Redimiendo bien el tiempo: Mamá necesitas estructura
Hoy quiero hablarte de algo que no se menciona mucho, pero que es absolutamente necesario: la necesidad de estructura y orden en la vida de una mamá. No porque la vida sea rígida. No porque todo salga como lo planeamos. Sino porque una vida sin dirección termina siendo gobernada por el día, por las urgencias, por los impulsos.
Frases destacadas del episodio de hoy:
«Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos» (Efesios 5:15–16, RV 60).
- Redimir el tiempo no es llenarlo, es vivir con intención. El problema de esta generación joven es que vive reaccionando. Muchas mamás hoy viven apagando fuegos; el día se las lleva de encuentro y las actividades gobiernan. Puede que te sientas relacionada con esto: tal vez te levantas, respondes, reaccionas y resuelves, pero no …
Hoy quiero hablarte de algo que no se menciona mucho, pero que es absolutamente necesario: la necesidad de estructura y orden en la vida de una mamá. No porque la vida sea rígida. No porque todo salga como lo planeamos. Sino porque una vida sin dirección termina siendo gobernada por el día, por las urgencias, por los impulsos.
Frases destacadas del episodio de hoy:
«Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos» (Efesios 5:15–16, RV 60).
- Redimir el tiempo no es llenarlo, es vivir con intención. El problema de esta generación joven es que vive reaccionando. Muchas mamás hoy viven apagando fuegos; el día se las lleva de encuentro y las actividades gobiernan. Puede que te sientas relacionada con esto: tal vez te levantas, respondes, reaccionas y resuelves, pero no gobiernas tu tiempo, sino que el tiempo te gobierna a ti, pero no es porque no hagas nada, sino porque no hay estructura previa.
- Nuestra generación ha perdido el hábito de planificar. Se ha romantizado el activismo, el vivir «sobre la marcha», pero la realidad es que la falta de planificación produce caos, y en el caos, más agotamiento, y no es verdadera productividad ni paz. Dios no nos llamó a vivir así.
La sabiduría bíblica valora una vida vivida con intención.
«Se levanta aún de noche y da alimento a su familia y tarea a sus criadas» (Proverbios 31:15, RV 60)
-
Nada es improvisado; esta mujer de Proverbios 31 no se levantó sin saber qué le traería el día. Ella se levantó con un plan; había previsión, un orden y dirección. Ella no tenía las ayudas que tenemos hoy y, aun así, ella vivía con estructura.
-
La pregunta no es si tenemos recursos, sino: ¿qué hay en nuestros corazones que nos impide ordenar nuestras vidas?
Planificar es un acto de mayordomía
-
La mayordomía es algo que la Palabra de Dios establece e incluso habla sobre eso. Planificarse no es falta de fe. Planificamos en oración y con un corazón rendido, sabiendo que Dios puede editar nuestros planes.
- Vivir sin un plan es vivir sin dirección. Puedes planificar pensando en distintos niveles:
- Una agenda anual: donde colocas lo importante del año, como vacaciones, eventos, cumpleaños, compromisos grandes, para ver el año de un solo vistazo.
- Una agenda mensual: para ver el mes completo.
- Una agenda semanal: donde cada domingo miras qué quedó pendiente, qué se puede añadir y qué se debe quitar.
- Redimir el tiempo no es aceptar más cosas de las que una semana puede sostener. Dios hizo 24 horas y Él espera que durmamos cierta cantidad de tiempo; y el resto de las horas, hacer la vida, nuestras tareas, relacionarnos con nuestra familia, tener tiempo con el Señor y servir a otros.
La vida diaria también necesita orden
-
La maternidad está llena de tareas repetitivas y necesarias:
- Lavar y guardar la ropa.
- Preparar comidas.
- Hacer compras de supermercado.
- Educar a los hijos (incluyendo escuela en el hogar, si aplica).
- Mantener la casa organizada, en la medida de lo posible. No tiene que verse como Pinterest, pero no debe ser caótica. El caos constante desgasta y cansa solo de verlo.
- Una mamá que se organiza no es que hace más cosas, sino que las hace más efectiva y conscientemente. Hace las cosas correctas, con menos cansancio.
¿Por qué nos resistimos al orden?
-
A veces:
- No queremos disciplina.
