Aviva Nuestros Corazones Radio

¿Un enfoque bíblico de la comida y la belleza?

Annamarie Sauter: ¿Cómo lidias con los ídolos en tu vida? Escucha lo que dice Bob Lepine.

Bob Lepine: No es solo decir: «Voy a renunciar y dejar el ídolo». Tienes que reemplazar el ídolo por algo más, y ese algo más tiene que ser Dios.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Comida, belleza, control… ¿tienes un deseo malsano por cualquiera de estas tres cosas? Ayer Bob Lepine nos mostró cómo la comida y la belleza pudieran convertirse fácilmente en ídolos. Esto fue parte de un mensaje que él compartió en una de nuestras conferencias True Woman (Mujer Verdadera), hace unos años en Fort Worth, Texas.

Hoy vamos a escuchar la tercera advertencia de Bob. La historia de Eva en el jardín del Edén, no solo muestra la facilidad con que somos tentadas por la comida y el aspecto físico, sino también cómo somos tentadas por el deseo de controlar las cosas.

Bob: Eva vio que el fruto era bueno, físicamente atractivo, bueno para comer. Era estéticamente atractivo, una delicia para los ojos; y ahora llegamos a lo Ken Hughes llama «la gran seducción», la fruta era capaz de otorgar sabiduría.

Ahora, espera un segundo... ¿Qué hay de malo en eso? ¿No dice acaso la Biblia que se supone que debemos ser sabios? ¿Acaso no es recomendable ser sabia? Bueno, déjame preguntarte. ¿Qué dice la Biblia? ¿Dónde está el principio de la sabiduría? En el temor del Señor. Así que lo que Satanás está diciendo es: «Esta fruta te hará sabia sin tener que temer al Señor». «Esta fruta te hará sabia, y tú nunca tendrás que depender de Dios, nunca más».

Lo que sedujo a la mujer fue, «puedo ser libre del dominio de Dios sobre mi vida; Puedo estar en control de mi propia vida. Eso es lo que quiero».

Los hombres deseamos afirmación y respeto. Nos gusta ser afirmados y respetados. Así que lo que los hombres van a hacer es perseguir el dinero, el sexo o el poder, porque esos son los ídolos que ellos ven y piensan: «Si consigo estas cosas, voy a ser afirmado, respetado o admirado».

Las mujeres, en lugar de desear afirmación y respeto, a menudo desean seguridad y protección. Así que una mujer, lo que va a hacer es pensar: «Si pudiera estar en control de las cosas en mi vida, entonces podría sentirme segura. Si pudiera ejercer el control sobre las cosas que me rodean, entonces estaría segura». ¿Es cierto esto? ¡No! El controlar las cosas alrededor de tu vida no te va a traer seguridad.

En última instancia, cuando Eva tomó el fruto, ella creyó esta mentira y pensó, «voy a estar mejor si sé lo que Dios sabe sobre el bien y el mal, y entonces podré decidir por mí misma lo que es lo correcto, y ya no voy a tener que confiar o depender de Dios. Puedo estar en el control de mi vida».

Cuando Dios creó el mundo, Él dijo que «era bueno». Y aquí tenemos a Eva mirando la fruta, y diciendo, «es buena, es buena, es buena». Ella ya está reemplazando a Dios en su rol de decidir lo que es bueno para su vida.

Y creo que el anhelo por la seguridad y el bienestar es lo que está en el corazón de cada mujer. De hecho, Mary Ann y yo hemos bromeado sobre esto. Hemos hablado sobre el hecho de que, «¿realmente quieren las mujeres que los hombres lideren la relación?» Si le preguntaras a las señoras que están casadas: «¿Quieres que tu marido sea el líder en la relación?» Todas van a responder: «Sí, lo quiero». Y entonces, al igual que Mary Ann, dirían: «Mientras que él haga exactamente lo que yo quiero que haga». ¿No es cierto esto? Tú quieres que él lidere y dirija hasta que él dice: «Ok, vamos a ir por aquí», y tú le dices: «No, no, no, no, no, no, no, por ahí no...»

