Podcast Aviva Nuestros Corazones

Cuando la gracia te envía a la tormenta

Carmen Espaillat: Cuando atraviesas una tormenta que se extiende, ¿sabes lo que es eso? Paul David Tripp dice...

Paul David Tripp: ¡Eso es gracia! ¡Se trata de gracia! ¡Es la gracia de Dios! Dios te llevará donde no has elegido ir con el fin de producir en ti lo que no podrías lograr por tu cuenta. Esa es la gloriosa gracia.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando caminas a través de una prueba que nunca has pedido, eres tentada a sentirte sola; y a preguntarte si Dios realmente se preocupa por tu situación. He descubierto que en la mayoría de los momentos de la vida, o estás en una prueba o estás tratando de salir de una también pudiera ser que estás a punto de entrar en una—así es como es la vida.

Los discípulos de Jesús pasaron por una muy difícil y espantosa tormenta. En medio de esa tormenta ellos empezaron a ver a su Salvador de una forma totalmente nueva. Estamos a punto de obtener una perspectiva importante sobre las tormentas que atravesamos a medida que escuchemos la historia.

Vamos a escuchar un mensaje de Paul David Tripp predicado en Revive '13, eso fue una conferencia para líderes de ministerios de mujeres unos años atrás. Paul es un autor y orador. Él tiene pasión por ayudar a aconsejar a las personas con la sabiduría de la Palabra de Dios, mientras caminan a través de las situaciones más difíciles de la vida. Vamos a escuchar a Paul David Tripp.

Paul David Tripp: Piensa conmigo ahora mismo. Si pudieras hacerle a Dios una pregunta, ¿cuál sería? Si pudieras tener Su oído por un momento y hacerle una pregunta de la cual pudieras obtener una respuesta inmediata, ¿cuál sería?

"Para muchas personas, si pudieran escapar de sus miedos y de su teología formal por un momento y estar en un momento en el que puedan ser realmente honestos consigo mismos acerca de la vida y acerca de sus luchas como creyentes, ellos le preguntarían a Dios: "¿de verdad te importa? ¿Realmente te importa?"

Oh, y no me refiero a un elemento de teología. . . ¿Te importa mi matrimonio que ha atravesado situaciones que nunca pensé que atravesaría? Dios, ¿dónde estás? ¿Te importa este niño con el cual yo fui tan feliz cuando lo tuve y que ahora no quiere tener nada que ver conmigo ni contigo? Dios, ¿dónde estás? ¿Realmente te importa?

¿Te importa que yo haya perdido mi trabajo hace 18 meses porque un hombre a miles de kilómetros de distancia tomó alguna decisión ejecutiva para el mejoramiento de la empresa, y no hemos tenido trabajo durante año y medio y nos estamos hundiendo en este hoyo de necesidad económica? Y parece que nada nos detendrá de continuar hundiéndonos. Dios, ¿realmente te importa?

¿Te importa el hecho de que mi cuerpo haya sido tomado por una enfermedad que me hace sentir débil, que me persigue cada momento de mi día? Oh Dios, ¿estás ahí? ¿realmente te importa? ¿Te importa esa traición de una amistad que me ha hecho pedazos el corazón? Pensé que nunca enfrentaría algo similar con esa persona.

Dios, ¿te importa a ti esto? ¿A ti te importa el hecho de que estoy tratando con las debilidades de la vejez, y me siento tan sola y tan vulnerable? ¿Estás ahí? ¿Te importa?

Si tu Evangelio no puede sentarse con estas personas que están pasando por estas realidades para darles confianza y ánimo, tú no ayudarás a nadie. Ellos no necesitan que les digas: "Eso también pasará. Estoy aquí para ti. Te entiendo…" ¡Mentira!! Eso no ayuda. No sirve de nada.

Tal vez las dos preguntas más importantes que podemos hacer entre el "ya" de nuestra salvación y el "aún no" de nuestra resurrección final son estas dos preguntas: Primera pregunta- ¿qué está haciendo Dios? Si tú vas a vivir una vida de fe confiada y si vas a ayudar a los demás, tienes que ser capaz de responder a esa pregunta. No se puede dejar esa pregunta sin respuesta. ¿Qué es lo que Dios está haciendo?

La pregunta que resulta de esa pregunta sería la siguiente: ¿Y cómo debería yo responder ante esto?

