¿Dios o el café?

Durante los últimos cuatrimestres de mi carrera universitaria me volví amante del café. Lo justificaba por la necesidad de tener fuerzas para sobrevivir. Con el tiempo tomar café cuando el día prometía ser complicado, se fue tornando en una costumbre.

Un día despertar, mi primer pensamiento fueron las letras de la canción de Matt Redman “10,000 reasons (Bless the LORD) seguidas de la frase: “hoy será difícil” por lo que en mi oración matutina pedí a Dios, fuerzas y contentamiento para que, al final del día, sin importar lo que ocurriera, siguiera cantando alabanzas al Señor.

¡El Señor respondió mi oración de una manera que no esperaba!
De camino al trabajo lo único que pensaba era en mi fuerte necesidad de café pues, justo ese día no llevaba. Mientras me acercaba al trabajo, Dios trajo a mi mente  las preguntas:

“¿Por qué necesitas café? ¿No te es suficiente mi gracia?”
Entonces, pensé no comprar café ese día…sin embargo, tan pronto vi esa máquina de café, roja y radiante, me di cuenta de  que sería muy difícil no tomarlo. Luché en mi interior por unos cortos minutos y al final cedí.

La parte buena de la historia a pesar de que, desde el punto de vista terrenal, es la “mala” fue que dicho café fue utilizado de una forma no convencional para darme energías y fuerzas, físicas y espirituales. Cuando iba a tomarlo, la taza se resbaló hacia mi cuerpo literalmente sin ninguna razón aparente.  Dios utilizó ese desliz ara mostrarme que ¡Su gracia SI es suficiente!

Entendí que había recurrido al café y sus propiedades energéticas  para obtener fuerzas para enfrentar algunas situaciones “difíciles”; pero todo lo que hice fue gastar energía y crear más problemas (mi uniforme estaba totalmente sucio). Si hubiese confiado en el Señor y Sus promesas depositando mi confianza en Él como mi Única fuente de fuerzas, energía y ánimo, me hubiera ahorrado muchas dificultades.

No quiero dejar un mensaje errado de que que beber café esté mal; el problema fue que se convirtió en un ídolo. Dependía del café para enfrentar ciertas situaciones cuando en realidad Dios debe ser y es mi única Roca, Fuerza y Sustentador. Él es Quien da a mi ser amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio. 

No necesito (Inserta cualquier otra fuente de sustento) ¡necesito a Dios!


"Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios". Salmos 103:1-2


“Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”. 2 Corintios 12:9

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Este artículo procede del Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com 

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Sobre el autor

Carolina García Domínguez

Carolina García Domínguez

Cristiana, mujer, joven, profesora, Ezer (ayuda), crafter, amante de los libros, de pinterest, de las fotos lindas con mensajes buenos y amante de compartir con amigos. Vivo en busca de ser mejor en lo que hago cada día, sea lo que sea, para la gloria de mi Dios.