Podcast Aviva Nuestros Corazones

Viviendo conforme a los roles bíblicos

Annamarie Sauter: ¿Si tu vida fuera un espejo, qué reflejaría?

Nancy DeMoss Wolgemuth: Cuando cumplimos nuestro rol como mujeres, y cuando los hombres cumplen su rol como hombres, reflejamos algo increíblemente hermoso sobre el gran plan redentor de Dios, sobre la relación de Dios con su iglesia y la relación que Cristo tiene con su novia.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. 

La lectura de hoy de la Biblia es Génesis capítulos 28-30.

¿Realmente hay alguna diferencia entre un hombre y una mujer, o somos básicamente lo mismo?

Esta semana y la próxima, Nancy estará abordando este importante tema, en la serie titulada, «Una visión bíblica de la feminidad».

Nancy: Hace unos días recibimos un correo electrónico interesante en Aviva Nuestros Corazones. Permíteme compartirlo contigo. Esta persona dijo:

«Puede que hayas notado por mi nombre que soy un hombre, y sí, me siento un poco raro con todos esos colores rosados en el sitio web. (Bueno, el sitio web fue diseñado para mujeres). Sin embargo, quiero decir que he estado escuchando su programa (y permitimos que los hombres escuchen a escondidas, aunque estamos hablando específicamente con mujeres en este programa), y a medida que escucho más y más , me pregunto (y al Señor) la pregunta de Proverbios 31:10: ¡¿Quién puede hallar una mujer así?!»

Él escribió esto cuando la serie sobre Proverbios estaba en el aire, y estaba hablando sobre la mujer de Proverbios 31, que hace la pregunta, ¿quién puede hallar una mujer así? (Virtuosa, excelente). Él dijo:

«A lo largo de los 19 años que llevo viviendo, he estado rodeado de mujeres fuertes que asumen el liderazgo y me digo a mí mismo: «Tal vez suene sexista o algo así, ¡pero no quiero una esposa así!» Mi líder juvenil es una mujer que me dice que las mujeres en el hogar son cosa del pasado. Ella me dice que me olvide de querer una esposa así porque ¿qué tal si ella quiere su propio ministerio?

Entonces, cuando escuché sus enseñanzas, pensé que tal vez muchas mujeres apagarían sus radios cuando su programa saliera al aire (y quizás algunas lo hagan), pero me sorprenden los comentarios que escucho de otras mujeres sobre sus mensajes. ¡Me sorprendió saber que aun hoy día hay mujeres que quieren ser esa mujer de Proverbios 31!

Personalmente quiero una mujer que pueda hacerme sentir como un hombre, que pueda comprender mi liderazgo y respetarme. No muchos tienen este ideal. Estoy compartiendo su ministerio con la joven que me gusta. Me gustaría que ella fuera esta mujer piadosa, ya sea que nos casemos un día en el futuro o no».

Ahora, permíteme preguntarte esto: ¿Este joven de 19 años, es sexista porque esta diciendo: «Quiero una mujer que pueda hacerme sentir como un hombre, que pueda entender mi liderazgo y respetarme»?

  • ¿Estamos siendo sexistas en este ministerio por decir que hombres y mujeres deben tener diferentes funciones y roles dentro del cuerpo de Cristo y dentro del matrimonio?
  • ¿Cuáles son las implicaciones de la enseñanza bíblica sobre la condición del hombre y de la mujer?
  • ¿Cómo es que realmente se vive eso?
  • ¿Cómo se ve eso en el hogar, en la iglesia y en otras esferas y relaciones en la vida?

En las últimas décadas, los teólogos han adoptado dos términos para describir las dos posiciones principales relacionadas con las funciones y los roles de las mujeres y los hombres en el hogar y en la iglesia. Hay matices, variaciones de posiciones dentro de estos, pero hay dos posiciones básicas esenciales. Los dos términos que usan los teólogos son egalitarianismo (igualitarianismo) y complementarianismo.

En esta sesión y en el próximo par de sesiones, quiero darles una descripción muy básica de esas dos posiciones, y les diré desde el principio que creo que la posición complementaria es la posición más bíblica. Les explicaré en estas sesiones por qué creo que este es el caso.

Es importante que nuestro pensamiento se base en la Palabra de Dios, porque si tu forma de pensar sobre este tema, o cualquier otro tema, no se basa en la Palabra de Dios, entonces el mundo pensará por ti. Vas a pensar a la manera del mundo y cosecharás las consecuencias de no pensar a la manera de Dios.