Quiero que tomes tu Biblia y busques Marcos 6. Vamos a leer los versículos del 45 al 52. Me encanta el Evangelio de Marcos. Me encanta el ritmo rápido que lleva, lo fácil que es de leer, y lo contundente. Marcos hace evidente que Jesús de Nazaret es el Hijo de Dios, y no te da lugar para neutralidad. Ese es Marcos. Me encanta Marcos.

Marcos no es como Lucas. Lucas hace todo tipo de comentarios editoriales. Con Marcos es solo la historia, la historia, la historia, la historia, solo Jesús frente a ti. Es maravilloso. Ahí es donde yo necesito a Jesús: frente a mí.

Junto con este, hay este otro tema que se teje a través de Marcos. Jesús ha reunido los discípulos alrededor de Él, y su propósito no es que estos hombres sean solamente beneficiarios de la obra de Su reino, sino que sean instrumentos de la labor de ese reino también.

Ese es el llamado de Dios para todo el mundo. Nadie está llamado a ser solo un receptor. Todo el mundo tiene que ser un instrumento. Basta ya de la cristiandad consumista. Basta de la tienda por departamentos eclesiástica. Esto no es una tienda por departamentos, esto es Su reino. Pero esos hombres no eran hombres de fe, por lo que Jesús estaba trabajando en ellos para que aumentara su fe, una fe que estuviera arraigada en los momentos más profundos de dificultad de la vida cotidiana, una fe que fuera robusta, fuerte, segura, audaz y valiente. Estas personas no tenían esto. Y así, Jesús iba a introducir a sus discípulos a algún tipo de dificultad, y luego, en esa dificultad, Él revelaría Su gloria. Eso estaba destinado a hacer crecer la fe en ellos.

Hay un poco de lo que yo llamo una “ecuación del evangelio” que vemos en Marcos---se trata del poder divino + compasión divina, que es igual a todo lo que tú necesitas. Es decir PD + CD = TLQN, para ustedes los matemáticos en este salón. Ahora estamos listos para Marcos 6:45-52:

"En seguida Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se le adelantaran al otro lado, a Betsaida, mientras él despedía a la multitud. Cuando se despidió, fue a la montaña para orar. Al anochecer, la barca se hallaba en medio del lago, y Jesús estaba en tierra solo. En la madrugada, vio que los discípulos hacían grandes esfuerzos para remar, pues tenían el viento en contra."

"Y cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar. Tenía la intención de pasar de largo, pero cuando lo vieron caminando sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y alzó la voz, porque todos le vieron y se turbaron. Pero enseguida habló con ellos y les dijo: "¡Ánimo, no tengan miedo." Y él subió a la barca con ellos, y se calmó el viento. Ellos estaban sumamente sorprendidos, porque no habían comprendido lo de los panes, sino que sus corazones estaban endurecidos."

Ahora, aquí está la escena: los discípulos se encuentran en un momento de dificultad. Están tratando de remar a través del mar de Galilea; ellos están enfrentando un viento en contra, insostenible, mares embravecidos. Si te fijas en las pistas que nos ofrece el texto en cuanto al tiempo, ellos probablemente habían estado remando durante ocho horas.

Es una situación que es agotadora, desalentadora y potencialmente peligrosa. Ahora, cuando tú lees la Biblia, siempre debes tener una relación interactiva con ella. Tú no debes leer con una voz monótona mental. Y debes hacerte la pregunta, ¿Cómo es posible que los discípulos se hayan metido en ese lío?

Tal vez no estaban más que llenos de sí mismos. Tal vez solo creyeron que tenían mucho más fuerza y ​​sabiduría de la que realmente tenían. Tal vez habían sido desobedientes a los mandamientos de Cristo. Tal vez solo habían hecho otra tonta elección.

Bueno, la respuesta es: "No, no, no y no". Si te fijas en el versículo 45, la Escritura dice: "Inmediatamente Él [Cristo] les ordenó que subieran a la barca." Tú no vas a entender nada acerca de este pasaje y nada acerca de la manera en que Dios obra en nuestras vidas, si no entiendes que este caos era el caos de Jesús. Él tiene a sus discípulos en este momento exactamente donde Él quiere que estén.

"Ahora tú podrías decir: "¿Por qué un Dios de tal gracia, por qué un Dios de amor tan tierno, por qué un Dios que se proclama una y otra vez que Él cuida de nosotros, cómo es que Él desea que sus hijos estén en este tipo de dificultad? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? "Millones de cristianos en los últimos años se han hecho esta pregunta: "¿Por qué, Dios, ¿por qué?"

