¡Es tiempo de crecer! | Leamos la Biblia juntas | 2 Pedro 3:17-18

¡No puedo creer que ya estamos a punto de terminar las cartas de Pedro! Doy gracias a Dios por dejarnos tantos motivos para aferrarnos a Su Palabra y por proveernos una fuente segura de esperanza que nos lleva a anhelar el regreso de Cristo con ansias.

Hoy vamos a ver los últimos dos versículos que contienen el último consejo antes de finalizar nuestra jornada. #leamoslaBibliajuntas

Por tanto, amados, sabiendo esto de antemano, estad en guardia, no sea que arrastrados por el error de hombres libertinos, caigáis de vuestra firmeza; antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A El sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

2 Pedro 3:17-18

Mantente en guardia

Estos versículos nos conectan con todo lo anterior: “por tanto”, por todo lo que hemos aprendido de Pedro, por todas las advertencias acerca de los falsos maestros, las amonestaciones acerca de la intencionalidad con la debemos añadir a nuestra fe y los recordatorios de la segurísima venida de Cristo, entonces es importante que entiendas que necesitas mantenerte en guardia. Es vital que tú estés alerta de todo lo que pueda hacer que tus pies se desvíen de la verdad. Y tú te puedes preguntar: “¿Cómo puedo estar en guardia?” “¿Haciendo una vigilia o  aprendiendo artes marciales?”

Lee el pasaje una vez más y trata de identificar cómo Pedro nos exhorta que estemos alerta. ¿Lo viste?  La clave para mantenernos en guardia y evitar caer en el error es creciendo en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Crece en la gracia

Esto implica conocer la gracia que nos ha sido dada por medio del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo de manera inmerecida. Dios por medio de Cristo nos ha dado el regalo que no merecemos: La salvación. Crecemos cuando vivimos a la luz de esa realidad y cuando permitimos que el Evangelio le dé forma a nuestra manera de vivir. Crecemos en la gracia cuando obedecemos la Palabra de Dios y añadimos virtud a nuestra fe.

Crecemos en la gracia cuando nos recordamos la gracia de Dios a nosotras mismas en los momentos de crisis. Crecemos en la gracia cuando le extendemos de esa gracia a otros, cuando vivimos de manera que otros puedan reconocer la gracia de Dios en nuestras vidas y observen el Evangelio en acción.

Crece en el conocimiento de Cristo

Lo segundo que Pedro nos recomienda para estar en guardia, es crecer en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Para esto es necesario primero conocerle a Él, no solo de manera intelectual o histórica sino de manera personal.

Crecemos en el conocimiento de Cristo cuando conocemos la Palabra de Dios, cuando hacemos de ella nuestro alimento principal y cuando comenzamos a verla, no como un compendio de historias aisladas, sino como un libro con un solo tema central: Jesucristo.

Crecemos en el conocimiento de Cristo cuando atesoramos Su obra a nuestro favor, cuando el Evangelio no es solo una palabra de domingo sino que describe nuestra historia: que aún cuando estábamos muertas en nuestros delitos y pecados, Él nos dio vida juntamente con Cristo. Crecemos en el conocimiento de Cristo cuando creemos por fe las promesas contenidas en su Palabra y ellas son las que nos llenan de esperanza el corazón para esperar con gozo su regreso.

Es cuando crecemos en gracia y en el conocimiento de Cristo que podremos estar preparadas para hacer frente ante un mundo de mentiras que trata de hacernos resbalar para caer en el error. ¿Te das cuenta cuál es la importancia de mantenernos en guardia? Conocer a Cristo nos empuja a crecer en la gracia que hemos recibido, Él es la piedra angular en la que estamos firmemente ancladas, Él es nuestra autoridad absoluta, quien define quienes somos y cómo vivimos. ¡Ármate con la Palabra de Dios y vigila cuidadosamente tus pasos!

¡Amén!

Mientras creces en la gracia y en el conocimiento de Cristo tu corazón se llenará de alabanza al igual que Pedro al cierre de su carta: "A Él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén"

En la medida en la que disfrutamos de ese perdón inmerecido, de esas misericordias que se renuevan de día en día y crecemos en el entendimiento del carácter de Dios y la gracia que se encuentran en Cristo, solo podemos darle a Él toda la gloria desde ahora hasta la eternidad que disfrutaremos con Él cuando Él vuelva. Oro que nuestros corazones anhelen ese día y juntas podamos decir: ¡Amén!

Reflexionemos juntas

¿Tu vida espiritual se caracteriza por la pasividad o por estar en guardia y alerta?

¿Cómo estás tú creciendo en la gracia de Dios?

¿Estás creciendo en el conocimiento de Cristo?

¿Cómo estos pasajes te llevan al arrepentimiento y a agradecer a Dios?

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Sobre el autor

Betsy Gómez

Betsy Gómez

Hija y sierva de Dios por gracia, esposa de Moisés, madre de Josué y Samuel, portadora de un ferviente anhelo por llevar el evangelio a las siguientes generaciones. Forma parte del ministerio para mujeres Aviva Nuestros Corazones, administrando los blogs Mujer Verdadera y Joven Verdadera. Además supervisa el área de Media. Actualmente está cursando un M.A. en Ministerio a Mujeres en el Southeastern Baptist Theological Seminary. Escribe en Aviva Nuestros Corazones, en su blog personal y contribuye en Coalición por el Evangelio.

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