No es importante solo que pensemos bíblicamente para nosotras mismas, sino que podamos expresarnos bíblicamente con los demás. Debes poder ir a la Palabra de Dios y decir: «Esto es lo que creo, y es por esto que lo creo», sobre las funciones y los roles de los hombres y las mujeres en el hogar y en la iglesia.

Así que quiero sentar las bases. Esto solo va a ser una visión general amplia; y como dije en una sesión anterior, no hay manera de responder a todas las preguntas o de profundizar en todos los pasajes de las Escrituras que veremos.

Solo voy a tocar algunos de esos pasajes. Probablemente haré más preguntas de las que responda, pero estoy agradecida de que hay algunos recursos maravillosos disponibles hoy para ayudarnos en este estudio.

Hay muchos teólogos, pastores y otros, que han hecho un trabajo excelente al proporcionar un marco bíblico y teológico para ayudarnos a entender este asunto. Les diré que me he inspirado mucho en algunas de sus enseñanzas.

Me han ayudado mucho los escritos de personas como el Dr. Wayne Grudem, el pastor John Piper, Bruce Ware y otros que han sido mentores y maestros para mí en esta área. Estoy tratando de tomar algo de lo que han escrito que es un poco más pesado, y algunos de los libros grandes y gruesos, y he tratado de reducirlos a una enseñanza más simple para ayudarnos a entender.

Hablemos primero de la posición complementaria. La palabra complementarianismo (que usan los teólogos) se relaciona con la palabra complemento o complementario. Busqué en el diccionario para ver qué significa esa palabra.

El diccionario dice que complementario significa:

  1. Que sirve para completar o perfeccionar algo
  2. Que suple para necesidades mutuas o compensa carencias mutuas

Tenemos necesidades y carencias como hombres y mujeres, y nos complementamos. Nos completamos el uno al otro.

Otro diccionario tenía esto que decir sobre la palabra complementariedad, una palabra relacionada:

«La interrelación de la reciprocidad (dar y tomar, ir y venir) por la cual una cosa complementa o depende de otra; “la complementariedad de los sexos”».

La posición complementaria con respecto a los roles y funciones de hombres y mujeres en el hogar, y en la iglesia en particular, se resume en un documento llamado La Declaración de Danvers; documento que fue preparado por varios líderes evangélicos en Danvers, Massachusetts, a mediados de 1987.

La Declaración de Danvers fue publicada cuando fue finalizada por el Concilio sobre la masculinidad y la feminidad bíblica, el año siguiente. Quiero alentarte a que obtengas este documento, lo leas y lo estudies. No es largo. No es complejo, pero es un excelente resumen punto por punto de la posición complementaria.

Los complementarios afirman las cosas de las que hemos estado hablando en las últimas dos sesiones:

  • Que tanto los hombres como las mujeres son creados a la imagen de Dios, que tienen el mismo valor, importancia y dignidad como personas ante Dios
  • Que hay diferencias creadas por Dios entre hombres y mujeres

Quienes siguen la posición complementaria creen que Dios ha ordenado distinciones, diferencias en funciones masculinas y femeninas, en los roles tanto en el hogar como en la iglesia; que existen algunas funciones en el hogar y en la iglesia que están reservadas para los hombres, y que por otro lado hay algunas que pertenecen más al ámbito y las responsabilidades de las mujeres.

Esas diferencias en el hogar y en la iglesia entre las funciones masculinas y las femeninas, nos permiten como hombres y mujeres, complementarnos unos a otros.

A medida que cumplimos nuestros roles únicos como hombres y mujeres, reflejamos algunas cosas muy importantes acerca de Dios:

Reflejamos el diseño de Dios, la forma en que Él creó las cosas y la forma en que Él ordenó que funcionaran; reflejamos el orden de la creación de Dios.

El mundo, por cierto, se encuentra en este tiempo en un estado de completo desorden. Pienso en un versículo del Salmo 82 que dice que «el mundo entero se estremece hasta los cimientos» (NTV). El punto es que los cimientos de la sociedad están resquebrajados, la tierra está descompuesta o desordenada. Las personas están desorientadas, hay muchas familias disfuncionales. ¿Por qué? Porque no han abrazado—recibido ni aceptado—el orden de Dios. Así que hay muchas cosas que están fuera de lugar. 

Cuando funcionamos según el orden, el diseño de Dios, como hombres y como mujeres, reflejamos el orden y los roles que existen dentro de la Trinidad.Reflejamos algo poderoso acerca de cómo funciona Dios en relación con Él mismo. Llegaremos a eso un poco más tarde y veremos esa relación intertrinitaria de los roles del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Cuando cumplimos con nuestro rol como mujeres, y cuando los hombres cumplen su rol como hombres,también reflejamos algo increíblemente hermoso sobre el gran plan redentor de Dios, sobre la relación de Dios con su iglesia y la relación de Cristo con su novia.

