Aborto

Desde que la Corte Suprema legalizó el aborto en el 1973, más de 46 millones de niños han muerto prematuramente. Las mujeres han dicho una y otra vez que es su elección, que es sólo una masa de tejido, que ellas no sentirán nada. Pero ellas si sienten algo físico y emocional, culpa, remordimientos de su pasado y de cosas que ya no pueden deshacer. Pero así como Dios ama la vida de los no nacidos, se preocupa por aquellos cuyas vidas han sido afectadas por el aborto. Él anhela mostrarles su perdón, compasión y ternura. Al leer estos recursos puedes encontrar la libertad de remordimientos del pasado y una nueva pasión por la protección y preservación de la santidad de la vida.