si tú lo buscas con todo tu corazón, lo vas a hallar. Él no desampara a los que le buscan. Ríndete a Él, ríndete a Él, porque Él sabe lo que es mejor para ti, Él te ama, Él entregó a Su Hijo para que tú seas libre, para que puedas tener paz.  Para que tu pasado tenga un propósito.

Hoy como esposa de pastor, porque mi esposo es pastor aquí en Querétaro, les puedo decir que tengo la oportunidad de hablar con muchas chicas en necesidad. Ahora, yo no tengo que tener un testimonio así para poder hablar con chicas, pero me ayuda mucho el entender y compadecerme de su dolor. Busca a Dios. Ríndete a Él. Dile ¡Sí Señor! y dedica el resto de tus días a conocerlo. Cada día que Dios te regala es una oportunidad para que conozcas más de tu Salvador y de tu Rey.

Y chicas la Palabra está llena de veces que Dios dice, conóceme, conóceme. Yo soy lo que tú necesitas. Salmo 9:10 dice: “En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú no desamparaste a los que te buscaron.” Mientras más lo conoces, más confías en Él, depositas tu confianza en Él cuando ya sabes que es el Dios Todopoderoso. Si tú no sabes que no hay nada imposible para Él, pues ¿cómo le puedes entregar tu vida? Si tú no sabes que Él es fiel y Él no puede dejar de ser fiel jamás, de qué, o sea, necesitas tener claro quién es Dios.  Y quiero invitarles chicas que seguro ya saben pero, sí conocen  Aviva Nuestros Corazones ¿verdad? Aviva Nuestros Corazones ha sido algo increíble a mi vida, ha sido una herramienta muy útil para mí. ¿Por qué?, porque con este testimonio rapidísimo, resumido, no les estoy diciendo que yo ya estoy lista, ¡yey!… ya puedo caminar, soy cristiana y soy perfecta. No, todos los días tengo una oportunidad para crecer, aún sigo dudando de Dios, aún sigo siendo rebelde y necia y no queriendo sujetarme. Sigo escuchando a la serpiente diciendo: Eso no te sacia, no leas tu Biblia, no vayas a la iglesia, no pases tiempo con Dios.

Mejor ven, vamos a hacer otra cosa.  Yo sigo siendo engañada, y mi propósito y mi anhelo de mi vida es, quiero conocerte y quiero servirte y quiero ser más como tu hijo. Ese hijo que entregó su vida por mí ¿Cómo no darlo todo a Aquel que entregó su vida por ti? Les recomiendo chicas que pasen tiempo aquí, porque esto es lo único que te va a transformar. Romanos 12:12 dice que somos transformadas por la renovación de  nuestro entendimiento. ¿Qué quiere decir? Somos cambiadas por lo que estamos pensando, cambia lo que estás pensando, esto te va a transformar. Busca recursos, Aviva Nuestros Corazones tiene la aplicación, tiene libros, tiene blogs, tiene programas diarios. Ahorita hay uno que se llama Su Gran Nombre. Son treinta y dos nombres de Dios de trescientos cincuenta. Conoce a tu Señor, conoce a Dios. Y quisiera terminar con esto. Quisiera darle gracias a Dios, al staff de Aviva Nuestros Corazones por estar aquí. Gracias Aviva Nuestros Corazones por invertir en las mujeres de LatinoaméricaGracias por enseñarnos más sobre el diseño divino que Dios tiene para nosotras como mujeres. Gracias por enseñarnos cada día a ser más como Cristo. Gracias por venir a México. Queremos y anhelamos en México y en Latinoamérica, un avivamiento en nuestros corazones. Gracias.

Patricia de Saladín: Paulina ha conocido el poder de una vida vivida bajo el señorío de Cristo. Ella entiende el poder de la Palabra de Dios que cambia nuestra forma de pensar y por consiguiente cambia nuestro comportamiento. ¿Y tú? Puedo desafiarte a que tomes un momento para orar. Servimos a un Dios que nos escucha, Carlos Contreras nos lo recordó ayer y hoy, y servimos a un Dios que recoge las piezas rotas de nuestras vidas y tiernamente nos forma en algo más hermoso de lo que jamás nos imaginamos. Dios quiere hacer eso contigo hoy, habla con Él, Él está escuchando. Rinde tu voluntad a la de Él y pídele que te cambie.

Annamarie Sauter: Si necesitas ayuda para saber cómo orar, te recomendamos un recurso de Nancy Demoss de Wolgemuth. Es un diario de oración especialmente diseñado para guiarte a través de algunas maneras específicas en que puedes pedirle a Dios que te transforme. Es un recurso que puedes descargar gratuitamente desde nuestra página web avivanuestroscorazones.com.

¿Has tenido momentos en los que te has sentido perdida? Mañana continuaremos nuestro repaso de porciones de la conferencia Mujer Verdadera ´17. Betsy de Gómez abre la Palabra de Dios y nos ayuda a recordar al Dios que nos busca y nos halla. Espero que puedas unirte a nosotras aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Demoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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