- Nos cuesta la constancia.
- Preferimos decidir por impulso.
- Vivimos muy guiadas por cómo nos sentimos.
- El orden no es enemigo del gozo. El orden protege el gozo. En el caos es imposible ser verdaderamente productivas. Y esto lo vemos en la práctica: si necesitas algo bien hecho, se lo pides a alguien ocupado pero organizado, no a alguien que vive sin estructura.
Ideas prácticas de cómo puede evaluar y organizar el uso de las horas del día
-
Evalúa en qué etapa de la vida estás
- ¿Eres mamá joven?
- ¿Tienes niños pequeños o grandes?
- ¿Cuántos hijos tienes?
- ¿Hay actividades externas a las que debes llevar a tus hijos?
- ¿Sirves de alguna manera en la iglesia?
- Es importante que evalúes la etapa en la que estás de manera realista, porque no todas las estaciones requieren lo mismo.
- Identifica la carga real de tu día
- ¿Cuáles son tus tareas en el hogar?
- ¿Cuál es tu tarea en la crianza?
- ¿Qué le toca a tu esposo y qué te toca a ti en la administración del hogar?
- Debes tomar esto en cuenta antes de planificar tu día.
- Evalúa objetivamente
- ¿Qué tareas no se ven, pero consumen energía?
- ¿Qué cosas haces sin haberlas planificado?
- ¿Qué compromisos aceptas sin evaluar tu capacidad real?
- Establece una visión anual y mensual
- Con esto puedes ver el panorama general de tu año y las prioridades mes por mes para que puedas ver lo que hay por delante y no solo vivas reaccionando, sino planificando y anticipando.
- Haz una revisión semanal
- Una vez a la semana revisa:
- ¿Qué quedó pendiente la semana pasada?
- ¿Qué cosas debo hacer esta semana sí o sí?
- ¿Qué debo quitar para no sobrecargarme?
- Vive tu vida diaria con orden
- Evalúa qué áreas necesitas cuidar en la semana:
- Tu vida de oración en la Palabra
- Tu tiempo en el funcionamiento del hogar
- Tu tiempo en la educación de tus hijos
- La administración de tu hogar
- En tu descanso
- Cada semana tendrá un enfoque, ya que a veces hace falta más intencionalidad en ciertas áreas que en otras.
- Examina tu corazón
- Mamá, Dios te llama a vivir con intención. Recuerda que tu trabajo es importante, es noble y es valioso. Pero para sostener ese llamado, necesitas estructura y orden, no para controlar la vida, sino para servir mejor, administrarte mejor, para amar mejor a tu familia, para descansar mejor y que te sientas mejor y más productiva. Planifica, ora, entrega tus planes al Señor y vive con intención.
Algunas preguntas para meditar delante del Señor
-
¿Qué te impide vivir con orden?
- ¿Estás viviendo reaccionando, o estás viviendo con dirección?
- ¿Qué cambiaría en tu vida si vivieras con más intención?
- ¿Qué áreas de mi vida necesitan más orden?
- ¿Qué compromisos debo reconsiderar?
- ¿Cómo puedo planificar con más sabiduría?
- Toma la decisión de vivir más intencionalmente y no dejar que la vida y las actividades te gobiernen. El plan de Dios no es que vivas en caos y ahogándote. Él es un Dios de orden y de paz. Donde hay activismo, desorden, caos, no hay paz. Decide hoy delante de Dios:
- «No viviré reaccionando».
- «No cargaré más de lo que puedo sostener».
- «Planificaré con sabiduría».
- «Confiaré en que Dios va a guiar mis pasos».
Pasajes bíblicos para ser alentada:
«Porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz». —1 Corintios 14:33
«Los planes del diligente ciertamente tienden a la abundancia». —Proverbios 21:5 (RV 95)
«Encomienda tus obras al Señor, y tus propósitos se afianzarán». —Proverbios 16:3
Recursos recomendados:
Episodio, Aprende a redimir el tiempo
Episodio, Un salmo para madres ocupadas y preocupadas
Episodio, Mamás distraídas: Un llamado al enfoque y a la fidelidad
¡Te invitamos a unirte al canal oficial de QAASH en Instagram aquí!
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.

Únete a la conversación