Les comparto algo personal que puede ilustrar esto. Cuando nuestra hija Amy tenía 15 años, ella era parte de un grupo de jóvenes en la iglesia. Vino un día a casa y nos dijo: «El grupo de jóvenes va en un viaje misionero a Honduras, y me gustaría ir».

Nunca olvidaré esto. Amy me miraba y me preguntaba. Me decía: «Me gustaría ir». Mary Ann estaba detrás de ella (Amy no podía verla), y solo decía que no con la cabeza, como diciéndome «dile que no». Y yo dije lo que un marido sabio deber decir en momentos como estos. Le dije a mi hija: «Tu madre y yo vamos a hablar de esto, y vamos a hacerte saber luego cuál es nuestra decisión».

Y Amy dijo: «Está bien».

Así que más tarde le dije a Mary Ann: «Entonces, ¿no crees que Amy debe ir a ese viaje?»

«No. No creo que ella debe debe ir, tiene 15 años. Honduras está al cruzar todo un océano y y no sabemos cuáles son las condiciones médicas allá. ¿Y si algo le pasa? Ella puede ir el año que viene o el siguiente, es demasiado joven». Y ella tenía todas estas razones por las que no era bueno que Amy fuera a Honduras con 15 años.

Le dije, «bueno, por mi parte, yo creo que sería una buena experiencia para ella. Ella estaría con el grupo de jóvenes. Estaría expuesta a una cultura diferente; y todo eso es bueno. Pero, esto es lo que haremos: vamos a tomar un poco de tiempo. Vamos a pensar sobre esto. Oremos al respecto. Hablaremos sobre esto en un par de días. Veremos si piensas diferente, o si yo cambio de parecer con relación a esto, y volvemos a tratar el tema».

Así que volvimos a tratar el tema. De hecho, recuerdo que Amy llegó a casa un día, y dijo: «Los chicos de mi grupo de jóvenes están orando para que ustedes me dejen ir».

Le dije: «Diles que dejen de hacerlo. Nosotros tomaremos la decisión… no necesitamos la oración de esos adolescentes para esto....»

Así que volvimos a conversar juntos, y le pregunté a mi esposa: «¿Te sientes diferente al respecto?»

Mary Ann dijo: «No, no creo. Me siento igual».

Y le dije: «Bueno, yo tampoco. Entonces, ¿quién toma la decisión?» Entonces le dije esto: «Si decidimos que ella vaya, y digamos que le sucede algo… ¿Vas a castigarme por eso?»

Ella me contestó: «Sería difícil para mí no hacerlo, ¿no crees?» Me gustó su honestidad en ese momento. ¿No creen? Ella estaba diciendo lo que había en su corazón.

Ahora, mira, ¿eran sus miedos irracionales? No lo creo. Pero creo que gran parte del problema es que ella pensaba: «La única forma en que mi hija puede estar segura es si ella está bajo mi control» ¿Sabes lo que sí es la verdad? Mi hija puede estar en nuestra casa en Little Rock, y aún así no podemos controlar lo que le va a suceder, ¿no creen ustedes?

Tengo que contarte el resto de la historia. Amy fue a Honduras, y oré por ella todos los días. Estuve de rodillas todos los días: «Señor Jesús, por favor...» Ella regresó, y Dios plantó allí una semilla en su corazón que produjo frutos. Después de graduarse de la universidad, nos dijo: «Acabo de tomar una clase llamada Perspectivas sobre el movimiento mundial de misiones. Creo que Dios me está llamando a trabajar en el extranjero». Y a los 22 años se fue al extranjero para enseñar inglés como segundo idioma en Vietnam.

Honduras a los 15 es una cosa. Vietnam a los 22 es otra... Recuerdo el día que me llamó y me dijo: «Papá, mi profesor y compañero de equipo y yo hemos sido asignados a una ciudad en Vietnam con una población de 250.000 personas. Por lo que sabemos, seremos los dos únicos cristianos en esa ciudad».

Le dije: «Dejemos que la hijita de alguien más vaya a hacer eso, ¿no crees?» Ustedes me entienden, ¿no es cierto?

