Cuando Dios no se siente cerca… ¿qué hago?
¿Te has sentido cansada espiritualmente… aunque sigues intentando? ¿O a veces hasta te sientes mal por sentirte así? ¿Te cuesta admitir que estás cansada o que te sientes alejada en tu relación con Dios? Muchas veces seguimos haciendo todo lo que se supone que deberíamos estar haciendo: vamos a la iglesia, servimos, leemos la Biblia, respondemos «todo bien» cuando alguien nos pregunta… pero profundamente sabemos que hay algo que no anda bien. Y justamente de eso queremos hablar hoy: del cansancio espiritual. De ese agotamiento silencioso que muchas veces no sabemos cómo explicar, y que incluso a veces tratamos de esconder.
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
Cuando Dios se siente «silencioso»
- Dios sigue sosteniéndonos aun en esas temporadas. Esos son momentos que nos hacen recordar que vivimos por fe. A veces el activismo en el que nos encontramos nos …
¿Te has sentido cansada espiritualmente… aunque sigues intentando? ¿O a veces hasta te sientes mal por sentirte así? ¿Te cuesta admitir que estás cansada o que te sientes alejada en tu relación con Dios? Muchas veces seguimos haciendo todo lo que se supone que deberíamos estar haciendo: vamos a la iglesia, servimos, leemos la Biblia, respondemos «todo bien» cuando alguien nos pregunta… pero profundamente sabemos que hay algo que no anda bien. Y justamente de eso queremos hablar hoy: del cansancio espiritual. De ese agotamiento silencioso que muchas veces no sabemos cómo explicar, y que incluso a veces tratamos de esconder.
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
Cuando Dios se siente «silencioso»
- Dios sigue sosteniéndonos aun en esas temporadas. Esos son momentos que nos hacen recordar que vivimos por fe. A veces el activismo en el que nos encontramos nos engaña, haciéndonos creer que la vida cristiana se trata de estar en esta y en la otra actividad. No la vemos como actos simples y sencillos de fidelidad cada día, en donde sea que estemos. Vivir por fe significa confiar, esperar y depender de quién es Dios.
- Lo que debemos traer a nuestra mente es uno o dos atributos de Dios, por ejemplo: Él es inmutable: Él no cambia. Si Él es fiel, entonces ahora, en este momento de silencio, también lo es. Así que podemos decir: «Estoy desanimada, no siento que estés conmigo, pero confío en que Tú eres fiel, que si has dicho que siempre estás conmigo, es así, aunque no lo sienta».
Qué hacer cuando no siempre tenemos emoción o ganas en nuestra relación con Dios
- Esta es una oportunidad que Dios nos da para reevaluar y examinar. Antes de pensar que Dios ya no se siente igual o de voltear a ver a otros o de vernos con culpa, debemos voltearnos hacia la oración. Debemos preguntarnos:
- «Lo que estoy sintiendo, ¿es verdad?».
- «Si es verdad que estoy cansada, ¿por qué? ¿Será que estoy involucrada en muchas actividades?».
- «¿No será que es tiempo de priorizar?».
- «¿Será que me he dedicado mucho a hacer lo que es bueno y olvidé conectarme con Dios?».
- No somos más hijas de Dios por hacer más para Dios, sino por confiar en Él en cada cosa que decidimos hacer y no hacer. No se trata de hacer más para volver a tener ganas en tu relación con Dios, sino que se trata de solo rendirte y clamar a Él.
¿Por qué nos cuesta creer que seguir, aunque sea lento, también es crecimiento?
- Vivimos desde hace mucho tiempo en una cultura que se mide por el desempeño: «Si haces mucho, vales y todo te saldrá bien», «Si hacemos mucho y es visible, entonces Dios nos bendecirá más». ¡Pero esto es un grandísimo error!
- Ni la salvación ha sido por nuestras obras, y nuestra transformación tampoco lo es. Somos llamadas a hacer buenas obras que Él preparó para nosotros de antemano, pero no somos medidas por ellas para que Dios nos bendiga o nos hable. Y no todas crecemos igual ni al mismo ritmo.
- Permanecer es fe real. Estancarse no significa que Dios no está usando ese tiempo para formarte, sostenerte por Su gran amor. La vida cristiana no siempre es una vida de picos altos ni es lineal, sino de permanencia, de fidelidad y dependencia. El proceso de transformación no se sostiene de nuestros esfuerzos, sino de fe en que Dios obra en nosotras.
- La vida cristiana no es una vida que se ve con menos problemas y cansancio y más éxito inmediato, o que se vive por lo que sentimos. Nuestra vida consiste en parecernos más a Jesús en las situaciones en las que estamos. Nuestro trabajo no es estar midiéndonos todo el tiempo, es ser fieles allí donde estamos.
¿Cómo puedes acercarte a Dios hoy, incluso con cansancio?
- Levántate confiada en que este día Dios ya lo conoce.
- Pídele que te dé la porción de lo que necesitarás.
- Recuerda que aunque estás cansada y sientes que Dios no te escucha, tus oraciones son escuchadas por Él y serán contestadas según Su propósito.
- Busca a otra hermana para que ore por ti y te pueda recordar que Dios no se mueve; ¡Él siempre está allí!
- ¡Ve a Dios! Él siempre está con sus brazos abiertos para ti.
Para reflexionar:
- «Ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro». —Romanos 8:39
- «Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas». —Efesios 2:10
- «Pero todos nosotros, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu». —2 Corintios 3:18
- «Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención». —Filipenses 2:13
- «¿Por qué te desesperas, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues lo he de alabar otra vez. ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios!». —Salmo 42:11
- El cansancio espiritual no significa que Dios te abandonó. El silencio no significa ausencia y la lentitud no significa fracaso. Quizás hoy no sientes lo que antes sentías. Tal vez no tienes la energía que quisieras o puede que te hayas estado midiendo por cuánto haces, por cuánto avanzas o por cómo te comparas con otras. Pero tu relación con Dios nunca ha descansado en tu desempeño, sino en la obra perfecta de Cristo por ti.
- No eres más amada cuando haces más y no estás fuera del alcance de Su gracia por sentirte débil hoy. Ora al Señor y recuerda quién es Él: Dios fiel, inmutable, cercano y bueno. Así que hoy, no corras de Él por tu cansancio. Corre hacia Él con tu cansancio. Porque en Cristo hay descanso verdadero para tu alma.
Recursos recomendados:
Episodio, Para la joven que se siente seca espiritualmente
Episodio, Medita en la obra de Cristo
Episodio, Obra en proceso: la transformación por el Espíritu Santo
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.

Únete a la conversación