Aviva Nuestros Corazones Radio

Cantar de los cantares, día 3

Annamarie Sauter: ¿Está tu corazón lleno de amor por Cristo?

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Muchas de nosotras tenemos un amor teológico por Dios, que nunca ha llegado a lo más profundo de nuestros corazones. Y confieso, que con mucha frecuencia, esto es cierto para mí también. Me encanta lo que sé de Él. Lo amo con un amor intelectual. Pero quiero amarlo con un amor apasionado y fragante que involucre todo mi ser, todos mis sentidos.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy continúa en la serie serie titulada, «Cómo enamorarnos y permanecer enamoradas de Jesús».

Nancy: Durante las próximas semanas estaremos dando una mirada profunda a la Canción de Salomón, al Cantar de los cantares. Es una canción de amor. A medida que nos acerquemos a la primera parte de esta historia el día de hoy, vamos a ver dos personajes principales. Ahora, algunos comentaristas creen que hay tres, y yo no voy a ser dogmática sobre estos diferentes puntos. Puede que tengan razón, pero a mí me parece, ya que he estudiado este pasaje, que los dos personajes principales son el novio y la novia. Esta es una relación de amor en un matrimonio, el esposo y la esposa. El novio es identificado como el rey Salomón, el autor del libro.

En la última sesión vimos que el primer versículo dice: «El cantar de los cantares, que es de Salomón», y más tarde en el libro lo vemos dirigirse como el rey Salomón. La novia es una joven sencilla, campesina que se menciona en el capítulo 6, como «la sulamita». Ese es el único lugar en el que esa palabra se usa en las Escrituras. No estamos seguras exactamente de lo que significa. Puede ser una variante de «sunamita», lo que sugiere que era de Sunem, en Galilea. Su familia pudo haber sido empleada por el mismo Salomón. Es posible que hayan cultivado parte de su tierra. No sabemos esas cosas, pero la esposa es el segundo personaje principal.

No siempre está claro en este libro quién está hablando, si se trata de la novia o del novio, o uno de sus amigos que tienen un papel secundario en esta historia. El idioma original nos da un poco de ayuda porque hay pronombres femeninos y masculinos que no se pueden notar en nuestros idiomas. Pero te darás cuenta, si utilizas diferentes traducciones, o nos fijamos en las diferentes traducciones, que algunos dicen que la novia está hablando aquí, algunos dicen que el novio está hablando aquí. No siempre es fácil saber.

Así que solo diré lo que pienso cuando lleguemos a esos pasajes, y si no estoy segura o creo que hay espacio para muchos desacuerdos allí, también lo voy a compartir. Pero a medida que avanza la historia, verás que ella se refiere a su novio como «mi amado». Cuando nos encontramos con esto, es la novia que está hablando de su novio. Él se refiere a ella como «mi amor». Así que eso ayuda para saber quién está hablando.

Muchos piensan que se trata de un recuento de un romance real, una relación, un matrimonio entre dos personajes históricos —entre Salomón y esta desconocida doncella sulamita— y yo creo que probablemente es el caso. Quizás no. No estoy tan segura de que importe porque el tema central de este libro, como yo lo veo, y leyéndolo por más de treinta años, meditando sobre este pasaje y trabajándolo en mi propia vida en mi relación con el Señor, veo que el tema central del libro es apuntar a Cristo, el Esposo, y revelar Su amor por Su esposa, la iglesia, y por nosotros como creyentes individuales.

Versículo 1: «El cantar de los cantares de Salomón», ya hemos hablado de eso, y ahora desde el versículo 2, del capítulo 1, hasta el versículo 7 del capítulo 2, tenemos lo que yo veo como esa primera sección de las cinco en que dividimos este libro. Es esta sección del «amor inicial». Inicia con la novia hablando de su amado y a su amado. Así dice ella en el versículo 2:

«¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino. A más del olor de tus suaves ungüentos, tu nombre es como ungüento derramado; por eso las doncellas te aman.

Atráeme; en pos de ti correremos. El rey me ha metido en sus cámaras; nos gozaremos y alegraremos en ti; nos acordaremos de tus amores más que del vino; con razón te aman».