Ahora, hemos dicho que los complementarios creen que hay roles únicos y distintivos que los hombres y las mujeres deben desempeñar en el hogar y en la iglesia. Déjame decirte que tan pronto como llego a este territorio, tenemos muchas oyentes que dicen: «¡Hey! Me perdiste ahí. No te sigo en eso».

Déjame solo pedirte que esperes. Déjame pedirte que me escuches; y luego, se lo llevas al Señor y le dices: «Señor, muéstrame Tu Palabra. Si esa mujer en la radio se ha equivocado, enderézala».

Pídele a Dios que te muestre Su Palabra. Solo voy a mostrarte lo que entiendo que es el caso. En el corazón de esas distinciones de roles y funciones entre hombres y mujeres, está la creencia en la posición complementaria, la creencia de que Dios les ha dado a los hombres (varones, masculinos), la responsabilidad primordial de dirigir y alimentar el rebaño de Dios.

Voy a explicar esto mucho más a fondo. Voy a dar algunas advertencias, y a explicarte algunas responsabilidades. Este va a ser nuestro punto de partida: Dios les ha dado a los hombres la responsabilidad primordial de dirigir y alimentar al rebaño de Dios.

Eso significa que los hombres son responsables delante de Dios, de proporcionar dirección, supervisión, liderazgo, provisión y protección a sus familias y a la familia de Dios.

Ahora, algunos teólogos dicen que el liderazgo o el papel de liderazgo de los hombres en el hogar y en la iglesia, se introdujo después de la caída, que fue parte del castigo que Dios les dio al hombre y a la mujer. Dicen que Cristo vino a revertir o deshacer los efectos de la caída. Por lo tanto, ya que Cristo vino, ya no tenemos que hacer estas distinciones.

Sin embargo, si miras la Palabra de Dios con cuidado, verás evidencia de diferentes roles entre Adán y Eva antes de que ellos pecaran. Los diferentes roles entre hombres y mujeres en las Escrituras nunca se remontan a la caída. Siempre se remontan a la forma en que estaban las cosas en el huerto del Edén antes de que el pecado corrompiera nuestras relaciones.

Las diferencias entre hombres y mujeres no pueden explicarse simplemente por la tradición, por la educación o por la cultura; están enraizadas en la creación, en la forma en que Dios hizo las cosas.

Por cierto, creo que esta es una de las razones por las que muchas personas intentan refutar todo ese relato del Génesis y el concepto de creación, porque si hay un Creador y Él es Dios, entonces Él tiene el derecho de decir cómo deben ser las cosas. Las personas no quieren inclinarse ante lo que Dios dice que es la manera en que deben ser las cosas.

Permíteme darte una ilustración del Nuevo Testamento de cómo las diferencias entre hombres y mujeres se remontan a la creación. Pablo está enseñando en 1 Corintios 11 sobre la importancia de preservar las distinciones, los diferentes roles entre hombres y mujeres en el contexto del matrimonio y de la iglesia local.

Y luego explica por qué, y en su explicación vuelve al orden de la creación. Él dice: «Porque el hombre no procede de la mujer, sino la mujer del hombre. Pues en verdad el hombre no fue creado a causa de la mujer, sino la mujer a causa del hombre» (vv. 8-9).

Una vez más, no voy a explicar todo lo que eso significa en este momento; solo quiero señalar que cuando Pablo está diciendo: «¿Por qué hay diferencias?», los lleva de vuelta a la creación.

«La mujer fue hecha como una ayuda idónea para el hombre», nos dice Génesis 2. No significa que ella sea menos importante que el hombre, pero sí dice que tiene un papel, un rol diferente.

Ves el mismo concepto en 1 Timoteo 2:12, donde Pablo dice, hablando sobre el contexto de la iglesia local: «Yo no permito que la mujer enseñe ni ejerza autoridad sobre el hombre».

En el siguiente versículo él dice por qué: «Porque Adán fue creado primero, después Eva». Una vez más, ¿puedes ver que lleva el razonamiento, lo racional, de vuelta a la creación? Así es como Dios diseñó las cosas.

Dios creó a Adán primero. Esto sugiere que la intención era que Adán tuviera un papel de liderazgo en la familia. La idea de roles distintos e incluso de autoridad en las relaciones existía incluso antes de la creación.