Pero recuerdo haber hablado con Mary Ann en ese punto, y recuerdo que Mary Ann me dijo: «Ella estará tan segura en Vietnam como lo está en Little Rock, si está dentro de la voluntad de Dios».

¡Ah! Ya había cambiado en su manera de pensar. Es verdad. Así que parte de lo que debemos aprender es que debemos dejar de controlar las cosas y reconocer que esto precisamente era lo que Eva quería: «Solo puedo estar bien y segura si yo tengo el control».

Esa es una ilusión, queridas damas. La única manera de estar bien y seguras es cuando estamos dentro de la voluntad de Dios para nuestra vida. Eso no significa que no vas a atravesar pruebas y dificultades. Eso no significa que no vas a enfrentar tiempos difíciles. Lo que significa es que aunque tú camines por el valle de sombras, Él estará contigo. Estar fuera de la voluntad de Dios es el lugar más peligroso donde pudieras estar jamás. Estar en los valles a Su lado es seguro. Este problema del control no es más que una ilusión para muchas mujeres.

Aquí está el asunto: ¿Funciona tu vida mejor si estás en control de las circunstancias y de tu entorno, o crees que estaría más segura si confías en Dios, quien ha prometido cuidar de ti?

Algunas de ustedes pueden dar testimonio del hecho de que no funciona mejor cuando tratas de controlar las cosas, porque ya lo has intentado y has visto que incluso cuando lo intentas, no lo puedes lograr.

Nancy: Bob Lepine no ha terminado. Él ha estado explorando con nosotras una tentación que muchas mujeres enfrentamos: el deseo de tomar el control de las manos de Dios. Ese mensaje fue compartido durante la conferencia Mujer Verdadera (True Woman) en Fort Worth, Texas. Bob impartió un taller titulado, «La comida, la belleza y el control: Tres peligros que enfrentan las mujeres».

Tal vez has sentido convicción y has sido confrontada con el hecho de que la comida, la belleza, o el control se han convertido en ídolos en tu vida. ¿Cómo debes responder? Aquí está Bob de regreso con nosotras.

Bob: Cuando convertimos algo en nuestro ídolo, esto es lo que hacemos: inflamos y exageramos su importancia. Algo se convierte en un ídolo cuando le das más importancia de la que fue diseñado para tener. Así es como comienza a funcionar como un dios en tu vida. Es algo que comienzas a adorar y a obedecer; no violarás las órdenes de tu ídolo. Está funcionando como un dios. Nos impulsa con sus advertencias y promesas. Tenemos que tenerlo. Nos lleva a la vergüenza. Nuestra vida no se siente bien si no obtenemos, si no alcanzamos nuestro ídolo.

Entonces, ¿cómo puedes saber si algo se ha convertido en un ídolo en tu vida? Hay una diferencia entre un deseo y un ídolo. ¿Cómo puedes saber si has pasado de tener un simple deseo a adorar un ídolo?

Bueno, David Powlison ha hecho una serie de preguntas que me parecen muy buenas y útiles. Son preguntas penetrantes sobre este tema. Así que déjame hacerte algunas de ellas:

  • ¿Alrededor de qué organizas tu vida?¿Organizas tu vida en torno a la alimentación y a la apariencia? Si es así, es posible que se hayan convertido en ídolos.
  • ¿Qué es lo que anhelas, se te antoja o deseas?¿Qué te obsesiona más? ¿Qué te preocupa? ¿Qué ocupa principalmente tus pensamientos? ¿Qué llena tus conversaciones? ¿Acaso es la comida? ¿La apariencia? ¿Las cosas de Dios?
  • ¿Para obtener qué cosa estás dispuesta a sacrificar una cantidad excesiva de tiempo o dinero? Eso puede ser un ídolo en tu vida.
  • ¿Qué temes perder?¿Qué es eso, que si lo llegas a perder, perderías tu deseo de vivir porque todo el significado sería succionado de tu vida y todos tus deseos de seguir adelante se esfumarían? Eso es un ídolo.
  • ¿Qué te alegra o te regocija? ¿Qué deseos presentes o cuáles anhelos te traerían más placer o gozo? Eso podría ser un ídolo.
  • ¿Qué te hace enojar o qué te frustra? ¿Se relaciona con la comida? ¿Con tu apariencia?
  • ¿Qué te causa gran ansiedad o estrés?¿Los alimentos? ¿Tu apariencia?
  • ¿Cómo defines el éxito o el fracaso?¿Cómo mides tu significado o tu valor?
  • ¿Cómo te defines a ti misma?

