Podcast Aviva Nuestros Corazones

El valor del tesoro oculto

Annamarie Sauter: ¿Por qué ser modesta? Por un lado, tu matrimonio se enriquecerá. Aquí está Nancy DeMoss de Wolgemuth.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Es bueno que las mujeres tengamos cierto misterio acerca de nosotras - algunas cosas que solo tu marido verá y disfrutará.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Nuestro tema puede no ser apropiado para niños pequeños en el día de hoy. Quizás quieras mantenerlos ocupados haciendo otra cosa mientras Nancy continúa con la serie titulada, Modestia: ¿Le importa a Dios como me visto? Aunque nuestra cultura abogue por lo contrario, los hombres—hombres piadosos y temerosos de Dios-—aprecian y respetan el comportamiento modesto en las mujeres. Esto es especialmente cierto en el contexto del matrimonio. Vamos a escuchar.

Nancy: Déjame pedirte, si tú tienes tu Biblia contigo, que vayas a 2da de Reyes capítulo 20. Ahora bien, este no es un pasaje que podrías considerar como específicamente relativo a la modestia o a la ropa, pero creo que hay un principio en este pasaje que tiene una aplicación poderosa para nosotras las mujeres en el ámbito de la modestia.

2do de Reyes capítulo 20, estamos empezando en el versículo 12, y el contexto aquí es que el rey de Babilonia, envió un emisario a Ezequías, rey de Judá. Ahora, si pones todo este pasaje en el contexto de todo el libro, sabrás que su intención no es buena. En última instancia, Babilonia tomará a Judá.

Pero Ezequías es tomado desprevenido en este incidente en particular, y el versículo 12 nos dice,

En aquel tiempo Berodac-baladán [qué nombre], hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y un regalo a Ezequías, porque oyó que Ezequías había estado enfermo.

Ahora bien, esto suena bastante inocente, parece que el hombre está tratando de ser agradable. Bueno, este es un enemigo, y Ezequías tontamente no entendía que su intención en última instancia era hacerle mal. Y el versículo 13 nos dice que:

Ezequías les dio la bienvenida y les mostró toda su casa, la plata, el oro, las especias, el aceite precioso, su arsenal, todo lo que había en sus depósitos. No había nada en su casa ni en todo su dominio que Ezequías no les mostrara.

Por cierto, Ezequías fue un buen rey. Él era un hombre que tenía un corazón para Dios, solo que hizo algo muy tonto. Al igual que muchas de nosotras, mujeres, que realmente tienen un corazón para el Señor pero están tomando algunas decisiones insensatas cuando se trata de asuntos del vestir y de la modestia. Pues bien, el versículo 14 dice:

Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezequías, y le dijo: ¿Qué han dicho esos hombres y de dónde han venido a ti? Y Ezequías respondió: Han venido de un país lejano, de Babilonia. Y él dijo: ¿Qué han visto en tu casa? Y Ezequías respondió: Han visto todo lo que hay en mi casa; no hay nada entre mis tesoros que yo no les haya mostrado. Entonces Isaías dijo a Ezequías: Oye la palabra del Señor” (Versículos 14-16).

Solo quiero decirte que Dios puede usar esta serie en tu vida para advertirte como mujer cristiana porque tal vez has sido poco sabia o hasta ignorante en relación a algunos asuntos sobre la modestia y el vestir. Dios está, espero, utilizando esta serie para hablarte la Palabra de Dios a tu vida y para darte una nueva perspectiva sobre estos asuntos.

El Señor [dijo], en el versículo 17 “He aquí, vienen días cuando todo lo que hay en tu casa y todo lo que tus padres han atesorado hasta el día de hoy, será llevado a Babilonia [eso que has mostrado al rey de Babilonia, en última instancia, eso será de su propiedad]; nada quedará. Y algunos de tus hijos que saldrán de ti, los que engendrarás, serán llevados, y serán oficiales en el palacio del rey de Babilonia" (Versículos 17-18).

Esto no va a simplemente afectarte a ti, esto va a afectar a tus hijos que crecerán ahora en una tierra extranjera, serán cautivos, y en última instancia, por supuesto, va a afectar a los hijos de tus hijos también.

Bueno, sabemos que esta profecía se cumplió en 2do de Reyes capítulo 25, donde, de hecho, los babilonios vinieron y saquearon a Judá, tomaron cautivo al pueblo, y los nietos de Ezequías fueron enviados en cautiverio.