Ahora, vamos a detenernos ahí en el versículo 4, y de hecho vamos a tomar un par de sesiones en este párrafo. Comenzando en el versículo 2, «¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino».

En las Escrituras hay un montón de diferentes tipos de besos. Tú tienes el beso de saludo, que es una especie de formalidad, al igual que un apretón de manos. «¿Cómo estás?» Ese es un beso en la mejilla.

Tenemos también el beso del perdón. ¿Recuerdas cuándo tuvo lugar un beso de perdón? En Lucas capítulo 15, cuando el hijo pródigo volvió a casa y su padre le dio un beso. Si tú perteneces a Cristo, has experimentado ese beso de Cristo.

También hay un beso de engaño. ¿De dónde salió eso en las Escrituras? Judas. Su beso no fue un beso honesto en lo absoluto, porque fue un beso engañoso.

Entonces lo que tenemos aquí es un beso que es la expresión de un amor profundo y puro, no solo un beso en la mejilla. Este es un beso que habla de intimidad, de intensidad, de pasión, de amor ferviente. Esto nos trae a la mente la frase: «El novio puede besar a la novia». Es una promesa, una muestra de amor. Es el sello de esa promesa de matrimonio, y en ese punto de la ceremonia de la boda, que es cuando se levanta el velo de la novia, y la pareja ahora es libre para entregarse completamente y sin reservas el uno al otro como marido y mujer. Y sellan esa promesa, y entran al matrimonio con un beso.

«Oh si él me besara con los besos de su boca». Creo que esa frase en el contexto de este libro (espero que lo estés leyendo en estos días, y que continúes con el libro, para que tengas todo el flujo del mismo). Este versículo 2 expresa un deseo ardiente, ferviente un anhelo. La novia dice: «Oh que él me besara con los besos de su boca».

Ella se ha dado cuenta de lo maravilloso que es, y anhela experimentar su amor de la manera más completa posible. Ella no quiere simplemente saber de él casualmente. Ella no quiere simplemente saber de él. Ella quiere una relación personal, estrecha e íntima con él. Hubo un momento en que ella estaba contenta con su ausencia, pero ahora ya no.

Ahora, sabemos que él es un rey, lo acabamos de leer en este pasaje. Puedes recordar la época cuando los sujetos leales querían besar la mano de su rey, pero ella quiere de él mucho más que eso. Ella quiere ese beso íntimo de su boca.

Creo que esta es una imagen de un creyente en Cristo, que tiene un intenso deseo de una relación de amor más personal e íntima con Él. «¡Oh qué Él me besara!» Es alguien que ha llegado a estar insatisfecha con lo ordinario. Que anhela ir más allá que el creyente promedio. Quizás hay otros creyentes alrededor de tu casa o en tu iglesia que están satisfechos con el estatus quo, solo para ir y profesar a Cristo. Pero esa es solo una relación aburrida con Él. Pero tú has sido despertada al encanto de Cristo. Hay algo en tu corazón que ya no puede estar satisfecho con una relación ocasional, común y distante con Él.

Es por eso que algunas de ustedes están hoy escuchándonos, es por eso que algunas de ustedes escuchan este programa, porque quieres, necesitas que Él te bese con los besos de Su boca. Te gustaría esa relación de amor íntima con Cristo.

Algunas de ustedes quizás están familiarizadas con el nombre de Richard Wurmbrand, quien ahora está con el Señor. Él era rumano, y escribió el famoso libro, «Torturado por Cristo». Él fue encarcelado en prisiones comunistas rumanas durante catorce años por su fe en Cristo. De hecho escribió un pequeño libro sobre el Cantar de los cantares que ilustra la vida de los presos, aquellos que fueron martirizados y encarcelados por su fe. Y él dice en su libro:

Vamos a comparar estas palabras («¡oh qué él me besara con los besos de su boca!») con las aburridas, prosaicas y molestas oraciones que por lo general decimos, y nos daremos cuenta de la distancia entre nosotros y el alma enamorada de Dios, un alma que tiene un amor ardiente como el de la novia ideal.