¿Dónde vemos eso? En la eternidad pasada, en la relación intertrinitaria que Dios siempre ha tenido, en el carácter mismo de Dios. Sabes que la Trinidad —el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo— son iguales. Todos son iguales entre Sí. Son iguales en todos Sus atributos; sin embargo, hay diferencias esenciales entre las tres personas de la Trinidad.

Por lo tanto, el hecho de que haya distintos roles y responsabilidades masculinas y femeninas en el hogar y en la iglesia, es un concepto noble, es un hermoso concepto. Es algo bueno.

Pero nuestro pensamiento está retorcido. La perspectiva del mundo es que tener autoridad es bueno, pero no tener autoridad es malo. Esa no es la manera de pensar de Dios.

Sin duda, hay abusos, pero el concepto esencial de autoridad y sumisión es algo que es divino. 

En este punto quiero hacer una advertencia, porque tanto las personas que apoyan el egalitarianismo, teológicamente hablando,como las que apoyan el complementarianismo, hay personas dentro de los que lo sostienen, que realmente aman a Dios, y creen sinceramente que están interpretando correctamente las Escrituras. Así que quiero que sepas eso mientras digo estas cosas.

Las personas que apoyan la posición igualitaria no están de acuerdo en que existen distinciones creadas por Dios entre los roles masculino y femenino en el hogar o en la iglesia.

Dirían que no puedes tener igualdad y autoridad a la vez, que tienes que elegir entre ambas.

Los que apoyan el igualitarianismo creen que el liderazgo de Adán sobre Eva, o de los esposos sobre las esposas, no formaba parte del diseño original, del orden original creado. Dicen que fue resultado de la caída.

He intentado mostrar que no estoy de acuerdo con esa afirmación. Creo que si miras el Antiguo y el Nuevo Testamento, verás muchas pruebas de que Dios tuvo estas distinciones desde el principio de la creación.

Ahora, al eliminar estas distinciones, al eliminar el concepto de autoridad y sumisión dentro del hogar y dentro de la iglesia, esto es lo que sucede: eliminamos lo que pretendía ser una bella imagen de la relación entre Cristo y su iglesia.

Se supone que esas diferencias entre hombre y mujer, entre esposo y esposa, entre masculino y femenino –que se supone que se complementan entre sí– nos dan una idea de cómo es Dios. Se supone que nos dan una imagen de la redención, del amor de Cristo el Salvador por su iglesia.

Eso es lo que lees en Efesios 5:23. «Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia». Si eliminamos el liderazgo en el hogar y en la iglesia, eliminamos la imagen de Cristo que es la cabeza de su iglesia.

«Cristo es la cabeza de la iglesia», y el versículo continúa diciendo: «... siendo Él mismo el Salvador del cuerpo». De esto se trata la redención.

El siguiente versículo continúa diciendo: «Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo».

Ahora, esta no es una serie sobre la sumisión, y hay mucho que podemos decir al respecto, y muchas Escrituras que podríamos citar aquí. Solo quiero que vean este concepto, que el liderazgo de Cristo sobre su iglesia está destinado a ser representado por hombres que toman el liderazgo bíblico y piadoso en sus hogares y en la iglesia local.

Se supone que la imagen de la iglesia que se somete a Cristo, su Salvador, está representada por esposas que se someten de manera gozosa e inteligente al liderazgo de sus esposos. ¿Ves la imagen?

Pablo no solo está hablando del matrimonio aquí. Él está diciendo: «Estoy hablando de la iglesia. Estoy hablando de la redención. Estoy hablando del gran misterio de la relación del Salvador con su iglesia».

Entonces vemos que las Escrituras afirman y defienden los conceptos de igualdad, diferencias y unidad. Es un misterio, pero todos ellos pueden ir juntos. Y eso, como veremos en las próximas sesiones, tiene implicaciones para cada área de la vida.

Permíteme decir, mientras concluimos, que el enemigo, Satanás, siempre trata de separar las cosas que Dios une. Por ejemplo, Dios ha unido marido y mujer en matrimonio. «Ningún hombre lo separe» (véase Mateo 19: 6; Marcos 10: 9). Satanás trata de separarlo a través del divorcio.

Satanás también trata de unir las cosas que deben estar separadas. Él trata de eliminar las diferencias y distinciones creadas por Dios. Intenta hacer que todo sea igual en nombre de la igualdad, y en última instancia, esa forma de pensar es destructiva para el matrimonio, para los hombres, para las mujeres, para los niños y para nuestra cultura.