Ahora lo interesante, mientras terminamos el pasaje que hemos estado viendo, Ezequías le dijo a Isaías. . . es como si él no estuviera muy estresado sobre esta profecía. Entonces Ezequías dijo a Isaías: “La palabra del Señor que has hablado es buena”. Pues pensaba: “¿No es así, si hay paz y seguridad en mis días?”(Versículo 19).

En pocas palabras, las consecuencias no van a ser inmediatas, así que no es tan malo después de todo. Pero mira el versículo 21. “Y durmió Ezequías con sus padres”, esto significa que murió, y él no vio todas las consecuencias de esta profecía. Pero dice que su hijo “Manasés reinó en su lugar”.

Ahora, yo no sé lo que recuerdas de Manasés, pero a medida que avanzamos en los próximos capítulos, nos encontramos con que Manasés fue uno de los reyes más malvados que la nación de Judá haya tenido. Me pregunto cuánto de esto no comenzó con las semillas que habían sido sembradas por su padre, que tenía un verdadero corazón para el Señor, pero que hizo algunas decisiones imprudentes, insensatas, cuando se trataba de comprometerse con el enemigo.

Y quizás tú te estés preguntando: "¿Qué tiene que ver todo esto con las mujeres y con la ropa?". Bueno, de manera similar, si una mujer muestra todos sus tesoros - y tu belleza femenina, joven, es tu tesoro. Dios te hizo mujer, y eso es hermoso. Tu puedes tener 16 años y quizás ningún hombre jamás te haya prestado atención, y quizás estarás pensando, "Yo no soy muy hermosa”.

Escucha, todas las mujeres tienen una belleza que Dios les ha dado. Es un tesoro. Es algo que un día querrás ser capaz de dar como un regalo a tu esposo para que el disfrute y para que disfruten juntos él y tú en la santidad de esa relación íntima matrimonial. Tus encantos femeninos, tu belleza femenina, tu cuerpo son tesoros. Son un regalo de Dios.

Cuando una mujer o una joven muestran sus tesoros a las personas que no tienen derecho a participar de ellos, corren el riesgo de que alguna persona con mala intención le quite aquello que ella ha revelado. Corre el riesgo de que sus hijos se vean afectados de maneras aún más significativas en el futuro. Algunas de ustedes tomaron decisiones insensatas, moral o espiritualmente, o en relación a los asuntos de la modestia, cuando eran más jóvenes.

Y quizás estas cosechando en tus hijos o en tus nietos actitudes y valores, y te preguntas pero: "¿De dónde sacaron eso?" Bueno, puede ser que tú hayas plantado algunas semillas con tu propia falta de modestia. Tal vez no de manera extrema o excesiva, pero ahora algunos de tus hijos y de tus nietos de la próxima generación están llevando esa filosofía a un mayor extremo mayor – y tú estás sorprendida.

Estás diciendo: "¡Yo no puedo creer que ella piensa de esa manera!". Bueno, mírate al espejo y pregúntate: "¿Consiguió alguno de estos valores de la forma en que manejé mi belleza femenina?

En nuestra cultura, las mujeres están obsesionadas con la mostrar de sus tesoros. Como te he dicho antes en esta serie, tomé el tiempo, varias horas, mientras estudiaba para esta serie de leer revistas, de mirar fotos, de ver lo que la cultura está leyendo. He hablado con un sinnúmero de adolescentes. He hablado con mujeres y hombres y les pregunté: "¿Cómo haces para enfrentar estos problemas?" Leí artículos, y me encontré realmente sacudida o despertada a la realidad de cómo nuestra cultura está tan inclinada a que las mujeres muestren sus tesoros y lo normal que esto es considerado.

Lo que quiero decir es, por ejemplo, tú tomas la revista Cosmopolitan, (no te sugiero que lo hagas, - yo lo hice y espero nunca volver a hacerlo). No recuerdo jamás haber tenido una de ellas en mis manos antes. Pero a medida que hojeaba la revista y veía todas las fotos…

Escucha, una generación atrás lo habría considerado pornografía. Pero no solo las imágenes, sino los artículos y lo que están promoviendo en términos puro y simple, en tu misma cara, es la promiscuidad sexual. Mi corazón estaba tan triste mientras pensaba en estas mujeres que se les paga todo este dinero para mostrar sus tesoros en formas que van a tener como resultado el no tener ningún tesoro.

¿Ves? Tú puedes mostrar tus tesoros ahora, ostentarlos, anunciarlos, y que te los tomen en maneras que sean dañinas y dolorosas para ti y para tu matrimonio y para la próxima generación. O puedes escoger protegerlos ahora, cubrirlos y mantenerlos.