Estas son preguntas útiles para ayudarte a pensar y evaluar si algo ha tomado las proporciones de un ídolo en tu vida.

Hazte estas preguntas cuando creas que hay un ídolo o un ídolo potencial… Hazte estas preguntas y esos ídolos saldrán a la luz.

Si adoras tu apariencia o tu código de alimentación, eso es lo que va a controlar tu vida. Si adoras a Dios, Él te motivará y controlará tu vida. Ya sea que adores a Dios o a otros ídolos, eso es a lo que vas a servir, y eso es lo que va a gobernarte.

La raíz de todo nuestro pecado es la idolatría. Alguien ha dicho: «Los ídolos son amos crueles sostenidos en falsas promesas que hacen demandas poco razonables en tu vida. Ellos requieren que te sacrifiques por ellos, y sin embargo no hacen sacrificios por ti».

  • ¿Cómo lidiar con los ídolos en tu vida? Puedes terminar con ellos de esta manera:
  • En primer lugar, los identificas.
  • En segundo lugar, confiesas que son ídolos.
  • En tercer lugar, te apartas de ellos.Te arrepientes. Eso es lo que significa arrepentirse, dar la vuelta, alejarse, cambiar de dirección.
  • Y finalmente, aquí está la clave: Tienes que reemplazar el ídolo por Dios.

No es suficiente decir: «Reconozco que la comida se ha convertido en un ídolo en mi vida». De acuerdo, eso es bueno, pero aún no habrás llegado. Lo siguiente, es lo que tienes que llegar a decir: «No solo reconozco que es un ídolo, sino que estoy de acuerdo con Dios en que ha tomado proporciones nada saludables en mi vida». Está bien, vamos avanzando. A continuación, el siguiente paso es: «Hoy me doy media vuelta y me alejo de esto».

¿Te das cuenta?, ese es un paso al cual muchos de nosotros no llegamos. Nos sentimos tristes por lo que hemos reconocido, pero no cambiamos. El secreto es darse la vuelta, apartarse. No es solo decir: «Voy a renunciar al ídolo». Tienes que reemplazar el ídolo por algo más, y ese algo más tiene que ser Dios. Puedes sustituir un ídolo con otro ídolo. Alguien puede decir: «Voy a dejar mi idolatría a los alimentos y voy a comenzar a ver televisión». Eso es solo la sustitución de un ídolo con otro ídolo.

Pero cuando dices: Voy a renunciar a este ídolo y a reemplazarlo por Dios», ¿qué significa eso? Eso significa que vas a reemplazarlo por la Palabra de Dios; que vas a reemplazarlo por la oración; que vas a reemplazarlo por la comunión con los hermanos; significa que vas a reemplazarlo sirviendo a los demás.

La próxima vez que te veas tentada a convertir la comida en un ídolo en tu vida, en lugar de irte a comer helados, vas a ir a pasar un tiempo en oración. En lugar de comer en exceso, vas a leer tu Biblia o a servir a los demás. No es suficiente solo con identificar los ídolos y confesarlos; tienes que arrepentirte y reemplazar el ídolo por Dios.

Ahora bien, al principio de este mensaje dije que quería que profundizáramos un poco sobre estos temas, porque he observado que actualmente son trampas para las mujeres en nuestra cultura. Algunas de ustedes pudieran no estar de acuerdo con algunas de las observaciones que he hecho o quizás pensar que mis conclusiones están fuera de lugar.

Mira, puedo estar equivocado. Estoy abierto a la corrección y a la retroalimentación, pero lo que espero es que, estos planteamientos que he hecho te hayan ayudado a detenerte y a pensar si acaso estás pensando como piensa la cultura, siguiendo los impulsos de tu carne, o si estás pensando bíblicamente cuando se trata de estos temas, comida, belleza, y control.

