Soy soltera ¿la feminidad bíblica es para mí?

En otro artículo titulado "Dónde lo perdí?" concluía así: Muchas veces las mujeres que no estamos casadas—por divorcio, viudez u otra circunstancia— creemos que Tito 2:3-5 no se aplica a nuestras vidas pero la verdad es que el pasaje no se limita a las mujeres cristianas que tienen un esposo, sino que incluye (i) amar a los hijos (lo cual abarca guardar su corazón con nuestro caminar) y (ii) cuidar mi casa…para que Su Palabra no sea blasfemada.

Pregunta incorrecta, respuesta incorrecta

Observa el contraste entre la frase “las mujeres que no ESTAMOS casadas” con el título de este artículo “SOY soltera…” que es como regularmente nos identificamos; de allí depende plantear la pregunta correcta que nos dará la respuesta correcta.

Soy: se refiere a mi esencia, a lo que siempre seré; describe las características de una persona o cosa.

Estoy: explica un estado temporal que puede cambiar de un momento a otro; es la condición en que me encuentro en un momento determinado.

En lugar de “soy soltera” (o sea, basar mi identidad en si tengo o no una pareja) debo recordar que la soltería solo se trata de mi “estado civil”, es decir, mi condición o situación legal en función de si me encuentro o no casada.

A la luz de esa distinción, el título correcto sería “Estoy soltera ¿la feminidad bíblica es para mí?” Así nos vamos acercando a la pregunta correcta que nos llevará a la respuesta correcta. No puedo responder esa pregunta sin hacerme otra ‘¿qué es la feminidad bíblica?’ Como dice Nancy DeMoss Wolgemuth “¿Cómo luce una mujer que refleja la imagen de Dios en maneras distintivamente femeninas- y ¿cómo ser mujeres en el cuerpo de Cristo? Todo eso es lo que estamos tratando de estudiar y desentrañar para nosotras como mujeres aquí en Aviva Nuestros Corazones”. En nuestra página encontrarás diferentes recursos sobre el tema.

Me limitaré a resumir (sin temor a ser simplista) que la feminidad bíblica no es más que ser mujer a la manera de Dios, ¿cuál es esa manera? la descrita en la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis. Por eso me atrevo a parafrasear el título “Estoy soltera ¿debo ser una mujer a la manera de Dios?”.

No depende de una etapa

¿Quién me define? Lo importante no es quien yo (ni el mundo) considere que soy, sino ¿quién dice la Biblia que soy?

  1. Criatura de Dios:

“Porque tú formaste mis entrañas; me hiciste en el seno de mi madre.” Salmo 139:13.

“Sabed que El, el Señor, es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos”. Salmo 100:3

  1. En tanto que criatura, mujer:

Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó, hombre y mujer los creó. Génesis 1:27

  1. En tanto que mujer, ayudadora:

Luego Dios dijo: «No está bien que el hombre esté solo. Voy a hacerle alguien que lo acompañe y lo ayude» (Génesis 2:18 TLA)

  1. En tanto que ayudadora, dadora de vida:

Y el hombre le puso por nombre Eva a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes. Génesis 3:20

  1. En Cristo, Su hija:

Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. Juan 1:12

Quien “soy” no se refiere a una condición pasajera, por eso SIEMPRE tendré la misma identidad otorgada por Dios, como mi Creador y Redentor. Por tanto ¿tengo que esperar a casarme? ¿está en suspenso mi identidad? La respuesta obvia es “¡No!, No tengo que poner mi vida en ‘modo de espera’ hasta que llegue quien quizás, conforme los propósitos de Dios, nunca llegará”.

No depende de quien llegue

No soy menos mujer, menos femenina debido a mi estado civil. Soy femenina porque Dios me creó mujer, no por lo que yo haga, ni por el color de mi ropa, ni por mi peinado, ni tampoco por mis intereses, gustos o preferencias. Una de las definiciones que encontramos en internet de “femenino” es “se refiere a aquello que resulta propio, relativo o perteneciente a las mujeres. Se trata, por lo tanto, de algo o alguien que dispone de las características distintivas de la feminidad”.

Si en el vientre de tu madre Dios formó tus entrañas -cada célula de tu cuerpo- para ser mujer, y por medio de Cristo, eres Su hija, entonces, la feminidad bíblica es para ti, independientemente de tu edad o estado civil -estés (o hayas estado) casada o no- éstas no son más que diferentes etapas donde desempeñarás diferentes roles, pero siempre marcada con el mismo sello del Diseñador, la esencia de quién eres.

