Mamá, ¿estás preparada para preparar a tus hijos?
Estamos en guerra contra una cultura que abiertamente vive contra todos los principios morales de Dios y ha tergiversado la verdad a su antojo. Esto se espera del mundo; el problema es que, si no estamos arraigadas al Señor, seremos blancos fáciles para desviarnos de la verdad de Dios que nos hace libres. ¿Estás preparada para preparar a tus hijos en esta guerra cultural?
Frases destacadas del episodio de hoy
- Vivimos en una cultura que inevitablemente hace que surjan preguntas en tus hijos. Ya sea porque ven a algún familiar no creyente, al escuchar algún amigo o por algún programa que no pudiste evitar que vieran o escucharan. Esto no es para alarmarte, pero sí para prepararte.
- A veces estamos tan ocupadas en nosotras mismas que dejamos la puerta abierta al enemigo para que entre por las mentes y corazones de nuestros hijos. Debemos estar …
Estamos en guerra contra una cultura que abiertamente vive contra todos los principios morales de Dios y ha tergiversado la verdad a su antojo. Esto se espera del mundo; el problema es que, si no estamos arraigadas al Señor, seremos blancos fáciles para desviarnos de la verdad de Dios que nos hace libres. ¿Estás preparada para preparar a tus hijos en esta guerra cultural?
Frases destacadas del episodio de hoy
- Vivimos en una cultura que inevitablemente hace que surjan preguntas en tus hijos. Ya sea porque ven a algún familiar no creyente, al escuchar algún amigo o por algún programa que no pudiste evitar que vieran o escucharan. Esto no es para alarmarte, pero sí para prepararte.
- A veces estamos tan ocupadas en nosotras mismas que dejamos la puerta abierta al enemigo para que entre por las mentes y corazones de nuestros hijos. Debemos estar alertas e informadas, pero también aferradas a la Palabra de Dios.
- ¡Estamos en guerra! Sabemos que es una guerra que Cristo ya venció, pero mientras estamos en esta tierra, debemos librarla con nuestra dependencia en Él y nuestra obediencia como fruto de nuestra relación con Él.
Cómo luchar en la guerra contra la cultura en la que nos encontramos
1. Necesitas conocer a tus hijos:
- Ningún hijo es igual al otro. Sé intencional en hablarles de ciertos temas o de hacerles preguntas.
- Muéstrate disponible para que ellos te pregunten y te hablen de cualquier tema. Sin embargo, todo esto lo enseñas porque tú también lo has aprendido con el Señor, y lo sigues aprendiendo.
2. Aprovecha las oportunidades que tienes en la cotidianidad de tu día:
- Dependiendo de la edad, pregúntales: «¿Qué piensas de eso que oíste o que te contaron? ¿Es esto verdad? ¿Dónde hemos visto esto en la Biblia? ¿Qué crees que Dios dice sobre esto?».
- Ama a tu hijo discipulándolo, enseñándole las cosas prácticas de la vida, así como las bíblicas. Enséñale a perdonar y que lo que siente no es su dios.
3. Ten presente estas cuatro áreas importantes según la batalla cultural que estamos viviendo:
- El lenguaje: ¿Sabes cuál es el lenguaje actual y qué significa? Hay palabras que antes significaban una cosa y ahora significan otra. El mundo le ha dado otra definición para sus propios beneficios. Pero tú, mamá, retén la sana doctrina que has aprendido. Corrige cualquier desvío y apunta a lo que realmente significan esas palabras, según la Palabra de Dios.
- La sexualidad: ¿Saben la diferencia entre una mujer y un hombre, tanto biológicamente como en sus roles? ¿Reconocen la imagen de Dios en ambos? No escondas las verdades de Dios sobre Su creador ni guardes silencio ante sus dudas sobre las relaciones íntimas. Explícales con amor y paciencia, pero con firmeza, lo que Dios dice sobre la sexualidad.
- La amistad: ¿Reconocen tus hijos qué es la verdadera amistad? ¿Saben cómo tratar a los varones y a las chicas? Siempre hazles preguntas sobre quiénes son sus amiguitos y enséñales a orar por ellos.
- La coherencia: ¿Saben tus hijos que ser cristiano es serlo aquí y en donde sea que estén? Es importante que tus hijos vean esa misma coherencia en ti. Esto no se trata de perfección, se trata de humildad en que somos pecadores redimidos, pero también en la firmeza de que representamos a Dios, el Señor soberano sobre todo y sobre todos.
4. Prepárate en oración y tiempo en la Palabra:
- No nos apartemos de la sabiduría de nuestro Padre para enseñar a nuestros hijos esa misma sabiduría y vivirla delante de ellos. Tenemos una ardua tarea que no realizamos solas. Dios está con nosotras y eso es ganancia.
Pasajes bíblicos para profundizar:
«Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres». —Juan 8:32
«Oigan, hijos, la instrucción de un padre y presten atención para que ganen entendimiento, porque les doy buena enseñanza; no abandonen mi instrucción». —Proverbios 4:1-2
«Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las palabras de mi boca». —Proverbios 4:5
Recursos recomendados:
Episodio, La mente y el corazón
Episodio, Mamá, enseña a tus hijos a elegir sus amigos
Episodio, ¿Eres una buena teóloga?
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