¿Son tus ideas sobre la comida, culturales, carnales, o bíblicas?

Si tus ideas son culturales dirían: «Lo que dice la cultura, ya sea importante o no, es más importante que lo que dice la Biblia».

Si son carnales te dirán: «Lo que quiero es más importante que lo que dice la Biblia».

¿Te das cuenta?, hay tres lugares donde puedes ser atrapada. Nos enfrentamos ante la embestida del mundo, la carne y el diablo. El mundo nos dice mentiras culturales. La carne nos produce esos impulsos carnales, y el diablo toma ambas cosas y simplemente les da poder. Es por eso que tenemos que renovar nuestras mentes con el pensamiento bíblico.

¿Qué dice la Biblia acerca de la comida? ¿Qué dice la Biblia acerca de la belleza? ¿Qué dice la Biblia acerca del control? Tenemos que entrenar nuestro pensamiento a pensar más en la Biblia. La Biblia dice que Dios proveerá lo que necesitamos desde el punto de vista de los alimentos. La Biblia dice que Él nos ha dado todas las cosas libremente para disfrutarlas; hemos de ser buenos administradores de nuestros cuerpos. La Biblia dice que nuestra apariencia exterior se está desvaneciendo, pero la belleza interior es lo que importa. La Biblia dice que en última instancia, Dios es el que tiene el control, y tenemos que vivir vidas rendidas a Él.

Ese es el pensamiento bíblico, pero tú tienes tu propia carne y la cultura que te gritan continuamente que pienses de forma diferente sobre esto.

¿Qué influye en tu forma de pensar cuando se trata de la comida, la belleza o el control? ¿Es la televisión? ¿Las revistas? ¿Las películas? ¿Los medios de comunicación? ¿Es la aprobación de tu grupo de amigos? ¿Son tus propios deseos pecaminosos? ¿O es la Palabra del Dios viviente?

¿Se han convertido algunas de estas cosas en un ídolo para ti? ¿Alguno de ellos ha llegado a tener demasiada prioridad en tu vida? Si ese es el caso, lo que espero es que este mensaje, este tiempo que hemos pasado juntos te ayude a cambiar y a decir: «Tengo que pensar más bíblicamente acerca de estas áreas de mi vida».

Mira, sé que solo hemos tocado un poco acerca de estos temas. Algunas de estas cosas están muy arraigadas en ti. Las garras de algunos de estos patrones pecaminosos quedan incrustadas en la vida de una mujer, y comer de manera emocional se convierte en un problema, y ​piensas, «sé que debería pensar bíblicamente. Ya lo he intentado y simplemente no puedo romper este círculo vicioso».

Bueno, déjame decirte que tu santificación nunca fue planeada para que fuera un proyecto independiente. Si hay problemas con la comida, la belleza o el control, si hay problemas con estas cosas en tu vida, en lugar de tratar de liberarte de las garras de estos temas por tu cuenta, acércate a alguna amiga. Reúnete con ella y dile: «Mira, necesito ayuda en esta área».

Convierte esa situación en un proyecto de comunidad. Humíllate, y simplemente comparte con algunas amigas cercanas: «Necesito ayuda, como compulsivamente», o «lucho con la bulimia», o «creo que estoy demasiado preocupada por mi comida o mi dieta o mi apariencia» o, «necesito ayuda en estas áreas». Y entonces, como hermanas, reúnanse y oren unas por otras, apóyense mutuamente, anímense unas a otras, ríndanse cuentas.

Nunca se supuso que fuera un proyecto independiente en la vida cristiana. Tu santificación es un proyecto de grupo, y tienes que ser capaz de hacerlo con hermanas que te quieren y que te ayudarán, y podrán luchar esa batalla juntas.

Nancy: Hemos estado escuchando el desafío que nos dio Bob Lepine en su mensaje en una de nuestras conferencias de True Woman (Mujer Verdadera), celebrada en Fort Worth hace unos años. Bob volverá con nosotras para orar.

