Mujer Verdadera 365 Podcast

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Día 316 | Hechos 8 – 9

Día 316 – noviembre 12

Hechos 8 – 9

En la lectura de hoy vemos nuevos personajes en la historia. Ayer entró Saulo en la escena. Allí estuvo parado observando mientras apedreaban a Esteban, siendo testigo anuente de esta injusticia. Leemos acerca de la persecución que se desata y cómo ésta contribuye a la expansión de las buenas nuevas del evangelio.

Saulo: un enemigo de la iglesia que Dios elige como apóstol

De acuerdo a su propio «curriculum» Saulo era:

  • «… Judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad [Jerusalén], educado bajo Gamaliel en estricta conformidad a la ley» (Hec 22:3).
  • Celoso por las tradiciones de sus antepasados, persiguiendo a la iglesia de Dios y tratando de destruirla (ver Gál 1:13-14). 
  • «...circuncidado a los ocho días de nacer, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de la ley, hallado irreprensible» (Fil 3:5).

Leyendo acerca de cómo Saulo persigue a «Dios mismo» haciendo estragos en la iglesia, persiguiendo creyentes de casa en casa y arrastrándolos hasta la cárcel, no podemos creer que este sea el mismo Pablo que Dios hace parte de Su familia y designa soberanamente como apóstol. Solo la misericordia de Dios y el milagro del nuevo nacimiento puede hacer algo semejante:

«Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, entre los cuales yo [Pablo] soy el primero». –1a Timoteo 1:15

«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas». –2a Corintios 5:17

El nuevo nacimiento de Pablo fue muy impactante; no todas las experiencias de regeneración lucirán así. Dios se revela de diversas maneras en nuestras vidas. Pero sí debe existir un momento en el que nos arrepentimos de nuestros pecados y confesamos a Cristo y los frutos de esta conversión deben ser visibles en nuestras vidas. 

Debe haber un «antes» y un «después» de tu encuentro salvífico con Jesucristo.

Felipe: un gran evangelista bajo el poder del Espíritu Santo

Felipe fue uno de los siete hombres elegidos para servir mesas. Debido a la persecución huyó hasta Samaria, la región norte de Jerusalén, y lleno del Espíritu Santo predicaba a Cristo donde quiera que iba, y señales portentosas acompañaban el mensaje (vv. 8:4-8). 

Más adelante un ángel le dirige por el camino de Jerusalén a Gaza. Inmediatamente él desciende hacia allá para tener una cita divina orquestada por Dios con el eunuco etiope. ¡Justo cuando él estaba leyendo Isaías Dios le mandó a Felipe para que le explicara el texto, confesara a Cristo y se bautizara! 

Dios prepara citas divinas para revelarse a sus elegidos y salvarlos. 

¡Gran misericordia de Dios! Los eunucos eran hombres que habían sido castrados y aunque este hombre venía de adorar en el templo posiblemente no tenía acceso dentro del mismo debido a su condición de eunuco (muchos estaban a cargo de harenes). ¡A través de Su Palabra y por Su gran misericordia Dios lo convierte y lo hace parte de Su familia!

Me encanta lo rápido que el etiope quiso bautizarse. Hoy llevamos vidas tan apuradas que tendemos a delegar cosas y decisiones importantes como estas. Sabemos que el bautismo en sí no salva, pero ratifica y hace público nuestro testimonio de salvación. ¡El eunuco no quería esperar a bautizarse!

Luego el Espíritu continúa dirigiendo a Felipe y ahora estaba en otra ciudad anunciando el evangelio hasta que eventualmente llega a Cesarea. 

Me maravilla la forma como el Espíritu llenó a Felipe de tal forma que parecía elevarlo por los aires para llevarlo de un lugar a otro a llevar el mensaje. ¡Como quisiera tener una pequeña parte de esa llenura del Espíritu para obedecer la dirección de Dios e ir donde Él me envíe y tener Su poder para hacer la obra que Él me encomiende!

«Así pues, no sean necios, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor. Y no se embriaguen con vino, en lo cual hay disolución, sino sean llenos del Espíritu. Hablen entre ustedes con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con su corazón al Señor. Den siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre». –Efesios 5:17-20

¡Señor, embriáganos con Tu Espíritu y danos Tu poder!