"Bueno, Jesús sabe algo sobre los hombres en esa barca. Él sabe qué tan autosuficientes pueden ser. Él sabe que tan llenos están de ese sentido de lo fuertes y sabios que pueden ser. Siempre es sorprendente para mí cuando ves a los discípulos discutir con Jesús. Tu sólo les quieres decir: "¡Él es Jesús! ¡Él es el Mesías!"

¡Es increíble! Él sabe lo mucho que ellos están comprometidos con sus pequeños reinos más que con Su Reino. Hay un momento increíble en Marcos 9, donde Jesús acababa de presentar el hecho de que Él iba a sufrir y a morir, y lo explicó de una manera más específica de lo que Él les había expresado hasta ese momento.

¿Sabes cuál es la conversación que le sigue a esto? No es el dolor, no lo es, "¡Oh, Jesús, ellos no deben hacerte esto a ti!" Están caminando hacia Capernaum, y Jesús nota que sus discípulos están discutiendo, y Él les pregunta acerca de qué están hablando. Ellos están en cierta manera avergonzados; pues no quieren responder a la pregunta.

Finalmente, alguien responde a la pregunta, y le dice que están discutiendo sobre quién va a ser el mayor en el reino. ¡Sorprendente!

Así que Jesús conoce a los hombres que están en esa barca—y mira esto—Él los llevará a donde ellos no han elegido ir con el fin de producir en ellos lo que no podrían lograr por sí solos.

Dios te llevará donde no has planeado ir con el fin de producir en ti lo que no podrías lograr por tu cuenta. Dios te llevará. . . a ti. . . a ti. . . a ti. . . y a mí a donde no hemos planeado ir con el fin de producir en nosotros lo que no podríamos conseguir por nuestra cuenta. ¿Sabes cómo la Biblia llama a eso? ¡Gracia!

Creo que para muchos de nosotros—y he estado ahí muchas veces en mi vida— hay momentos en los que estoy lamentándome y diciendo, "¿Dónde está la gracia de Dios?" Sin darme cuenta que ya la estoy disfrutando. Pero no es una bebida fría. No es una almohada suave. Oh, quiero la gracia del alivio y la gracia de la liberación, y las consigo por momentos, pero en gran medida esas vendrán en el futuro.

Lo que realmente necesito es la gracia transformadora del refinamiento. Es gracia! Hermanas, será mejor que nos comprometamos a animarnos, a enseñarnos y a predicarnos unas a otras (y espero que entiendan esta terminología)--debemos predicarnos la teología de la “gracia incómoda”.

Porque muy a menudo, de este lado de la eternidad, la gracia de Dios viene a mí en formas incómodas. ¡Es gracia! ¡Es gracia! ¡Es gracia! Dios te llevará adonde tú no has elegido ir con el fin de producir en ti lo que no podrás lograr por tu cuenta. Esa es la gloriosa gracia.

Vuelvan a sus Biblias. La trama se complica. Versículos 47-48:

"Y cuando llegó la noche, la barca estaba en medio del mar, y Él estaba solo en tierra. Y vio que estaban avanzando con mucha dificultad, porque el viento era contrario. Y a la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar. Tenía la intención de pasar de largo."

Ahora, en este momento es necesario que comprendas esto, este momento donde Jesús se levanta y comienza a caminar sobre el mar hacia los discípulos, es el eje, el epicentro, de este pasaje. Si tú no entiendes lo que significa esa acción, nunca vas a entender la gloria y la gracia que está destinada a serte comunicada aquí y ahora, a través de esta pequeña historia que ha sido guardada para servirte de ejemplo y de enseñanza.

Hay dos cosas que necesitas observar aquí. Permíteme leer de nuevo: "Y a la cuarta vigilia de la noche vino a ellos caminando sobre el mar". Caminando sobre el mar. Caminando sobre el mar. Caminando sobre el mar. Tú deberías estar gritando: "¡Aleluya!" en este momento.

En el momento que Jesús pone su primer pie en el agua, tú sabes que este es el Señor Dios Todopoderoso, el Rey de la Creación. Él puede hacer lo que Él quiera con su creación. ¡Este es el Señor! ¡Si lo que Marcos quería hacer era demostrar que Jesús de Nazaret es el Hijo de Dios, caso cerrado, no hay más argumento, listo! La persona promedio no camina sobre el agua. ¡Este es el Señor!