Es bueno que las mujeres tengamos cierto misterio alrededor de nosotras— algunas cosas que solo tu marido verá y disfrutará. Encontrarás mayor gozo, plenitud y bendición en tu matrimonio y tendrás un menor número de obstáculos que superar en tu relación sexual en tu matrimonio, y también tendrás una fuente de donde entrenar a tus hijas.

Sé que ustedes jóvenes de 16 años no están pensando en este momento acerca de cómo van a entrenar a sus hijas, pero les digo que no pasará mucho tiempo antes de que estés luchando con esos asuntos. ¡Qué bendición poder compartir de tu propia experiencia de vida, de cómo tu protegiste y apreciaste esos tesoros y los mantuviste para el Señor y para el hombre adecuado, y cómo Dios te bendijo con una mayor plenitud e intimidad mientras te convertías en una mujer casada, más de lo que podrías haber experimentado de otra manera!

Ahora, déjame decirte que esto no es solo un problema en el mundo secular, el hecho de que mujeres estén mostrando sus tesoros. Un hombre me dijo recientemente que él tiene una serie de amigos que pensaban que sus familias necesitaban dejar una prominente, respetada y exitosa iglesia evangélica, aparentemente, una iglesia importante en esta ciudad en particular, debido a toda la inmodestia de las mujeres de la iglesia.

De hecho, tenemos algunas preguntas que nos entregaron en una actividad que tuvimos y una mujer entregó esto. Ella dijo:

Tengo un hijo que está cada vez más consciente de las mujeres a medida que madura. (Eso es natural). Mi marido y yo nos esforzamos por criarlo de acuerdo a los principios de Dios, pero nos sentimos en una emboscada cuando lo llevamos a la iglesia (no al centro comercial, es a la iglesia) y ve con sus ojos a las jóvenes, e incluso mujeres que se visten más apropiadas para una discoteca, que para a un servicio de adoración.

Bueno, este es un problema en la iglesia y uno del cual debemos estar preocupadas. Nos estamos haciendo tan insensibles como la cultura. Hemos permitido que la cultura, la cultura secular, sea nuestra norma. Creemos que mientras no nos parezcamos a Britney Spears, somos modestas. Me di cuenta mientras revisaba algunas de estas revistas que entendía mejor por qué tantas jóvenes cristianas piensan: "Yo estoy siendo modesta", porque se comparan a sí mismas con el estándar de los extremos y los excesos que están ahí afuera en la cultura secular.

Así que quiero desafiarte a pensar en los tesoros que Dios te ha confiado, los tesoros de la belleza femenina. No estamos diciendo que las mujeres deben ser feas. Dios no hizo a las mujeres feas. Cuando Dios la creó, dijo, que "era bueno". La belleza es algo que es bueno. La belleza no es pecado. Lo que es pecaminoso y vergonzoso, y en última instancia, degradante para ti como mujer es cuando tú tomas los tesoros que Dios te ha dado y los muestras abiertamente a aquellos que no tienen el derecho de probar de tocar, sentir o experimentar esos tesoros.

Annamarie: Nancy DeMoss de Wolgemuth ha estado explicando el valor del tesoro oculto. Ella estará de regreso con la segunda mitad del programa de hoy. Es parte de una serie llamada, Modestia: ¿Le importa a Dios como me visto? Durante esta serie, esperamos que tú escudriñes la Biblia y desarrolles un corazón para la modestia.

Te recomendamos adquirir un pequeño libro escrito por Nancy titulado “La Apariencia. Lo puedes encontrar en www.AvivaNuestrosCorazones.com y si vives en los EEUU o Canadá. Puedes llamar al 1-800-569-5959.

A lo largo de esta serie Nancy se ha centrado en el corazón en lugar de las piezas individuales de vestir. Las mujeres se han estado preguntando: ¿Y qué sobre esta ropa? ¿Qué pasa con esta otra? Aún tendrás que tomar decisiones por ti misma en oración, pero aquí esta Nancy con una enseñanza un poco más específica.

Nancy: Seré específica… la verdad es que no quiero, pero en esta sesión y en la siguiente, siento como que tengo que ser específica. ¿De qué es que hemos estamos hablando? ¿Cuáles son las cosas que hemos dicho? Que los hombres están hechos de manera diferente que las mujeres. Que son más estimulados por la vista. ¿Cuáles son algunos de los tipos de ropa que plantean desafíos en lo que respecta a este problema de la modestia?