Ella dice: «¡Que me bese!» Hay pasión, hay nostalgia, hay deseo; pero hay algo más que veo ahí, «¡que me bese!», creo que está expresando disponibilidad, la voluntad de ser amada por Él, para recibir su amor.

Me parece que muchas mujeres hoy en día, y tal vez algunos hombres también, pero muchas mujeres en particular, tienen miedo a dejar que Dios las ame. Tienen miedo de recibir el amor de Cristo, y en muchos casos esto es debido a una historia de dolor y rechazo de los padres o tal vez de un esposo o de un exesposo. Hay heridas profundas, y estas mujeres han levantado unas paredes, y no permiten que nadie, incluyendo a Dios, las ame íntimamente.

Ahora, yo tuve la bendición de venir de una familia piadosa, y tuve un padre que amaba a nuestra madre y a nosotros también. Así que ha sido, tal vez, un poco más fácil para mí, al pasar los años, el recibir el amor de Dios. Estoy muy agradecida por estos antecedentes. Sé que algunas de ustedes también los tienen y los han disfrutado. Pero quiero decirte, independientemente del trasfondo del cual vengas, que el amor de Dios supera con creces, supera infinitamente, el mayor amor humano posible en esta tierra.

La novia dice: «Yo voy a dejar que él me bese. Yo voy a abrir mi vida para recibir su amor». Y mi oración es que a través de este estudio, muchas, muchas, muchas mujeres derriben paredes en su relación con Cristo.

Ahora, a veces, ese amor puede ser doloroso. Y vamos a ver en el último capítulo de este libro que el amor de Dios es un amor celoso. Puede que sea purificador. A veces toca nuestras vidas y nuestros ídolos, los competidores de Él en nuestras vidas, nuestros otros amores, Él los toca con fuego consumidor.

Pero el amor de Dios es también un amor transformador. Así que la pregunta es,

  • ¿Vas a dejar que Él te toque?
  • ¿Vas a dejar que Él te bese?
  • ¿Vas a dejar que toque tu vida con Su amor?
  • ¿Recibirás Su amor?
  • ¿Vas a poner de lado tus ideas erróneas sobre el amor basadas en el amor humano que puedes haber experimentado, o la falta de él?
  • ¿Vas a dejar que la Palabra de Dios te diga cómo Él te ama?
  • ¿Vas a recibir ese amor?

Mientras lo haces, vas a tener una mayor capacidad para amar a tu pareja, para amar a tus hijos, para amar a las demás personas que Dios ponga en tu vida.

«¡Oh si él me besara con los besos de su boca!» Y luego dice: «Porque mejores son tus amores que el vino». Y la traducción literal es en plural «mejores son tus amores que el vino». Sus amores son mejores que el vino. La Nueva Versión Internacional (NVI) dice, «más encantador que el vino».

«Sus amores», el amor de Cristo se manifiesta de innumerables maneras:

  • Es infinito
  • Es inconmensurable
  • Es interminable
  • Es ilimitado.
  • Es más inmenso de lo que te puedas imaginar. Nunca puedes sondear las profundidades, o escalar las alturas, o llegar a los límites exteriores del amor de Cristo.

Y en su increíble amor:

  1. Él nos persigue.
  2. Él se gana nuestros corazones.
  3. Él se da a conocer a nosotras.
  4. Él dio Su vida por nosotras.
  5. Él vive para nosotras.
  6. Él intercede por nosotras.
  7. Él nos defiende contra nuestros acusadores.
  8. Él nos guía.
  9. Él nos protege.
  10. Él nos alimenta.
  11. Él nos castiga.
  12. Él nos consuela.
  13. Él nos fortalece.
  14. Él nos sostiene.
  15. Él nos santifica.
  16. Y un montón de cosas más, a causa de su amor.

Su amor es el tema, yo creo, de esta canción. Vamos a ver que el amor de Dios, el amor de Cristo nos llama a responder amándole en respuesta.

«Sus amores son mejores que el vino». Ahora, para los hebreos el vino era un lujo principal. Estaba asociado con regocijo, alegría y placer. Era algo que satisfacía. Era el vino que causaría éxtasis. Era embriagador. Era estimulante.