Pero hay algo más que debemos observar. En el momento en que Jesús hace esa caminata, se nos da un indicio de lo que se trata todo este evento. En el momento en que Jesús hace esa caminata, su intención en ese momento es revelarse a ti. Debido a que— piensa conmigo— si todo lo que Jesús quería era eliminar la dificultad, Él no habría tenido que caminar sobre el mar.

Todo lo que Él habría tenido que hacer es decir: "Calla, enmudece". El viento habría cesado, las olas se habrían calmado, y los hombres en la barca felizmente habrían navegado el resto del camino hasta Betsaida. En el momento en que Jesús camina, tú sabes que Él no está tras la dificultad; Él está tras las personas en medio de la dificultad, eso es lo que Él busca.

Ahora, cuando tú estás en dificultades, ¿qué quieres? ¿Un poco más de redención? "Señor envía un poco más de dificultad hacia mí. No estoy suficientemente redimida aun". ¿Estás sentada en un momento de desastre en tu vida, en medio de un desastre, cantando, "Redimidos por la sangre del Cordero?" ¡No lo creo!

"Hay momentos en los que nos vemos inclinados a relacionar la fidelidad de Dios con Su disposición a eliminar mi dificultad. Esta sería la ecuación espiritual para nosotros: Tú quitas la dificultad, yo te alabo con mucho gusto".

Así que ahora las olas siguen golpeando, el viento sopla, y Jesús ahora camina en el agua hacia los discípulos. Cuando el pasaje dice: "Él tenía la intención de pasar de largo," no significa que necesitaba perdido y que necesitaba un GPS. Significa que Jesús quería caminar lo suficientemente de manera que todos los discípulos lo pudieran ver.

Ahora, vuelvan a sus Biblias, versículo 49: “Pero cuando lo vieron caminando sobre el mar, se pararon y cantaron la doxología”. Oh, eso no es lo que dice la Biblia, en realidad, ¿cierto?

Cuando ellos lo vieron caminando sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron”. No están animados en lo absoluto. ¡Sorprendente! Esta es una de las manifestaciones físicas más claras de la gloria absoluta de Cristo y de la maravilla de su gracia en todo el Nuevo Testamento, y estos hombres se asustaron. Ellos no se sintieron animados en lo absoluto.

Y en caso de que tú y yo seamos demasiado duros con los discípulos en la barca, ¿qué sucede dentro de ti cuando te enfrentas a alguna prueba inesperada?

  • ¿Te preguntas una y otra vez acerca de la bondad de Dios?
  • ¿Te preguntas una y otra vez si la oración funciona?
  • ¿Te preguntas una y otra vez si Dios está cerca?
  • ¿Te preguntas una y otra vez acerca de su fidelidad?
  • ¿Sientes la tentación de meter a Dios en la corte de tu juicio y cuestionas su fidelidad y amor?
  • O atraviesas el mismo pánico una y otra vez?
  • Sé honesta en este momento sagrado. . . ¿lo haces?

Lo sorprendente acerca de este momento es que estas personas habían visto Su gloria. Lo habían visto recientemente levantar a una niña de entre los muertos. Estaba muerta. ¡Muerta! Y ella volvió a la vida.

Ellos lo habían visto de hecho calmar otra tormenta. Lo habían visto darle de comer a una gran multitud con el almuerzo de un niño. Habían visto la impresionante gloria del Mesías, sin embargo, aquí están en el mismo pánico de nuevo como si nunca hubieran visto nada. ¿Y qué tal tú?

Tú has visto la gloria de Dios una y otra vez y otra vez.

¿Qué te sucede a ti cuando estás en la tormenta?

Nancy: Ese es el Dr. Paul David Tripp, hablando en Revive '13, la conferencia Aviva Nuestros Corazones dirigida a líderes del ministerio de mujeres.

Sé que muchas de nosotras estamos escuchando esto pensando, estoy en medio de una tormenta en estos momentos. Las tormentas vienen. Esa es la naturaleza de la vida de este lado de la eternidad. Espero que el mensaje de hoy haya sido una palabra de aliento, un recordatorio de que Jesús realmente se preocupa por ti a medida que avanzas a través de esas tormentas. Y de hecho, Él se preocupa lo suficiente por nosotras para que podamos pasar por esas tormentas y, a veces incluso hasta agita las tormentas para nuestro bien. Aquellos discípulos tenían que quitar los ojos de la tormenta y mantener sus ojos en Jesús.