Ser mujer, femenina no viene con el anillo de bodas ni se me entrega junto con el certificado de matrimonio, no lo trae el esposo. Viene con mi diseño. No depende de quien llegue (un esposo), sino de Quien ya llegó (Cristo).

Una mujer a la manera de Dios

Algunas preguntas para reflexionar:

  1. ¿Quiero ser una mujer a la manera de Dios? O ¿me escudo en la soltería para justificar mi desobediencia?

  2. ¿Por quién seré una mujer a la manera de Dios? ¿por el esposo? O, ¿Por Dios? ¿Cuál motivación glorifica más a Dios?

Veamos un ejemplo, 1ª Pedro 3:1-6 en principio trata sobre el testimonio de las esposas ante sus maridos inconversos, pero se centra en que cultiven un espíritu afable y apacible (humilde, calmado, amable) que es de gran estima delante de Dios.

A la luz de ese versículo respondamos estas preguntas:

  1. ¿La mujer soltera tiene licencia para tener actitudes groseras, faltas de respeto, antipáticas, desagradables e irritable?

  2. ¿Para Quién es de gran estima el espíritu afable y apacible, sereno, calmado? ¡Para Dios! No para el esposo. ¿Cultivarías tu yo interno por Dios? ¿o solo cuando llegue el esposo?

La mansedumbre es fruto del Espíritu Santo -que mora en mi por ser hija de Dios (Ga. 5:22) no por estar casada; tampoco Jesús condicionó Su llamado a imitarlo en Su humildad y mansedumbre (Mt. 11:28-29) a que estuviéramos casadas.

  1. Igual ejercicio podemos hacer con otros versículos que justificamos no aplican a las solteras; busquemos ¿cuál es el principio bíblico detrás? ¿Estar soltera me exime de obedecerlo? ¿Qué enseña la Biblia en otros pasajes?

¿Por el hecho de estar soltera tengo licencia para…

  1. Génesis 2:18

…No servir a otros?

Revisa lo que enseñan Juan 13:1-17, Mateo 20:26-28, Hechos 20:35, Gálatas 5:13 y responde.

  1. Génesis 3:20

…No nutrir espiritualmente?

La respuesta es cónsona con Hebreos 5:12-14, Romanos 12:7-11,

  1. 1ª Pedro 3:1-6

… Ser rebelde, irrespetuosa?

Responde de acuerdo con Mateo 11: 28-29, Gálatas 5:22.

  1. Tito 2:3-5

… No discipular? ¿Ser chismosa, esclava de adicciones? ¿Enseñar que no amen ni respeten a sus esposos? ¿ni a sus hijos? ¿o que los aborten? ¿sean perezosas y descuiden el lugar donde viven? ¿ser imprudentes, impuras? ¿deshonrar a Dios?

Lee Mateo 28:19-20, Romanos 12:11, 1ª Co. 10:31-32, 1ª Pedro 1:16-18 antes de responder.

  1. Efesios 5:21-24

…No sumisión, obediencia, ni respeto a mis autoridades?

De hacerlo así, ¿estaría obedeciendo Romanos 13:1-5, Filipenses 2:3, Hebreos 13:17, 1ª Pedro 2:13?

¿Qué se esconde detrás de esas actitudes? Orgullo, impaciencia, ingratitud, amargura. En resumen, franca rebeldía a Dios y Su Palabra.

2ª Pedro 1:3 nos recuerda que gracias al Evangelio tenemos lo que se necesita para ser mujeres a la manera de Dios, no en nuestras fuerzas, sino las Suyas: Pues su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.

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Sobre el autor

Isabel Andrickson

Isabel Andrickson

Abogada de profesión y aprendiz de Su Palabra por pasión y convicción; es madre de un adulto joven a quien crio  como madre sola desde que tenía 3 años. Concluyó esa etapa, consciente tanto de las luchas y obstáculos que enfrentan las madres solas, como de los múltiples tropiezos producto de malas decisiones. Ahora anhela orientar a aquellas que recorren ese trayecto para que abracen las verdades de Tito 2, Proverbios 31 y otras enseñanzas de la Palabra sobre nuestro diseño, pues, no son exclusivas para mujeres casadas, sino para todas aquellas que, por Su Gracia, somos llamadas hijas del Padre Bueno.

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