Y así, esta novia está diciendo: «Cuando pienso en las más emocionantes y eufóricas alegrías que este mundo tiene para ofrecerme, Tus amores superan a todas ellas. No estoy satisfecha con nada en esta tierra, porque no hay nada en este mundo que pueda llenar los lugares vacíos de mi corazón. Mi corazón fue hecho para ti, mi amado, y tu amor es mejor para mí que cualquier sustancia humana, que cualquier experiencia humana, que cualquier relación humana. Esto es lo que ella le está diciendo aquí. «Tu amor es mejor que el vino». El amor de Dios es profundamente satisfactorio, si alguna vez llegas a conocerlo. Es más satisfactorio que los mejores placeres de la vida.

Y pienso en el Salmo 63 en el versículo 3 que dice: «Porque mejor es tu misericordia que la vida, mis labios te alabarán». Si Su amor es mejor que la vida, y lo es, entonces es mejor que cualquier cosa y que todo en la vida.

Piensa en los placeres y alegrías que más significan para ti, las cosas que son más agradables para ti. Alguien me dijo esta mañana: «¿Viste esa puesta de sol magnífica anoche?», y tuve que confesar que me la perdí. Probablemente tenía la nariz profundamente metida en estas notas. Sin embargo, una magnífica puesta de sol, tal vez la vista al mar, o un día hermoso de primavera, o una cena romántica con tu esposo donde solo se sientan y hablan por horas. Su amor es mejor que todo eso.

Los mayores placeres y delicias que te puedas imaginar, Su amor es mejor. Piensa en las cosas que más deseas, las cosas que más anhelas, buena salud, dinero en el banco, un aumento en el trabajo, ser capaz de entrar en una pieza de ropa talla 6, tener un marido, tener hijos, tener a tu familia unida. Su amor es mejor que todo eso combinado.

El valle de la visión, lo dice de esta manera:

Todas las cosas buenas de la vida son menos que nada si se comparan con Su amor.

Todos los tesoros de un millón de mundos no podrían hacerme más rica, más feliz, más satisfecha, porque sus inescrutables riquezas son mías.

Esta novia siente que el amor de su novio es incomparable, y está deseosa de aceptar sus expresiones de intimidad y amor.

Y mi oración por ti es que llegues a conocer y a experimentar ese amor, si nunca antes lo has hecho, por primera vez. Tal vez tú has conocido a Cristo, has conocido Su amor, en cierta medida, tal vez por muchos años. Desde hace medio siglo, he estado aprendiendo sobre el amor de Dios, siendo atraída por Él en su amor. Pero como he estado haciendo este trabajo durante los últimos meses, Dios me está llevando a mayores profundidades del maravilloso amor de Cristo. . . y eso es lo que anhelo que tú también conozcas.

Bueno y dice en el versículo 3, leemos de la Biblia textual: «Tus ungüentos tienen una grata fragancia. Tu nombre es como ungüento derramado». Esa palabra fragancia resulta ser una palabra clave, un tema en el Cantar de los cantares. Aparece ocho veces, y es uno de los propósitos, que nuestras vidas sean fragantes como resultado de nuestra relación con Cristo, que haya una fragancia que sea emanada. Y vemos que la fragancia inicia con Él. Él el novio es el fragante. «Por la fragancia de tus agradables ungüentos, tu nombre es como ungüento derramado».

Ahora, verás a lo largo de este libro una gran cantidad de expresiones sensoriales y descripciones. Esto no es solo un libro técnico sobre el matrimonio. Esto no es solo un tratado sobre el matrimonio. Este tipo de amor del cual se está hablando aquí no es solo un amor cerebral o intelectual.

Recuerdo que una amiga me dijo hace poco. . . Ella es muy inteligente y es una verdadera filósofa. Cuando ella estaba saliendo con su esposo, ella estaba haciendo una lista de todos los pros y los contras y todas las cosas que ella apreciaba. Ella estuvo manteniendo esta lista y tratando de decidir, «¿es él con el que debo casarme?» Y por fin ella dijo, «llegó el momento en que tuve que poner mi lista a un lado y decir: Yo amo a este hombre y voy a entregarme a él». Y ella dijo: «En ese momento pasó de la cabeza al corazón».