Carmen: Gracias, Nancy.

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Cristel Bello: Mi nombre es Cristel Bello vengo de una familia pastoral, pero en los últimos años el Señor se ha revelado en mi vida de una manera muy muy especial, hace dos años decidimos con mi esposo venirnos para Alemania en busca de trabajo, anteriormente vivíamos en España donde hicimos nuestras especialidades médicas nos vinimos con todos nuestros ahorros, nuestro hijo de un mes y muchas expectativas mi esposo inició el curso de idioma y en diez meses por la gracia de Dios logro tener el nivel requerido para trabajar y homologar el título médico en ese momento paso cinco hojas de vida por toda Alemania le hicieron entrevistas y en cinco lugares lo aceptaron así que pedimos la dirección del Señor y finalmente nos decidimos por una ciudad pequeña en la región de Turingia, nos mudamos para este lugar, hicimos un contrato de arrendamiento de un apartamento y al otro día fuimos al colegio de médicos a hacer el trámite de homologación del título de oftalmólogo, que en principio es automático por ser un título europeo, pero cuál fue nuestra sorpresa cuando revisaron los papeles nos negaron la homologación por ser ciudadanos colombianos, pues aquí en la región de Turingia existe una ley que impide la homologación a ciudadanos fuera de la Unión Europea, así que de un día para otro nos quedamos sin nada ya no habían más ahorros, no había nada que hacer pues era una ley y nos sentíamos atrapados en esta ciudad pues no podíamos movernos porque ya teníamos un apartamento alquilado, además era increíble que solo en Turingia y en otras dos regiones de Alemania existe esa ley en las otras no y justo nosotros habíamos optado por este lugar, buscamos más opciones hicimos todo lo que se nos ocurrió pero en un momento ya no había nada que hacer.

En medio de todo eso un día alguien en Facebook compartió una propaganda de Aviva Nuestros Corazones acerca de la primera conferencia en República Dominicana yo la verdad no conocía el ministerio, pero me llamó la atención que una de las conferencistas era Joni Eareckson Tada, pues cuando tenía diez años mi padre me había regalado un libro de ella de su testimonio y a mí me había impactado mucho y creo que en mi adolescencia lo volví a leer tal vez un par de veces más, pero desde ese entonces nunca más había escuchado de su vida así que madrugué porque estamos a seis horas de diferencia con República Dominicana y en ese tiempo de quietud sin esposo sin hijos el Señor me habló, me confortó y me enseñó que yo no tenía que darle ideas que Él es Soberano, que Él sabe lo que hace y que Él sabe lo que permite en nuestras vidas para moldearnos.

A la siguiente semana salimos un día a pasear con mi esposo ahí por la calle y en ese tiempo había elecciones aquí y una señora se nos acerco para darle un globo a nuestro hijo y nos preguntó que hacíamos acá, le contamos nuestra historia ella apunto nuestro teléfono y a la semana nos llamó y nos dijo que el Alcalde se iba a reunir con el ministro de salud en veinte días para discutir nuestro caso y así fue a los veinte días el Ministro preguntó bueno qué podemos hacer para que este doctor se pueda quedar aquí y el colegio médico dijo no no se puede hacer nada es una ley entonces el Ministro dijo bueno pues vamos a cambiar la ley y la ley fue cambiada, eso fue increíble para nosotros esa idea nunca se nos ocurrió dársela al Señor y Dios nos mostro que es Todopoderoso que Él puede hacer lo que Él quiere Él cambió una ley por un par de colombianos aquí anónimos en Alemania.

Y nosotros vimos como se hizo realidad Proverbios 21:1 que dice que "Como los repartimientos de las aguas así está el corazón del Rey en la mano de Jehová a todo lo que Él quiere lo inclina", Así que estamos tan agradecidos a Dios por sus maravillas por su amor para con nosotros y por Aviva Nuestros Corazones porque lo ha usado para alentarnos especialmente a mí como mujer, alentarme día a día en este camino de la maternidad y del matrimonio.

Así que bendigo todo lo que hacen y deseo que el Señor siga prosperando el ministerio que tienen y su obediencia por Él, un abrazo desde Alemania.

Carmen: Mañana, vamos a escuchar la segunda parte del mensaje de Paul David Tripp. Él continúa explicando por qué una tormenta puede ser una evidencia de la gracia de Dios. Por favor, regresa con nosotros a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

 

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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