Satanás siempre trata de imitar el poder de Dios

Cuando Dios está obrando con poder, Satanás redobla esfuerzos. Mientras Felipe evangelizaba en Samaria, el mensaje fue corriendo hasta llegar a un conocido mago llamado Simón. Este hombre tenía a mucha gente asombrada con sus artes mágicas. Y es que a veces estamos más dispuestos a creer en la «magia» o «brujería» que en Jesucristo. Somos rápidas en creer en horóscopos, lectura de cartas, magia, feng shui, cristales, etc., sin darnos cuenta de que son solo mentiras que buscan esclavizar a sus seguidores y alejarlos de la Verdad, con esperanzas vanas e ilusorias.

Simón aparentemente confiesa al Señor y se bautiza, pero sus ojos estaban en las señales y en el poder de los apóstoles, ignorando totalmente como operaba el poder del Espíritu Santo a través de Felipe, Pedro y Juan. Simón ofrece dinero para obtener ese poder desconociendo que, a diferencia de esa magia que él practicaba, este poder no estaba a la venta, sino que Dios lo da gratuitamente a los que son suyos. 

El discernimiento espiritual le permite ver a Juan y a Pedro que Simón no era un creyente genuino. Parece haber estado fingiendo para alcanzar este poder y sumarlo a su repertorio de actos de magia. Al igual que Pedro debemos estar alertas y practicar el discernimiento. La fe es más que un entendimiento y consentimiento intelectual del evangelio. 

«Tú crees que Dios es uno. Haces bien; también los demonios creen, y tiemblan». –Santiago 2:19

En América Latina hay mucho animismo y ocultismo entremezclado con el cristianismo. Muchas veces estas cosas extrañas se tratan de asociar a la obra de Dios formando un sincretismo no bíblico (estatuas de vírgenes que lloran, por ejemplo). Solamente la verdad del evangelio puede romper estas cadenas y abrir los ojos de los engañados. Únicamente Dios puede librarnos del dominio de las tinieblas y trasladarnos al reino de Su Luz admirable.

El Espíritu Santo continúa obrando con poder 

No deja de sorprenderme cómo los propósitos y planes de Dios iban cumpliéndose, la forma como Él iba entretejiendo todos los eventos y manifestándose a través del obrar del Espíritu. El encuentro de Felipe y el eunuco, la sanación de la conversión de Saulo, la visita de Ananías a Saulo para que éste recobrara la vista y se bautizara, la curación de Eneas, y la resurrección de Dorcas (¡Dios recompensa a quien sirve a los vulnerables y pobres!)… todo ello dirigido y hecho posible por el ministerio del Espíritu Santo.

Los judíos estaban atemorizados de Saulo, temían que él los estuviera engañando, pero él les predicaba y los dejaba asombrados. Dios lo protegía de quienes intentaban hacerle daño. Mientras tanto Pedro viajaba por muchas regiones predicando y sanando a personas, incluyendo a Dorcas.

«Entretanto la iglesia gozaba de paz por toda Judea, Galilea y Samaria, y era edificada; y andando en el temor del Señor y en la fortaleza del Espíritu Santo, seguía creciendo». –Hechos 9:31

¡Oh Señor, haz esto en nuestros días! ¡Muestra tu poder en medio de Tu iglesia para que muchos puedan conocerte y ser salvos!

  • ¿De qué forma te ha ministrado este libro hasta ahora? ¿Cómo ha animado o retado tu fe?

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Sobre el maestro

Laura González de Chávez

Laura González de Chávez

Laura vive en Illinios, Estados Unidos. Es esposa de Fausto. Su pasión es discipular a las mujeres de todas las edades con el fundamento sólido de la Palabra de Dios y ayudarlas a vivir de acuerdo a la fe que han abrazado. Laura es consejera bíblica y mentora de muchas mujeres jóvenes. Actualmente dirige el ministerio de Aviva Nuestros Corazones, una labor que le ha ayudado a alcanzar a las mujeres de su generación con el mensaje del Evangelio y de la feminidad bíblica. También produce, junto a su esposo, el programa radial semanal "Un Hogar Sobre la Roca", que busca contribuir a redimir el diseño de Dios para la familia. Laura tiene una hija, Sarah, casada con Jonathan, y cuatro hermosos nietos, Zoë, Noah, Joy y Levi. 

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