Sabes la diferencia que existe en el amor humano, pero también hay muchas de nosotras que tenemos un amor teológico por Dios, que nunca ha llegado a lo más profundo de nuestros corazones. Y confieso que muy a menudo esto es cierto para mí. Me encanta lo que sé de Él. Yo le amo con un amor intelectual. Pero quiero amarlo con ese amor apasionado y fragante que involucra a todo mi ser y todos mis sentidos.

Recibí una carta hace unas semanas de Joni Tada. Joni es una mujer que entiende cuando se trata del amor de Cristo y la belleza de Cristo. Ella es poeta, y a menudo utiliza un lenguaje bello y descriptivo para hablar de la realidad del amor de Dios.

Ella dijo en esa carta: (que me llamó la atención porque estaba trabajando en esta serie) «Donde quiera que mire, mi jardín, el estante de flores en el mercado, las flores en los cerezos y los arbustos con las lilas, todo tiene un aroma muy dulce. Y con cada fragancia que inhalo, siempre recuerdo la dulzura de nuestro Salvador».

Su aroma, Su dulzura, «porque tus ungüentos tienen una grata fragancia», esa palabra ungüento habla de aceite para unción. Así era que se preparaban los aceites a veces era solo aceite o aceite con adición de flores, hierbas y especias fragantes. Hay un montón de usos para estos aceites perfumados que encontrarás en la Escritura.

A veces se habla de estos aceites como que tienen poderes curativos o medicinales. El ungüento o pomada se puede utilizar para las heridas o para las úlceras. También se puede utilizar para calmar, para refrescar o para vigorizar el cuerpo. Piensa acerca de cómo, si estás recibiendo un masaje, se utilizarán estos aceites que te ayudarán a refrescar y a tonificar tu cuerpo.

Los aceites también se utilizan, estos aceites de unción, como un acto de hospitalidad, y lo podemos ver en Lucas capítulo 7. También fueron utilizados a veces como preparación para los entierros y funerales. Los cuerpos se envolvían en lienzos que tenían estos aceites de unción en diferentes capas.

Se utilizaron también para la purificación del cuerpo. Y puedes leer sobre esto en Ester, mientras ella se estaba preparando para ir ante el rey. Leemos también en el Antiguo Testamento que los reyes y los sacerdotes y los vasos en el tabernáculo fueron ungidos para el servicio.

El Salmo 23 dice: «Tú ungiste mi cabeza con aceite». Es la misma palabra que está aquí como ungüento, quiere decir aceite de unción.

Y leemos en las Escrituras acerca de los creyentes que son ungidos con el aceite del Espíritu Santo. Jesús, el libertador prometido, es en el Antiguo Testamento, dos veces llamado el Ungido, el Mesías. Él fue ungido con el aceite del Espíritu Santo. Jesús es el Ungido, el Mesías, del cual leemos en el Antiguo Testamento.

Y lo que dice la novia: «Tu nombre es ungüento derramado». En el original, esto es en realidad un juego de palabras. La palabra para «nombre» es shem. De hecho, los judíos de hoy, y me enteré de esto hace poco, llaman a Dios Hashem. El Nombre-shem. La palabra para ungüento es la palabra shemen. Es una palabra similar.

Su nombre, todo lo que Él es, es «ungüento derramado», aceites para ungir. Él se da a sí mismo para bendecir a Su pueblo. Él nos unge con Su fragancia, con Su amor. Y en la cruz, Él fue derramado como ungüento para nuestro bien.

Y me encanta ese antiguo himno de John Newton:

¡Cuán dulce suena el nombre de Jesús al oído de un creyente! Alivia sus dolores, cura sus heridas, y aleja su miedo.

Querido nombre, la Roca sobre la cual me afirmo, mi Escudo y mi Escondite, mi tesoro que nunca falla, ¡lleno de reservas ilimitadas de gracia!