Cuando eliges abrazar y seguir el camino de Dios, aunque seré la primera en decir que es contracultural, que va en sentido contrario a nuestra cultura, ves que en el camino de Dios hay protección contra la deshumanización de las mujeres y protección contra la emasculación de los hombres.

El camino de Dios no abusa de las mujeres. No las oprime. Nos ofrece como mujeres un contexto en el que podemos experimentar la verdadera libertad y la máxima plenitud y abundancia en Cristo.

Annamarie: Nancy DeMoss Wolgemuth nos ha estado mostrando el hermoso diseño de Dios para la feminidad y para la masculinidad, y cómo al abrazarlo experimentaremos libertad y plenitud. Nancy estará de regreso para orar.

Como escuchaste, entender la verdad de la Palabra de Dios acerca de nuestros roles es crucial. Esto afecta la imagen que reflejamos al mundo de quién es Dios y de la historia de la redención.

Puedes profundizar más en este tema haciendo uso de los recursos relacionados a este programa. Encuentra los accesos a los mismos en la transcripción, en AvivaNuestrosCorazones.com. Allí, a través de nuestro sitio web, también puedes compartir fácilmente este programa por diversos medios con otras mujeres.

Escucha lo que una mujer que ha sido bendecida por medio de enseñanzas como esta compartió con nosotras.

Sara: Soy esposa de pastor, el privilegio... alabo al Señor por ese rol que me ha tocado vivir, aparte de ser madre, hermana, hija...y sinceramente me sentía incapaz y me siento incapaz, porque es únicamente por la misericordia del Señor, esa gracia infinita que el Señor tiene para cada uno de nosotros.

Sabemos que es la Palabra la que cambia los corazones, la que penetra el alma y estamos tratando de ir conforme a la Palabra, conforme a los preceptos que el Señor nos marca en Su Palabra. Cómo el Señor ha extendido Su reino, y yo sé que aunque ahorita nos sentimos un pequeño grupo, el Señor tiene grandes cosas porque es necesario que las mujeres sepamos cuál es nuestro diseño, cuál es nuestro rol.

Ir en contra de lo que el mundo nos enseña, de lo que el mundo nos dice de cómo debemos de vivir una vida contraria a la Palabra. Es maravillosa la obra del Espíritu Santo en cada una de nosotras, que nos lleva a entender y a abrazar ese rol, y a hacerlo de una voluntad. No por obligación, no con enojo, sino con un ánimo voluntario, buscando el rostro del Señor.

El material que tenemos en Aviva Nuestros Corazones ha sido de mucha ayuda para poder darles ayuda a nuestras hermanas en la congregación, y sabemos que el Señor tiene muchas cosas más preparadas para nosotras.

Annamarie: ¿Qué pasaría si las mujeres abrazáramos el propósito de Dios para nuestras vidas y reflejáramos la belleza y la maravilla de Su diseño? ¿Si pudieras ser parte de esto, te unirías? Muy pronto tendremos la oportunidad de juntas edificar nuestras vidas en la verdad de la Palabra de Dios. Los días 13 y 14 de marzo, únete a nosotras para la Conferencia Mujer Verdadera 2020. Visíta MujerVerdadera20.com, para saber cómo puedes ser parte de este evento.

¡Busquemos al Señor juntas, y seamos animadas a permanecer firmes, sobre la Roca que es Jesucristo!

Agresividad y pasividad. Ambas traen peligro a un hogar. Mañana, Nancy nos hablará acerca de cómo vivimos nuestro rol en nuestros hogares, dentro del pacto matrimonial. 

Ahora, ella regresa para orar con nosotras.

Nancy: Padre, en poco tiempo traté de simplificar algo que es muy complejo, y hay muchas Escrituras que podrían aplicarse aquí, y horas y horas podríamos pasar estudiando esos pasajes.

Pero oro que con Tu Santo Espíritu abras los ojos de nuestro entendimiento, y más que eso, que abras nuestros corazones para recibir lo que Tú dices en Tu Palabra.

Gracias, Señor, que has ordenado que haya diferencias, distinciones en las funciones de hombres y mujeres en el hogar y en la iglesia. Ayúdanos a comprender cuáles son, a abrazarlas, a rendirnos a ellas y a experimentar Tu bendición como resultado en nuestras vidas, en nuestros hogares, en nuestras relaciones, en nuestras iglesias. Y como resultado, que seamos una bendición para nuestra cultura y que reflejemos a nuestro mundo la belleza y la maravilla de quién eres y de Tu gran plan de redención. Oro en el nombre de Jesús, amén.

Annamarie: Permaneciendo en la Palabra de Dios juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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