Ahora, todo lo que puedas decir sobre este tema te etiquetará como una "legalista", y me doy cuenta al hacerlo de que estoy corriendo un un riesgo enorme. Pero he pensado mucho sobre esto, durante mucho tiempo, y decidí que tenemos que emitir algunas palabras de advertencia a nuestra cultura - a nuestra cultura cristiana.

Las personas en la cultura secular. . . No espero de ellas que se vistan como cristianas. Así que o que estoy hablando a lo que me estoy refiriendo es a la forma en que las mujeres han llegado a vestir en la iglesia. Creo que es necesario abordarlo, y creo que es algo difícil para los hombres hacerle frente. Así que mientras estamos hablando con las mujeres, siento como si se tratara de cosas, que aunque es incómodo para mí y me gustaría no tener que hacerlo, siento que tenemos que decirlo.

Me doy cuenta de que algunas de ustedes no se sienten cómodas con sus hijas menores o con sus hijos escuchando esto. Y lo entiendo. Pero tal vez te ayudará a saber cómo entrenarlos. Déjame que te diga, estarán escuchando estas cosas, y van a estar viendo estas cosas en la cultura. Así que pídele a Dios que te muestre cómo entrenarlos y cómo protegerlos en estas áreas.

Así que cuando estamos hablando de la ropa inmodesta, de estar vestida indecorosamente, ¿cuáles son algunas de las cosas que están involucradas? Permíteme decirte que creo que hay dos categorías básicas.

En primer lugar es cuando permitimos que las partes íntimas o seductoras de nuestro cuerpo estén expuestas y la otra es cuando permitimos que las partes íntimas o privadas se enfaticen se realcen. Expuestas o enfatizadas.

Así que la inmodestia puede ocurrir por el descubrir las partes que, como sabes, si nos fijamos en las revistas de moda hoy en día, eso es lo que se están haciendo, y la otra es solo cubriendo parcialmente las áreas privadas. He leído de hombres que dicen – hombres cristianos que han dicho - que a veces lo que está parcialmente cubierto puede ser aún más tentador que la parte que esté totalmente descubierta. Porque es jugar con la imaginación y la mente del hombre.

Así que podríamos estar hablando de estar totalmente descubiertas o parcialmente cubiertas en esas áreas privadas o por estar cubiertas de una manera tal como para llamar la atención sobre la misma parte del cuerpo que estamos cubriendo. Así que vamos a hablar de estas categorías.

En primer lugar, la exposición de partes íntimas atractivas, privadas del cuerpo. Aquí estamos hablando. . . Una vez más, mucho de esto no lo hubiese sabido honestamente, si no hubiera leído mucho de lo que los hombres han dicho que está en la lucha de sus corazones. Pero estamos hablando aquí acerca de la exposición de los muslos, el pecho, los senos, el estómago (que se puede mostrar o dejar casi a la vista), la espalda y los hombros, por ejemplo.

Toma por ejemplo los muslos. Por cierto, en el Antiguo Testamento, la Escritura describe la desnudez no siempre como totalmente sin ropa, si no que a veces como estando parcialmente desnuda en la región desde la cintura o de la cadera hasta las rodillas, que es lo que dice el diccionario de lo que es el muslo.

La Escritura habla de una mujer que es una imagen de estar bajo juicio cuando ella tiene sus muslos expuestos. Aun en la Escritura vemos esta descripción, así que sabemos que las faldas cortas y los vestidos cortos hacen esto. Ahora, yo no voy a decirles cuántos centímetros es corta. Pero estas son cosas que tenemos que estar pensando

He leído de Mary Quant que es reconocida como la madre o la inventora de la mini-falda. Ella fue que la hizo popular. Ella es una diseñadora británica. Dijo que su objetivo "era vestir a la mujer para que los hombres sintieran que querían arrancar la envoltura". Cuando se le preguntó, "¿Cuál es el sentido de la moda?, ¿hacia dónde se dirige?" Ella rápidamente respondió, "sexo”.

Así que estamos hablando de faldas que exponen las piernas y los muslos de maneras inapropiadas, y es importante resaltar que esto que acabo de citar es una persona que no es cristiana o sea Mary Quant es una persona de la cultura secular la misma persona la misma mujer que diseño esas faldas que tú te pones esas faldas cortas o aberturas que están a mitad de camino por el lateral de la falda o la espalda, o incluso ahora la parte delantera del vestido o la falda de una mujer. ¿Cuál es el propósito de esas aberturas altas? Es para exponer los muslos.