¡Jesús! mi Pastor, Esposo, Amigo, oh Profeta, Sacerdote y Rey, mi Señor, mi Vida, mi Camino, mi Final, acepta la alabanza que traigo.

Débil es el esfuerzo de mi corazón, y frío mi pensamiento más cálido; pero cuando te vea como eres, te alabaré como debiera.

Hasta entonces yo tu amor proclamo con cada aliento fugaz, ¡y que la música de tu nombre (que pudiera decir «el perfume, ungüento de tu nombre») refresque mi alma de la muerte!

Cuán dulce es el nombre de Jesús. Su nombre es ungüento derramado. Y así, ella dice, «por tanto, las vírgenes te aman». Creo que esas vírgenes representan a otros creyentes que son afines; como esta novia, ellos, también, admiran y aman a la persona amada.

Así que es la dulzura de Su nombre, todo lo que Él es, es lo que le atrae a ella y a otros hacia Él. Como vemos la dulzura de Su nombre, y como Él es el aceite de la unción derramado en nuestras vidas para calmar, sanar, restaurar, bendecir y santificar, vamos a decir, también, «oh, Señor Jesús, te amamos. Amamos todo lo que Tú eres. Te amamos a Ti, porque Tú eres como ungüento para nuestras almas. ¿Amén? Amén.

Annamarie: Esta es Nancy DeMoss de Wolgemuth en la serie, «Cómo enamorarnos y permanecer enamoradas de Jesús». Ciertamente no hay nada más importante que cultivar nuestra relación con Cristo. Espero que el mensaje que acabas de escuchar no quede ahogado en medio de tus ocupaciones del día de hoy, sino que puedas tomar unos minutos para hacerlo personal. Nancy está aquí para decirte cómo puedes hacerlo.

Nancy: Una de las cosas que he descubierto en mi caminar con el Señor, es que es posible escuchar la verdad con nuestros oídos, pero no dejarla llegar a nuestros corazones. Y durante esta serie sobre el Cantar de los cantares, quiero que lo que escuches no solo llegue a tus oídos, sino que también llegue a tu corazón y afecte tus acciones. Para ayudarte, he escrito algunas preguntas en la sección, «Hazlo personal».

Esta sección se encuentra al final de la transcripción de cada programa en esta serie, en AvivaNuestrosCorazones.com. Visítanos hoy, accede al programa del día y encuentra las preguntas, «Hazlo personal». Espero que estas te ayuden a cultivar tu relación con Jesucristo.

Annamarie: Así es, gracias Nancy.

En ocasiones me he preguntado si Dios realmente puede amarme… ¿te has hecho tú esta pregunta? ¿Te sientes indigna ser ser amada por un Dios perfecto? Descubre cómo Dios puede amarte a pesar de tu pecado, mañana en la continuación de esta serie. Te esperamos aquí, en Aviva Nuestros Corazones.

Contemplando la belleza del evangelio juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Referencias del Cantar de los Cantares han sido tomadas de la NVI.

Música: Ungüento, Marcos Vidal, Tu Nombre ℗ 2012 Vidal Music.  Canción usada con permiso.

Hazlo personal

Día 3- Primer amor 1: Que me bese
(Cantar de los cantares 1:2-3)

Escuchar programa #3:

  1. ¿Estás insatisfecha con una relación común y casual con Cristo? ¿Cómo puedes desarrollar un gran anhelo de cultivar intimidad con Él?
  2. Que me bese con los besos de su boca (1: 2). ¿Hay algo en tu vida que te ha hecho temer que Dios te deje de amar? ¿Cómo podrías abandonar esa idea y recibir libremente el amor que Él te está ofreciendo?
  3. Porque mejores son tus amores que el vino (1:2). ¿Puedes decir con honestidad que el amor de Dios es mejor que cualquier otra cosa que tu corazón pueda desear? Ora para que a través de esta serie, Dios te lleve a una comprensión más profunda de Su amor y que puedas abrazarla.
  4. Tu nombre es como ungüento purificado (1:3). ¿Cómo ha sido el Señor Jesús «ungüento» a tu alma? ¡Díselo y dale las gracias!

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la serie de radio.

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