¡Refresca la memoria! | Leamos la Biblia juntas | 2 Pedro 3:1-13

¡Tengo que confesarles que esta serie ha sido como un bálsamo para mí alma! No creo que haya mejor medicina para el corazón humano que una fuerte dosis de las promesas seguras que se encuentran en las Escrituras.  Pedro, en su primera y segunda carta, nos ayuda a entender la importancia de cultivar una mente sobria que se alimente de la esperanza firme que tenemos en Cristo.  Estas palabras pueden parecer sacadas de un libro de paleontología porque suenan muy viejas y empolvadas, pero en realidad son la clave para permanecer firme en esta carrera de la fe.

#leamoslaBibliajuntas Lee los dos primeros capítulos de 2 Pedro para que puedas recordar el hilo de la carta y sombrea los conceptos o palabras que se repiten en los siguientes versículos:

1 Amados, esta es ya la segunda carta que os escribo, en las cuales, como recordatorio, despierto en vosotros vuestro sincero entendimiento,

2 para que recordéis las palabras dichas de antemano por los santos profetas, y el mandamiento del Señor y Salvador declarado por vuestros apóstoles.

3 Ante todo, sabed esto: que en los últimos días vendrán burladores, con su sarcasmo, siguiendo sus propias pasiones,

4 y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que los padres durmieron, todo continúa tal como estaba desde el principio de la creación.

5 Pues cuando dicen esto, no se dan cuenta de que los cielos existían desde hace mucho tiempo, y también la tierra, surgida del agua y establecida entre las aguas por la palabra de Dios,

6 por lo cual el mundo de entonces fue destruido, siendo inundado con agua;

7 pero los cielos y la tierra actuales están reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos.

8 Pero, amados, no ignoréis esto: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.

9  El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.

10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego intenso, y la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas.

---2 Pedro 3:1–10---

Este pasaje pareciera que es una continuación del capítulo 1, ¿no te parece?  Pedro continúa recordándonos cuáles son las cosas importantes, aquellas a las que necesitamos prestarle atención y en esta ocasión vuelve a refrescarnos la memoria y a animarnos a pensar sanamente.

La cura para la amnesia (1-2)

Hay una realidad en la vida de cada creyente, sin importar su edad, tenemos la tendencia de olvidar la verdad corriendo el riesgo de pensar de manera incorrecta y como resultado vivir en el error. Por eso es que necesitamos recordar una y otra vez la Palabra de Dios, aquellas cosas dichas por los hombres inspirados por el Espíritu Santo, los mandatos dados por el mismo Señor a través de los apóstoles en la Escritura.

Me encanta que Pedro pone un límite claro para definir qué es lo que necesitamos recordar, no se trata de temas de farándula o de consejos de auto-superación. Es la Palabra de Dios la única cura para la amnesia espiritual.

Vendrán burladores (3-7)

Sobre todo, Pedro quiere que recordemos que vendrán burladores que buscarán ridiculizar la verdad que sostiene nuestra fe, cuestionando y negando la venida de Cristo.  ¿Los has visto en tu escuela? “¡Cristo viene!” (acompañado de carcajadas burlonas) era lo que mis compañeros me gritaban cuando pasaba cerca de ellos en la secundaria.  No puedo negarte que aunque estaba muy firme, en ocasiones me sentía avergonzada y tentada a dudar si la futura venida de Cristo era cierta.

Nuestros ojos necesitan estar enfocados en la verdad y nuestros corazones cargados de las promesas de Dios. Pedro anticipa cuáles son los argumentos de los burladores, aquellos que dicen: “¿A Cristo se le olvidó que prometió volver?” , “¿En realidad vendrá un juicio?”, “Todo en el mundo luce muy normal como para que esa tontería suceda”. Estos son aquellos que no toman cuenta el poder de Dios desde el principio de la creación, ni cómo su fuerza destruyó al mundo antiguo con agua y  niegan que ahora Él reservado la tierra por su palabra para destrucción con fuego pero no solo la tierra sino también aquellos que habitan en ella alejados de Dios.

¡Dios no se está tardando! (8)

A pesar de que esos burladores te avergüencen y traten de ridiculizarte, hay algo que no puedes olvidar, aunque sientas que la espera es larga, recuerda que Dios no experimenta el tiempo como nosotros. Dios es eterno y Él simplemente usa el tiempo para llevar a cabo su plan, él no se está tardando ni un solo minuto. A Él no se le ha perdido su agenda ni se le borrado esta fecha del calendario, debemos confiar que Él llegará a su debido tiempo porque no estamos hablando de un hombre pecador y olvidadizo, se trata del creador del tiempo y autor mismo del plan de redención.

El propósito de la espera (9)

No solo debes recordar que Dios la eternidad de Dios trasciende nuestro entendimiento de su uso del tiempo si no también necesitamos recordar su gran misericordia. Mientras esperas su regreso, Él usa el tiempo para extender gracia a aquellos que aún no se han arrepentido. Cada día debajo del sol es una evidencia de la paciencia de Dios y de gracia su para aquellos que aún han creído. Eso le da propósito a nuestra espera y nos recuerda que hemos sido llamadas a predicar el Evangelio.

El día vendrá (10)

Una vez escuché a un predicador decir: “Cuando no compartes el Evangelio con los perdidos, estás diciéndoles sin palabras: No me importa te que vayas al infierno”. Esto puede sonar muy fuerte en nuestra conciencia, pero así como Pedro nos alerta a recordar el carácter y el propósito de Dios al mostrar su paciencia en Su regreso, así mismo nosotras necesitamos asumir nuestra responsabilidad de compartir las Buenas Nuevas con la esperanza de que aquellos que crean serán salvos del juicio y la condenación. ¡No te rindas!

Para reflexionar

  • ¿Cuáles conceptos o palabras identificaste que se repiten en estos versículos?

  • ¿Cómo puedes conectar lo dicho en el capítulo y este pasaje?

  • Escribe algunas formas en las que conocer la eternidad y la misericordia de Dios te alientan mientras esperas su regreso.

  • ¿Cómo estos versículos te llevan a alabar a Dios o a pedir perdón?

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Sobre el autor

Betsy Gómez

Betsy Gómez

Betsy Gómez tiene una gran pasión por inspirar a otras mujeres a atesorar a Cristo en lo ordinario de la vida. Ella dirige el área de creatividad de Aviva Nuestros Corazones y las iniciativas de alcance de Joven Verdadera. Nació en la República Dominicana, y ahora vive en Irving, Texas, donde su esposo, Moisés, sirve como pastor hispano en la iglesia First Irving. Tienen dos niños y una niña.

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