Pero en primer lugar, solo quiero comentar que estos tres días escuchando a Bob han sido muy enriquecedores. Hemos sido confrontadas, desafiadas a contentarnos con lo que Dios nos ha provisto. Hemos explorado tres trampas que enfrentan las mujeres: la comida, la belleza, y el control y también hemos sido desafiadas a hacer frente a cualquier ídolo que pudiera estar en nuestras vidas.

Para ayudarnos a examinar nuestros corazones e identificar los ídolos que pudieran estar allí, Bob compartió una lista muy útil de preguntas del Dr. David Powlison que nos permitirán examinar nuestros corazones e identificar cualquier ídolo.

Quiero animarte a visitar nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com, e ir al enlace de la transcripción del programa de hoy, donde encontrarás estas preguntas. Permíteme sugerirte que imprimas la lista y tomes algún tiempo para orar profundamente. Examina esas preguntas cuidadosamente y deja que Dios haga una obra fresca de arrepentimiento en tu corazón, coronándolo a Él como el único Dios y Señor de tu vida.

Anhelamos que se extienda un movimiento cristocéntrico alrededor del mundo. Un movimiento que lleve el mensaje de avivamiento y la feminidad bíblica, en el cual las mujeres descubran y abracen el diseño de Dios, y Su misión para sus vidas.

Annamarie: Así es Nancy, es por eso que producimos estos programas, llevamos a cabo conferencias, producimos libros centrados en la verdad de la Palabra de Dios. Uno de tus últimos libros se titula, «Adornadas», ¡y estamos muy contentas de que esté disponible en español!

Estos programas y recursos con el tipo de enseñanza que inicialmente no suena fácil o popular, pero que es tan necesario que todas las mujeres escuchen, es gracias al apoyo de nuestras oyentes. Si nos escuchas hoy y quieres ser parte de aquellas que hacen este ministerio posible, apóyanos en oración, comparte estos recursos o apóyanos con una donación. Como agradecimiento por tu donación hoy, nos gustaría enviarte una copia del libro de Nancy, «Adornadas: Viviendo juntas la belleza del evangelio». Visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com, y si vives en EEUU o Canadá, indica que quieres recibir una copia del libro, «Adornadas». También, desde EEUU o Canadá, puedes llamarnos al 1-800-569-5959.

Bien, a lo largo de esta serie Bob Lepine nos enseñó acerca de tres áreas de peligro que nosotras como mujeres enfrentamos. No sé con cuál te identificaste más, yo no tuve que pensarlo mucho, bueno, aquí está Bob para guiarnos en oración.

Bob: Padre, yo oro por estas damas. No puedo conocer algunos de los temas que están profundamente arraigados en los corazones de estas mujeres que nos escuchan, problemas relacionados con la alimentación, la belleza o el control; asuntos que puedan estar atravesando en sus vidas individuales; pero estoy agradecido, Señor, que conoces los problemas mejor que yo, y, más que eso, tu Espíritu Santo nos da el poder para tratar con el pecado en nuestras vidas.

Así que oro para que a través de Tu Espíritu y por medio de Tu Palabra, y a través de la rendición de cuentas a otras mujeres, que Tú las liberes de la esclavitud en estas áreas.

Señor, te pido que ayudes a estas mujeres no solo a identificar y confesar estos ídolos, sino que las ayudes a arrepentirse, a cambiar de dirección y a sustituir los patrones pecaminosos en su vida por ti, para caminar en libertad, para vivir para lo que es eterno y no para lo que es temporal.

Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Annamarie: ¿Te parece que cada vez que ves las noticias todo lo que escuchas son noticias trágicas? El lunes Nancy nos describirá el consuelo de Dios para Su pueblo cuando este enfrenta los retos de la vida. Te esperamos aquí, en Aviva Nuestros Corazones.

¡Que disfrutes de la comunión con los hermanos de tu iglesia local en el día del Señor!

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Dame una magnífica pasión, Diana Cardona y la banda Aviva, ℗ 2015 Aviva Nuestros Corazones, Letra y música por Mark Altrogge

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la serie de radio.

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