Y mujeres, quiero decirles, y no me gusta para nada ser minuciosa odio tener que ser minuciosa en esto, pero no es solo un asunto de cómo se ve cuando estás de pie delante de un espejo sin moverte. Es una cuestión de lo que ocurre al caminar o al subir las escaleras y hay hombres detrás de ti. Los pantalones cortos entran en esta categoría.

Ahora vamos no solo a la exposición de los muslos, si no de los pechos y los senos. Aquí es donde tenemos escotes bajos, mostrando el escote o camisas grandes o sueltas, camisas que están bien mientras estás parada pero no cuando te agachas. El material, el tejido, se cae de tu cuerpo y una parte tentadora de tu anatomía se expone a la vista de los hombres. Puedes incluso no darte cuenta de qué esto está sucediendo.

Una de las cosas de la que estamos hablando aquí es de las mujeres que tienen botones desabrochados, incluso si nada está siendo expuesto. Botones siendo innecesariamente desabrochados eso pueden verse seductor y tentador. Un hombre dijo, "no hay una parte del cuerpo de una mujer que sea tan atractiva para un hombre como los senos, y cuando un hombre ve a una mujer con dos o tres de los botones de su blusa abiertos, probablemente concluirá que es su intención el tentar y atormentar los hombres”.

Ahora, tú pudieras estar pensando, pero ese hombre está loco. Bueno, tal vez lo esté, pero él es un hombre. Y si él es un hombre cristiano, es un hermano. El hecho de que no podamos entender o no podamos verlo de la misma manera, no nos da licencia para destruir los corazones, los pensamientos, y la moral de los hombres por quienes Cristo murió.

Permítanme decirles, mujeres, no es nuestro lugar, nuestro derecho, nuestra responsabilidad criticar y condenar a otras mujeres que no pueden darse cuenta de estas verdades, incluso las mujeres de tu iglesia. Hay algunas mujeres no cristianas en muchas de nuestras iglesias o nuevas creyentes que nunca han sido enseñadas, que nunca han sido discipuladas. Solo porque tú tienes tu falda larga y tu blusa conservadora y con mangas largas no te sientes ahí y seas presumida, pensando, "Estoy tan agradecida de que yo soy modesta, y no puedo creer que todas estas mujeres están tan indecorosamente vestidas en nuestra iglesia”.

Escucha, si aprender todo esto te hace crítica u hostil o enojada con los demás en lugar de tener compasión y bondad en tu corazón, entonces tú no tienes un espíritu modesto. El espíritu de la modestia es el espíritu de la humildad, de la pureza, del auto-control. Eso significa que tú quisieras venir a su lado y en amor decirle a otras mujeres que necesitan ser educadas y enseñadas y guiadas en estas áreas.

En nuestra próxima sesión, quiero referirme a algunas otras áreas específicas en las que debemos ser cuidadosas y cautelosas. Justo cuando pensamos en la exposición del cuerpo, de las partes privadas, de las partes íntimas, tentadoras del cuerpo, le preguntarías al Señor: "¿Señor hay alguno de estos principios que mi armario está violando?"

Tal vez no en una forma extrema. Tú podrías decir que nadie miraría tu armario y diría que estás siendo sensual. Pero pregúntale al Señor. ¿Señor esto te agrada? ¿Hay algo en mis faldas, en mis vestidos, en mis camisas, en mis tops, en mis pantalones cortos que pueden poner tentación en el camino de los hombres cristianos?

Creo que tienes un corazón que quiere agradar al Señor. Creo que por eso estás escuchando este programa. Creo que muchas de ustedes van a estar dispuestas a decir: "Señor, no es gran cosa para mí, este punto en particular de la ropa. Puedo prescindir de ella si esto me ayuda a ser una bendición o puedo ser de ayuda y no un obstáculo para los hombres que me rodean".

Annamarie: Nancy nos ha estado invitando a evaluar la forma en que nos vestimos. Para ayudarte en la medida en que buscas del Señor en este tema, Nancy ha escrito un libro llamado, La Apariencia. Este recurso te llevará a través de una serie de preguntas que te ayudarán a evaluar tu vestuario y sobre todo, tu corazón. El folleto incluye un listado de las Escrituras pertinentes para que puedas estudiarlas por ti misma.

Mañana descubrirás por qué es tan difícil enumerar los "haz esto y no hagas lo otro” cuando se trata de la modestia. Continuaremos hablando sobre cultivar un corazón piadoso en cuanto a este tema de la modestia, mañana, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.